Tres cardenales mexicanos son elegibles para sustituir a Benedicto XVI
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Tres cardenales mexicanos son elegibles para sustituir a Benedicto XVI

Los cardenales mexicanos José Francisco Robles Ortega, Norberto Rivera Carrera y Juan Sandoval Íñiguez participarán en el cónclave donde se elegirá al nuevo Papa
11 de febrero, 2013
Comparte
Misa del Cardenal Norberto Rivera, representante de la iglesia católica en México. Foto: Cuartoscuro.

Misa del Cardenal Norberto Rivera, representante de la iglesia católica en México. Foto: Cuartoscuro.

Tres cardenales mexicanos son elegibles para sustituir al Papa Benedicto XVI en el cónclave en el que se definirá quién será el nuevo líder de la Iglesia  Católica, a realizarse días después de que se concrete la renuncia de Joseph Ratzinger, el próximo 28 de febrero.

El secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Eugenio Lira Rugarcía, indicó que serán tres cardenales mexicanos los que podrán elegir al nuevo papa: el arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM, José Francisco Robles Ortega; el arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, y el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo emérito de Guadalajara, Jalisco.

Sin embargo, como Sandoval Íñiguez cumple 80 años el 28 de marzo, si el cónclave se lleva a cabo después de esa fecha, el cardenal emérito ya no podría participar.

En las instalaciones de la CEM, el también obispo auxiliar de Puebla explicó que hasta este día la Iglesia Católica cuenta con 211 cardenales, 119 de ellos son electores, es decir, menores de 80 años. Además, cualquier cardenal elector tiene posibilidades de ser elegido sumo pontífice; incluso, podría ser seleccionado alguien que no pertenece al consistorio cardenalicio y que no tenga carácter episcopal.

Asimismo, precisó que no deben pasar más de 20 días para que se concrete el cónclave, es decir, se prevé que se concrete antes del 20 de marzo y que antes de abril ya se tendrá un nuevo papa.

¿Quién será el sumo pontífice?, “sólo lo sabe Dios”, respondió; “yo lo que espero es que Dios nos conceda al papa que estamos necesitando para la Iglesia tanto en América Latina y en el mundo entero; cada papa ha sido el papa exacto para el tiempo exacto y eso se aplica en Benedicto XVI”.

Aclaró que un papa no es para servir a un continente, sino al mundo. Qué más da que el pontífice provenga de un continente u otro. “Que sea lo que Dios quiere, un hombre de fe, esperanza y amor, y que sea capaz de conducir a la Iglesia”.

Al hacer un balance “muy positivo” del pontificado de Benedicto XVI, destacó que el papa dio una muestra de humildad en el marco de la Jornada Mundial del Enfermo.

Con información de Notimex

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Por qué dar positivo a COVID no siempre significa estar infectado

La mayoría de personas solo están infectados durante una semana, pero pueden seguir dando positivo semanas después.
Getty Images
7 de septiembre, 2020
Comparte

El test más común para diagnosticar el COVID-19 es tan sensible que podría estar detectando fragmentos del virus que ya están muertos, según algunos científicos.

Y es que la mayoría de personas solo permanecen infectadas alrededor de una semana. Sin embargo, el diagnóstico podría seguir dando positivo semanas después.

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, este hecho podría estar sobreestimando la escala real y actual de la pandemia.

Pero por otro lado advierten que otro tipo de test, con menos sensibilidad, corre el riesgo de no detectar todos los casos.

El profesor Carl Heneghan, uno de los autores del estudio, afirma que en vez de arrojar un resultado positivo o negativo, las pruebas diagnósticas deberían tener un límite en el que pequeñas cantidades de virus no provoquen un positivo.

Según Heneghan, esta detección de virus muerto o viejo podría explicar cómo en varios de los países que se enfrentan a una segunda ola de infecciones las hospitalizaciones se mantienen estables.

El Centro de Medicina Basada en Evidencia de la Universidad de Oxford analizó 25 estudios en que se colocaron muestras de pruebas positivas sobre una placa de petri para ver si el virus crecía.

Investigador trabajando con placas de petri.

Getty Images
Los científicos de la Universidad de Oxford pusieron varias muestras positivas sobre una placa de petri para analizar si el virus crecía.

Este método, conocido como “cultivo viral”, indica si el virus hallado en un diagnóstico positivo puede reproducirse y propagarse en un laboratorio o persona.

Según Nick Triggle, corresponsal de salud de la BBC, la sensibilidad de las pruebas diagnóstico es un problema que se conoce desde el comienzo y que ilustra por qué las estadísticas de la COVID-19 están lejos de ser perfectas.

¿Cómo se diagnostica el coronavirus?

La prueba más común de diagnóstico, la llamada PCR, utiliza químicos que amplifican el material genético del virus para que pueda estudiarse.

Una vez se toma la muestra, esta pasa por varios ciclos de laboratorio para recuperar la mayor cantidad de virus posible.

El número de ciclos necesarios puede indicar qué tanto virus queda, si son pequeños fragmentos o varias cantidades del virus completo.

Realización de prueba PCR a un paciente en Barcelona.

Getty Images
El test PCR es la prueba más común para detectar el coronavirus.

Esta práctica parece revelar la probabilidad de infección del virus. Es decir, mientras más ciclos de amplificación sean necesarios, menos probabilidades de que el virus sea reproducible en el laboratorio.

El riesgo de falso positivo

Cuando uno se hace la prueba de coronavirus, se obtiene un “sí” o un “no”. Pero no hay un indicador de cuánto virus se detectó en la muestra y si se trata de una infección activa.

Una persona con mucha cantidad de virus activo y otra que solo tenga pequeños fragmentos restantes de una infección pasada dan el mismo resultado: positivo.

Sin embargo, Heneghan apunta que la “infectividad del coronavirus parece disminuir tras alrededor de una semana”.

Es decir, su capacidad para invadir un organismo y provocar una infección.

Añadió que, si bien no sería posible verificar todas las pruebas para detectar si el virus estaba activo o no, el número de falsos positivos podría reducirse si los científicos establecieran un punto de corte.

Mujeres con mascarilla en Italia.

Getty Images
La infectividad del virus es su capacidad para invadir un organismo y provocar una infección.

Esto podría prevenir que una persona dé positivo cuando en realidad solo se le ha detectado los restos de una infección ya pasada.

Para Heneghan, esto ahorraría cuarentenas individuales innecesarias y ofrecería una escala más adecuada de la pandemia.

La sanidad pública de Inglaterra coincidió en que los cultivos virales eran útiles a la hora de evaluar las pruebas de coronavirus y que estaban trabajando con laboratorios para reducir el número de falsos positivos.

Sin embargo, explican que establecer un punto de corte no es fácil porque se usan muchas pruebas con diferentes sensibilidad y formas de detección.

Pero el profesor Ben Neuman, de la Universidad de Reading, dijo que cultivar el virus de una muestra de un paciente “no es trivial”.

“Esta revisión corre el riesgo de correlacionar falsamente la dificultad de cultivar Sars-CoV-2 a partir de una muestra de un paciente con la probabilidad de que se propague”, dijo.

Toma de temperatura en Wuhan, China.

Getty Images
Varios estudios coinciden en que alrededor de un 10% de contagiados retiene virus vivo después de 8 días de infección.

El profesor Francesco Venturelli, epidemiólogo italiano, destaca que no existe “certeza suficiente” sobre cuánto tiempo el virus permanece infeccioso mientras se recupera el paciente.

Algunos estudios basados en cultivos virales indican que alrededor del 10% de infectados permanece con virus vivo después de ocho días de infección.

“En Italia sobreestimamos el número de casos por varias semanas” a causa de pacientes positivos que se habían infectado varias semanas antes, dice Venturelli.

El test PCR es un método muy sensible a la hora de “detectar material genético residual del virus”, explica el profesor Peter Openshaw, del Colegio Imperial de Londres.

“No hay evidencia de la infectividad del virus, pero existe un consenso clínico de que es bastante improbable que un paciente sea infeccioso más allá del décimo día de la enfermedad“, agrega Openshaw.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial



Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI

https://www.youtube.com/watch?v=Ds3g70Jjv2E&t=14s

https://www.youtube.com/watch?v=UA_FDmt3k90&t=14s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.