Ecoparq aún no ejerce 30% de dinero para obras vecinales
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Ecoparq aún no ejerce 30% de dinero para obras vecinales

Ecoparq, recabó 64 millones de pesos durante 2012, gracias a los cobros realizados en parquímetros de Polanco y Las Lomas. Sin embargo, el 30% de este recurso debe ejercerse en proyectos de remozamiento territorial que decidan los vecinos, lo cual no ha sucedido aún.
Por Omar Granados
22 de marzo, 2013
Comparte

El programa de estacionamiento en vías públicas, Ecoparq, recabó 63.95 millones de pesos durante 2012, gracias a los cobros realizados en los parquímetros instalados en las colonias Polanco y Las Lomas, donde se empezó a implementar este sistema el año pasado. Sin embargo, el 30% de este recurso (19.2 millones) debe ejercerse en proyectos de remozamiento territorial que los comités vecinales de cada colonia decidan, lo cual no ha sucedido aún.

Este miércoles 20 de marzo entro en vigor la operación de parquímetros en la colonia Anzures. Foto: Cuartoscuro.

Este miércoles 20 de marzo entro en vigor la operación de parquímetros en la colonia Anzures. Foto: Cuartoscuro.

De acuerdo con la normatividad, Ecoparq debe destinar el 30% de los recursos generados a la Autoridad del Espacio Público (AEP) para realizar las obras que los comités vecinales decidan. La llamada contraprestación ascendió a los 19.2 millones de pesos en 2012 y ya fueron pagados en su totalidad a la AEP, sin embargo, en la zona de Las Lomas, la cual generó 10% de las ganancias de Ecoparq en 2012, no se ha iniciado ninguna obra en los primeros 8 meses de operación. Por otra parte, en Polanco la contraprestación asciende a más de 17 millones de pesos, con los cuales se han hecho tres obras en 15 meses por un total de seis millones de pesos, que corresponden a la construcción de tres banquetas.

Mientras las ganancias totales de Ecoparq en 2012 fueron publicadas recientemente en su página web, los detalles de las obras y el ejercicio de la contraprestación fueron detalladas por la Autoridad del Espacio Público a Animal Político a través del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Distrito Federal (Info DF), tras una solicitud de información.

En Polanco se inició el funcionamiento de los parquímetros el 9 de enero de 2012 y en Las Lomas se inició la operación el 23 de julio, por lo que la ganancia de 2012 es una cifra que aumentará considerablemente en años próximos con el funcionamiento completo de estos polígonos, a lo cual hay que añadir las tres zonas -Roma Condesa, Virreyes y Anzures- que se unen al sistema Ecoparq durante esta semana, en medio de protestas por su entrada en vigor.

Durante el año pasado, en Polanco se recaudaron 57 millones y en Las Lomas más de 6 millones, por lo que Ecoparq incluso ya entregó los 19.2 millones de pesos de contraprestación a la Autoridad del Espacio Público, con el fin de que los vecinos desarrollen obras de remozamiento en sus colonias. AEP, a su vez, hico entrega de los recursos al Comité de Transparencia y Rendición de Cuentas. Sin embargo, a pesar de que Ecoparq lleva 15 meses en operación e la zona, las obras vecinales sólo consisten hasta el momento en tres banquetas que costaron casi seis millones de pesos.

Tras un recorrido de Animal Político por la zona y ciertas mediciones tomadas en el lugar y otras más a través de una herramienta para calcular distancias en Google Maps, se calculó que las banquetas en Polanco alcanzaron alrededor de mil 750 metros cuadrados y, dado que la obra habría costado 5.8 millones, el costo por metro cuadrado habría sido alrededor de 3 mil 300 pesos.

A continuación, el desglose de las ganancias de Ecoparq en cada polígono durante 2012:

portrimestre(2)

Las tres obras realizadas en Polanco sólo equivalen a unos 5.8 millones de pesos, de acuerdo con un informe de la AEP, lo cual equivale al 30% del recurso que debieron ejercer para los vecinos de Polanco. Aquí, los detalles de las obras,:

ultima_tabla




Ver Banquetas construidas en Polanco con contraprestación de Ecoparq en un mapa más grande

Ecoparq, una responsabilidad de la Autoridad del Espacio Publico

De acuerdo con una orientación informativa recibida por la Oficina de Información Pública de Seduvi, a la Autoridad del Espacio Público del DF “le corresponde promover y culminar el proyecto de estacionamiento en la vía pública, así como administrar los recursos que se generen por el control de estacionamiento.”

La intervención de la AEP tiene varios fundamentos legales, por ejemplo, el artículo cuarto del Acuerdo que establece Ecoparq, donde se plantea su papel en el programa.

En el artículo sexto del Acuerdo que reforma Ecoparq, se adiciona y derogan diversas disposiciones del Acuerdo que establece el Programa para la Rehabilitación de Espacios Públicos, Infraestructura y Equipamiento Urbano, mediante el Control de Estacionamientos en la Vías Públicas del 5 de julio de 2010

Debido a la descripcion que se hace de la AEP en el Reglamento Interno de la Administración Pública del DF, ésta es un organismo desconcentrado de la Seduvi, la cual -segun el articulo 198-, “debe atender la gestión integral del espacio público de la Ciudad de México, entendiendo por espacio público las áreas para la recreación pública y las vías públicas, tales como plazas, calles, avenidas, viaductos, paseos, jardines, bosques urbanos, parques públicos y demás de naturaleza análoga.”

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Perseverance en Marte: por qué sería una buena noticia que no descubriera vida en el planeta rojo

Si la misión no encontrara indicios de vida, muchos lo verían como un fracaso. Sin embargo, disponer de un planeta en el que la vida pudo haberse detenido en sus inicios ayudaría a responder otras preguntas clave, según un experto en astrobiología.
12 de marzo, 2021
Comparte

El 18 de febrero de 2021 aterrizó en el cráter Jezero de Marte el rover Perseverance, que estudiará la composición de rocas, el subsuelo y el clima.

Este fue el primer éxito de la misión Mars 2020 y su desarrollo contó con participación española: MEDA es una estación ambiental desarrollada por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

La llegada de Perseverance ha avivado el debate sobre si hay o hubo vida en Marte, y su habitabilidad presente o pasada.

Habitabilidadno quiere decir que los humanos podamos construir una casa allí, sino que define las condiciones geoquímicas y ambientales favorables para el origen y evolución de la vida.

Entre los objetivos de la misión está estudiar la habitabilidad y la búsqueda de evidencias de vida microbiana antigua.

Hoy en día, por lo que sabemos, es improbable que en Marte haya vida. Pensemos en la de nuestro planeta: durante la mayor parte de su historia, la Tierra estuvo habitada solo por microorganismos.

La evolución necesitó unos 3.400 millones de años para que surgieran plantas y animales. Tiene sentido asumir que, de haber existido vida en Marte, esta era microbiana.

En la exploración espacial tomamos como referencia la vida terrestre actual, pues no conocemos otra. El inconveniente es que, si no se ven evidencias de vida marciana (algo probable), nos preguntaremos si es porque no sabemos qué buscar exactamente.

¿Qué evidencias de vida buscamos?

La ubicación del Perseverance no es casual. Si queremos buscar evidencias de vida, debemos ir a un sitio favorable.

En el cráter Jezero podría haber estado ese lugar: el delta de la desembocadura de un río.

Pero, que haya evidencias de que el agua formó paisajes familiares, con sus ríos y valles, no implica que haya habido vida. Hay que buscar las evidencias.

Cauce seco de un río en el cráter Jezero

Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin
Zona de operaciones de Perseverance en el cráter Jezero. El cauce seco del río se ve en la parte superior izquierda, con el abanico de sedimentos del delta en su desembocadura. Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin

Para la búsqueda, el Perseverance está equipado con SHERLOC, un instrumento capaz de encontrar moléculas orgánicas.

Sin embargo, debemos diferenciar entre “molécula orgánica” y “biofirma orgánica” o “biomarcador”.

Las moléculas orgánicas podrían ser un indicio de vida, pero, cuidado: en realidad, pocas lo son. A estas las llamamos biomarcadores.

Para entenderlo, pensemos en el petróleo. En los años 1930 el origen biológico del petróleo se debatía, hasta que el químico Alfred Treibs descubrió porfirina en los combustibles fósiles. Esta deriva de la clorofila y no podemos explicar su presencia sin la vida. Así, estudiando los biomarcadores (compuestos cuyo origen solo podemos atribuir a la vida), sabemos que el petróleo es lo que queda de ecosistemas de hace millones de años.

Si SHERLOC encuentra moléculas orgánicas, debe evaluarse si son biomarcadores válidos.

El problema es que ello implica asumir que el metabolismo terrestre es universal. Por ejemplo, si en Marte nunca hubo fotosíntesis con clorofila, nunca encontraremos la porfirina de Treibs como biomarcador.

Los minerales también pueden ser biofirmas:

Cristal de formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos

Gentileza C. Menor Salvan
Formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos.

Recogimos estos cristales de formiato, un compuesto orgánico, en un lago salino similar a los que pudo haber en Marte.

El (improbable) hallazgo de estos cristales en Marte tendría gran impacto y en las redes sociales se extendería la idea de que hubo vida.

A diferencia de la porfirina, el formiato puede ser abiótico y no es un biomarcador. Sabemos que lo es, porque la verdadera biofirma es el desequilibrio químico con los otros componentes del lago.

El estudio de biofirmas es difícil y requerirá el transporte de muestras a la Tierra.

¿Y si no se encuentran evidencias de vida?

Desde el punto de vista de la publicidad y la financiación, buscar indicios de vida es una buena estrategia. Es menos mediático, pero, que en Marte no haya vida, ni la haya habido, también sería una buena noticia.

Si Perseverance no encuentra indicios de vida, el público podría verlo como un fracaso. Sin embargo, la exploración de Marte siempre es un éxito, tanto por el conocimiento que nos aporta, como por las tecnologías derivadas.

Disponer de un planeta en el que se reunieron las condiciones que (pensamos) propiciaron la vida, pero que esta se haya detenido en su inicio, sería un escenario único para entender el origen de la vida terrestre.

No es una idea descabellada. El rover Curiosity encontró materiales que pudieron ser claves en el origen de la vida, formando un escenario intacto durante millones de años, libre de los cambios provocados por una potencial biosfera marciana.

Rocas de fosfato, meteoritos de hierro y vetas con sulfatos encontrados en Marte por el rover Curiosity

NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS
Rocas de fosfato (A), meteoritos de hierro (B) y vetas con sulfatos (C) encontrados en Marte por el rover Curiosity. Todos juntos son ingredientes para el origen de la vida. NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS/MSSS

Es probable que no se encuentren evidencias de vida en Marte, y la pregunta seguiría sin respuesta (la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia).

Pero, si tomamos la idea de que en Marte nunca proliferó la vida, podríamos centrarnos en las condiciones que, pensamos, debieron darse para su origen.

Si lo que encontremos encaja, ¿por qué no evolucionó la vida? ¿Faltaba algún ingrediente? ¿La dinámica de Marte no lo permitió? ¿Proliferó un tipo de vida distinto? Junto con el trabajo de laboratorio y lo que sabemos sobre nuestro planeta, quizá podríamos entender cómo empieza la vida y su evolución.

Si en Marte hubiera existido vida avanzada (y los ecosistemas bacterianos lo son), las preguntas sobre el origen de la vida seguirían abiertas. Sin embargo, un Marte sin vida podría ser la gran oportunidad para conocer nuestro propio origen.

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Puedes ver los vínculos a los estudios científicos y leer la versión original aquí.

César Menor-Salván es doctor en bioquímica y astrobiología, y profesor del Departamento de Biología de Sistemas en la Universidad de Alcalá.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dMEho2ZcVtE&t=3s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.