El Big Brother de la gripe
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El Big Brother de la gripe

41 voluntarios acceden a una versión médica del programa televisivo Gran Hermano.
25 de marzo, 2013
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gripeEstar encerrado en una unidad clínica durante una temporada y expuesto al virus de la gripe probablemente no sea la idea de las mejores vacaciones que uno pueda imaginarse.

Pero 41 voluntarios acaban de hacer eso exactamente en una versión médica del programa televisivo Gran Hermano, en el que los concursantes conviven encerrados en una casa bajo la constante vigilancia de las cámaras, para ayudar a averiguar más sobre cómo se transmite la gripe entre las personas.

“Es extraordinario que no se haya hecho antes”, dice Jonathan Van-Tam, profesor de la Escuela de Ciencias Comunitarias de la Salud de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido.

Van-Tam lidera esta prueba, que forma parte de un estudio que cuesta alrededor de US$11 millones.

“Para decirlo crudamente, estamos interesados en saber si son las partes más grandes de lo que uno expulsa cuando tose o estornuda –las llamamos ‘gotitas grandes’– o las más pequeñas, a las que nos referimos como aerosoles”, explicó Van-Tam a la BBC.

“La única manera que teníamos de hacer esto era poner a personas con gripe real en una situación en la que pudieran infectar a otros y nosotros pudiéramos estudiar cómo eso ocurre”.

El científico asegura que los resultados servirán para que gobiernos e instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidan cómo proteger a los trabajadores sanitarios durante los brotes de gripe.

Cuatro días juntos

Los voluntarios entraron en la unidad clínica a principios de marzo y pasaron una serie de pruebas. Luego, 21 de ellos, llamados donantes, fueron elegidos para ser infectados con una cepa común y estacional de influenza, denominada A(H3N2).

Otros 11 participantes, llamados receptores, recibieron unos escudos faciales capaces de detener las gotas grandes, pero no los aerosoles, y gel de manos para prevenir la infección por contacto.

Otros 10 receptores no recibieron ningún tipo de protección.

Los miembros del equipo de investigación utilizaban respiradores y protección para evitar la infección.

Grupos de donantes infectados y receptores tenían que pasar 15 horas al día juntos, durante cuatro días. Las habitaciones se mantenían a una temperatura de 20ºC y eran supervisados constantemente.

Durante la noche, donantes y receptores dormían separados. Los receptores con síntomas de gripe también se separaban de los otros.

“Un grupo de receptores sólo podía contagiarse a través de los aerosoles, mientras que otros podían contagiarse por contacto, aerosoles o las gotas más grandes. Ahora podemos comparar los dos grupos y hacernos una idea de qué tan importante es la transmisión por aerosol”, dice Van-Tam.

A los voluntarios, que debían encontrarse en buen estado de salud y tener entre 18 y 45 años, les pagaron más de US$15.000.

Una de ellos, una bombera de 31 años llamada Chloé, le dijo a la BBC que la experiencia había sido “como Gran Hermano durante los cuatro días en el período de exposición en la sala común, porque sabías que te estaban mirando todo el tiempo”.

Prohibiciones

El escudo facial del estudio es ligero y de plástico y no permite que pasen las gotas más grandes.

El escudo facial del estudio es ligero y de plástico y no permite que pasen las gotas más grandes.

“Si querías ir al baño, te acompañaba alguien del equipo para llevar un control exacto de quién ha tenido contacto con quién”, contó Chloé.

El alcohol, el cigarrillo y el ejercicio intenso estaban prohibidos para evitar que los resultados se vieran afectados.

Cholé dijo que pasaban el tiempo charlando, leyendo, mirando películas y TV. Y que, al contrario que en el verdadero Gran Hermano, aquí todos se llevaron bien.

“Durante los cuatro días tuve que llevar el escudo facial, que es como una máscara de soldador delgada y de plástico. Es muy ligera y bastante cómoda. Pero después de un rato quería quitármela”.

Les permitían quitarse las máscaras para comer y para dormir.

“Cada 15 minutos debíamos untarnos las manos con gel y cada dos horas teníamos que lavárnoslas meticulosamente”.

“No podíamos tocarnos la cara. Así que si sentíamos un picor teníamos que usar un pequeño palillo”, relata Chloé.

Factores

De acuerdo a Ron Eccles, especialista de la Universidad de Cardiff, en Gales, la transmisión de la gripe es un área de estudio importante aunque difícil.

Los resultados, opina Eccles, deberán ser interpretados con mucho cuidado y el tipo de virus y el entorno son factores importantes.

“Las personas infectadas en un laboratorio pueden responder de forma diferente a quienes se infectan en el mundo real. Los síntomas pueden ser peores en el mundo real y el comportamiento de la gente puede ser diferente”, apunta Eccles.

Por su parte, Van-Tam dice que se llevarán a cabo dos pruebas más en los próximos meses. Los tres experimentos están financiados por el gobierno de Estados Unidos en colaboración con socios británicos, estadounidenses, australianos y canadienses.

Según el investigador, los resultados serán aplicables a la gripe porcina y aviar en humanos, y serán útiles para decidir si los trabajadores de la salud deben usar mascarillas o respiradores cuando atienden a pacientes infectados.

“La diferencia va desde centavos por una mascarilla a dólares por un respirador”, añadió Van-Tam.

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¿Es posible contraer COVID-19 y contagiar a otros después de vacunarse?

Después de desarrollar vacunas efectivas para combatir la pandemia, el paso siguiente es comprender con más detalle el tipo de protección que ofrecen.
16 de febrero, 2021
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El mensaje de las autoridades y los especialistas es claro: vacunarse es una manera efectiva de combatir la pandemia de covid-19.

Pero, ¿qué significa exactamente estar vacunado?, ¿qué tipo de protección tienen quienes ya recibieron su dosis completa?

En este momento en el mundo hay al menos 9 vacunas que han demostrado que son altamente eficaces a la hora prevenir la enfermedad que causa el virus SARS-CoV-2.

Eso quiere decir que si una persona vacunada se contagia del virus, tendrá menos probabilidades de desarrollar síntomas o enfermarse gravemente.

Lo que aún no está claro, sin embargo, es si la vacuna logra evitar el contagio.

En resumen: aún no se sabe si la vacuna evita que te contagies, lo que sí se sabe es que si te vacunas y luego te contagias, probablemente no te vas a enfermar.

Veamos por qué ocurre esto y por qué es importante mantener precauciones aún luego de recibir la vacuna.

¿Qué tipo de protección ofrecen las vacunas contra la covid-19?

Hay dos tipos principales de inmunidad que puede lograr con las vacunas.

Una es la llamada “inmunidad efectiva”, que puede evitar que un patógeno cause una enfermedad grave, pero no puede evitar que ingrese al cuerpo o haga más copias de sí mismo.

La otra es la “inmunidad esterilizante”, que sí puede impedir la infección e incluso prevenir casos asintomáticos.

Lo ideal es que una vacuna logre producir inmunidad esterilizante, pero rara vez se logra.

Vacunas

BBC

¿Cuál de estos dos tipos de inmunidad proporcionan las vacunas contra la covid-19?

“En pocas palabras, no lo sabemos, porque son demasiado nuevas”, dice en un artículo de BBC Future Keith Neal, profesor emérito de epidemiología en la Universidad de Nottingham, en Reino Unido.

Hasta el momento, la eficacia de las vacunas se ha medido por su capacidad de prevenir el desarrollo de síntomas, pero aún no hay datos suficientes para saber si también son capaces de evitar la infección.

Algunas investigaciones, sin embargo, ya han comenzado a medir si las vacunas pueden bloquear la infección, y los expertos esperan que en las próximas semanas y meses se obtegan resultados mas dicientes.

Estudios recientes de las vacunas de Oxford-AstraZeneca, Pfizer-BioNTech y Moderna sugieren que estas vacunas podrían tener el potencial de reducir la la transmisión del virus.

virus

Getty
Se sabe que las vacunas pueden impedir que una persona se enferme de covid-19, pero todavía no está claro si evitan la infección.

Estos estudios, sin embargo, tienen limitaciones o aún están en revisión. Es decir, sus resultados aún no son concluyentes.

“Suponemos que todas las vacunas van a tener un nivel de capacidad de bloqueo de la infección”, dijo la doctora Zulma Cucunubá, epidemióloga del Imperial College London, en el programa #TuMundoBBC, a finales de enero.

Cucunubá, sin embargo, advierte que para tener esa certeza faltan más ensayos de largo plazo y diseñados específicamente para medir esa capacidad de bloqueo de la infección.

¿Vacunarte evitará que contagies a otras personas?

“La respuesta es: no sabemos“, según lo indica el portal dedicado al coronavirus de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, refiriéndose a que faltan más datos para dar una respuesta definitiva.

Como lo indica este portal, es posible que una persona vacunada pueda tener el virus replicándose en su nariz y garganta, incluso si está protegida contra la enfermedad.

Ahora, también es posible que la respuesta inmune que genera la vacuna y que impide que la persona se enferme, también reduzca la cantidad de virus en la nariz y la garganta, al punto de que sea poco probable que pueda contagiar a otros.

Pero, una vez más, “necesitamos más investigaciones para estar seguros”, indica el portal de Harvard.

Hombre tosiendo

Getty
El coronavirus puede transmitirse a través de las gotas que una persona contagiada expulsa al hablar, toser o estornudar.

Finalmente, hay otros dos factores a tener en cuenta.

El primero es que ninguna vacuna es perfecta.

Una vacuna que tenga una eficacia del 95% significa que cerca de 1 de cada 20 personas que la reciben puede que no obtenga protección contra la enfermedad, según el explica el portal de coronavirus de la Universidad Johns Hopkins.

El segundo factor es que puede darse el caso, por ejemplo, de una persona que sin saberlo ya esté contagiada al momento de vacunarse, con lo cual la infección podría seguir desarrollándose aún después de recibir la vacuna.

Seguir cuidándose y cuidando a los demás

Por todas estas razones, los expertos insisten en que, aun después de vacunarse y mientras no tengamos más información, hay que seguir tomando precauciones como el uso de la mascarilla y el distanciamiento social.

“Si estás entre los primeros grupos de personas que se vacunan, es mejor seguir usando mascarillas y mantener la distancia física para proteger a otras personas que aún no se han vacunado”, dice el portal de Harvard.

Pero la capacidad de las vacunas de bloquear el contagio no solo determina qué tan necesario es que sigamos usando mascarillas y distancia social.

El tipo de protección de la vacuna influye directamente en la posibilidad de alcanzar la anhelada inmunidad de rebaño.

mujer

Getty
El uso de la mascarilla y el lavado de manos ayudan a prevenir el contagio.

La inmunidad de rebaño se refiere a la protección que logra una población cuando una cantidad suficiente de personas ya es inmune al virus, ya sea porque se recuperaron tras el contagio del virus o porque fueron vacunadas.

Los expertos aún no tienen claro qué porcentaje de la población tendría que ser vacunada para lograr la inmunidad de rebaño.

Lo que sí está claro es que “si las vacunas no detienen por completo la transmisión, aumentará la cantidad de personas que necesitamos vacunar para cruzar verdaderamente los umbrales de inmunidad de rebaño y reducir los casos a un nivel cercano a cero“, dice a BBC Future Michael Head, investigador en salud global en la Universidad de Southampton.

Un estudio del Imperial College London, por ejemplo, calculó que con una vacuna que sea 100% efectiva impidiendo la transmisión del virus, se necesitaría vacunar entre el 60% y el 70% de la población.

Con una vacuna que ofrezca el 80% de efectividad para impedir la transmisión, el número de personas vacunadas que se necesitaría aumentaría hasta un rango entre el 75% y el 90%.

personas

Getty
La eficacia y el tipo de protección que ofrecen las vacunas determinan la capacidad de alcanzar la inmunidad de rebaño.

La doctora Cucunubá advierte que en caso de que las vacunas tengan solo la capacidad de prevenir la enfermedad, pero no de bloquear la infección, las vacunas no nos podrían llevar a la inmunidad de rebaño.

Mientras tanto…

Los expertos esperan que en las próximas semanas o meses tengamos más respuestas sobre el tipo de protección que ofrecen las vacunas contra la covid-19.

Mientras llega ese momento, “será importante que todos continúen usando todas las herramientas disponibles para ayudar a detener la pandemia”, según indica el portal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés).

Eso, en términos prácticos, significa que es importante lavarse las manos, usar mascarilla y mantener la distancia, incluso si ya te vacunaste.


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