¿Están vendiendo ropa pirata en Facebook?
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¿Están vendiendo ropa pirata en Facebook?

Facebook hace que comprar ropa, bolsas y joyería sea más fácil que nunca. Por desgracia, hay quienes dicen que también es más fácil vender copias de productos
17 de marzo, 2013
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Ropa pirata de venta en Facebook

Ropa pirata de venta en Facebook

Los anuncios en Facebook hacen que comprar ropa, bolsas y joyería sea más fácil que nunca. Por desgracia, hay quienes dicen que también es más fácil vender copias de productos de marca, aunque oficialmente Facebook tiene prohibidos los anuncios que venden mercancía pirata. En octubre, un vendedor de productos de la NFL en Albuquerque, Nuevo México, interpuso una demanda contra Facebook por no actuar en contra de anuncios de jerseys piratas. Esta demanda, aunque aún sigue en la corte, ha hecho muy feliz a Eric Feinberg. Eric no está directamente involucrado en el caso, pero es el fundador de Fans Against Kounterfeit Enterprise (FAKE), una organización sin fines de lucro que busca acabar con los jerseys piratas. Contacté a Eric para averiguar por qué le molesta tanto la ropa deportiva pirata.

VICE: ¿Por qué te volviste un activista contra los jerseys piratas?
Eric Feinberg:
 Yo manejaba las redes sociales para clientes de relaciones públicas, y ellos me pagaban por generar publicidad de boca en boca a través de concursos de foto y comentarios en Facebook. Cuando subía imagines de cosas específicas, como juegos de la NFL, descubrí que junto a mis fotos aparecían anuncios de jerseys piratas, y estos aparecían en los muros de todo el mundo. Facebook personaliza sus anuncios de acuerdo a tus preferencias. ¿Cómo podía yo manejar las redes sociales de mi cliente sabiendo que mis acciones aparecerían junto con anuncios piratas? Y cuando hablaba con las compañías sobre estos anuncios, no tenían idea de lo qué les estaba diciendo.

Es fácil decir que la mercancía pirata sólo perjudica a las grandes corporaciones como Nike o Reebok. ¿Por qué habría de importarnos a las personas ordinarias? ¿Cómo nos afecta?
Cuando entras a una página pirata, les estás dando la información sobre tu tarjeta de crédito. Así que si ahorrarte un poco de dinero vale la pena a cambio de darle tu información a una página en China, entonces adelante. La privacidad es otro tema. ¿Cómo llegan estos anuncios? Los productos piratas le cuestan a EU de 750 mil a un millón de trabajos al año (esta cifra es disputada). Los consumidores confían en Facebook para que despliegue sólo anuncios legales y eso no está sucediendo.

¿Crees que las personas que compran jerseys piratas conscientemente deberían rendir cuentas? 
Los responsables son quienes las venden. Hay personas que compran estas cosas al mayoreo y las revenden. Comprar productos falsos no es contra la ley; lucrar con ellos sí.

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Lucie Vildnerova

'Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia'

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena. Y se quedó a gusto porque, según dice, encontró familia en un pequeño pueblo de la costa caribeña del país.
Lucie Vildnerova
4 de enero, 2021
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Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena por la pandemia de coronavirus.

A diferencia de cientos de extranjeros que volvieron a su país, elladecidió quedarse en un país cuya naturaleza enamora con facilidad.

Su relato, presentado en este texto que resultó de una conversación con BBC Mundo, es prueba de que el virus, además de trágico, abrió la puerta para muchas experiencias e historias positivas.


En agosto de 2020, cuando en Colombia anunciaron el fin de la cuarentena estricta, nosotras ya nos queríamos quedar donde estábamos. No queríamos que nada cambiara.

Mis amigos turistas y yo, que vinimos a América Latina a viajar antes de que empezara la pandemia, encontramos en Palomino, en la Costa Atlántica colombiana, un hogar.

Palomino es un pequeño pueblo muy cerca de una hermosa playa llena de palmeras que se prolonga por varios kilómetros.

En marzo, apenas empezó todo, yo no quise irme a Polonia, como hicieron algunos de mis compañeros, porque tenía la esperanza de que pronto podría seguir viajando.

Pero luego pasaron dos semanas y prolongaron la cuarentena. Y dos más. Y más. Y así hasta que nos quedamos ocho meses en un pueblo al lado de la playa sin poder nadar en el mar.

Estábamos en un hostal y todos los restaurantes y bares estaban cerrados. No había nada para hacer.

Con el tiempo se fueron yendo los turistas y solo quedamos algunos pocos. Pero con los días fuimos conformando una familia de unas quince personas con una relación muy íntima con los dueños de los hostales donde estábamos.

Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia.

Atrapada a gusto en Colombia

En 2019, decidí tomarme un año sabático porque me aburrí de Polonia, donde además tengo un apartamento que genera renta y me permite viajar tranquila.

Estuve en México y Cuba. Luego tenía el plan de viajar dos meses por Colombia, un país que recomiendan mucho para el turismo. Me quedé 10 meses y sigo contando.

Cuando viajas conoces muchas personas, pero normalmente los ves máximo una semana. Pero cuando vives con alguien seis meses, se genera una relación única.

Turistas en Palomino

Joanna Zdanowska
Los turistas que se quedaron en Palomino toda la cuarentena se convirtieron en miembros y colaboradores de la comunidad.

Porque ninguno trabajaba, entonces pasábamos todos el día juntos. Nos sentimos como en vacaciones permanentes.

Cada día había actividades con la gente local para apoyarnos unos a otros. Nos cocinaban. Algunos trabajaban para los hostales, otros aprendieron a surfear, había una chica que empezó a dar clases de español por internet.

En la casa donde yo me quedé, por ejemplo, había una familia de venezolanos con dos niños que descubrieron que nosotras las tratábamos mejor que sus padres. Entonces pasaban el día con nosotras. Yo les compré libros y les leía cuentos. Les mostraba videos en YouTube. Ahora los niños dicen que nosotras somos sus madres. Eso te rompe el corazón.

Lo que aprendí

Lo mejor de haberme quedado tanto tiempo aquí fue que pude conocer bien a la gente del pueblo, una experiencia que no tiene nada que ver con uno ve en el sector turismo.

Una de las experiencias más extraordinarias que tuve fue cuando fui a un pueblo de arhuacos, un grupo de indígenas que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta y han tenido muy poco contacto con culturas occidentales.

Tuvimos que salir a las 4 de la mañana. Nos dijeron que eran 8 horas caminando pero cuando levábamos 9 horas aún no llegábamos. Pensamos que este lugar no existía. A las 10 horas finalmente llegamos, sin poder hablar del cansancio. Y nos quedamos ahí con nuestras hamacas.

Nos dieron su casa más grande. Nos quedamos tres días.

Joanna Zdanowska

Joanna Zdanowska
Joanna dice que los tres días que estuvo en un pequeña villa de indígenas le cambió su forma de pensar.

Esta experiencia cambió mi pensamiento, descubrimos algo que puede ser obvio pero nunca lo habíamos vivido: que no necesitamos nada para ser feliz.

Nos cobraban 50 dólares por cada uno de nosotros cinco. Cuando vimos las condiciones en las que viven los indígenas, decidimos no negociar nada, porque duermen en el suelo, cocinan en el fuego, no hay electricidad, ni gas, todo es muy básico; comen solo cosas que tienen ahí en su finca: yuca, plátano, arroz.

Son cosas muy básicas que me enseñaron mucho y me dieron ganas de seguir viajando, y quizá buscar aprovechar mi experiencia de 14 años en la televisión polaca en alguno de estos países. Creo que es buen momento para vender producciones que ya están listas y no necesitan más que subtítulos o doblaje.

Palomino

Joanna Zdanowska
Palomino es uno de los tantos paraísos de Colombia.

Con mi familia no necesito tener contacto físico. Lo único que me hace falta es ver al hijo de mi hermana, que solo vi cuando tenía un año. Pero hablamos mucho.

Y ahora la situación en Polonia es muy fuerte: en coronavirus Colombia y Polonia son países vecinos. Pero, además, ahora el gobierno en mi país es muy conversador y tengo la impresión de que estamos como hace 30 años: no aceptan la sociedad LGTBI, el aborto es tema de guerra, millones de personas están en la calle protestando.

Además allá es invierno. Y no es que me haya acostumbrado al clima de acá. Cuando hace 38 grados me molesta. Pero estar solo en chancletas y vestido corto en lugar de cinco kilos de ropa te relaja. Y eso me gusta de Palomino.


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https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw

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