Los desafíos del próximo Papa en la Iglesia latinoamericana
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Los desafíos del próximo Papa en la Iglesia latinoamericana

Los católicos de América Latina (que se calcula que son cerca de 41% del total) tienen su propia lista de disputas respecto a la función que la Iglesia debe cumplir en la región.
Por Gerardo Lissardy BBC Mundo Brasil
1 de marzo, 2013
Comparte
El papa Benedicto XVI porta un sombrero de charro mientras saluda a los fieles desde el "papamóvil" a su llegada al Parque Bicentenario de Guanajuato. Foto: AP

El papa Benedicto XVI porta un sombrero de charro mientras saluda a los fieles desde el “papamóvil” a su llegada al Parque Bicentenario de Guanajuato. Foto: AP

América Latina es vista como una reserva vital de creyentes para la Iglesia Católica, pero un cúmulo de nuevas y viejas divisiones entre sus fieles en la región suponen un reto particular para el Vaticano y el próximo Papa.

Si bien las disputas internas en la Iglesia en general están lejos de ser una novedad, la inusual renuncia de Benedicto XVI colocó una vez más el foco de atención sobre ese fenómeno, no solo dentro de la curia romana.

Los católicos de América Latina (que se calcula que son cerca de 41% del total) tienen su propia lista de disputas respecto a la función que la Iglesia debe cumplir en la región.

Esto incluye desde luchas del pasado en torno a la Teología de la Liberación, aún latentes aunque menos visibles, según especialistas, hasta distintas formas de plantarse ante temas como el aborto, los abusos sexuales en la Iglesia o la fuerza innovadora del Movimiento Carismático Católico.

“La Iglesia (en América Latina) es todo menos homogénea”, le dijo a BBC Mundo Roberto Blancarte, sociólogo experto en religión en el Colegio de México, profesor visitante del Centro de estudios latinoamericanos en la Universidad de Stanford y exconsejero de la embajada mexicana ante el Vaticano.

¿Capítulo cerrado?

Los analistas coinciden en que los sectores tradicionales o conservadores ganaron un poder indiscutido en la jerarquía católica latinoamericana durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Esto permitió al Vaticano disminuir en la región la influencia de la Teología de la Liberación, cuya prédica a favor del cambio social y la lucha por los pobres fue vista por ambos papas como un movimiento político de inspiración marxista contrario a los intereses de la Iglesia.

Instituciones que enseñaban esa teología fueron cerradas y promotores de la misma, como el brasileño Leonardo Boff, fueron desplazados. Pero muchos dudan que la Iglesia haya logrado unirse y haya cerrado definitivamente esa disputa en Latinoamérica.

“Cuando hablamos de las diferencias dentro de la Iglesia, obviamente siguen existiendo porque la gente que defendía la Teología de la Liberación (…) no se ha muerto”, dice Blancarte.

“Muchos se fueron a organizaciones no gubernamentales, de defensa de derechos humanos o de otro tipo, donde siguen actuando como miembros de la Iglesia pero no necesariamente dentro de la estructura eclesiástica”, agrega en diálogo con BBC Mundo.

El salvadoreño Manuel Vásquez, jefe del departamento de religión en la Universidad de Florida, evalúa que la pugna aún podría resurgir si cambian los vientos económicos favorables para la región y la desigualdad social vuelve a crecer.

Renovación y conflicto

El papa Benedicto XVI dio un mensaje a los mexicanos en la casa del Conde Rul. Foto: Cuartoscuro.

El papa Benedicto XVI dio un mensaje a los mexicanos en la casa del Conde Rul. Foto: Cuartoscuro.

Al mismo tiempo, la Iglesia Católica vive en América Latina divergencias sobre cómo encarar desafíos modernos como el aumento del número de evangélicos o de personas sin religión.

En ese contexto, movimientos como la Renovación Carismática son vistos por muchos como un ejemplo de cambio que puede servirle a la Iglesia católica para atraer fieles, en particular jóvenes.

Aceptado por el Vaticano, el movimiento Carismático cobró impulso en Brasil y otros países con el uso de medios de comunicación, música y una participación activa de sus auditorios como ocurre en encuentros evangélicos.

Vásquez dice que en sus investigaciones descubrió que si bien este movimiento ha activado la religiosidad de muchas personas, “por otro lado tiene una tendencia a dividir y generar conflicto”.

“Muchas veces el movimiento Carismático tiende a volverse muy enfocado en sí mismo e identificarse como eje de la parroquia, y eso genera tensiones en las bases”, le explica a BBC Mundo.

Este movimiento se basa en la afirmación de la acción directa del Espíritu Santo en sus fieles, y para algunos esto cuestiona la intermediación tradicional del sacerdote católico, afirma María José Rosado Nunes, profesora de ciencias de la religión en la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo.

“El temor de la Iglesia es que haya como una caída de esa figura central que es el sacerdote y que ese movimiento salga del control de la jerarquía”, señala la socióloga a BBC Mundo.

Sexo y abusos

Otros temas candentes para la Iglesia Católica a nivel global también suponen un desafío para su unidad en América Latina, incluso dentro de los sectores tradicionales o liberales.

Entre ellos los especialistas citan no sólo cuestiones como el aborto o el uso de preservativos, sino también el acceso de las mujeres al sacerdocio, las cuestiones relativas a la moral sexual, la eutanasia y el uso de células madre.

“Son temas con los cuales la Iglesia Católica sigue en un debate que causa divisiones”, afirma Rosado Nunes, fundadora del movimiento Católicas por el Derecho a Decidir de Brasil, que como en otros países promueve cambios en la visión católica sobre reproducción y sexualidad femenina.

La reciente ola de escándalos sexuales y de abusos de menores dentro de la Iglesia también sacudió a la institución en América Latina.

Un ejemplo de ello fue la polémica que generó la negativa de Benedicto XVI a reunirse el año pasado, en su último viaje a la región, con víctimas de abusos sexuales cometidos por el sacerdote mexicano Marcial Maciel, fundador de la orden Legionarios de Cristo, sancionado oficialmente a instancias del propio pontífice y fallecido en 2008.

Blancarte explica que hay “una división entre grupos conservadores” de la Iglesia sobre la conveniencia de indagar y condenar abiertamente esos abusos y sostuvo que los cardenales latinoamericanos difícilmente promueven este asunto.

“Es muy extraño que en los países desarrollados estos casos salgan a la luz y en América Latina no”, dice. “Y es absurdo pensar que en América Latina no haya abusos sexuales por parte de sacerdotes”.

Consultado sobre si se pueden esperar cambios dentro de la Iglesia Católica latinoamericana con un nuevo Papa, Blancarte sostiene que depende de quién sea designado y de su agenda a largo plazo.

“Tenemos más de 30 años con el Vaticano nombrando obispos bajo el molde más conservador posible y eso no se cambia de un día para otro”, reflexiona. “El cambio sólo puede suceder si se rompe el molde”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Por qué la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de los éxitos musicales de Beyoncé o Rihanna (y otros temas)

La Iglesia de Inglaterra se encuentra entre los inversores de una empresa que ha ido adquiriendo los derechos de míticas canciones. Y no es la única.
Getty Images
19 de octubre, 2020
Comparte

¿Sabías que la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de la canción Single Ladies de Beyoncé, la famosa Umbrella de Rihanna y el éxito SexyBack de Justin Timberlake?

Suena extraño, pero la institución es uno de los cientos de inversionistas de una compañía llamada Hipgnosis, que durante los últimos tres años ha estado adquiriendo uno a uno los derechos de miles de canciones exitosas.

Hasta ahora, ha gastado más de 1,000 millones de dólares en música de Mark Ronson, Chic, Barry Manilow y Blondie.

Su última adquisición es el catálogo de canciones de LA Reid, lo que significa que tiene participación en temas como End Of The Road de Boyz II Men’s, I’m Your Baby Tonight de Whitney Houston y Don’t Be Cruel de Bobby Brown.

Cuando esas canciones se reproducen en la radio o aparecen en una película o programa de televisión, Hipgnosis gana dinero.

Y también sus inversores como son la Iglesia de Inglaterra y las gestoras de fondos Aviva, Investec y Axa.

‘Más valioso que el oro’

Según el fundador de Hipgnosis, Merck Mercuriadis, la música que ha comprado es “más valiosa que el oro o el petróleo”.

“Estas excelentes y exitosas canciones son muy predecibles y fiables en sus fuentes de ingresos“, explica.

“Si tomas una canción como Sweet Dreams de Eurythmics o Livin ‘On A Prayer de Bon Jovi, estás hablando de tres o cuatro décadas de ingresos seguros”.

Merck Mercuriadis y Nile Rodgers

LAYTON THOMPSON
Hipgnosis fue lanzado en la Bolsa de Valores de Londres en 2018 por Mercuriadis y el asesor de Hipgnosis, Nile Rodgers de Chic.

Dice que las canciones de éxito son una inversión estable porque sus ingresos no se ven afectados por los cambios en la economía.

“Cuando la gente está contenta vive con una banda sonora de canciones”, explica.

“Pero también en momentos menos buenos, como el tipo de desafíos que hemos experimentado durante los últimos seis meses debido a la pandemia, las canciones reconfortan y ayudan a escapar”.

“Así que siempre se consume música y ésta siempre genera ingresos”.

De hecho, con los usuarios de Spotify aumentando en un promedio mensual del 22% entre marzo y julio, las ganancias por derechos de transmisión han aumentado durante la pandemia de COVID-19.

Como resultado, el precio de las acciones de Hipgnosis han aguantado las turbulencias vistas en otro tipo de negocios.

Una larga carrera

Mercuriadis, de Quebec, Canadá, empezó a trabajar en la industria de la música después de llamar a la oficina de Virgin Records en Toronto todos los días durante meses hasta que le dieron un empleo en el departamento de marketing.

Allí trabajó con artistas como UB40, The Human League y XTC.

En 1986, se unió a Sanctuary Group, convirtiéndose finalmente en su CEO, donde dirigió las carreras de Elton John, Iron Maiden, Guns N ‘Roses, Destiny’s Child y Beyoncé, además de trabajar en el relanzamiento de la carrera de Morrissey en 2004.

Kanye West lo llamó recientemente una “de las personas más poderosas y conocedoras de la industria de la música”.

Beyoncé en un concierto.

Getty Images
Merck Mercuriadis trabajó con estrellas como Beyoncé.

Despedido por decir la verdad

“He tenido la suerte de poder trabajar con todas las personas con las que siempre quise trabajar”, dice Mercuriadis.

Dice que la clave para manejar a cualquier artista de éxito es “luchar duro por ellos” y “decir la verdad”, incluso cuando sea incómodo.

“Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que, si tienes una carrera tan larga como la de Elton, serás el artista más genial del mundo siete veces. De la misma manera, serás el artista menos genial otras siete veces”.

“La vida real significa decir: ‘Aquí es donde estamos actualmente, aquí es donde queremos estar, y esto es lo que tenemos que hacer para llegar allí. Así que a subámonos las mangas, ensuciemos nuestras manos y no nos quedemos atascados”.

Admite que en el pasado fue “despedido por decir la verdad”, aunque no menciona nombres.

“Pasa todo el tiempo. No todo el mundo quiere decir la verdad y aún hay menos personas dispuestas a escucharla”.

La idea de Hipgnosis surgió en 2009, cuando se lanzó Spotify en Reino Unido.

“Pude ver que el streaming iba a cambiar el panorama y que iba a hacer que la industria de la música volviera a tener mucho éxito”, dice.

The Eurythmics, Blondie y Barry Manilow

Getty Images
Hipgnosis ha adquirido los derechos de los hits de Dave Stewart, Blondie y Barry Manilow, entre otros.

Señala que el punto de referencia tradicional que mide el éxito de la industria es el disco de platino, que en Estados Unidos representa un millón de ventas.

Suena impresionante, dice, hasta que te das cuenta de que una película de éxito como Toy Story 4 vendió 43 millones de entradas.

“Lo que revelan esas cifras es que aunque a la gran mayoría de la población le encanta la música, muy pocos se llevan la mano al bolsillo y sacan un billete de diez y pagan”.

El streaming cambió eso, dice, porque quienes antes consumían música de forma pasiva estaban dispuestos a pagar una suscripción mensual.

Se estima que 88 millones de personas están suscritas a servicios de streaming en Estados Unidos, más de una cuarta parte de la población.

A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las discográficas, Hipgnosis no se centra en encontrar el “próximo superventas”.

Un tercio de las canciones que posee tienen más de 10 años y el 59% tienen entre 3 y 10 años.

Menos del 10% son versiones recientes.

“Lo único que tienen todas mis canciones en común es que son culturalmente importantes”, dice Mercuriadis.

‘Cada canción es una minimarca’

La idea de invertir en las ganancias futuras de un artista no es nueva.

David Bowie

Getty Images
David Bowie en 1973 en un concierto en Los Angeles, California.

En 1997, David Bowie se financió con unos activos, denominados “bonos Bowie”, que otorgaban a los inversores una participación en los derechos de canciones como Life On Mars y Heroes.

El lado negativo era que se trataba esencialmente de un préstamo.

Si Bowie no ganaba tanto dinero como se predijo, habría tenido que renunciar a los derechos de sus canciones.

Mercuriadis dice que sus acuerdos son “más sofisticados”.

Paga a los artistas con 15 años de los derechos por adelantado.

Teniendo en cuenta la desgravación fiscal, muchos se van con “unos 25 años de dinero de una sola vez”, dice.

A cambio, Hipgnosis posee las canciones a perpetuidad.

Para los artistas, la atracción no es solo el dinero, sino que Hipgnosis actúa como una “empresa de gestión de canciones” en lugar de simplemente explotar un éxito para respaldar nueva música (que es como funcionan la mayoría de sellos y editores).

“Se trata de ver cada canción como una minimarca en sí misma”, dijo Dave Stewart de Eurythmics después de vender su catálogo a la compañía el año pasado.

“La gente de todo el mundo que canta Sweet dreams are made of this puede que no sepa quién soy yo o quién es Eurythmics, pero se saben la canción. El enfoque es el de comprar estas canciones clásicas y mantenerlas vivas y construir pequeños mundos a su alrededor”.

“Eso está bien para mí porque cuando salgo y toco esas canciones, lo que quiero es que la gente las conozca. Él es muy proactivo”.

Merck Mercuriadis, Nile Rodgers y Dave Stewart

CAITLIN MOGRIDGE
Mercuriadis y Rodgers firmaron su acuerdo con Dave Stewart de The Eurythmics el año pasado.

Para una empresa que ha basado su estrategia en ganancias futuras, Mercuriadis debe ser consciente de las críticas que a las compañías de streaming por lo que pagan a los artistas.

¿Apoya las campañas actuales #BrokenRecord y #FixStreaming, que abogan por un pago más justo?

“Sí, los servicios de streaming deben pagar más dinero a los compositores”, dice.

Mejor pago

“Aunque creo que la campaña #BrokenRecord es imperfecta ya que ha enfocado sus esfuerzos contra estos servicios los verdaderos villanos son las principales compañías discográficas que se están quedando con la mayor parte del dinero”.

“La forma en que funciona el modelo económico es que Apple, Amazon y Spotify se quedan con el 30% del dinero y pagan el 70% a los titulares de los derechos. Tal como está actualmente, de los 70 peniques por dólar que corresponden al autor, 58.5 van a parar a la discográfica. El artista obtiene, en el mejor de los casos, una sexta parte de eso, es decir, 11.5 peniques por la canción”.

“Creemos que es hora de que las compañías discográficas den un paso al frente y reconozcan que existe un desequilibrio real entre lo que se paga por grabar la música y lo que se paga por la canción”.

De hecho, la campaña ha sido igualmente crítica tanto por las compañías de streaming como por los sellos discográficos, pero Mercuriadis dice que la industria debería centrarse primero en aumentar la base global de suscriptores de los servicios de streaming de 450 millones a 2,000 millones de cara a finales de esta década.

“Porque si eso se hace realidad, las ganancias de los compositores serán muy significativas”.

Merck Mercuriadis

Jill Furmanovsky
Merck Mercuriadis dirigió a artistas como Elton John y Iron Maiden antes de lanzar su última compañía.

Para entonces, espera que Hipgnosis tenga un catálogo de alrededor de 60.000 canciones.

En ese momento, la compañía saldrá del negocio de adquisiciones y se centrarán en colocar sus éxitos en videojuegos o programas de televisión, conseguir nuevos artistas y asegurarse de aparecen en listas de reproducción destacadas.

“Estas grandes canciones son la energía que hace girar al mundo”, dice.

¿Hay un catálogo de canciones que le encantaría tener en sus manos?

“Todo el mundo quiere a los Beatles“, sonríe.

“Es el mejor conjunto de canciones jamás escrito”.

“No me gustaría vivir en este mundo si los Beatles no fueran parte de él”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=r-a-BXQAkJY

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.