Los herederos de Hugo Chávez ¿quiénes son sus hijos y qué hacen?
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Los herederos de Hugo Chávez ¿quiénes son sus hijos y qué hacen?

Son cuatro. Los descendientes del fallecido presidente de Venezuela fueron procreados por el mandatario en dos matrimonios y, eventualmente, alguno de estos jóvenes podría continuar con “la lucha” de su padre.
Por Beto Tavira
6 de marzo, 2013
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Hugo Chávez, al centro, es acompañado de sus hijas, María Gabriela, a la izquierda, y Rosa Virgiia, en un lugar no precisado en la Habana, Cuba, el jueves 14 de febrero de 2013. //Foto: AP

Hugo Chávez, al centro, es acompañado de sus hijas, María Gabriela, a la izquierda, y Rosa Virgiia, en un lugar no precisado en la Habana, Cuba, el jueves 14 de febrero de 2013. //Foto: AP

Tenía fama de que le gustaba cantar. Pero quizás la faceta de conquistador es la más importante y la menos conocida de la vida privada de Hugo Chávez Frías (1954-2013). Y es que a pesar de que el primer mandatario venezolano murió a los 58 años oficialmente soltero, años atrás estuvo casado por partida doble y también divorciado por partida doble pues, a decir de sus ex esposa, la causa del rompimiento eran las relaciones fuera del matrimonio del líder chavista.

La primera vez que Chávez Frías fue desposado corría el año 1977. Se casó con Nancy Colmenares, un maestra de educación primaria proveniente de una familia modesta oriunda de la ciudad de Sabaneta al oeste de Venezuela. Con ella tuvo tres hijos: Rosa Virginia, María Gabriela y Hugo Rafael. Su relación se colapsó en 1995 por varios motivos, pero el más importante: Chávez tenía una amante. Se llamaba Herma Marksman y era una historiadora universitaria con quien sostuvo un amorío durante 10 de los 18 años que estuvo casado con Nancy Colmenares.

Dos años más tarde, en 1997, Hugo se volvió a dar una oportunidad en los terrenos del amor. Esta vez contrajo matrimonio con la reportera Marisabel Rodríguez Oropeza que trabajaba para medios locales en Barquisimeto, la cuarta ciudad en importancia de Venezuela. Al año siguiente de sus nupcias se convirtieron en padres de una niña que fue bautizada con el nombre de Rosa Inés Chávez Rodríguez (Rosinés).

Sin embargo, la miel sobre hojuelas no duró mucho tiempo en la pareja presidencial. En 2004, siendo la Primera Dama, Marisabel le pidió el divorcio al entonces presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Fue todo un escándalo dentro y fuera del país. Pero fueron todavía más estruendosas las acusaciones de violencia que la ex esposa de Chávez lanzó en su contra tiempo después en varios medios de comunicación.

A partir de entonces los romances del comandante se convirtieron en secreto de Estado. Nadie hablaba públicamente de Las Mujeres de Chávez.

Lo que para nadie pasó de inadvertido fue el reflector que comenzaron a acaparar sus dos hijas mayores, quienes lo acompañaban en actos y visitas oficiales como una especia de sustitutas de la figura de la Primera Dama. Para muchos analistas no era casualidad, Chávez estaba preparando a sus hijas para heredar su poder político.

1. Rosa Virginia, “La primogénita”

No tuvo otra opción. Tras el divorcio en 2004 de su papá Hugo Chávez y su segunda esposa Marisabel Rodríguez, la joven Rosa Virginia fungió como una especie de Primera Dama de Venezuela junto con su hermana menor María Gabriela y, juntas o separadas, acompañaban al Primer Mandatario cuando se necesitaba una mujer a su lado.

La primera hija de Hugo y Nancy Colmenares estudió Relaciones Internacionales en la Universidad Central de Venezuela. A pesar de haber tenido un papá distante debido a los años que Chávez estuvo en la cárcel y a que su madrastra no permitía relación entre ellos, Rosa Virginia sacó la casta tras el segundo divorcio de su padre y más aun durante la enfermedad del presidente Chávez, a quien acompañó constantemente a sus tratamientos en La Habana, Cuba.

Al igual que su padre, Rosa Virginia se casó dos veces: la primera fue con el empresario Pedro Manuel Prieto –sobrino de José Luis Prieto, quien era el ministro de Defensa– con quien tuvo a Manuel Alejandro, a quien Chávez puso de sobrenombre “El gallito”; el segundo matrimonio fue con el conocido periodista de la estatal Venezolana de Televisión, Jorge Arreaza –actualmente viceministro de Ciencia y Tecnología– con quien Rosa Virginia también procreó un hijo.

2. María Gabriela, “La consentida”

Poco a poco fue ganando terreno. La segunda hija de Chávez y Marisabel Rodríguez desbancó a su hermana mayor como heredera del poder y los afectos de su padre. En cuanto Chávez cambió su estado civil a soltero, su hija no sólo cerró filas con él en el aspecto emocional sino que se convirtió en la principal colaboradora del presidente.

A decir del semanario oficialista Las Verdades de Miguel: “Chávez mira hacia su entorno familiar y acaricia la idea de perpetuarse en la figura de su hija”. Por su parte, el mandatario bolivariano en el libro 48 horas en la vida de Hugo Chávez, del escritor uruguayo Samuel Blixen, dijo sobre su hija: “María tiene mucho de mí, Fidel (Castro) la llama ‘la heroína’” ya que fue ella la que delató el golpe de Estado de 2002. Para el colombiano Álvaro Uribe: “Es la niñita del presidente Chávez”.

En 2002, María Gabriela escribió un artículo titulado “Mi padre” en la web oficialista Aporrea.org donde la joven, entonces de 28 años, dijo fuerte y claro: “Él me enseñó sencillamente a amar. El me enseñó que la vida puede resultar un poco dura y hasta injusta, pero que a pesar de mil adversidades hay que luchar por alcanzar nuestras metas (…) Pueden decir lo que quieran, pueden inventar una y mil cosas, pueden culparlo, acusarlo y hasta hacerle daño. Y yo, aunque sufra, cada día de mi vida estaré feliz por haber tenido la maravillosa oportunidad de ser su hija”.

De María Gabriela (quien en Twitter es @maby80) la prensa del corazón dice que sostuvo una relación sentimental con el médico chileno Pablo Sepúlveda, quien a su vez es nieto de Salvador Allende, quien fuera presidente de Chile. Los conocedores del ajedrez político venezolano recomiendan seguir de cerca de esta joven que, por su precoz inmersión en las más altas cúpulas del poder, en un futuro no tan lejano podría colocarse como la sucesora de su padre en la presidencia de Venezuela.

3. Hugo Rafael, “La oveja negra”

Por ser el único hijo varón de Hugo Chávez (hasta ahorita) cualquiera hubiera apostado a que “Huguito” sería la extensión política de su padre. Sin embargo, el tercer hijo que Chávez procreó con su primera esposa es todo lo contrario: a sus 27 años está alejado completamente de la política y quizás sólo un par de veces apareció con su papá en actos oficiales.

No es gratuito. La prensa de su país asegura que no tenía buena relación con su progenitor. “No ha sido un buen estudiante, no se destaca en nada, no tiene brillo propio como María Gabriela, que tiene la verba de su padre y está formada en las ideas socialistas. Es un hijo del poder”, señaló el periodista venezolano Modesto Guerrero  en entrevista para el sitio Perfil.com

Los periodistas Alberto Barrera-Tyszka y Cristina Marcano coinciden con esa hipótesis en su libro Hugo Chávez sin uniforme: “De todos los hijos, sin duda, Hugo Chávez Colmenares es el mayor enigma. Es notoria la exclusión del único hijo varón del presidente de los actos públicos. Huguito es un joven problemático con el que el mandatario no logra congeniar”. Ni en los deportes se pusieron de acuerdo. Mientras que Chávez era fanático del beisbol su hijo se desborda por el futbol soccer y venera, por sobre todas las cosas, a Lionel Messi.

El mismo portal Perfil.com asegura que “el heredero oculto de la Revolución Bolivariana nunca incursionó en la política. En cambio, se dedicó a disfrutar de las mieles y beneficios del poder y viajó con sus amigos a Cuba y a la isla de Orchila, utilizando aviones y helicópteros del Estado. Además, aprovechó la Copa América celebrada en Venezuela en 2007 para acercarse al astro rosarino”. Lejos está la apuesta que Huguito siga los pasos de su padre.

4. Rosa Inés, “La enfant terrible

El otro dolor de cabeza que Hugo Chávez se llevó a la tumba es conocida como Rosinés y es la menor de sus descendientes. La única que tuvo con su segunda esposa, Marisabel Rodríguez, a quien por cierto, en 2008 el presidente de Venezuela demandó por restringirle ver a su hija. Su ex esposa lo desmintió. Luego, él retiró la demanda.

La adolescente Rosinés (quien debe rondar los 14 años) le sacó varias canas verdes a su padre cuando protagonizó una serie de escándalos en los que a través de imágenes compartidas en redes sociales mostraba que su estilo de vida no tenía nada que ver con los ideales socialistas de su padre. Sin embargo, el propio Chávez se prestaba a los caprichos de su hija. Supuestamente en 2008 el mandatario mandó detener el avión en el que viajaba el cantante Justin Bieber para que su hija se pudiera tomar una foto con él.

Distintos y distantes. Así son los cuatro hijos del hombre que gobernó Venezuela durante casi 14 años. Los Chávez seguramente estarán en el ojo del huracán durante los próximos días en los funerales de su padre pero, sobre todo, monopolizarán la atención mediática cuando comience la disputa por una herencia que, según los servicios de inteligencia norteamericana, asciende a millones de dólares.

 

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Pandemia: las 5 ciudades más seguras del mundo tras la aparición del COVID

Ciudades en todo el mundo han tenido que volver a pensar sobre la seguridad a raíz de la pandemia. Las cinco que comentamos a continuación lo están haciendo mejor que el resto.
11 de octubre, 2021
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Ciudades en todo el mundo han tenido que volver a pensar sobre la seguridad a raíz de la pandemia de covid-19. Las siguientes son aquellas que lo están haciendo bien.

Nada en la historia moderna ha cambiado la vida en las ciudades tanto como lo ha hecho la covid.

Desde el cierre de oficinas en el centro de la ciudad hasta la obligación de usar mascarillas o las restricciones en los restaurantes, las precauciones pandémicas han transformado el panorama de las ciudades en todo el mundo, probablemente a largo plazo.

De hecho, la pandemia es la primera en su escala que nos sucede como una especie “urbanizada”. Cuando la gripe española se desató a principios de la década de 1900, solo el 14% de los humanos vivía en ciudades, pero hoy esa cifra ha aumentado al 57%, según estimaciones de la División de Población de la ONU.

Como resultado, las ciudades han tenido que volverse aún más vigilantes en términos de protección de la salud y seguridad general para cuidar mejor a sus habitantes.

Para entender qué cambios han llevado a una mayor seguridad, la unidad de inteligencia de la revista The Economist publicó recientemente el Índice de ciudades seguras 2021, que clasifica a 60 urbes según 76 indicadores de seguridad en infraestructura, vida digital, seguridad personal, factores ambientales y, por supuesto, salud, que este año incluye preparación para pandemias y mortalidad por covid-19.

Aquellas clasificadas en la parte superior del índice, incluidas Copenhague, Toronto, Singapur, Sídney y Tokio, tienen factores que ilustran cómo la seguridad general se correlaciona con un fuerte sentido de cohesión social, inclusión total de la población y confianza en la sociedad.

Hablamos con los residentes de estas ciudades para ver cómo los cambios provocados por la pandemia han hecho que sus ciudades sean más seguras, inclusivas y resilientes; y sobre qué cosas los viajeros necesitan saber para mantenerse seguros cuando finalmente puedan visitarlas.

Copenhague

Copenhague

Getty Images

Clasificada en la parte superior del índice, la capital de Dinamarca se posicionó particularmente bien debido al nuevo pilar de seguridad ambiental del índice, que mide la sostenibilidad (incluidos los incentivos de energía renovable), la calidad del aire, la gestión de desechos y la cubierta forestal urbana.

Esto último tuvo un impacto absoluto en lo bien que la ciudad y sus residentes pudieron hacer frente a las restricciones pandémicas, que se eliminaron por completo a partir de septiembre de 2021.

“Los parques, las áreas verdes y las vías fluviales fueron extremadamente populares durante la pandemia. Los habitantes de Copenhague paseaban y compraban comida para llevar y disfrutban de los muchos espacios para respirar de la ciudad”, señaló el residente Asbjørn Overgaard, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro Copenhagen Capacity.

La ciudad también continúa proporcionando “guías sobre el coronavirus” para ayudar a la gente, y mantiene una amplia señalización y marcas claras para crear espacio entre grupos al aire libre.

Copenhague

Getty Images

El espíritu comunitario del país, resumido mejor en la palabra danesa samfundssind, también permite a los ciudadanos del país trabajar juntos y confiar mutuamente -incluidos los funcionarios gubernamentales- para crear un entorno de vida más seguro.

El Índice de Ciudades Seguras encontró una alta correlación entre el control de la corrupción y las ciudades más seguras, por lo que no sorprende que la clasificación de Dinamarca como uno de los países menos corruptos del mundo haya permitido a sus ciudadanos confiar en sus instituciones y en los demás durante la pandemia.

Copenhague también implementó un programa masivo de pruebas de covid, que sigue siendo gratuito para todos, incluidos los turistas. Los datos recopilados permiten el seguimiento detallado de los brotes.

Además, la ciudad implementará pruebas de aguas residuales para detectar brotes temprano.

Toronto

Toronto

Getty Images

La ciudad más grande de Canadá ocupó un cercano segundo lugar en el índice de seguridad general, con puntajes sólidos en infraestructura y seguridad ambiental. Los residentes creen que esto se debe a que allí hay una cultura inclusiva que valora la comunicación dirigida a través de las comunidades, especialmente cuando se trata de concientización y adopción de vacunas.

Farida Talaat, residente de Toronto, señala cómo la ciudad inició una serie de programas de vacunación específicos para la comunidad a fin de hacer que la ciudad fuera más segura.

Por ejemplo, se implementó un plan para completar las primeras dosis de los residentes que no podían salir de sus hogares; y el Grupo de Trabajo de Científicos Negros sobre Equidad de las Vacunas se estableció al principio de las campañas de vacunación para garantizar un enfoque de la vacuna basado en la equidad.

Toronto

Getty Images

Los residentes también se sienten seguros debido a la larga historia de multiculturalismo de la ciudad.

“En Toronto, es normal haber nacido fuera de Canadá. Descubrí que diferentes grupos étnicos y culturales interactúan entre sí y no viven en silos”, señaló Filipe Vernaza, quien vive en la ciudad desde 1998.

“Un grupo típico de personas probablemente tiene gente de diferentes etnias, orientaciones sexuales y religiones. Toronto es una ciudad de mente extremadamente abierta en la que puedes sentirte seguro siendo quien eres”.

Singapur

Singapur

Getty Images

Singapur, que ocupa el segundo lugar en seguridad digital, seguridad de la salud y seguridad de la infraestructura, utilizó esas fortalezas para moverse rápidamente durante los primeros días de la pandemia, implementando rápidamente el monitoreo digital y el rastreo de contactos.

El país también cuenta con una de las tasas de vacunación más altas del mundo (actualmente en un 80%), pero aún requiere un seguimiento estricto y el rastreo de contactos ante las nuevas variantes.

“Antes de que puedan ingresar a edificios o instalaciones, todos los residentes deben escanear su token TraceTogether o la aplicación de teléfono para registrarse en SafeEntry”, explica Sam Lee, residente de Singapur, que tiene un blog de viajes.

“Esto permite a las rastrear rápidamente a las personas que podrían haber interactuado con los infectados para que se pueda llevar a cabo una orden de cuarentena para contener o romper la cadena de transmisión del virus”.

Los viajeros también deben instalar el token TraceTogether o alquilar un teléfono con él instalado antes de ingresar al país.

Trabajar desde casa se ha convertido en un estándar en la mayoría de los lugares de trabajo para reducir las interacciones, lo que Lee señala que ha llevado a un transporte público menos concurrido.

Las atracciones turísticas y los centros comerciales tienen entradas limitadas, y los “embajadores de distancia segura” monitorean las multitudes para garantizar que el público cumpla con las órdenes sanitarias; las personas que no las cumplan se enfrentan a costosas multas.

El público también puede rastrear a las multitudes en los centros comerciales, oficinas de correos y tiendas de comestibles con la herramienta recientemente lanzadaSpace Out.

Sídney

Sídney

Getty Images

La ciudad más grande de Australia obtuvo el quinto lugar en general en el índice y se ubicó entre las diez primeras en seguridad sanitaria.

Australia fue uno de los primeros países en cerrar completamente sus fronteras durante la pandemia y ha mantenido bloqueos estrictos ante el aumento de casos, con un efecto positivo. La tasa de mortalidad de covid per cápita en Australia sigue siendo una de las más bajas del mundo.

A medida que las vacunas alcanzan el 70% en Nueva Gales del Sur, se espera que muchas de esas restricciones se levanten y las fronteras internacionales se abran en noviembre.

Además de sentirse protegidos de la pandemia, los residentes han tenido durante mucho tiempo una fuerte sensación de seguridad personal en las calles de Sídney.

“Realmente nunca me había sentido tan segura en un país, como al vivir en Sïdney”, dice Chloe Scorgie, fundadora del sitio web de viajes australiano Passport Down Under, quien se mudó por primera vez a esta ciudad en 2018.

“Viajé por Sídney sola y nunca sentí que estuviera en peligro”.

Sídney

Getty Images

La ciudad también ocupó el primer lugar en seguridad digital, que incluye la política de privacidad de la ciudad, las protecciones y amenazas de ciberseguridad y el plan general de ciudad inteligente.

Sídney ha liderado este esfuerzo en parte con su marco estratégico Ciudad Inteligente, que incluye algunas de las innovaciones recomendadas para ciudades más conectadas y seguras.

Por ejemplo, el plan describe cómo se podrían colocar sensores inteligentes en contenedores de basura, farolas y bancos para recopilar información sobre el uso general, el flujo de transporte y la actividad peatonal.

De manera similar, la iluminación inteligente y las redes de CCTV podrían mejorar la seguridad después del anochecer y la economía nocturna.

Algunas de estas ideas ya se están poniendo en práctica en el sur de la ciudad en forma de centros llamados ChillOUT: espacios al aire libre donde los residentes pueden reunirse bajo iluminación inteligente, conectarse al WiFi y enchufar dispositivos electrónicos, donde los datos sobre su uso son enviados a los líderes de la ciudad, para que puedan comprenderlo mejor y hacer cambios basados en la forma en que sus ciudadanos interactúan con la infraestructura de la ciudad.

Tokio

Tokio

Getty Images

La capital de Japón ocupó el quinto lugar en el índice general y se encuentra en la parte superior del índice de seguridad sanitaria, que mide factores como atención médica universal, preparación para pandemias, esperanza de vida, salud mental y mortalidad por covid-19.

Aunque los casos aumentaron durante los Juegos Olímpicos, las tasas se han reducido drásticamente ya que las vacunas han llegado a casi el 60% de la población.

A la luz de las noticias positivas, Japón anunció el fin del estado de emergencia federal y el levantamiento gradual de las restricciones a partir de finales de septiembre de 2021.

En su lugar, el país planea fomentar el uso de su pasaporte de vacunación para la admisión en centros médicos y grandes eventos, e incluso animar a las empresas a ofrecer descuentos o cupones a los titulares de estos pasaportes.

Tokio

Getty Images

Tokio también se ubicó entre los cinco primeros puestos por la seguridad de su infraestructura, que incluye seguridad en el transporte, facilidad para los peatones y redes de transporte.

Como ciudad transitable conectada por ferrocarril, Tokio se construyó para alentar las caminatas y la participación de la comunidad, lo que, a su vez, ha llevado a una participación ciudadana más fuerte en la seguridad, en forma de prevención y vigilancia del crimen en el vecindario, y un sentido compartido de responsabilidad en la prevención de los delitos.

“Desde los diversos centros de objetos perdidos en las estaciones de tren hasta los candados para bicicletas casi innecesarios, existe un inmenso respeto por el bienestar de los demás“, aseguró Sena Chang, residente de Tokio y fundadora de la revista The Global Youth Review.

Ella recuerda una vez que perdió su bolsa de la compra en el corazón de la ciudad, solo para encontrarla en el mismo lugar donde la había dejado, junto con una nota amable.

“Una cultura de colectivismo de siglos de antigüedad y un gran respeto mutuo hacen de Tokio la ciudad más segura en la que he vivido”, dice.


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