Movimiento por la Paz, nominado al Premio de la Gente
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Movimiento por la Paz, nominado al Premio de la Gente

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad fue postulado este mes al premio People's Choice Honoree 2013 que se entrega desde hace hace una década
Por Paris Martínez
22 de marzo, 2013
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El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que aglutina a víctimas de la violencia en México, fue postulado este mes al premio People’s Choice Honoree 2013, que, desde hace una década, otorga la organización internacional Global Exchange a individuos y agrupaciones considerados como “héroes de los derechos humanos”, y cuyo ganador se elige mediante el voto directo de la gente.

A través de un video en Youtube, así como de mensajes distribuidos en la red, los promotores de la postulación subrayaron que “apoyar al Movimiento por la Paz (votando a través de internet), significa reconocer la importante labor que las víctimas, activistas, organizaciones voluntarios y voluntarias del MPJD han realizado en favor de los derechos humanos y en la búsqueda de la paz con justicia y dignidad”, por lo que los interesados pueden expresar su respaldo haciendo click aquí.

Hasta el momento, junto con el Movimiento por la Paz existen otros 42 nominados al premio People’s Choice Honoree 2013, entre los que se encuentran Gino Strada, fundador de la organización estadounidense Emergency, que erige hospitales civiles en zonas de guerra; Julian Assange, fundador de Wikileaks; Leonard Peltier, activista sioux estadounidense, acusado en 1976 del homicidio de dos agentes del FBI, en un proceso cuestionado, y preso desde entonces; así como el activista indio Saeed Khan Falahi. El cierre de las votaciones será el próximo 26 de marzo.

A continuación, te presentamos el texto con el que se postuló al Movimiento por la Paz:

“En la primavera del 2011, cuando el número de muertes violentas en mi país, México, alcanzaba las cincuenta mil, el hijo del poeta Javier Sicilia, Juan Francisco, fue hallado muerto junto con sus amigos en la cajuela de un auto, después de denunciar a miembros de la delincuencia organizada ante las autoridades.

La pena de todo un pueblo hizo que nos juntáramos y alzáramos nuestras voces para detener la guerra entre el narcotráfico y los grupos militares del gobierno, que, de hecho, con responsables de la mayoría de las violaciones a los Derechos Humanos en México.

Desde entonces marchamos. Y ahora, aún después de un sexenio que dejó a su paso más de setenta mil muertes y veinte mil desapariciones, destrozando la vida de mujeres, jóvenes, hombres, niñ@s, y de sus familias; y de más de mil ataques en contra de periodistas y personas defensoras de Derechos Humanos que se opusieron a ello —la guerra no ha terminado. En los primeros días del nuevo periodo presidencial comenzado el pasado diciembre, entre tres y cuatro mil personas han perdido la vida a causa de la violencia. Es suficiente.

Somos migrantes. Somos pueblos indígenas. Somos estudiantes, trabajadoras, activistas, periodistas, artistas. Somos los desplazados, las viudas, los huérfanos. Somos cientos de familias que se han convertido en una sola, una sola familia que viene del dolor, una familia que camina hacia el amor. Somos el hijo de alguien y la madre de alguien. No somos cifras; tenemos nombres e historias. Y lo más importante, estamos juntos, estamos juntas. No estamos solos.

Al principio, reaccionamos haciendo lo que debíamos hacer. Luego, trabajamos para conseguir lo que algunos pensaron poco probable. Ahora, ayúdenos a construir lo que parece imposible.

No todos somos poetas. Sin embargo, cada padre, cada madre, cada hija, cada hermano, cada persona… Somos poesía.”

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Coronavirus; ¿Qué produce una respuesta inmunitaria más fuerte: la infección natural o la vacuna?

Si bien ambas producen una respuesta inmunitaria, te explicamos por qué es mejor la protección que te puede ofrecer una vacuna contra el SARS-CoV-2.
16 de diciembre, 2020
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Reino y Estados Unidos iniciaron ya su programa de vacunación masiva contra el coronavirus con la vacuna de Pfizer/BioNTech.

La inmunización, producida en Bélgica, es un nuevo tipo de vacuna llamada ARN que utiliza un pequeño fragmento del código genético del virus para enseñarle al cuerpo a combatir la COVID-19 y generar inmunidad.

El resto de las vacunas —incluidas la rusa Sputnik V, que comenzó a suministrarse de forma masiva en Moscú, la china Sinovac, la estadounidense Moderna o la británica Oxford-AstraZeneca— continúan en la carrera y la aprobación de algunas de ellas se espera de forma inminente.

En Reino Unido, los primeros en recibir la dosis inicial de las dos necesarias para alcanzar la inmunidad completa son las personas mayores de 80 años, los profesionales de la salud en primera línea, así como los trabajadores de las residencias de ancianos.

Y mientras que la mayoría de la población espera con ansias que le llegue su turno, hay quienes miran a la vacuna con recelo por las incógnitas que todavía no tienen respuesta.

Una de las preguntas que se repite (aunque no necesariamente entre quienes están en desacuerdo con la vacunación) es, ¿Qué genera una respuesta inmune más fuerte: la infección natural o la vacuna?

BBC Mundo conversó con tres expertos en el tema en busca de una respuesta.

Según el caso

En pocas palabras: aún no se sabe.

“Hay algunas enfermedades donde la vacuna protege más que la enfermedad y otros casos donde la enfermedad brinda más protección que la vacuna”, le explica a BBC Mundo Carlos Rodrigo, vacunólogo y Director Clínico de Pediatría del Hospital Germans Trias i Pujol, en Barcelona.

Paciente de covid-19

Getty Images
Mientras que a algunas personas el virus les provoca pocos o ningún síntoma otros deben ser hospitalizados o conectados a un respirador.

Rodrigo da como ejemplo enfermedades clásicas como el sarampión, la varicela o las paperas, donde la infección natural es la que otorga una inmunidad más prolongada, donde lo habitual es que una vez que la pasas no te vuelvas a enfermar.

En otro tipo de infecciones, como las provocadas por neumococos o meningococos (dos tipos de bacterias) en niños o por el virus del papiloma humano (VPH) —un grupo de virus que puede causar verrugas y varios tipos de cáncer— la situación es exactamente opuesta.

En el caso del VPH, por ejemplo, la vacuna genera una respuesta inmune más potente que la inmunidad natural, ya que esta última es particularmente débil.

Esto se debe a que, entre otra cosas, el virus emplea varias tácticas para evadir al sistema inmune, le explica a BBC Mundo Maitreyi Shivkumar, profesora de Biología Molecular en la Facultad de Farmacia de la Universidad De Montfort, en Reino Unido.

“Muchos virus, entre los que se incluye el VPH tienen proteínas que bloquean la repuesta inmune o simplemente mantienen un perfil bajo para no ser detectadas”.

En cambio la vacuna, “contiene una concentración alta de una sola proteína —la que sobresale de la superficie del virus y la que detecta el sistema inmune— en su forma más pura”.

Al suministrar una gran cantidad de esta proteína, la respuesta que se genera es mucho más fuerte, señala Shivkumar.

Y, además, la vacuna permite que, “de cierta forma, el sistema inmune no se distraiga con otros trozos del virus (como ocurriría en una infección natural)”, añade la experta, aunque aclara que son pocos los casos donde la inmunidad generada por la vacuna es mayor a la que suscita la infección natural.

“Por lo general las vacunas son tan buenas como la infección (en este sentido), o brindan suficiente inmunidad y eso es lo que se quiere lograr”.

¿Cómo se posiciona la covid-19 en este sentido?

Dado que se trata de una enfermedad nueva y de que los estudios sobre la vacuna fueron diseñados para determinar su seguridad y eficacia más que para evaluar la longevidad de la inmunidad, no sabemos con exactitud por cuánto tiempo se extiende el efecto protector de ninguna de las dos.

HPV

Getty Images
En el caso del VPH, la vacuna genera una respuesta inmune más fuerte que el virus mismo.

Lo que sí sabemos es que, a diferencia de la infección natural, de la que podemos recibir una dosis viral variable (alta, mediana o baja) que produce diferentes niveles de inmunidad, “cuando te suministran una vacuna, recibes una dosis predeterminada que sabemos provoca una respuesta inmune fuerte y apropiada, capaz de prevenir la infección en un gran porcentaje de los casos”, le dice a BBC Mundo Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto, Canadá.

“Hay muchas similitudes: las dos cosas —la infección natural y la vacuna— generan anticuerpos neutralizantes e inmunidad celular (el proceso que activa entre otras cosas a las células T)”.

“Pero una de las grandes diferencias es que las vacunas no provocan el daño colateral de una respuesta inmune extremadamente robusta, que en mucha gente puede ser perjudicial y causar daño en los pulmones”, explica la experta.

Sin vacuna, dice Carlos Rodrigo, atravesar la enfermedad es “una aventura, un azar, una ruleta rusa: mientras que a algunas personas no les ocasiona ningún problema, a otras les causa problemas gravísimos. Y a otras no tan graves pero persistentes en el tiempo, e incapacitantes”.

Por último otra de las ventajas de la vacuna es que al suministrar una dosis fija, “se garantiza una respuesta imunitaria estandarizada en toda la población. Es una forma de controlar la respuesta y no dejarla al azar”, añade Shivkumar.

Y si tuve covid-19, ¿es necesario vacunarme?

En opinión de Gommerman, deberías dejar que vacunen a otros primero porque tu cuerpo todavía debería tener memoria del virus y por lo tanto capacidad para combatirlo, pero luego es importante que lo hagas.

Vacunación

Getty Images
Aunque hayas tenido covid-19, es aconsejable recibir la vacuna.

“Primero que mucha gente nunca tuvo confirmación de haber tenido el virus”, dice. “Cuando nos llega gente que piensa que ha tenido covid-19 y se les hace la prueba de anticuerpos, no siempre dan positivo porque en realidad no han estado expuestos al virus”.

Esa ya es una buena razón para darse la vacuna. Pero por otro lado, “hasta donde sabemos, no hay consecuencias negativas de darse la vacuna después de haber tenido el virus. Es como reforzar tu respuesta inmunitaria”, señala la experta.

Y, tercero, “tu respuesta inmune pudo haber sido muy buena o no, dependiendo de a cuánto virus estuviste expuesto, y como esa carga es variable, no sabrás en que parte del espectro te encuentras, por lo tanto, es mejor darse la vacuna”.

Rodrigo tiene una visión similar, aunque recomienda hacer un test primero para verificar si la persona aún tiene anticuerpos.

Estas personas “no serían prioritarias, pero es posible que al cabo de unos cuantos meses, la inmunidad natural no sea suficiente”.

“Habrá que evaluar si todavía tiene anticuerpos, porque en casos que los haya, la vacuna es inútil”.


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