Alcaldesa obliga a Colima a reconocer el matrimonio gay
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Alcaldesa obliga a Colima a reconocer el matrimonio gay

El municipio de Cuauhtémoc es el primero de ese estado en realizar un matrimonio entre personas del mismo sexo, a partir del 11 de marzo han recibido al menos 7 solicitudes
Por Luis Brito
21 de marzo, 2013
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Al menos siete solicitudes para realizar celebraciones de matrimonio entre personas del mismo sexo se han presentado en el municipio de Cuauhtémoc, Colima, luego que la alcaldesa del lugar convocó a una conferencia de prensa el 11 de marzo para anunciar que habían otorgado la unión civil a una pareja de hombres, en lo que fue el primer caso en ese estado.

El municipio se alista a celebrar el matrimonio entre dos mujeres en la primera semana de abril, en lo que será la segunda unión civil tras determinar que está facultado por la Constitución federal.

En entrevista con Animal Político, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Indira Vizcaíno Silva, informó que el Registro Civil municipal aprobó realizar el nuevo matrimonio después que la pareja cumplió con los requisitos que marca el Código Civil estatal.

“Al igual que en cualquier otra boda, estaremos en el Registro Civil analizando si cumplen los requisitos y procediendo entonces a dar la fecha de celebración. Tenemos más solicitudes de información vía que se presentan aquí o que preguntan por teléfono, unas 15 parejas han preguntado”, dijo la edil.

Militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), la alcaldesa abundó que las peticiones son de parejas que habitan en otros municipios de Colima y en otros estados, entre ellos Michoacán.

Ubicado al noroeste de Colima, colindante con Jalisco, el municipio de Cuauhtémoc tiene más de 27 mil habitantes, de los cuales la mayoría se dedica al campo. La alcaldesa indicó que realizaron un sondeo en el que ocho de cada 10 pobladores respondió estar de acuerdo con que el municipio celebre matrimonios entre personas del mismo sexo.

“Esto deja en claro que la población en general, máximo tratándose de un municipio pequeño, con mucho arraigo espiritual, católico, de trabajo campesino mayoritariamente, haya esa apertura, pues entonces creo que la gente en el país esta preparada para respetar de manos abiertas los derechos humanos”, dijo.

El gobernador quiere someter el tema a consulta ciudadana

Por otra parte, en entrevista en Atando Cabos en Radio Fórmula, Indira Vizcaíno explicó que el gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, manifestó que con esta decisión se están violando las leyes locales y que, además, el tema podría someterse a consulta ciudadana.

Sobre esto, la alcaldesa de Cuauhtémoc dijo que someter el tema a consulta ciudadana sería un error porque “los derechos no se someten a consulta. ¿Cuándo hemos preguntado si alguien tiene derecho a la educación?”

Escucha la entrevista completa:

El primer caso

El 22 de enero, el Registro Civil de Cuauhtémoc recibió una petición formal por parte de José y Abraham para celebrar su matrimonio, tras siete años de ser pareja y vivir juntos.

Habitantes del municipio de Colima, los novios se animaron a solicitar el matrimonio en Cuauhtémoc porque es el único de los 10 ayuntamientos del estado gobernado por el PRD, partido que en el DF impulsó la legalización de la unión civil entre personas del mismo sexo durante la administración de Marcelo Ebrard.

La alcaldesa aseguró que un equipo de abogados estudió la petición antes de tomar la determinación de registrar el matrimonio. Egresada de la Universidad de Colima en 2010 como licenciada en Derecho y ex asistente becaria de la Presidencia del Supremo Tribunal de Justicia estatal, la edil también participó en el análisis jurídico, el cual calificó como minucioso.

Aunque la Constitución de Colima especifica que el matrimonio se celebra entre un hombre y una mujer, el Código Civil estatal no refiere expresamente en los artículos de requisitos e impedimentos que la unión no pueda ser entre dos personas del mismo sexo.

Ante la contradicción legal, el ayuntamiento se apegó a la Constitución federal, que tras las reformas en materia de derechos humanos de 2011 establece el principio pro persona y garantiza la igualdad y la no discriminación; además, Vizcaíno Silva agregó que contemplaron que la Ley que Previene, Combate y Elimina la Discriminación estatal los obliga a no negar como ayuntamiento ningún servicio público que ofrezca por razones de diversidad sexual.

Ambos de 30 años de edad, José y Abraham celebraron su matrimonio ante la Oficial del Registro Civil Municipal, Martha Zepeda del Toro, cinco semanas después de que lo solicitaron, justo el día en que cumplieron su séptimo aniversario como pareja. A la fiesta asistieron 300 personas, entre sus padres, familiares y amigos.

“Esta decisión está basada en la ley, sobre todo en la Constitución federal, y fue robustecida o reforzada con las resoluciones que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha emitido en temas similares, como en el caso de Oaxaca.

“No estamos desafiando, estamos cumpliendo con nuestra obligación como autoridades, y una de esas obligaciones es gobernar sin distingos y aplicar la ley, estamos haciendo uso de esta supremacía constitucional”, afirmó la alcaldesa en entrevista vía telefónica.

De 26 años de edad, la edil está afiliada desde el 2002 al PRD, del cual su padre, Arnoldo Vizcaíno, es líder moral en el estado tras ocupar diferentes cargos a nivel nacional e incluso ser candidato a gobernador en 1991.

La alcaldesa tiene las credenciales de ser la primera mujer gobernante de Cuauhtémoc, ayuntamiento que sólo había sido administrado por el PRI, y de haber llegado a los 22 años de edad a la Cámara de Diputados por la vía plurinominal en la pasada legislatura.

“Estoy completamente tranquila y segura de que estamos actuando conforme a derecho y estamos aplicando lo que la ley nos mandata”, sostiene Vizcaíno Silva.

Activistas aplauden medida

Mariclaire Acosta, presidenta de la oficina de Freedom House en México, calificó como alentador que una autoridad municipal aplique las reformas constitucionales en derechos humanos y no restringa su actuación a los límites de las regulaciones locales.

“Sobre todo en un tema tan importante, combatir la discriminación y reconocer la dignidad de las personas que tienen una orientación sexual diferente, me parece un gran paso y ojalá lo pueda consolidar”, expresó en entrevista con Animal Político.

Por su parte, la activista Patricia Bedolla, actualmente integrante del Comité Organizador de la Marcha por la Diversidad en Morelos, señaló que el ayuntamiento de Cuauhtémoc aplicó con pulcritud la ley al acceder celebrar la unión civil de personas del mismo sexo.

“La Constitución estatal dice una cosa, el Código estatal dice otra, pero al final del día la Constitución federal, en su reforma de derechos humanos y bajo el principio pro persona, dice que se debe aplicar la norma que más favorezca a las personas, por lo tanto la alcaldesa resolvió conforme a derecho”, explicó la especialista.

Bedolla agregó que los Congresos locales deben realizar reformas para aprobar en sus regulaciones los matrimonios entre personas del mismo sexo y evitar a las parejas que decidan unirse tener que recurrir a juicios de amparo ante el Poder Judicial Federal.

“Se tiene que legislar bajo la mirada de la no discriminación y el derecho pro persona, ya no hay salida para absolutamente nadie. Lo único que hacen los Congresos de los estados al no reformar sus leyes es dejarnos a los usuarios del derecho, a los ciudadanos, tener que andar un camino más largo que tiene que ver con el amparo cuando hay una negativa, pero al final del día es un camino que se va a ganar”, sentenció.

 

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El épico viaje de un grupo de estudiantes en un autobús viejo más allá de la Cortina de Hierro

En el verano de 1968, un grupo de amigos adaptó un autobús de dos pisos y se fueron de viaje en él por Europa del Este. Se encontraron con tanques soviéticos, una escasez de cerveza rumana y un peligroso paso de montaña yugoslavo.
24 de octubre, 2020
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The gang in front of the bus in Pisa

1968 CRD253 Group
De Escocia a Estambul vía Pisa.

En el verano de 1968, un grupo de amigos adaptó un autobús de dos pisos y se fueron de viaje en él por Europa del Este.

Patrocinado por dos fabricantes de whisky escocés, se encontraron con tanques soviéticos, una escasez de cerveza rumana y un peligroso paso de montaña yugoslavo.

El autobús era un antiguo AEC Regent MkII de Reading Transport Corporation, un modelo que ahora tiene su propia página de Wikipedia y un público fiel.

Luego de servir por mucho tiempo al público, el autobús estaba estacionado con una variedad de reliquias desechadas afuera de un garaje en Spittalfield, una pequeña ciudad al norte de Perth, en Escocia.

Ian Jack y su amigo Dave Stickland tenían vagos planes para algún tipo de viaje de verano.

Pasando por delante del garaje un día de mayo de 1968, los estudiantes vieron los autobuses y, por capricho, se detuvieron para preguntar el precio de los un piso.

Costaban unos US$520, increíblemente caros.

Pero, justo cuando se iban, el dueño del garaje los llamó y les ofreció uno de dos pisos, con menos demanda, por la mitad del precio.

Comprar un vehículo tan grande era “una idea ridícula”, por lo que declinaron y se fueron, dice Ian.

“Pero luego regresamos a la universidad y se corrió la voz y, de repente, la gente quiso darme algo de dinero para comprarlo”.

El viaje

El viaje estaba en marcha. La joya de la ingeniería británica construida en Southall estaba a punto de encontrarse con la Europa continental.

Quitaron los asientos para dar espacio a los colchones donados por su universidad, St Andrews.

Compraron trozos de alfombra, y Wendy Scott, una de las doce compañeras de viaje, hizo cortinas para la cubierta superior, tanto para las ventanas como para colgarlas en los dormitorios, para dar a las cinco estudiantes a bordo algo de privacidad.

Map of the entire route

Google
No había Google Maps en 1968.

Los arreglos para dormir eran algo en lo que la prensa local estaba particularmente interesada.

Instalaron una pequeña cocina y armaron una ducha improvisada con agua calentada por el sistema de enfriamiento del motor del autobús.

No había retrete, solo una pila de papel higiénico y la aceptación de que cualquier llamada de la naturaleza tendría que ser respondida al aire libre.

Intentamos que fuera cómodo“, dice Wendy, que ahora vive en Newcastle.

Bus parked near Hagia Sophia museum and the Blue Mosque in Istanbul

1968 CRD253 Group
Durante la estancia en Estambul, cerca de Santa Sofía.

“Tratamos de hacerlo habitable, porque sabíamos que íbamos a tener que dormir allí. Ya sabes, no hoteles ni nada. Tendríamos que dormir en este autobús durante 10 semanas”, agrega.

A veces dormían afuera si el clima lo permitía.

“Te despertabas por la mañana en la parte superior del bus, mirabas hacia abajo y allí estaba Ian, tocando la flauta, la gaita Absolutamente maravilloso. ¿Qué más quieres en esta vida?”, dice Wendy.

El camino

No es fácil precisar exactamente cuántos eran en total. Wendy recuerda 13, Ian piensa que 15.

Pero poco importa, ya que tenían la costumbre de recoger gente en el camino, por lo que su número fluctuaba constantemente.

Un soldado estadounidense, de vacaciones en Múnich, estaba tan atraído por el autobús que subió con su bicicleta y se quedó.

Un par de austriacos se unieron a ellos en Viena y no se fueron durante un mes. Uno, Klem, resultó ser chef y hábil en la “cocina” en la parte trasera del autobús, con su pequeña cocina de gas.

“Tuvimos mejillones y pollos… Ah, tuvimos comidas maravillosas”, dice Wendy, con melancólica.

Wendy Scott lying on a mattress on the beach by the Black Sea

1968 CRD253 Group
Wendy escribió un diario durante el viaje.

Recogieron los mejillones directamente del mar. Las gallinas, compradas vivas en un mercado, se volvieron locas en el autobús.

Dos días antes de llegar a Roma, Klem compró unos caracoles como regalo para su madre y los guardó en un gran cubo. A la mañana siguiente estaban por todas partes.

En Cluj, en el norte de Rumania, un viajero británico les dio las claves de cómo comprar cerveza durante lo que entonces era una escasez nacional.

Cuando el mismo problema se presentó en Bucarest, habían aprendido la lección.

“En ese momento sabíamos que la única forma de comprar cerveza era esperar en las puertas de la cervecería hasta que saliera un camión, luego seguirlo hasta su destino y pagar”, dice Ian.

Hanging out of the windows (l-r): Sarah Lowe, Wendy Scott, Rosemary Stanning. Just visible in the bus: Carol Cave and Margaret Hardisty (Hills). Outside: Roland Lisker, Klemens Hedenig, Dick Moore, Bryan Powell, Ian Jack, Dave Stickland, Mike Hughes, Nigel Hungerford, Sandy Scott

1968 CRD253 Group
El número de viajeros variaba de un país a otro.

El grupo había persuadido a la empresa de whisky escocés Teachers para que les pagara unos US$100 a cambio de un anuncio en el lateral del autobús y la promesa de repartir folletos promocionales escritos en inglés, francés y alemán.

“Recuerdo que iba por la autopista, cuando estábamos atrapados el tráfico, repartiendo folletos”, dice Wendy.

“La gente pensaba que estábamos locos“.

En Turquía y más allá

Conducir en Estambul era una “pesadilla” de calles estrechas llenas de gente, carretillas, carros tirados por burros y balcones colgantes.

Una calle se hizo más y más estrecha hasta que no pudieron ir más lejos.

“Los balcones daban contra el piso superior del autobús”, recuerda Ian. “Tuvimos que dar marcha atrás, cuesta arriba, provocando enormes perturbaciones en el tráfico”.

Para entonces, el autobús ya estaba bastante estropeado.

Se había quedado atascado debajo de un puente en la carretera a Núremberg y en otra ocasión se le habían desinflado los neumáticos.

The bus in Vienna by the parliament building on the Dr Karl Renner Ring

1968 CRD253 Group
Una productora de whiskey les dio algo de dinero por llevar un anuncio.

Luego, un día de agosto a la mitad del viaje, estuvieron a punto de caerse de la ladera de una montaña.

El camino era demasiado estrecho y la roca que sobresalía de un lado los obligó a alejarse tanto que las ruedas del autobús rozaron el borde del acantilado.

“Los lugareños se pararon frente al autobús tratando de persuadirnos de que no siguiéramos“, recuerda Margaret Hills, amiga de Ian, otra exmiembro del grupo.

“La pista estaba sin asfaltar, escombros de piedra caliza, estrecha, con voladizos en un lado y un precipicio en el otro. Fue tan aterrador”, dice.

Esto no sorprenderá a nadie familiarizado con el Paso de Cakor, una peligrosa carretera de montaña a través de Kosovo, entonces parte de Yugoslavia.

The bus on the very edge of the road on the Cakor Pass, Yugoslavia (Montenegro)

1968 CRD253 Group
El Paso de Cakor fue una de las carretera más peligrosa que tuvieron que atravesar.

Pero Ian tenía en una falsa sensación de seguridad por el nombre de la carretera, E27, que sonaba como una carretera principal.

La ruta, no obstante, pronto se deterioró hasta convertirse en una pista de grava con curvas cerradas alrededor de un desfiladero empinado.

“Algunas oraciones fueron pronunciadas incluso por los miembros ateos del grupo”, dice Ian. “Si hubiera sabido algo de esto de antemano, no hay forma de que me hubiera atrevido a intentar la E27”.

Otras peripecias

Después de viajar durante el día, estacionaban en cualquier lugar para pasar la noche: playas, apartaderos y, en una ocasión, un bosque en las afueras de Múnich que resultó ser un campo de tiro del ejército.

Un puente cerca del Danubio en Viena parecía agradable hasta que los drogadictos locales comenzaron a congregarse.

Visitaron tantos lugares que Wendy, ahora una viajera experimentada, no puede recordarlos todos.

Reflexionando sobre la clara evidencia de que fueron a un concierto en la famosa catedral de San Esteban de Viena, dice que “no tiene ningún recuerdo”.

Su diario dice que fueron, “así que definitivamente he estado allí”.

Ian, el cerebro del viaje, había recorrido parte de la ruta el año anterior en una motocicleta y un sidecar con Dave.

Conocía los mejores lugares para ir, dice Margaret, que ahora vive en Sandhurst. en Berkshire.

“Recuerdo que me llevaron por una ciudad con un calor sofocante similar y me dejaron en una piscina, que era la más fría que había experimentado. ¿Cómo diablos supo que estaba allí? Entonces no había wi-fi ni Google”.

Ian dice que tenían “algunos mapas razonables”.

Sin embargo, también tenían que tener cuidado con su dinero. A finales de los años 60, los controles destinados a mantener estable la economía significaban que la suma máxima de dinero que los viajeros británicos podían sacar del país era de 50 libras esterlinas.

Los pantalones vaqueros y bolígrafos occidentales resultaron ser una buena alternativa al dinero en efectivo y los amigos descubrieron un hospital en Kavala, en Grecia, que pagaba por donaciones de sangre.

También deseosos de no gastar más de lo necesario, idearon un plan para evitar un impuesto a los pasajeros que viajaban a Yugoslavia.

Después del puesto fronterizo griego, se bajaron del autobús y caminaron, fingiendo estar solo de paso, y se volvieron a subir una vez pasado el punto de control yugoslavo, no sin antes tener que hacer una larga caminata que los dejó de mal humor.

Las fronteras

Los cruces fronterizos no siempre fueron fáciles: el grupo generalmente fue interrogado y con frecuencia registrado.

En Bulgaria, los funcionarios de aduana sospecharon que transportaban artículos de contrabando.

“Me obligaron a pasar por un foso de inspección que me dio una oportunidad útil, y la única, de revisar la parte inferior del autobús mientras los guardias fronterizos buscaban drogas o lo que sea”, recuerda Ian.

Cruzar el Telón de Acero hacia Hungría fue difícil y lento, pero por diferentes razones que solo se hicieron evidentes más tarde, dice.

The Red Army and the troops of four other member countries of the Warsaw Pact (Hungary, Poland, Bulgaria and East Germany) invade Czechoslovakia, 21 August 1968

Keystone-France/Getty Images
Fue un año inestable en esa parte de la Cortina de Hierro.

Al ver un gran número de transportadores de tanques rusos, estaban “muy conscientes” de que algo se estaba gestando, dice Wendy. Pero no sabían qué y no se quedaron mucho tiempo.

Unas semanas más tarde, en la noche del 20 al 21 de agosto, Hungría se unió a otros cuatro países del Pacto de Varsovia -Polonia, Bulgaria, Alemania Oriental y la Unión Soviética – en la invasión de Checoslovaquia.

Los amigos acababan de evitar la Operación Danubio, la represión militar soviética a la Primavera de Praga, un intento de cuatro meses de los checos por recuperar parte del control de su país de manos de Moscú.

El regreso

Pero cuando los tanques se preparaban para cruzar la frontera, Ian y el grupo ya estaban de camino a casa, cruzando el Canal en el ferry de Dunkerque a Dover.

Wendy regresó pronto a Dundee con seis peniques en el bolsillo y las primeras 7.500 millas de lo que se convertiría en toda una vida de viajes.

La relación de Ian con el autobús duró un poco más. A principios de septiembre de 1968, lo condujo por última vez, de regreso a Aalst en Bélgica, donde estaba un hombre que había querido comprarlo cuando pasaron por la ciudad por primera vez dos meses antes.

The bus in 1981 in Meer, near the town of Aalst in Belgium

Ian Charlton
El bus en 1981.

Terminó como la carroza ganadora en el Carnaval de Aalst del año siguiente.

Y si los fanáticos del músico Cliff Richard encuentran que toda esta historia recuerda a su película de 1963 Summer Holiday, con el autobús, el grupo de amigos, el canto, el baile y la ocasional y peligrosa pista de montaña yugoslava, Ian dice que ni siquiera los inspiró.

La película pasó inadvertida para ellos por completo y todavía no la ha visto.


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