"No vamos a desistir", señalan madres en huelga de hambre
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

"No vamos a desistir", señalan madres en huelga de hambre

Este lunes se cumplen cinco días desde que inició el ayuno de familiares de desaparecidos ante la PGR
Por Paris Martínez
13 de mayo, 2013
Comparte

madres desaparecidosAl cumplirse ayer el cuarto día de la huelga de hambre que el pasado 9 de mayo iniciaron diez madres y familiares de víctimas de desaparición, ante las oficinas centrales de la Procuraduría General de la República, las manifestantes en ayuno denunciaron que, salvo por un breve intercambio de comentarios del subprocurador Ricardo García Cervantes –expresados el día en que inició la protesta–, ninguna autoridad se ha acercado a consultar sus demandas, ni entablar un diálogo formal para su desahogo.

Postrada por la debilidad dentro de una casa de campaña, Margarita López, madre de Yahaira Guadalupe Bahena López –una joven de 19 años desaparecida en 2011, por policías de Oaxaca–, reiteró que “lo que exigimos es una reunión con el presidente Enrique Peña Nieto, en la que estén presentes además el procurador General de Justicia, Jesús Murillo; el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio; y el comisionado de Seguridad, Manuel Mondragón, y queremos que nos expliquen por qué no se han emprendido acciones concretas para la búsqueda de nuestros hijos e hijas desaparecidos”.

Por su parte, Ana María Maldonado Chávez, mamá de Carlos Palomares Maldonado –joven desaparecido en la Ciudad de México, en 2010–, informó que más allá de la conversación de algunos minutos que sostuvo el subprocurador de Derechos Humanos, cuando estaban montando su campamento sobre la lateral de Paseo de la Reforma, “a como veo las cosas, a como veo la respuesta negativa del gobierno, esto va para largo”.

Cabe destacar que, a causa del deterioro de su salud, dos de las madres suspendieron el ayuno el pasado 11 de mayo –María Guadalupe Aguilar, mamá de José Luis Arana, desaparecido en Guadalajara en 2011; así como Gabriela Sánchez, mamá de una adolescente víctima de un abuso sexual impune–, además de que tanto a Margarita López, como a Ana María Maldonado, les ha sido sugerida la hospitalización, por los paramédicos apostados desde el sábado junto al campamento.

Este lunes, la huelga de hambre de madres y familiares de víctimas de desaparición cumple su quinto día.

“Para el gobierno no pasa nada”

Los padres y madres en huelga de hambre denunciaron que durante los primeros dos días de la protesta les fue negada asistencia sanitaria y médica, y no fue sino hasta el pasado sábado que el Gobierno de la Ciudad de México les facilitó dos letrinas portátiles y una guardia permanente de paramédicos.

Los síntomas de la falta de alimento, señalan, comienzan a resentirse. A continuación, te presentamos el testimonio de Érika Montes de Oca, tía de Sergio Eduardo Guillén, joven desaparecido en el DF, en 2012; Irma Alicia Trejo, mamá de Francisco Albavera, joven desaparecido también el año pasado en la capital del país; Atanasio Rodríguez Sampayo, papá de Alejandro Rodríguez, joven desaparecido en 2010 por policías municipales de San Luis Potosí, así como de Margarita López y Ana María Maldonado.

“Vivos los queremos”

Los familiares de desaparecidos informaron que, hasta este domingo, las únicas personas que se han acercado a conocer sus demandas y solidarizarse con ellos y ellas han sido ciudadanos y colectivos civiles, a los que solicitaron apoyo para reunir cobijas, colchonetas y artículos de aseo personal, así como agua y miel.

Una de estas expresiones de hermandad fue la vivida el pasado 10 de mayo, Día de las Madres, cuando la Segunda Marcha de la Dignidad Nacional, madres buscando a sus hijos e hijas y buscando justicia –que reunió en el DF a familiares de desaparecidos de todo el país, así como de Centroamérica–, se encontró con los familiares de desaparecidos en huelga de hambre.

“Eventualmente”

Una hora después de que, el pasado 9 de mayo, comenzara la instalación del campamento de las madres, frente a la PGR, en Paseo de la Reforma, el subprocurador de Derechos Humanos, Ricardo García Cervantes se acercó a los manifestantes para ofrecerles gestionarles un encuentro con el titular de la dependencia, Jesús Murillo, quien “eventualmente” podría buscarles un encuentro con el presidente Peña Nieto.

En ese momento, el funcionario aclaró, además, que no estaba en condiciones de emprender ninguna acción para garantizar la seguridad de las madres en huelga de hambre plantadas ante sus oficinas. A continuación, te presentamos un extracto de el que es, al menos hasta ahora, el único acercamiento de las autoridades con los manifestantes.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

¿Cómo contarán la pandemia de COVID los libros de historia?

Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.
Getty Images
6 de septiembre, 2021
Comparte

Después de casi dos años -y de un extraordinario parón mundial cuyo impacto aún no está claro- es inevitable que muchos escriban sobre la COVID-19 durante las próximas décadas.

Ahora que entramos en un largo período de reflexión, los estudiosos de las artes y las humanidades tienen mucho que ofrecer, especialmente una vez que la intensidad de la cobertura científica y médica ha empezado a disminuir.

Al principio, cuando muchos de nosotros nos confinábamos y nos preocupábamos por cómo íbamos a salir de la pandemia, el único capítulo de cualquier libro sobre la COVID que cualquiera de nosotros quería leer era el de la vacuna.

¿Habría una y funcionaría? Pero la descripción técnica de esta preciosa intervención médica en las próximas publicaciones será concisa y breve. La historia más completa está en otra parte.

Lo que verdaderamente importa

La historia médica de las plagas es fascinante, pero rara vez es la cuestión crítica. No sabemos con certeza qué fue la epidemia ateniense del siglo V a. e. c., ni la devastadora del siglo II y III e. c.

La peste de los siglos VI a VIII e. c. en el imperio romano es objeto de discusión, pero probablemente se trataba de varias infecciones diferentes. Sabemos cómo se propagó la peste negra, pero eso no es lo más interesante.

Lo más interesante es cómo reacciona la gente ante las epidemias y cómo los escritores describen sus reacciones.

Vacuna contra la covid-19

Getty Images
Hoy estamos centrados sobre todo en el aspecto científico de la pandemia, pero seguramente esto perderá importancia en el futuro.

El relato del historiador y general griego Tucídides (460-400 a. e. c.) sobre cómo respondieron los atenienses a la virulenta plaga del siglo V influyó directa o indirectamente en la forma en que muchos historiadores posteriores las describieron.

Estableció la pauta para una narración de los síntomas junto con el impacto social.

Atenas y la peste

Atenas estaba en el segundo año de lo que se convertiría en más de 20 años de conflicto con su rival Esparta.

La peste se extendió rápidamente y mató con rapidez: los síntomas comenzaban con fiebre y se extendían por todo el cuerpo.

Pericles

Getty Images
Tucídides dijo que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo.

Algunos atenienses fueron diligentes en el cuidado de los demás, lo que normalmente les llevó a la muerte, pero muchos simplemente se rindieron, o ignoraron a la familia y a los muertos, o persiguieron los placeres en el tiempo que les quedaba.

Es discutible hasta qué punto la peste cambió a Atenas: no detuvo la guerra ni afectó a su prosperidad.

Lo que sí dice Tucídides es que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo y eliminó algunos de sus rasgos moderadores.

Queda implícito que los atenienses pueden haber abandonado su tradicional piedad y respeto por las normas sociales.

Esta fue la generación que produciría el cuestionamiento más radical del papel y la naturaleza de los dioses, de lo que sabemos del mundo y de cómo debemos vivir.

Pero también condujo a un renovado sentido del militarismo y a una eventual catástrofe: la derrota de Atenas ante Esparta y la pérdida de su imperio.

Las pandemias y su impacto

La tentación es decir que las pandemias lo cambian todo.

El historiador bizantino Procopio (500-570 e. c.), que sobrevivió a la aparición de la peste en el siglo VI, estaba al tanto de esto.

Niña en una clase virtual

Getty Images
Es tentador decir que todo ha cambiado a causa de la pandemia, ¿pero es realmente así?

Todo el mundo se volvió muy religioso durante un tiempo, pero luego, en cuanto se sintió libre, volvió a su antiguo comportamiento.

La peste fue un símbolo evidente de la decadencia del sistema, pero la gente se adapta.

¿Estaba el mundo bizantino tan fatalmente debilitado por la peste y su resurgimiento que fue incapaz de resistir la embestida de los árabes en el siglo VII?

Esto puede ser cierto en parte, pero la peste precedió significativamente a la conquista árabe, hubo tanta continuidad como alteración visible en su cultura y en la vida de las ciudades. Además, el mundo árabe tuvo sus propias pestes. La historia no es tan sencilla.

¿Y qué hay de nuestra pandemia? Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.

Los fuertes lazos de la sociedad han sobrevivido bien.

Quizá la peor consecuencia sea el retroceso en el progreso de los países en desarrollo.

Eso y las repercusiones a largo plazo sobre la salud mental y la educación en todo el mundo son excepcionalmente difíciles de calibrar, aunque esta será la pandemia más estudiada de nuestra historia. Y serán los estudiosos de las artes y las humanidades y los científicos sociales quienes realicen gran parte de este incisivo trabajo, y ya lo están haciendo.

La ciencia de la pandemia

Entonces, ¿qué nos dice la historia que sería lo útil? Que hay que investigar más y profundizar en el conocimiento.

Niña con mascarilla

Getty Images
La historia de la COVID no será solo la descripción del virus. Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder ante ello.

Por eso la historia de la COVID no será solo la descripción del virus y la vacuna, o el misterio de si vino de un murciélago o de un laboratorio.

Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder como individuos y familias, comunidades y políticos, naciones y organismos mundiales.

Lo que los mejores historiadores desde Tucídides nos han dicho es que la biología de la enfermedad es inseparable de la construcción social de la enfermedad y la salud.

Y también vemos que los humanos somos muy malos a la hora de pensar en las consecuencias.

Una de las consecuencias potenciales más interesantes de esta pandemia es la relación entre la política y la ciencia.

Investigadores en el laboratorio

Getty Images
La ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

La peste ateniense puede haber impulsado a los pensadores a ser más radicales al cuestionar las visiones tradicionales de la vida, la muerte y el papel de los dioses.

Y la Peste Negra se considera a menudo como un cambio de juego en términos de religión y filosofía, y que fomentó cambios en la ética médica y mejoras en la atención social.

Incluso cambió la balanza sobre el valor del trabajo, pero todavía tenemos que ver si nuestra pandemia ha hecho incursiones duraderas en los patrones de trabajo en las oficinas o virtualmente.

Esta última pandemia ha mostrado lo mejor y más esencial de la ciencia, pero también la ha colocado incómodamente en el centro de la toma de decisiones políticas.

Junto con la crisis climática, mucho más peligrosa, la pandemia ha animado a los políticos a afirmar que “siguen la ciencia”.

Pero la ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

Cómo se desarrolle la conversación entre la política y la ciencia, y cuáles sean sus consecuencias, podría ser una de las sorpresas de este momento tan extraño.

A largo plazo, la comprensión de las repercusiones de este virus -y de los retos culturales, sociales y económicos más amplios en los que se inserta- requerirá que despleguemos una visión más generosa y holística de la ciencia.

Sólo así podremos escribir el relato de esta pandemia que su fuerza disruptiva exige.

*Christopher Smith es director ejecutivo del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades, Escuela de Clásicos, Universidad de St. Andrews, Reino Unido.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.