Un día con las gafas Google Glass
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Un día con las gafas Google Glass

Rory Cellan-Jones, reportero de BBC Tecnología cuenta su experiencia de una jornada con las gafas inteligentes.
Por Rory Cellan-Jones BBC Tecnología
16 de mayo, 2013
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Podría ser una de las tecnologías más excitante de los últimos años o el equivalente en el siglo XXI del fracaso que vivió el modelo de vehículo eléctrico Sinclair C5 en los años 80.

Promete transformar nuestras relaciones con la internet o convertirnos en cyborgs, invadiendo la privacidad del otro con despreocupación. Digan lo que quieran sobre las gafas de Google, ya que es definitivamente un tema de conversación.

Me he pasado 24 horas probando este dispositivo computarizado portátil, hablando con gente que está desarrollando aplicaciones para ellas y divirtiéndome con sus reacciones.

Opciones limitadas

Cuando las gafas funcionan peor cuando están lejos de una conexión de wi-fi fuerte.

Cuando las gafas funcionan peor cuando están lejos de una conexión de wi-fi fuerte.

El producto, que todavía dista de estar listo para los consumidores, ha estado en manos de desarrolladores en las últimas semanas, y muchos de ellos se reunieron en San Francisco para la conferencia I/O de Google.

Cuando tuve un par de horas para probarlas, descubrí que como cualquier nueva interfaz, las gafas tenían unos detalles por pulir.

La pantalla parece bastante más grande y más útil de lo que esperaba, como una televisión de tamaño razonable al otro lado de la habitación. Pero necesitas aprender una serie de comandos táctiles que están en el armazón de la gafa, y a menudo me encontré atascado en una serie de menús, yendo adelante y a trás y terminando en ninguna parte.

Por el momento, hay una cantidad limitada de cosas que puedes hacer con las gafas. Es como un celular inteligente pero sin aplicaciones, y muchas de las funciones están limitadas por la calidad de la conexión 3G del teléfono al que está vinculado. Por otra parte, puedes parecer medio bobo caminando por la calle y gritándote a ti mismo.

El reconocimiento de voz del aparato es muy inteligente, incluso parece entender mi acento inglés. Pero una vez más, cuando abandonas una conexión wi-fi potente, todo parece ser más difícil. ¿Y qué pasa con esos cuestionamientos sobre la privacidad de un aparato que puede grabar a otro sin que éste lo sepa?

Hablando solo

Cuando llevé las gafas durante un paseo por la playa con vistas al puente Golden Gate, unos ancianos que paseaban a su perro parecían más divertidos por ver a un extraño británico hablando sólo, que preocupados por su privacidad.

Donde las gafas de Google impresionan más es en su cámara. Porque captura exactamente lo que ves, logras el tipo de fotos que a menudo pierdes, con una cámara lista para la acción. Y en lo que respecta al video, las imágenes son mucho más estables de las que ves con una temblorosa cámara de teléfono.

Empezamos nuestra filmación visitando a uno de los mayores entusiastas de las gafas, el bloguero Robert Scoble. Realmente, él conoce el arte de tomar fotografías con ellas, cómo pueden comprobar en la foto que nos tomó mientras le filmábamos.

A pesar de su promesa de no pasar un día sin estas gafas o algo similar, tiene algunas críticas. El precio necesita ser el adecuado, dice, y el producto tiene que ser capaz de hacer mucho más para llamar la atención de una gran audiencia.

Nueva forma de interactuar con la red

Esta fotografía de nosotros la tomó el bloguero Robert Scoble con sus Google Glass.

Esta fotografía de nosotros la tomó el bloguero Robert Scoble con sus Google Glass.

Tal como suena, habrán pronto muchas aplicaciones. Los grandes y pequeños desarrolladores están en San Francisco mostrando sus proyectos. Rajiv Makhijani y dos amigos que ganaron la competencia de Google, Glass hackathon, están desarrollando una idea de videojuego social, que suena como una mezcla de la red social Foursquare y la página de citas match.com.

Grandes empresas del sector, incluyendo a Twitter, Facebook y Evernote, también están pensando en trabajar en aplicaciones.

Lo que me chocó es la fascinación que generó entre la gente de San Francisco el ver las gafas de Google por primera vez. A mi me da la impresión de que estamos listos para un nuevo modo de interactuar con la internet.

Las gafas de Google puede que sean torpes y definitivamente no van a recibir un premio por su estética. Existen serios debates sobre sus implicaciones legales y sociales.

Pero quizás de aquí a diez años pensemos que este es el momento en que la computación portátil saltó de las películas de ciencia ficción a la vida real.

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El caso de Enrique "Kiki" Camarena, el agente de la DEA por el que EU perseguía a Caro Quintero

De origen mexicano y nacionalizado estadounidense, el agente especial le había dado uno de los peores golpes al cartel de Guadalajara.
16 de julio, 2022
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El día que el cuerpo de Enrique Camarena fue encontrado, todo cambió. El Kiki, como se le conocía, fue el primer agente de la historia de la DEA en ser asesinado.

El crimen ocurrió el 9 de febrero de 1985 y provocó, según expertos, la mayor crisis diplomática entre México y Estados Unidos en la historia reciente.

El narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero fue condenado por el crimen, ocurrido pocos meses después de que Camarena descubriera un gran plantío de marihuana en el estado de Sinaloa.

Pero Caro Quintero logró la libertad en 2013. La DEA lanzó entonces una recompensa de US$20 millones por información que ayudara a capturarlo de nuevo.

Este viernes, nueve años después, se dio su captura en México por el mismo delito.

Rafael Caro Quintero (centro) detenido en Sinaloa

Reuters
Rafael Caro Quintero fue detectado entre los arbustos por un perro policía.

En la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. (DEA, por su sigla en inglés) Camarena es considerado un héroe, y la recaptura de su asesino era un asunto pendiente.

Pero ¿quién era este agente que murió a los 37 años y cómo resultó cercano al cartel de Guadalajara?

El Kiki

Camarena nació el 26 de julio de 1947 en Mexicali, Baja California (México). A los 9 años se mudó junto a su familia del otro lado de la frontera a la localidad hermana de Calexico, California.

Al terminar la escuela secundaria se alistó en la Marina estadounidense, donde estuvo dos años.

Un tiempo después fue bombero y luego se unió al Departamento de Policía de Calexico. Allí pasó a trabajar en una ciudad cercana como investigador de narcóticos.

En 1974 se convirtió en agente especial de la DEA.

El cuerpo de Enrique Camarena fue trasladado de México a Estados Unidos.

Getty Images
El cuerpo de Enrique Camarena fue trasladado de México a Estados Unidos.

Siete años después, en 1981, fue asignado para trabajar en Guadalajara en la investigación de la ruta de marihuana y cocaína hacia Estados Unidos.

La misión

Por esos años, narcotraficantes mexicanos y estadounidenses llevaban en avionetas la droga de un lado al otro de la frontera.

La demanda aumentaba cada vez más y los mexicanos se especializaban en las rutas que lograban llegar hasta EE.UU.

Fue ahí cuando los principales carteles se aliaron con sus pares colombianos para traficar cocaína, una sustancia que ocupaba mucho menos espacio y que multiplicaba las ganancias de forma astronómica.

La capital de Jalisco, entonces, se convirtió en el centro del tráfico de drogas en México.

“Llegó a Guadalajara un boom de inversiones incluso a través de grandes empresarios que empezaron a lavar mucho dinero, sobre todo en construcciones inmobiliarias, agencias de automóviles, comercios, bancos”, le contó Felipe Cobián Rosales a BBC Mundo en 2013.

Este fue el panorama que encontraron Camarena y otros agentes desplegados en la ciudad.

Kiki permaneció un año y medio en México. Personas que le conocieron en esa época cuentan que logró acercarse a algunos jefes del cartel de Guadalajara, especialmente a Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo.

No está claro si ellos supieron que se trataba de un agente encubierto, pero según estableció la Procuraduría (fiscalía) General de la República (PGR) la orden para asesinarlo fue por venganza.

El crimen

Camarena había decidido investigar por aire el negocio de las drogas en el norte de México y volando en una avioneta pilotada por Alfredo Zavala descubrió en medio del desierto un gran espacio verde con plantas perfectamente sembradas.

Se acercó y confirmó que allí se hallaba lo que buscaba: casi mil hectáreas de marihuana que valían -en el mercado estadounidense de la época- unos US$8.000 millones.

En noviembre de 1984, 450 soldados ingresaron en el rancho conocido como El Búfalo en el estado de Chihuahua.

Meses después, cuando salía del consulado estadounidense en Guadalajara para almorzar con su esposa, Camarena fue secuestrado por cinco hombres que lo metieron en un auto.

Lo llevaron a una casa, lo torturaron y lo mataron.

Los cuerpos de Enrique Camarena y el piloto Alfredo Zavala envueltos en bolsas en una camioneta en México.

Getty Images
Los cuerpos de Enrique Camarena y el piloto Alfredo Zavala fueron hallados en el estado de Michoacán semanas después de que desaparecieran.

Su cuerpo apareció cuatro semanas después en el estado vecino de Michoacán.

Pese a que las autoridades señalaron en todo momento la responsabilidad de Caro Quintero, exagentes de la DEA señalaron a la CIA como partícipes del asesinato, algo que quedó plasmado en la serie documental de Amazon The Last Narc (“El último narco”).

En su momento se supo que, al investigarse el caso, se descubrió una extensa red de protección al cartel de Guadalajara donde participaron jefes de policía, mandos militares y funcionarios de alto nivel del gobierno mexicano.

Entre lo que más llamó la atención fue el hecho de que Caro Quintero y otros jefes del cartel, por ejemplo, portaban identificaciones de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), que entonces era la principal agencia mexicana de inteligencia para combatir el narcotráfico.

Además, el rancho El Búfalo era protegido por un comandante de la Policía Judicial Federal, Rafael Aguilar Guajardo, quien años después fundó el cartel de Juárez.

De ahí que la recaptura de Caro Quintero, en julio de 2022, represente un hecho histórico para el caso.

“El Kiki personalizó lo mejor de la DEA, era un agente tenaz que persiguió sin descanso a los carteles de la droga en México”, escribió en un comunicado dirigido a los trabajadores de la DEA Anne Milgram, titular de la agencia.

“Kiki es un héroe”, enfatizó la funcionaria tras conocerse la recaptura y pedido de extradición del principal incriminado en asesinar, por primera vez, a un agente especial.


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