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Especial

Propuesta Cívica y ContingenteMX presentan denuncia ante PGR por presunto espionaje telefónico

Jesús Robles Maloof recibió el 7 de mayo pasado mensajes para intentarlo extorsionar. Los hechos sucedidos ese día hicieron suponer que intervinieron de manera ilegal sus comunicaciones.
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Por Lilia Saúl Rodríguez @liliasaul
21 de junio, 2013
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Espionaje

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Con quién hablas por teléfono, dónde estás ubicado, qué correos recibes y hasta quién te envía mensajes de texto pueden ser espiados por organizaciones legales y empresas transnacionales, como lo denunciaron ayer las organizaciones Propuesta Cívica y ContingenteMX.

Jesús Robles Maloof , activista de derechos humanos presentó en días pasados una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) debido a que sus comunicaciones habían sido intervenidas y estaba siendo sujeto a una extorsión.

Ante esta situación, las organizaciones comenzaron a investigar sobre las empresas que manejan bases de datos de comunicaciones y encontraron que UNINET SA de CV y IUSACELL SA de CV cuentan con “indicios de un presunto incumplimiento de las disposiciones y principios de la Ley de Protección de Datos Personales”, dijo Daniel Gershenson, uno de los activistas que presentó ayer un escrito ante el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IFAI).

Los activistas presentaron un Procedimiento de Verificación, el cual se trata de una queja o denuncia en forma escrita ante el Instituto para que éste realice una verificación a las bases de datos de estas empresas y determine si están cumpliendo con la seguridad que deben tener.

Así lo detectaron

Jesús Robles Maloof recibió el 7 de mayo pasado mensajes para intentarlo extorsionar. Los hechos sucedidos ese día hicieron suponer que intervinieron de manera ilegal sus comunicaciones.

Más tarde encontrarían que las intervenciones telefónicas y en mensajes de texto no es algo fuera de lo común pues los mismos gobiernos promueven sus intervenciones para combatir amenazas como el terrorismo.

Sin embargo, la organización Citizen Lab, ubicada en Canadá, detectó que varios países, entre ellos México, utiliza bases de datos y software especializado para espiar a sus propios ciudadanos.

El estudio determina que los gobiernos compran programas de cómputo denominados “Finfishers”, que funcionan como espías cibernéticos.

Más tarde, las mismas organizaciones de Propuesta Cívica y ContingenteMX detectaron que UNINET era una de las empresas que cuenta con una amplia base de datos y que éstas pueden ser transferidas a terceros. Sólo se puede impedir si el ciudadano lo pide expresamente.

“UNINET podrá transferir los datos personales que obren en sus bases de datos a cualesquiera de las empresas controladoras de ésta última y/o a sus empresas filiales y/o subsidiarias e incluso a terceras personas, nacionales o extranjeras, salvo que los titulares respectivos manifiesten expresamente su oposición, en términos de lo dispuesto por la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (la Ley)”, señala en su aviso de privacidad hospedado en su página de Internet.

La denuncia

Pilar Tavera Gómez, directora de Propuesta Cívica A.C. afirmó que se presentó esta denuncia ante el IFAI porque han detectado que si buscan obstaculizar al activismo en derechos humanos de alguna manera, es interviniendo sus comunicaciones.

“Se obstaculiza el activismo de Derechos Humanos. Hay indicios y puede haber espionaje electrónico, son datos de terceros”, dijo en entrevista, afuera de las instalaciones del IFAI.

“El IFAI ha trabajado en la medida de lo posible. Lo que nosotros podemos hacer es que se cumpla con la ley y quizá llevar un litigio estratégico”, precisó Pilar Tavera.

Pilar Tavera precisó que la denuncia se hizo ante el IFAI para solicitarle la verificación del cumplimiento de la protección de los datos personales, como lo tutela el artículo 6 de la Constitución.

“El programa Finfishers presuntamente alojado en los servidores de UNINET y IUSACELL tendría acceso a las bases de datos personales y desde las transmisiones de datos podría alojarse en los dispositivos de cómputo de los usuarios tales como teléfonos móviles, tabletas y equipos personales de cómputo y así vulnerar la protección de datos personales, por eso solicitamos al Instituto tomar las medidas conducentes”, explicó Pilar Tavera en la denuncia presentada.

Daniel Gershenson, vocero de ContingenteMX dijo que el IFAI es el único que puede ayudar, por el momento, a resolver la problemática.

“El IFAI es el único interesado en la protección de datos, por eso acudimos hoy aquí: un activista de nuestra organización fue víctima de espionaje, se interceptó una comunicación vía WhatsApp y se intentó extorsionar a su familia, estamos preocupados por esta situación”, dijo.

“La información es poder y muchas de estas empresas están utilizando sin ningún escrúpulo la información que debiera estar reservada y gobierno y reguladores no están operando filtros. En México es como en el viejo oeste, no hay reglas”, concluyó Gershenson.

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'Quiero que las tiendas dejen de lucrar con mi foto que se convirtió en un meme'

A la brasileña Fabiana Santoro inicialmente le hizo gracia, pero al descubrir que algunas tiendas están vendiendo camisetas con su imagen, decidió emprender una batalla legal.
23 de agosto, 2019
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Cuando tenía 10 años, la brasileña Fabiana Santoro posó para una fotografía durante un viaje familiar a Disneyland, en Estados Unidos.

La tomó su padre en 2010 y la niña se muestra un tanto altiva, con una copa de champán en la mano izquierda.

Pero lo que era una inocente foto familiar llegó a hacerse popular en muchos países de manera inesperada: se convirtió en un meme.

“Mi padre había alquilado una limusina para llevarnos al hotel y me pidió que posara para las fotografías. Siempre fui una niña alegre y juguetona, así que hice muchas poses”, dice ahora, a sus 19 años, a BBC Brasil.

La adolescente publicó la foto en 2015 sin saber lo que ocurriría cuando se hizo viral rápidamente.

“Muchas personas publicaban fotos de la infancia, esto me pareció divertido. De repente, varios lugares compartían la imagen”, dice Santoro.

Fabiana Santoro en una foto de redes sociales

Reprodução
“Yo después de conseguir sitio junto a la ventana del bus”, dice esta publicación que utilizó la foto de Fabiana.

“Pensé que era divertido que la gente publicara mi foto. Vi algunos comentarios desagradables sobre mi apariencia, pero los ignoré. Convertirse en un meme no me hizo daño porque no me ridiculizaron por eso”, explica.

El uso comercial

La situación se hizo preocupante cuatro años después, cuando Santoro descubrió que tiendas de internet, sobre todo en Estados Unidos, vendían camisetas con su foto.

Usar la imagen de alguien sin permiso se considera un acto ilegal bajo el Código Civil brasileño.

“Todo el mundo tienen derecho a su propia imagen. Nadie puede usar la imagen de otros sin permiso”, explica el abogado Marcelo Crespo, de la Universidad de Sao Paulo (USP) y experto en derecho digital.

“Estar en internet no hace que la imagen sea de dominio público y de ninguna manera disminuye la protección legal. Ni una tienda ni nadie pueden tomar la imagen de alguien, incluso si es un meme, y convertirla en un producto y aprovecharlo económicamente”, agrega Curly.

Camiseta vendida en tiendas de EE.UU.

Reproducción
“Además de molestarme por sacar provecho de mi imagen, no me gustó la frase que pusieron”, dice Fabiana sobre las camisetas.

Disgustada con la situación, Fabiana Santoro decidió demandar a las empresas que comercializaban las camisetas.

“Nunca me importó que la gente usara mi foto como meme. Pero cuando vi que estaban ganando dinero con ella, me molestó mucho”, dice.

La fotografía

Santoro dice que tras publicar la foto, en octubre de 2015, la reconocían incluso en la calle. Aclara que no estaba bebiendo champán, sino que la copa “era de uno de los adultos que estaban cerca. Solo fue para posar”.

Le sorprendió descubrir que la foto también se había vuelto viral en otros países.

“Estaba asustada cuando vi a extranjeros usando el meme. Tomó una proporción que nunca creí que tendría, pero pensé que era genial“, dice.

En general, la foto se usa en las publicaciones como sinónimo de ostentación: “Es como cuando subes al autobús y puedes sentarte junto a la ventana. Es como un momento de gloria”, lo define.

Las ventas

Pero lo que molestó a la joven fue descubrir que tiendas vendían camisetas con su foto.

En ellas, la imagen de la niña está acompañada de frases en inglés que sugieren que la copa contiene stupid bitch juice (algo como “jugo de perra estúpida”).

Fabiana Santoro

Archivo personal
Ahora con 19 años, Fabiana Santoro ha emprendido acciones legales contra las tiendas que se lucran con su imagen.

“Además de molestarme que se estén lucrando con mi imagen, no me gustó la frase que pusieron porque es irrespetuosa”, dice Santoro.

La joven incluso buscó cuál fue la primera tienda que vendió las prendas.

“Es una empresa estadounidense. Les envié un mensaje de texto para que quitaran la ropa con mi foto, pero no me respondieron”, explica.

Luego se enteró de que una tienda brasileña y otras tiendas estadounidenses también las estaban vendiendo. Entonces decidió acudir a los tribunales.

“Cuando vi que varias tiendas estaban vendiendo la camiseta, me di cuenta de que debía defender mis derechos lo antes posible”, dice.

Hasta la fecha, Santoro ha identificado cinco tiendas que usaban su imagen. En Brasil descubrió solo una, la cual retiró la camiseta y se disculpó por lo ocurrido.

Medidas judiciales

Hace una semana, Santoro inició los procedimientos para demandar a las empresas en Estados Unidos.

Fabiana Santoro

Archivo personal
La joven dice que buscará vender sus propias camisetas y usar parte del dinero para obras benéficas.

Según el Código Civil brasileño, una persona de la que hayan usado y comercializado su imagen sin permiso puede ir al tribunal para cobrar una indemnización y evitar que se continúe usando su fotografía.

Los derechos de imagen también están asegurados en otros países.

El abogado João Victor Priess, quien representa a Santoro, está analizando cómo proceder.

Nadie puede usar la imagen de esa persona, incluso si se ha viralizado. Se están aprovechando de una foto sin permiso. Por lo tanto, hay una alta probabilidad de éxito en la causa”, dice.

Mientras espera ver qué pasa, Santoro no descarta la idea de comercializar sus propias camisetas con la famosa foto que se convirtió en un meme.

“Mucha gente me preguntó eso, así que pienso venderlas”, dice.

Considera ayudar a causas benéficas con parte de los ingresos de las ventas y la cantidad que pueda recibir si gana la demanda.


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