Los cyborgs reclaman sus derechos
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Los cyborgs reclaman sus derechos

Ir al cine, al supermercado o a una protesta puede ser completamente diferente para quienes portan dispositivos cibernéticos en su cuerpo
19 de julio, 2013
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Captura de Pantalla. TED Talks.

Si uno introduce las palabras real cyborgs (cyborgs reales) en internet, probablemente se encontrará con una lista encabezada por Neil Harbisson, el que algunos consideran es el primer cyborg reconocido del mundo.

La razón es que en 2004, las autoridades británicas (Neil nació en Irlanda del Norte pero se crió en Cataluña) aceptaron que figurara en la foto de su pasaporte portando su ojo electrónico, que él dice considera parte de su cuerpo.

Harbisson nació con acromatopsia, lo que quiere decir que no puede identificar colores, y su vida transcurrió en blanco y negro hasta que un día hace diez años adoptó un ojo electrónico que le permite “escuchar”, por vía ósea, muchos más colores de los que el ojo humano es capaz de identificar.

El ojo que Neil porta consiste en un sensor de color acoplado en el extremo de una antena, que envía información a un chip instalado en su nuca, que transpone los colores en un sonido que él capta a través de sus huesos.

Gracias a esta tecnología ahora puede percibir no sólo una gran cantidad de gamas de color, sino que también capta rayos ultravioletas e infrarrojos, dotándole así de una visión sobrehumana.

Por ejemplo, cuenta que es capaz de escuchar 40 tipos diferentes de turquesas y 60 azules. Y aprovecha su don para pintar cuadros de colores intensos, reproduciendo pictóricamente discursos de Hitler o Martin Luther King.

Un día, recuerda durante una entrevista con BBC Mundo, notó que el cerebro y el software que emplea su ojo electrónico se fundieron, que empezó a soñar los sonidos del color, y fue ahí donde admite, entendió lo que singnificaba ser un cyborg.

Entre nosotros

Aunque a muchos les pueda sonar que los cyborgs son algo exclusivo de Hollywood o historias de ciencia ficción, casos como el de Neil existen y probablemente van a ser cada vez más frecuentes en un futuro.

En Reino Unido, por ejemplo, ya pueden verse a personas con amputaciones portando brazos, piernas y demás miembros biónicos, y dentro de no mucho no es de extrañar que veamos a personas parapléjicas caminando con exoesqueletos mecánicos.

También hay casos más peculiares como el que hace mucho les contábamos de de clic Rob Spence, quien tras perder su ojo derecho, lo sustituyó con una cámara adaptada a la cuenca ocular, convirtiéndose así en un “eyeborg”, como se llama a sí mismo. Hoy lo utiliza fundamentalmente para grabar documentales.

Derechos cyborg

Las autoridades británicas aceptaron que Neil figurara en su pasaporte con su ojo electrónico.

Las autoridades británicas aceptaron que Neil figurara en su pasaporte con su ojo electrónico.

En 2010 Neil Harbisson y la coreógrafa Moon Ribas decidieron fundar la Fundación cyborg, para ayudar a aquellos que quieren incorporar tecnología en su cuerpo, defender los derechos de los cyborgs y difundir un movimiento social artístico bajo el nombre del cyborgismo.

Este año, la fundación dio que hablar cuando “Cyborg Foundation”, documental realizado por Rafael Duran Torrent, contando la historia de Harbisson y su organización, se hizo con el premio al mejor documental corto en el Festival de Sundance de Estados Unidos.

Según Neil, los cyborgs necesitan defender sus derechos y darse a conocer, ya que él mismo ha sufrido las consecuencias negativas de portar en su cuerpo elementos cibernéticos.

Por ejemplo, le han privado de entrar en algunos cines, al pensar que pretendía grabar la película y distribuirla en versión pirata. Lo mismo le ha sucedido en supermercados y en 2011, durante unas protestas en Barcelona, la policía le arrancó la antena pensando que había una cámara.

Otra misión de su fundación es ayudar a las personas interesadas a incorporar tecnología a su cuerpo, como sensores para percibir dónde está el norte, como hacen los tiburones, entradas de audio por los huesos, como el que tienen los delfines o aparatos para percibir el entorno en 360º.

“A la fundación viene gente de todo tipo”, explica Harbisson a BBC Mundo, “desde niños a adolescentes que quieren usar la tecnología com parte de su cuerpo a personas muy mayores que están interesadas en recuperar algún sentido que han ido perdiendo y si puede ser extenderlo”.

¿Hombres y super-hombres?

Neil ha estado trabajando en un rpoyecto para desarrollar ojos electrónicos para ciegos en Ecuador. “En lugar de traducir un menú del restaurante en braille”, explica, “puedes leerlo a través de vía osea. Este ojo electrónico puede servir para muchas cosas, no sólo para el color”. Lo mismo estaría estundiando hacer con grupos de ciegos en Pernambuco, en Brasil.

Incrementar el poder de nuestros sentidos, y no sólo entre las personas con alguna discapacidad, afirma, “nos permitirá percibir mejor la realidad y eso podría tener consecuencias muy positivas, para entender mejor cómo estamos y quienes somos”.

Pero cuando se le pregunta si promover este tipo de tecnologías para incrementar nuestra percepción, no daría lugar a un mundo de super humanos frente a humanos de a pie incapaces de acceder a esta tecnología, Neil responde que la tecnología necesaria para convertirse en cyborg como la que ellos sugieren es sencilla y barata, asequible por no más de US$15.

Por otra parte, señala, “las clases existen ahora y han existido siempre. El hecho de convertirse en cyborg no va a provocar ningún cambio. No va a crear un problema nuevo en el mundo”.

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Crecen las protestas en China por los confinamientos; manifestantes piden que Xi Jinping renuncie

El fin de semana se inensificaron las protestas a raíz de un incendio que mató a 10 personas en un bloque de apartamentos en Urumqi.
27 de noviembre, 2022
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Las protestas contra las restricciones por COVID-19 en China se intensificaron a raíz de un incendio que mató a 10 personas en un bloque de apartamentos en Urumqi, capital de la región autónoma uigur de Xinjiang, en el oeste del país.

Miles de personas salieron a las calles de Shanghái para recordar a las víctimas y manifestarse contra las restricciones. Muchos de los presentes exigían la renuncia del presidente Xi Jinping.

La BBC vio al menos a tres personas que fueron llevadas en coches de la policía.

Muchos señalan el confinamiento en los edificios como la causa de las muertes en el incendio.

Si bien las autoridades chinas niegan que esa haya sido la causa, los funcionarios de Urumqi emitieron una disculpa inusual el viernes por la noche y se comprometieron a “restaurar el orden” eliminando gradualmente las restricciones.

“Xi Jinping, renuncia”

En la protesta en Shanghái, la ciudad más grande de China y centro financiero mundial, se vio a algunas personas encendiendo velas y dejando flores para las víctimas.

Urumqi

Getty Images
Una gran presencia policial podía verse en las calles de Urumqi el domingo por la mañana.

Otros gritaban consignas como “Xi Jinping, renuncia y “Partido Comunista, renuncia”. Algunos también sostenían pancartas en blanco.

Esta clase de demandas son algo inusual dentro de China, donde cualquier crítica directa al gobierno y al presidente puede resultar en duras sanciones.

Un manifestante le dijo a la BBC que se sintió “conmocionado y emocionado” de ver a la gente en las calles, y dijo que era la primera vez que veía una disidencia a gran escala en China.

Dijo también que los encierros lo habían hecho sentir “triste, enojado y desesperanzado”, y lo habían dejado incapaz de ver a su madre enferma, que estaba en medio de un tratamiento contra el cáncer.

Otra manifestante le explicó a la BBC que a los policías se les preguntó cómo se sentían acerca de las protestas y la respuesta fue “igual que tú”. Pero, dijo, “usan sus uniformes, así que están haciendo su trabajo”.

Otros relataron hechos de violencia, y un manifestante le dijo a la agencia de noticias AP que uno de sus amigos había sido golpeado por la policía en el lugar, mientras que otros dos habían sido rociados con gas pimienta.

Presencia policial

Aunque la situación en la zona se había calmado el domingo por la mañana, la BBC vio una mayor presencia policial en el área de la protesta, con varias decenas de policías, guardias de seguridad privados y policías vestidos de civil en las calles.

Urumqi

Getty Images
Muchos dejaron flores en las calles para recordar a las víctimas del incendio.

En otros lugares, en varias universidades chinas, aparecieron en internet fotos y videos de estudiantes que protestaban el sábado por la noche. La multitud más grande parecía estar en la Universidad de Comunicaciones de Nanjing.

Los videos de las protestas son difíciles de verificar de forma independiente, pero muchos de ellos muestran una crítica inusualmente explícita y abierta al gobierno y su líder.


Protestas inusuales

Tessa Wong, Reportera Digital de la BBC en Asia

El incendio de Urumqi fue un escenario de pesadilla para muchos chinos que se han visto sometidos a restricciones generalizadas en los últimos meses, encerrados en sus apartamentos sin forma de escapar, según algunos relatos.

Las autoridades han cuestionado estas afirmaciones, pero esto no ha impedido que se propague la indignación pública y la ansiedad.

El incidente se ha convertido en el último punto de inflexión en la creciente frustración. Millones están cansados ​​de tres años de restricciones de movimiento y pruebas diarias de covid.

Xi Jinping

Getty Images
Durante las protestas se escuchaban gritos que exigían la renuncia de Xi Jinping.

La ira se ha extendido a todos los rincones de China, desde las principales ciudades hasta regiones remotas como Xinjiang y el Tíbet, y ha galvanizado a todos los sectores de la sociedad, incluidos los jóvenes estudiantes universitarios, los trabajadores de las fábricas y los ciudadanos comunes.

A medida que crece esta ira, las protestas contra las medidas por la covid se han convertido en algo cada vez más común. Pero incluso las manifestaciones de este fin de semana son inusuales en esta nueva normalidad, tanto en su número como en la franqueza de sus críticas al gobierno y al presidente Xi Jinping.

Salir a las calles en masa con cientos de personas pidiendo la renuncia del presidente Xi se creía impensable no hace mucho tiempo.

Pero después de una protesta dramática reciente en un puente de Pekín que sorprendió a muchos, parece haberse establecido un precedente para la expresión de una disidencia más abierta y aguda.

Otros también han optado por ondear la bandera china y cantar el himno nacional, cuyas letras defienden los ideales revolucionarios e instan al pueblo a “levantarse, levantarse”.

Es una muestra de patriotismo que también podría leerse como una expresión de solidaridad con los compatriotas chinos que sufren bajo la política de covid cero de Xi, y un llamado a la acción.


Las protestas son las más recientes de una serie acelerada de manifestaciones contra las medidas de covid cero de China que también se han vuelto cada vez más audaces en las críticas al gobierno y al presidente Xi.

La estrategia de covid cero es la última política de este tipo entre las principales economías del mundo y se debe en parte a los niveles de vacunación relativamente bajos de China y al esfuerzo por proteger a las personas mayores.

Los confinamientos de último momento han causado ira en todo el país, y las restricciones de covid en general han desencadenado protestas violentas recientes desde Zhengzhou hasta Guangzhou.

A pesar de las estrictas medidas, el número de casos de China esta semana alcanzó récords históricos desde que comenzó la pandemia.


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