Los derechos de una bebé abandonada, en riesgo por la justicia de Chihuahua
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Los derechos de una bebé abandonada, en riesgo por la justicia de Chihuahua

El derecho a un nombre y a crecer con su familia le ha sido negado a una pequeña que nació en enero pasado, mientras su madre y su abuelo luchan por obtener su custodia.
Por Tania L. Montalvo
17 de julio, 2013
Comparte
bebé

El caso de Clara Armendáriz, dicen organizaciones civiles, está enfocado a una mujer que no debe tener a su hija y no a una niña que está creciendo sin el derecho a vivir en familia. //Foto: Cuartoscuro.

Clara Armendáriz parió a su hija en un auto mientras intentaba llegar a un hospital. Estaba sola y tomó la decisión de envolver a la pequeña en una toalla y abandonarla en el estacionamiento de la Iglesia de San Antonio de Padua en una tarde fría del 16 enero de 2013.

Tras recibir atención médica, la bebé fue entregada un día después al DIF Estatal en donde permaneció sin que se supiera quiénes eran sus padres; hasta que el 11 de febrero se convirtió en la protagonista de una disputa legal entre las autoridades locales y su familia, que hasta hoy continúa.

Ese día de febrero, Clara, a punto de cumplir 19 años, fue identificada por las autoridades como la responsable del abandono y procesada penalmente por los delitos de omisión de cuidado y violencia familiar.

La joven aceptó que tras mantener en secreto su embarazo, dejó a su bebé en el estacionamiento de la Iglesia cuando el termómetro de la capital estatal marcaba -5 grados centígrados. Dice que estaba “hundida en la tristeza” por la muerte de su madre un año atrás, el rechazo de su pareja y el miedo por conocer la reacción de su padre por haberse convertido en madre.

En cuanto comenzó un proceso penal en su contra, Clara hizo público su arrepentimiento e inició un juicio familiar para solicitar la custodia de la bebé. Entonces la joven chihuahuense pidió ver a su hija, pero las autoridades estatales le negaron el contacto, un juez interpuso una orden de restricción y le exigieron una prueba de ADN para comprobar su maternidad.

El derecho de la bebé a tener contacto con sus progenitores y a vivir en familia fue violentado por las autoridades del estado de Chihuahua con esa decisión, según el seguimiento que han hecho del caso el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres A.C. (CEDEHM) y la Red por los Derechos de la Infancia en México.

“Clara deja a la niña y asume que debe seguir un proceso legal por eso, entonces la procesan penalmente porque ella acepta que es la mamá del bebé. Pero cuando se trata de los derechos de la bebé, de convivir con su familia y estar cerca de sus progenitores, el DIF se lo niega”, explica en entrevista, Irma Villanueva, abogada del CEDEHM.

El interés superior de la infancia

Al ver que Clara no podría recuperar a la bebé, el abuelo materno solicitó la custodia y patria potestad, pero la respuesta del estado implicó una nueva violación al derecho de la menor para vivir en familia.

Don Raúl recibió una demanda civil del DIF por omisión de cuidado y violencia familiar por no saber que su hija estaba embarazada, no haber evitado el abandono de la bebé y por lo tanto, no darle los cuidados que necesitó desde su nacimiento.

Su equipo de abogados argumenta que debe ser absuelto porque su conducta no puso en peligro a la bebé y no pueden responsabilizarlo por las decisiones que tomó Clara mientras privan a la pequeña del “bienestar que garantiza crecer en un hogar”.

En este proceso, la bebé tampoco gozó del derecho a ser registrada con el nombre que sus padres eligieron o con sus apellidos, pues cuando la familia ya había solicitado su custodia en febrero, el DIF decidió registrarla con el nombre de “Antonia”, en alusión a la Iglesia en la que fue encontrada. Esa decisión, para los familiares, implica un “abuso de autoridad y una forma de discriminación porque se “estigmatiza” a la pequeña.

El nombre de la bebé fue sugerido por el gobernador de la entidad, César Duarte, quien el 17 de enero, días después de haberla encontrado, dijo a la prensa que la niña debería llevar el nombre del santo de la iglesia en la que fue abandonada.

“El estado de Chihuahua no está cumpliendo con el interés superior de la infancia porque se ha anulado la posibilidad de participación de Clara en lo elemental y del abuelo en su desarrollo. No se ha cuidado evitar la discriminación porque el trato que ha recibido el caso ha sido criminalizante, con estigmas y desde una visión moralista. Y se viola el principio de supervivencia y desarrollo porque nunca se puede comparar la vida en una institución con la vida en una familia y aquí la familia ha buscado por todos los medios estar con la menor”, dijo Juan Martín Pérez García, Director Ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México.

El DIF incluso inició el proceso para dar a la niña en adopción y buscarle un hogar sustituto, pero fue cuando su bisabuela materna, Elba Molinar Luján, se unió a la lucha para que la bebé creciera en familia y solicitó la custodia de la menor.

De 66 años, Elba Molinar logró la custodia temporal de la pequeña el pasado 15 de junio, pero sí en algún momento ella está imposibilitada para cuidarla o así lo considera el juez del caso, la menor deberá regresar al DIF.

La Red por los Derechos de la Infancia ve en este caso un “error en la percepción” de las autoridades estatales, pues el proceso está enfocado a “una mujer que no debe tener a su hija y no a una niña que está creciendo sin el derecho a vivir en familia”, lo que es violatorio a los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño ratificada por México.

Silvia Manuela Vázquez Lazcano, titular de la Procuraduría de Asistencia Jurídica y Social del DIF en Chihuahua, se negó a dar una entrevista argumentando que fue “prevenida” por el juez quinto de lo familiar para abstenerse a hacer declaraciones a la prensa, con el fin de “salvaguardar el bienestar de la menor”.

Clara y Claudia Sofía

Las abogadas del Centro de Derechos de las Mujeres A.C. interpusieron y consiguieron un amparo para que Clara y su padre obtuvieran visitas supervisadas con la bebé.

Lunes, miércoles y viernes de 14:00 a 16:00 horas, madre y abuelo se encuentran con la pequeña en las instalaciones de la Procuraduría del DIF.

“Desde que puedo ver a mi hija, aunque sea así con vigilancia, nunca he estado tan feliz en mi vida. Yo asumo las responsabilidades de mi acto y de verdad que estoy dispuesta a hacer cualquier cosa que las autoridades crean conveniente para recuperar a mi hija. Si quieren usar mi caso como un ejemplo de lo que le puede pasar a otras jóvenes que se embarazan yo estoy dispuesta a compartir mi experiencia”, cuenta Clara, quien en febrero pasado, un mes después del nacimiento de su hija, cumplió los 19 años de edad.

En México, 18.4% del total de nacimientos de 2011 correspondieron a madres menores de 19 años, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Apenas el 11 de julio pasado, la Organización de las Naciones Unidas declaró como preocupante el nivel de embarazos entre adolescentes en el país.

Clara, estudiante de la Normal del Estado para la Licenciatura en Educación Primaria, está dispuesta a agotar todas las vías para recuperar a su hija y aunque sabe que no es una tarea fácil ser una madre joven, confía que saldrá adelante con el apoyo de su familia.

“Mi papá también terminó demandado por todo esto, pero él tampoco se da por vencido. Me dice que me apoya incondicionalmente y que me apoyará hasta que todo esto concluya. Siempre me pide que confiemos en que esto terminará bien y en que ella estará con nosotros”.

Una de las cosas que más preocupa a Clara es el nombre con el que el DIF registró a su hija, ella llama a la pequeña Claudia Sofía, pese a que el documento ante el registro civil diga otra cosa.

El nombre de Claudia lo eligió porque así se llamaba su mamá y Sofía porque siempre le gustó mucho. Se niega a acostumbrarse a decirle Antonia porque dice que es como aceptar que su hija “sea señalada ante la sociedad y que cuando crezca y vaya a la escuela la discriminen sólo por cómo se llama”.

Sobre la bebé, la familia coincide en que es una niña sana, alegre y despierta. Clara dice que lo que más le gusta de su hija es que se ríe mucho, le sujeta los dedos con fuerza y la observa con atención.

“La semana pasada la llevaron al pediatra y pesó 7 kilos 800 gramos, es una niña enorme, muy feliz y gracias a Dios muy sana. Sólo quiero que estemos juntas, que crezca con su familia y que esté bien. Tenemos meses esperándola y así seguiremos hasta que todo este termine”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"Dijeron que si no nos callábamos nos violarían": testimonios de manifestantes en Irán

La BBC habló con iraníes detenidos por las fuerzas de seguridad durante las protestas que se desataron en todo el país.
28 de septiembre, 2022
Comparte

“Me pusieron en el suelo y un agente me colocó una bota en la espalda. Me pateó en el estómago, me ató las manos, me levantó de los brazos y luego me empujó a una camioneta”.

Maryam, una manifestante de 51 años, describió así el momento en que las fuerzas de seguridad iraníes la detuvieron.

La mujer fue arrestada la semana pasada en el centro de Teherán, durante las protestas que se han extendido por todo Irán desde la muerte el 16 de septiembre de Mahsa Amini, la joven de 22 años que fue detenida por la “policía moral” en la capital iraní el 13 de septiembre por presuntamente violar las estrictas reglas del hiyab (pañuelo que cubre la cabeza).

La policía sostiene que colapsó en un centro de detención después de sufrir un ataque al corazón, pero su familia alega que los agentes le golpearon la cabeza con una porra y la golpearon contra uno de sus vehículos.

Las protestas provocadas por su muerte, encabezadas principalmente por mujeres, comenzaron con demandas para poner fin a las leyes obligatorias sobre el hiyab.

Pero ahora se han convertido en manifestaciones a nivel nacional contra los líderes de Irán y todo el establecimiento clerical.

Comandantes “despiadados”

A pesar de la interrupción generalizada de internet, se han seguido publicando en las redes sociales videos de manifestantes arrestados por las fuerzas de seguridad iraníes.

“Es peor que lo que ves en estos videos”, dijo Maryam, que no es su nombre real.

“Escuché a uno de los comandantes ordenar a sus soldados que fueran despiadados. Las mujeres agentes son (igualmente) horribles. Una de ellas me abofeteó y me llamó espía israelí y prostituta”.

La BBC ha visto videos en los que se observa a los comandantes ordenando a los agentes de la policía antidisturbios que “no se apiaden de los manifestantes y les disparen”.

La lápida de Mahsa Amini

BBC
La lápida de Mahsa Amini apareció en las redes sociales.

Otros videos verificados por la BBC parecen mostrar a las fuerzas de seguridad disparando municiones reales a los manifestantes y arrestando a los que pueden atrapar.

Según los medios estatales, más de 40 personas han muerto durante los disturbios. Los grupos de derechos humanos reportan un número mayor de muertos.

Las autoridades no han compartido el número total de personas que han sido arrestadas.

Sin embargo, el fiscal jefe de Mazandaran, una provincia al norte de Teherán, dijo que al menos 450 manifestantes fueron detenidos solo allí.

Los grupos de derechos humanos dicen que miles de manifestantes están siendo detenidos.

“Empujé a un agente de seguridad hacia atrás y traté de huir, pero muy pronto llegó una segunda persona y una tercera”, cuenta Sam, un joven manifestante de una ciudad importante. “Después de unos segundos, más de 15 agentes me golpeaban sin piedad“.

Y agregó: “Sentí el sabor de la sangre en mi boca y los golpes de una pistola eléctrica en mi cuerpo. Me pusieron en el suelo, me ataron los brazos a la espalda y amarraron mis pies con los cordones de los zapatos”.

“Uno de los soldados me dio una patada en el ojo izquierdo mientras me llevaba (al lugar) donde tenían a los demás detenidos”.

Las “valientes” jóvenes

El presidente Ebrahim Raisi se comprometió a “tratar con decisión” las protestas, que ahora se han extendido a la mayoría de las 31 provincias de Irán.

Para muchos iraníes, Raisi está asociado con las ejecuciones masivas de miles de presos políticos en la década de 1980, cuando era uno de los cuatro jueces que formaban parte de tribunales secretos que los condenaban a muerte.

“Me pusieron a mí ya los otros detenidos en el piso de un autobús uno encima del otro durante una hora y media”, señala Sam.

“Estaba pensando en el papel de Raisi en la ejecución de los presos políticos, y por un momento pensé que podrían ejecutarme“.

Raisi ha insistido en que los ejecutados en la década de 1980 fueron condenados de acuerdo con la ley iraní.

Y aunque el presidente está a cargo en última instancia de la policía antidisturbios y otras fuerzas del orden, no hay evidencia de que les haya ordenado matar a las personas involucradas en las protestas de este mes.

Las mujeres han estado al frente de las protestas

Social media
Las mujeres han estado al frente de las protestas, y muchas se quitaron el hiyab o lo quemaron.

Maryam dijo que las personas detenidas junto a ella continuaron protestando mientras eran trasladadas a una de las principales instalaciones del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica (CGRI).

“Había otras chicas conmigo en la camioneta, pero eran mucho más jóvenes”, dijo. “Cuando vi lo valientes que eran, me compuse. Comenzaron a ayudarme”.

“Estaban gritando y burlándose de los oficiales. Esta generación es diferente a la mía. No tienen miedo”.

Fotos y videos verificados por la BBC mostraban a los familiares de los manifestantes arrestados haciendo fila frente a la mal reputada prisión de Evin en el norte de Teherán.

Estaban esperando conocer información sobre los detenidos o presentar documentos para asegurar su libertad bajo fianza.

Una persona le dijo a la BBC que las autoridades les habían advertido que no hicieran público el arresto de su familiar “o su situación empeoraría”.

Las familias de los manifestantes arrestados esperando frente a un centro de detención

BBC
Familias de los manifestantes arrestados esperando frente a un centro de detención para recibir información sobre sus familiares.

Pero no todos fueron trasladados a los principales centros de detención. Muchos están recluidos en pequeñas comisarías e instalaciones del CGRI, muchas de los cuales son desconocidas para el público.

“Nos trasladaron a una pequeña comisaría. No estaban preparados para recibir a tanta gente”, le contó Maryam a la BBC. “Pusieron al menos a 60 mujeres, incluyéndome a mí, en una habitación pequeña. Estábamos de pie una al lado de la otra y no podíamos sentarnos ni movernos“.

“Dijeron que no podíamos usar el baño y que si teníamos hambre podíamos comer nuestras heces”.

“Después de casi un día, cuando gritamos y protestamos dentro de la habitación, comenzaron a amenazarnos con que si no nos callábamos, nos violarían”.

“Manteniendo el ánimo alto”

Otra mujer arrestada en una de las ciudades del sur de Irán le dijo a la BBC que mujeres agentes de seguridad habían hecho amenazas de agresión sexual.

“La agente que nos estaba registrando en el centro de detención preguntó mi nombre y me llamó prostituta”, dijo Fereshteh, que no es su nombre real.

“Cuando me quejé, ella dijo que si continuaba le pediría a uno de los hermanos (guardias masculinos de la prisión) que hiciera lo que quisiera (conmigo)”.

Behzad, un manifestante que estuvo arrestado en un importante centro de detención en Teherán, señala: “Mantuvieron a más de 80 personas en una pequeña habitación. Todos estábamos furiosos y doloridos”.

Confiscaron nuestros teléfonos móviles y revisaron nuestras fotos, videos y mensajes para ver si habíamos compartido alguna noticia de la protesta. Si era así, (dijeron que) la iban a agregar a nuestros archivos”.

“A la mañana siguiente, un juez vino a recibirnos. Retiraron los cargos y liberaron a la mayoría de los adolescentes”.

“Pero con los adultos el juez hizo preguntas breves y decidió nuestro destino con base en esa breve sesión judicial”.

Behzad dijo que alrededor del 10% de las personas con las que estuvo detenido fueron liberadas sin cargos, mientras que el resto fue liberado bajo fianza.

Otro manifestante que estuvo en custodia durante dos días en Teherán le dijo a la BBC que, a pesar de las “hostilidades”, los detenidos más jóvenes habían tratado de “mantener el ánimo en alto”.

“Estuve con manifestantes menores de 25 años. Algunos tenían sangre en la cara, pero estaban sonriendo, charlando y bromeando”.

“Uno de ellos me pidió que sonriera y agregó: ‘Salimos victoriosos porque tenemos razón'”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.