#1SMX: manifestantes y policías exhibieron nuevas tácticas
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#1SMX: manifestantes y policías exhibieron nuevas tácticas

Tanto los grupos juveniles más beligerantes que participaron en la manifestación del 1 de septiembre, como los policías encargados de contenerla exhibieron estrategias de acción y confrontación renovadas, tras acumular ambos bandos experiencias y conocimiento sobre el rival en los pasados disturbios del 1 de diciembre y del 10 de junio.
Por Paris Martínez
3 de septiembre, 2013
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disturbios_1s_001Durante las protestas realizadas  el domingo 1 de septiembre en la Ciudad de México, con motivo del primer informe de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, tanto los grupos juveniles más beligerantes que participaron en la manifestación, como los policías encargados de contenerla exhibieron estrategias de acción y confrontación renovadas, tras acumular ambos bandos experiencias y conocimiento sobre el rival en los pasados disturbios del 1 de diciembre y del 10 de junio.

A continuación, te presentamos algunas de estas nuevas tácticas instrumentadas tanto por los jóvenes manifestantes como por los policías del DF, con base en distintos videos en los que quedaron registrados la protesta y los choques violentos de este fin de semana en la capital del país.

Acorralamiento

Durante las protestas del 1 de diciembre –con el arribo de Peña Nieto a Los Pinos– y del 10 de junio –en la conmemoración de la matanza estudiantil del Jueves de Corpus–, la policía capitalina destacamentó a sus granaderos a varios metros de distancia de la manifestación, lo que dio pie en ambos casos a que los grupos beligerantes tomaran control momentáneo ya sea de los puntos de la vía pública por los que transitaban en marcha, o de aquellas zonas en las que se detenían. Esto dio pie, en ambas ocasiones, a que los manifestantes agresivos vulneraran tanto los negocios de estos puntos bajo su control, así como el mobiliario urbano, tal como ocurrió en el Zócalo, la Alameda y San Lázaro.

Este 1 de septiembre, sin embargo, la policía aplicó un estrecho cinturón de seguridad en torno a la vanguardia de la manifestación, donde venían los jóvenes más radicalizados –anarquistas y la agrupación estudiantil denominada Frente Oriente–, manteniéndolos dentro de un corral formado con los escudos antimotines, sin darles espacio de movilidad, de tal forma que cada paso que avanzaban los manifestantes era un paso cedido por los granaderos.

Esta estrategia provocó, desde el inicio de la manifestación, crispación entre los jóvenes y roces con la policía, que a empujones los mantenía dentro del cinturón de seguridad.

#1SMX corral policiaco

Uso y abuso de la fuerza

Tal como documentan videos difundidos por la ciudadanía, las detenciones de manifestantes iniciaron al menos dos horas antes de que iniciara la manifestación juvenil del domingo, en la que, cabe destacar, sólo una fracción mantenía intercambio de agresiones con la policía, mientras el resto, se manifestaba de manera pacífica e, incluso, artística.

Este es el caso de Ana Berenice Cruz, una estudiante de 23 años, dedicada a las artes escénicas, quien fue arrestada a las 9:15 horas (dos horas antes de que iniciara la manifestación), con el argumento de que portaba artefactos que podrían usarse para agredir (el material de utilería con el que, junto a otros estudiantes, pensaba realizar una representación teatral durante la protesta), y por resistirse al arresto, lo cual, como muestra un video captado por ciudadanos, es falso.

Además, la policía también realizó capturas inmediatamente después de recibir ataques o provocaciones de los manifestantes beligerantes, aunque también en video pudo documentarse que hubo casos en los que el detenido o detenida no habían participado en la agresión.

En al menos un caso, luego de ser atacados por jóvenes encapuchados, los policías detuvieron a un menor de edad, que no había participado en la agresión, y al que, en cambio, golpearon y patearon entre varios policías, tan pronto como fue detenido.

En este tipo de arrestos, los videos muestran que las mujeres del cuerpo de granaderos eran las encargadas de hacer formalmente el arresto, luego de que sus compañeros varones tundían al detenido.

#1SMX Uso de la fuerza

Ocultamiento

Tal como en los operativos del 1 de diciembre y 10 de julio pasados, los policías de la Secretaría de Seguridad Pública que participaron en el operativo de contención de este domingo fueron apertrechados únicamente con equipo de protección (casco, escudo, chaleco antibalas y parapetos para extremidades) es decir, no se les asignaron armas letales o no letales.

Sin embargo, varios uniformados portaban toletes oculto bajo los chalecos, con los que agredieron a los jóvenes manifestantes, o con los que repelieron sus ataques.

Cabe destacar que, luego de que a través de videos de prensa y ciudadanos se documentarron distintas irregularidades y abusos por parte de los policías durante el operativo del 1 de diciembre pasado, durante las acciones de este fin de semana los agentes una actitud particularmente hostil con la prensa, así como ciudadanos que grababan o tomaban fotografías con sus teléfonos o cámaras personales.

De hecho, dos fotorreporteros, uno del diario Milenio y otro del El Universal, fueron golpeados por policías cuando tomaban imágenes del operativo, y en ambos casos la agresión fue la misma: encajarles la orilla del escudo plástico en la cuenca del ojo.

Además, el reportero independiente Gustavo Ruiz, del colectivo informativo SubVersiones, fue detenido cuando documentaba el arresto de varios jóvenes, en Calzada de Tlalpan, es decir, ya que había concluido la protesta y cuando se hallaban en camino a sus viviendas.

#1SMX Ocultamiento

Detención Arbitraria de periodista de Agencia SubVersiones from SubVersiones on Vimeo.

Dispersión

La misma tarde del domingo, la Secretaría de Seguridad Pública del DF informó que, en total, fueron 16 las detenciones durante las protestas, todas las cuales se realizaron en las delegaciones Cuauhtémoc, donde inició la manifestación, y Venustiano Carranza, donde concluyó.

A pesar de que, por ley, todo detenido por un presunto delito debe ser presentado de manera inmediata a la agencia del MP más cercana, ninguno de los arrestados con motivo de la manifestación del 1 de septiembre fue presentado ante el Ministerio Público de las delegaciones donde se dio la captura, sino que fueron diseminados en agencias de Xochimilco, Milpa Alta, Tláhuac y Magdalena Contreras.

Esta situación, señalaron las familias de los detenidos, busca dificultar una defensa unificada, así como impedir que eventuales protestas se concentren en un sólo lugar, tal como ocurrió en los disturbios de diciembre y junio, cuando la agencia 50 del Ministerio Público –oficina central de la Procuraduría General de Justicia del DF, ubicada en la delegación Cuauhtémoc– se convirtió en punto  de protesta de los jóvenes que demandaban la liberación de sus compañeros, todos detenidos en esas instalaciones.

Provocaciones juveniles

Identificados como estudiantes de orientación anarquista, y otros como integrantes del Frente Oriente –que aglutina a alumnos de distintos planteles públicos de educación media-superior y superior del oriente de la ciudad–, los jóvenes que protagonizaron las trifulcas con la policía este 1 de septiembre, y que no eran más de 50, acudieron mayoritariamente equipados con cascos y máscaras antigás, lo que no fue común en las anteriores protestas, y algunos, incluso, llevaban los antebrazos protegidos con espuma plástica.

A diferencia de las refriegas previas, además, esta vez sin excepción todos los integrantes del grupo beligerante se cuidaron de mantener los rostros bien cubiertos, con camisas, pasamontañas y paliacates, además de que varios mudaron de prendas a lo largo de la marcha, para dificultar su identificación y, al igual que los policías, este grupo mantuvo una actitud hostil con la prensa, aunque sin llegar a agredir físicamente a ningún reportero o camarógrafo.

En su trayecto –que pasó por avenida Juárez, Eje Central y Fray Servando–, el grupo beligerante de manifestantes, que se adelantó a la vanguardia de la marcha estudiantil, protagonizó al menos una decena de reyertas con la policía, en las que emplearon básicamente piedras, pequeñas la mayoría, por falta de obras públicas o excavaciones en la ruta, aunque también arrojaron contra los granaderos cohetes, botellas y al menos dos bombas molotov: una en la calle de Venustiano Carranza y otra en Fray Servando, a la altura del Mercado Sonora, ya en las cercanías de la Cámara de Diputados, donde el paso les fue definitivamente bloqueado por el contingente de uniformados, conformado por varias centenas.

Cabe destacar que la mayoría de estos choques duró sólo algunos segundos, salvo la confrotación final, suscitada alrededor de las 16:30 horas, cuando el contingente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunció que se retiraba al Zócalo, momento que los jóvenes aprovecharon para lanzar una última embestida contra los granaderos que los rodeaban, que duró cerca de cinco minutos y luego de la cual, entre el caos desatado, los jóvenes se dispersaron.

Así, aún antes de que la CNTE terminara de organizar su retirada del lugar, este bloque beligerante que había estado luchando con la policía, prácticamente, se esfumó.

#1SMX Provocaciones juveniles

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Elecciones en Venezuela: qué hace diferentes a las ‘megaelecciones’ de este domingo

Hoy vuelve la oposición mayoritaria a unas elecciones en Venezuela. Esta vez, más que la permanencia de Maduro en el poder, los resultados revelarán cómo será que Venezuela se dirija -y quién va a liderar el camino- hacia una transición política.
21 de noviembre, 2021
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La competencia, tras años de boicot opositor, vuelve al campo electoral en Venezuela.

En las “megaelecciones” de este domingo se eligen 3.082 cargos: 23 gobernaciones, 335 alcaldías y cientos de escaños en consejos locales.

3.082 elecciones en las que el chavismo se enfrentará a un amplio sector de la oposición que, en su mayoría, no reconoció el sistema electoral en las presidenciales de 2018 ni en las legislativas de 2020.

Esta vez habrá, además, observación imparcial de los comicios. Y un interés internacional por si el gobierno de Nicolás Maduro puede garantizar la competencia democrática.

“Este domingo le vamos a dar buenas noticias al mundo”, dijo el presidente venezolano.

Los venezolanos irán a las urnas en un momento raro para el país: tras décadas de profunda polarización, la política ha dejado de ser una de las principales preocupaciones de la gente y la dolarización de facto y la apertura económica han permitido mitigar la crisis, activar la producción y aliviar, parcialmente, las necesidades urgentes.

A la apatía se añade que un quinto de los 21 millones de venezolanos registrados para votar no podrán hacerlo por estar en el extranjero, a donde han viajado huyendo de la crisis. Por eso una de las claves de estas regionales y municipales es si se superará, y por cuánto, el magro 30% de participación de las legislativas del año pasado, en las que el chavismo ganó sin competencia real.

Y este domingo, aunque participa la oposición, lo más probable es que el chavismo vuelva a imponerse.

“Está claro que, por la abstención y por los desniveles en la contienda, la primera fuerza política del país será el chavismo”, dice la consultora política Colette Capriles. “Pero por eso estas elecciones servirán más como una suerte de primarias, una medición de fuerzas, dentro de cada bando”.

Tanto el chavismo como la oposición llegan divididos, afectados por una serie de inhabilitaciones, intervenciones y proscripciones que para muchos no garantizan un proceso auténticamente democrático. En ambos lados hay decenas de candidaturas frustradas por fallos judiciales.

Sin embargo, la renovación en mayo de los rectores en el Consejo Nacional Electoral (CNE), algunos compromisos establecidos en el proceso de negociación en México y la observación electoral internacional dan, para algunos, la noción de que una transición democrática está naciendo tímidamente.

“Tenemos que reconstruir nuestras instituciones”, dice Enrique Márquez, político opositor y ahora rector del CNE, ente que regula los comicios y llevaba años formado por miembros nombrados por el chavismo.

“Pero para eso tenemos que ir poco a poco, como quien remodela una casa, parte por parte (…) Ahora al menos podemos decir con absoluta certeza que en el ámbito electoral, tras varias auditorías y procesos de tecnificación, tendremos otra vez una votación segura, protegida y secreta”, añade el funcionario.

Elecciones en Venezuela

EPA

En qué son diferentes estas elecciones

Las elecciones contarán con la observación de una misión de la Unión Europea, otra de Naciones Unidas y una del Centro Carter, una organización especializada en procesos electorales.

Desde las legislativas de 2015, en las que ganó la oposición por amplio margen, la observación de entes neutrales internacionales se fue reduciendo hasta desaparecer.

Si en 2020 estas comisiones electorales justificaron su ausencia por “falta de condiciones democráticas”, argumento esgrimido por la oposición, ahora, al menos en principio, se mostraron medianamente satisfechas.

A pesar de que decenas de políticos están inhabilitados, proscritos o incluso presos, la renovación del CNE ha sido un desarrollo inédito en décadas.

Elecciones en Venezuela

EPA

Desde 2006, la presidenta del CNE fue Tibisay Lucena, hoy ministra en el gabinete de Maduro, y la representatividad de los rectores fue siempre cuestionada por la oposición, que solo contaba con uno de cinco representantes en el ente electoral.

“Las sanciones de Estados Unidos obligaron al gobierno a ceder en varios ámbitos, y esta renovación del CNE es uno de ellos”, dice Luis Vicente León, analista y encuestador.

Hoy la oposición cuenta con dos de los cinco rectores del CNE, una diferencia que, según Márquez, se ha traducido en que, entre otras garantías, “tendremos sólidos sistemas de acreditación de testigos”.

El dilema de la oposición

La otra gran diferencia de estas elecciones con las anteriores es que la oposición, que desde 2018 no reconoce a Maduro como presidente, volvió al juego electoral.

No es la misma oposición de antes -hay nuevos partidos y nuevos candidatos- ni es toda la oposición, porque aún existen agrupaciones que llaman a la abstención, como el ala de Voluntad Popular que lidera Juan Guaidó, quien asegura que “las regionales y las municipales no son la solución a los conflictos”.

Aún así, el antichavismo este domingo tendrá por quién votar, si es que se anima.

Nicolas Maduro

EPA

“En la oposición al chavismo hasta ahora tuvo más fuerza la rama que prometía una insurrección o un cambio abrupto de gobierno, pero ahora esa disponibilidad de apoyo instantáneo al cambio repentino parece haberse desinflado”, dice Colette Capriles.

El sufrimiento personal ha sido tan grande que ha obligado a la gente a cortar sus lazos con la política y eso, aunque afecta los mecanismos de solidaridad, a su vez permite cierta renovación de la estructura partidaria de la oposición”, explica.

Esta vez, la oposición no promete el fin del gobierno de Maduro ni basa su causa en la indignación contra el chavismo. “Que nadie venga con aires triunfalistas”, decía en su cierre de campaña Gustavo Duque, candidato opositor a la alcaldía de Caracas.

Los expertos ven las elecciones como un referendo sobre el ala radical de la oposición que lidera Gauidó, considerado por decenas de países como el presidente interino de Venezuela y cuyo liderazgo está cada vez más cuestionado.

“La oposición que participa busca asentarse como la verdadera oposición, la que realmente puede generar cambios al país”, dice Luis Vicente León.

Henrique Capriles

EPA
Aunque no es candidato ni la cara de la oposición, Henrique Capriles ha sido uno de los impulsores relevantes de la vuelta a elecciones de la oposición.

Pero, al tiempo, se mantiene escéptico: “El problema es que los que participan no lograron unirse, irán divididos en dos o tres alianzas muy diversas, y eso impedirá tener un mapa claro de las fuerzas opositoras tras las elecciones”.

En el tarjetón electrónico habrá casi 40 partidos. De oposición hay cuatro fuerzas distintas que, dependiendo de sus resultados, reclamarán más o menos protagonismo.

Esto será clave para el liderazgo de Guaidó, para el proceso de negociación con Maduro en México, que debe reanudarse en enero, y para las venideras elecciones (las presidenciales serán en 2024 y existe la posibilidad, si bien remota, de que se active un referendo revocatorio en 2022).

Venezuela intenta entrar en una transición política en medio de la ya iniciada transición económica. Parece claro que la primera, si es que se da, será mucho más lenta que la segunda.


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