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A juicio, agente que obstruyó localización de desaparecida
El cuerpo de Bárbara Reyes, secuestrada en 2011, fue hallado por su familia en una fosa común el pasado abril; ahora buscan llevar ante la justicia al funcionario encargado del caso por no haber trabajado por resolverlo.
Por Paris Martínez
17 de septiembre, 2013
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Bárbara Reyes, secuestrada en 2011 en el Estado de México.

Bárbara Reyes, secuestrada en 2011 en el Estado de México.

Bárbara fue secuestrada en Cuautitlán Izcalli el 8 de agosto de 2011 y durante los siguientes 20 meses permaneció en calidad de desaparecida, convirtiéndose el suyo en el primer caso de una menor de edad por la cual las autoridades de una entidad de la República, las del Estado de México, ofrecieron una recompensa a quien diera información para localizarla.

Todo ese tiempo, sin embargo, Bárbara estuvo en manos de las mismas autoridades mexiquenses que se decían dedicadas a su búsqueda, las cuales habían encontrado su cuerpo, sin vida, en octubre de 2011 –es decir, un mes y medio después de su rapto–, en un lote baldío de Cuautitlán, aledaño éste al municipio donde fue secuestrada.

Tan pronto como se halló el cuerpo, las autoridades del Estado de México determinaron que se trataba de un caso de asesinato, pero nada hicieron para identificar a la víctima, ni para buscar a los responsables de su muerte. La única acción emprendida por el agente encargado de la investigación fue remitir el cuerpo a una fosa común, con el argumento de que nadie la había reclamado.

Fue así que, en abril de este año y por investigaciones propias, sus papás pudieron al fin encontrarla en dicha fosa común y, ya con Barbie, como la llaman de cariño, la familia de esta adolescente, que contaba con 16 años al morir, se han planteado un nuevo objetivo: llevar a juicio al agente del Ministerio Público que recibió la encomienda de investigar quién era la mujer encontrada en Cuautitlán y quiénes sus homicidas, pero que no hizo nada al respecto, aquel que dio por “no identificada” a la menor que su misma corporación buscaba, y que, en la actualidad, denuncian, sigue laborando en la Procuraduría General de Justicia del Estado de México.

“Este funcionario, cuyo nombre no es prudente citar, por el momento, porque eso podría entorpecer el proceso que se sigue en su contra –explica Alejandro Reyes, papá de Bárbara–, estaba adscrito al área de homicidios en Cuautitlán, y fue él quien recibió en 2011 el mandato de ley de buscar y tratar de obtener información sobre la víctima localizada el 1 de octubre, quién era, cómo había sido asesinada y quiénes eran sus homicidas. Sin embargo, cuando consultamos el expediente abierto por este agente del Ministerio Público, nos dimos cuenta que la carpeta está vacía, no hay nada, no hizo nada, sólo dejó pasar el tiempo y luego, en febrero de 2013, decidió mandarla a la fosa común en calidad de desconocida”.

Además, denunció el papá de Bárbara, este agente “sospechosamente extravió las evidencias que fueron recogidas del lugar donde fue hallada nuestra hija, como su ropa y otros objetos que, por el peritaje fotográfico del levantamiento del cuerpo, sabemos que fueron recopiladas por la autoridad, pero luego este funcionario las perdió, él fue el último que las tuvo en su poder, según la cadena de custodia, y ahora esas pruebas ya no están, lo que impide profundizar en la investigación sobre la identidad de sus atacantes y la forma en que le quitaron la vida”.

La búsqueda

Bárbara desapareció, narra su padre, luego de llegar de la escuela a su casa, misma de la que salió sin motivo aparente, por lo que, considera, de alguna manera fue engañada para que abandonara la vivienda.

Ese mismo 8 de agosto de 2011, a través del celular de Bárbara, sus captores se comunicaron con su familia para exigir dinero y diversos bienes por su devolución con vida.

Los secuestradores, sin embargo, no volvieron a comunicarse para pactar la entrega del rescate, y sólo dos meses después, en octubre de ese año (es decir, ya que las autoridades habían localizado, pero no identificado, el cuerpo de Bárbara), por medio de dos correos electrónicos le fue advertido a la familia que se encontraban vigilados, y les reclamaban abandonar el Estado de México.

Durante todo el año 2012, la familia de Bárbara demandó la ayuda de autoridades mexiquenses y federales, sin mayores resultados, se agruparon junto con otras 20 familias con hijos e hijas desaparecidos del Estado de México, para brindarse consuelo y reclamar juntos su presentación con vida, difundieron la búsqueda por medio de volantes e internet y, de hecho, el perfil de Facebook creado con este fin, llamado Ayuda a Barbie, ha servido desde entonces para divulgar no sólo el caso de esta menor, sino el de varios cientos más de personas de todas las edades también desaparecidas a lo largo del país.

“Y a principios de 2013 –narra don Alejandro–, empezamos la búsqueda por todos los Servicios Médicos Forenses del estado, uno por uno, tal como han hecho otras familias de desaparecidos, y así, en abril, pudimos dar con el cuerpo de una muchacha que, por su edad y características, coincidía con mi nena. Entonces fue que pudimos identificarla, estaba en una fosa común de Cuautitlán, en la que este agente que hoy enfrenta proceso la había condenado al olvido, y con lo que también brindó impunidad a sus atacantes.”

–¿A partir del hallazgo, y con base en sus propias investigaciones, ustedes, como familia, han podido llegar a alguna conclusión sobre la forma en que Bárbara fue asesinada? –se pregunta a su padre.

–Los exámenes que se hicieron al cuerpo luego de su levantamiento concluyeron que mi hija no murió en el terreno baldío donde fue encontrada, y también se determinó que llevaba en ese lugar entre 20 y 25 días, así que calculamos, aunque esto es sólo especulación, que mi hija permaneció con vida sólo algunos días luego de su secuestro, y luego fue asesinada. Sin embargo, no se sabe cómo la mataron, porque el agente encargado no realizó en aquel entonces las pruebas pertinentes. Lo único que hizo fue enviar algunos cabellos al forense, pero éste determinó que eran insuficientes, así que le solicitó más material biológico, pero el agente encargado ya no le envió nada, sólo dejó pasar el tiempo y luego la envió a la fosa común.

El juicio

La demanda en contra del agente que, faltando a sus responsabilidades de ley, omitió investigar el homicidio de Bárbara, fue presentada en abril pasado, tan pronto como los padres de la menor recuperaron sus restos.

Para explicar su proceder irregular, este agente –actualmente adscrito al municipio de Texcoco– fue citado ante el juez en agosto pasado, sin embargo, denunció el papá de Bárbara, “este funcionario no se presentó y, en cambio, llegó su abogado, aduciendo que su cliente no había sido notificado, lo cual es absurdo, ya que, si el cliente no sabía del citatorio, ¿cómo es que su abogado sí? Ante esto, el juez emitió un segundo citatorio, para el 13 de septiembre, y ahora sí se presentó el imputado, pero no fue su abogado, y con este pretexto la audiencia se canceló una vez más, sin que el juez emitiera ningún tipo de sanción ante lo que, evidentemente, es una estrategia dilatoria.”

Así, será el próximo 20 de septiembre cuando, nuevamente, este funcionario deberá acudir ante tribunales, en un proceso penal que, advirtió el papá de Bárbara, “no abandonaremos hasta alcanzar justicia, porque eso es lo que queremos. Si fuera venganza lo que yo busco, ya la habría tomado, pero no: lo que queremos es justicia real, que quede el antecedente de que esto no debe de pasar en México, lo que queremos es que no ejerzan funciones de procuración de justicia ninguna persona que no sea apta, que no esté capacitada o que esté involucrada en crímenes, y si son funcionarios que participaron o encubrieron algún delito, que paguen como tiene que hacerlo… queremos que esas personas que no saben, que no están capacitadas, o que no les da la gana hacer su trabajo, que se vayan, y que sólo queden en esos puestos personas que puedan y quieran ayudar, si no se hace así, esto seguirá creciendo: la impunidad es la base de sobre la que se cometen tantos secuestros y sobre la que se sustenta tanto sufrimiento en el Estado de México.”

Y así como luchan por una depuración de la Procuraduría de Justicia del Estado de México, concluyó el papá de Bárbara, “ahora también luchamos para que los cambios se logren en el Poder Judicial, ahora la lucha es para que los jueces hagan su trabajo.”

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Las palabras más hermosas que el maya le regaló al español (y cuáles se usan cotidianamente)
Lo que se conoce como "lengua maya" es en realidad una familia lingüística de 30 idiomas diferentes. Comprenden el extenso territorio del mundo maya que abarca del sureste de México a Honduras. BBC Mundo recoge una lista de palabras de origen maya que se usan comúnmente en español.
14 de mayo, 2019
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Niño.

Getty Images
Chamaco es una forma de llamar a las personas pequeñas.

“Mi palabra favorita del maya que se usa en español y que me parece la más linda es chamaco”, cuenta Fidencio Briceño Chel, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia, donde coordina la sección de lingüística.

Chan en maya peninsular significa pequeño. Maák significa persona, continúa con la explicación Briceño.

Y así “chamaco”, es una forma muy linda de llamar a los muchachitos, a las personas pequeñas en México, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

Lo que la mayoría conoce como “lengua maya” es en realidad una familia lingüística de alrededor de 30 lenguas diferentes.

Son las que se usan en el extenso territorio del mundo maya, que abarca el sureste de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador.

Vienen de la familia lingüística llamada protomaya y aunque tienen algunas características afines, son completamente distintas entre sí. Algunos de los hablantes de las diferentes lenguas se pueden entender entre ellos, pero no la mayoría.

Pizza.

Getty Images
Un cachito es una parte de algo.

Mayismos lindos

BBC Mundo habló con distintos expertos en lingüística maya para que nos compartieran mayismos, o vocablos de esa lengua que son usados comúnmente por los hablantes del español.

Para Briceño, otro de sus mayismos favoritos es cachito. Es un pedacito, a una parte pequeña de algo.

“Es una onomatopeya. Cuando se rompe algo, por ejemplo un pedazo de madera, suena cach, que es un clasificador de lengua maya para cosas partidas y de ahí se formó la palabra cachito”, dice Briceño.

“Y una vez me sorprendí cuando en argentina oía que a alguien dijo que le iba a dar un patatús“, cuenta.

Explica que es una oración que dicen mucho los mayas.

Patatús es un conjunto de palabras mayas que significa una muerte fingida, un desmayo.

Campeche, es el nombre de un estado en el sureste de México. Pero en maya significa cuatro garrapatas.

“La región era conocida como la de los cuatro reinos de los Peech, que significa garrapata y era un apellido”, explica el lingüista maya.

Campeche.

Getty Images
Campeche es un estado el estado de México, su nombre en maya significa “cuatro garrapatas”.

Ahora, según el diccionario de la lengua española, campechanosignifica “afable, sencillo, que no muestra interés alguno por las ceremonias y formulismos”, que proviene del mismo gentilicio y que es como se definen a si mismos los oriundos de Campeche.

Además, les gusta hacer mezclas, por lo que en la práctica, y según el diccionario, se puede pedir un plato campechano, compuesto por diversos alimentos, o una bebida campechana, que implica que tendrá la mezcla de distintos licores.

El cacao es maya

Para Miguel Güémez, autor del Diccionario breve del español yucateco, el mayismo que más le gusta es cacao.

Cuenta que es una voz de origen maya, que por mucho tiempo se pensó que era náhuatl.

“Gracias a trabajos arqueológicos en distintos lugares de México y Guatemala se encontró el glifo de la palabra cacao. Así muchos expertos tuvieron que aceptar su origen maya”, dice quien es también miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

Además, dice, hace sentido porque esta planta se da en zonas tropicales.

Cacao.

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La palabra cacao es de origen maya. Es en zona tropical que se da esta planta, dice Güémez.

Es su favorita porque, además de sus valores nutricionales y que se le conoce como “el alimento de los dioses”, es una voz que se ha utilizado en casi todos los idiomas del mundo con pocas variaciones fonéticas.

Siguiendo con la comida, el experto nombra al pibil. En México se relaciona inmediatamente con la “cochinita pibil”, un guiso de cerdo. Pero en realidad significa “asar bajo tierra y puede ser cualquier alimento”, dice el académico.

Explica que es una manera prehispánica para preparar alimentos y también para conservarlos, que se sigue usando hasta hoy.

También lo es cenote, que es ahora una palabra mundialmente conocida por todos los turistas que visitan la península de Yucatán, donde abundan estas formaciones.

El nombre viene del maya tz’onot que significa pozo o caverna con agua.

Chacmool, como en distintas partes del mundo se le conoce a la figura de una deidad acostada con las rodillas dobladas y una vasija sobre el vientre, viene del maya “aunque en realidad significa jaguar de garra roja”, explica Güemez.

un desmayo.

Getty Images
Patatús para los mayas es una muerte fingida, un desmayo.

Anolar significa disolver algo lentamente en la boca, por ejemplo un dulce o una pastilla. Se diferencia de chupar en que no se usan los dientes.

“En Yucatán es un verbo muy especifico y es una aportación maya al mundo porque es el único verbo y es una de la primeras voces mayas que incorpora el diccionario de la lengua española, hace como 50 años”, cuenta el autor.

“Lengua dulce”

La lengua maya es muy bonita, muy dulce, explica Fidencio Briceño Chel, que también dirige el Centro de capacitación, investigación y difusión humanística de Yucatán.

Dice que la acentuación propia de los yucatecos viene de la maya, que es una lengua tonal.

Chacmol.

Getty Images
Chacmool signfica “jaguar de garra” roja, pero ahora es como se conoce a la figura de una deidad reclinada que porta una vasija.

“Para nosotros es muy importante el tono y puede cambiar mucho”

Por ejemplo cach significa que algo se rompió y caach que se rompió solo.

“Implica que nadie es culpable. Es algo que los lingüistas llamamos voz medio pasiva. Así sucedió o así lo quiso el destino. No eres culpable, ni tu, ni yo, ni nadie”.

Es propio de la cultura maya buscar que las cosas estén tranquilas, en paz. Está en la lengua y en la cultura.


Este artículo fue elaborado para la versión digital de Centroamérica Cuenta, un festival literario que se celebra en San José de Costa Rica entre el 13y el 17 de mayo.

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https://www.youtube.com/watch?v=JpWiPF_rmY0

https://www.youtube.com/watch?v=qBLdD0RsGHI

https://www.youtube.com/watch?v=HT9u-MOrhXU

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