Control de información de Obama la más agresiva desde Nixon
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Control de información de Obama la más agresiva desde Nixon

El Comité para la Protección de Periodistas realizó su primer análisis sobre la libertad de prensa en Estados Unidos en un contexto que incluye un número sin precedente de procesos judiciales que el gobierno de Obama ha iniciado contra fuentes gubernamentales y para la incautación de material periodístico.
11 de octubre, 2013
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obama informe cpj

Tomada de la página del CPJ.

La agresiva persecución que hace el gobierno de Estados Unidos a las filtraciones y sus esfuerzos para controlar la información tienen un efecto desalentador entre los periodistas y los informantes en entidades del gobierno, de acuerdo con un reporte divulgado ayer, 10 de octubre, sobre la libertad de prensa en Estados Unidos bajo el gobierno del presidente Barack Obama.

El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) realizó su primer análisis sobre la libertad de prensa en Estados Unidos en un contexto que incluye un número sin precedente de procesos judiciales que el gobierno de Obama ha iniciado contra fuentes gubernamentales y para la incautación de material periodístico. Por lo general el grupo se centra en la defensa de la libertad de prensa en el extranjero.

Leonard Downie, exdirector ejecutivo del diario The Washington Post, preparó un análisis de 30 páginas titulado “The Obama Administration and the Press” (El gobierno de Obama y la prensa). El informe señala que el presidente Barack Obama ascendió al gobierno comprometiéndose a tener apertura y transparencia tras haber criticado el hermetismo del gobierno de George W. Bush, “pero no ha cumplido con su promesa”.

En el Washington del gobierno de Obama, los funcionarios se sienten cada vez más temerosos de hablar con los periodistas“, afirma Downie, quien ahora es catedrático de periodismo de la Universidad Estatal de Arizona. “La guerra del gobierno contra las filtraciones de noticias y otros esfuerzos para controlar la información es la más agresiva que he visto desde el gobierno de (Richard) Nixon, cuando era uno de los editores que participó en la investigación de The Washington Post sobre Watergate”.

Downie entrevistó a numerosos reporteros y editores, entre ellos un importante director de noticias de The Associated Press, después que se reveló este año que el gobierno había obtenido secretamente los registros de las líneas y centrales telefónicas usados por más de 100 periodistas de AP. Downie también entrevistó a periodistas cuyas fuentes han sido encausadas.

Los funcionarios sospechosos de compartir información secreta son a menudo objeto de investigación, son sometidos a detectores de mentiras, escrutinio de sus apuntes de llamadas telefónicas y correos electrónicos, y actualmente a la vigilancia de sus compañeros de trabajo bajo un nuevo programa de amenaza de personas con información privilegiada (“Insider Threat Program”) que se ha aplicado en todas las agencias.

“No existe duda que las fuentes se cuidan más la espalda”, dijo Michael Oreskes, vicepresidente y director editorial de AP, a Downie. “Las fuentes están más temerosas y más distantes, no sólo cuando se refiere a las informaciones sobre seguridad nacional. Mucha mayor inquietud se deja sentir en temas de rutina. El gobierno de Obama ha sido extremadamente controlador y extremadamente reacio a la intervención periodística”, agregó.

Con el objeto de evitar a los periodistas, la Casa Blanca ha desarrollado su propia red de sitios cibernéticos, redes sociales e incluso creó un noticiero en internet a fin de divulgar información e imágenes favorables. En algunos casos, la Casa Blanca produce videos de reuniones del presidente con personalidades importantes que no habían sido incluidas en el programa de actividades público. Por el contrario, fueron mantenidos en secreto, algo nunca visto en gobiernos pasados, destacó el reporte.

Frank Sesno, ex jefe de la corresponsalía de CNN en Washington, quien ahora es director de la Escuela de Medios y Asuntos Públicos de la Universidad George Washington, dijo a Downie que los esfuerzos combinados del gobierno de Obama están “restringiendo el flujo de la información”.

“Un diálogo abierto con el público sin filtros es bueno, pero si se usa para propaganda y para evitar el contacto con los periodistas, es un terreno muy resbaladizo”, destacó Sesno.

En el reporte, los funcionarios de la Casa Blanca objetaron los resultados de que el gobierno haya limitado la transparencia o la información. El secretario de prensa Jay Carney señaló que ese tipo de quejas forman parte de la “tensión natural” entre la Casa Blanca y la prensa.

“La idea de que las personas guardan reserva y no filtran información a los periodistas se contradice con los hechos”, le dijo Carney a Downie.

El asesor de seguridad nacional Ben Rhodes afirmó que todavía se hace periodismo de investigación sobre asuntos de seguridad nacional con información de “fuentes no autorizadas con mucha información no reservada y algo de información secreta”.

Downie halló que los ataques terroristas del 11 de septiembre fueron un “momento decisivo” que llevó al hermetismo, la vigilancia y el control de la información. Existe poca comparación directa entre los gobiernos de Bush y Obama, aunque algunos periodistas le dijeron a Downie que el gobierno de Obama ejerce un mayor control.

“Cada gobierno aprende del previo”, señaló Bob Schieffer, corresponsal en jefe del buró de CBS en Washington. “Se vuelven más herméticos y ponen mayores controles a la información”, agregó.

Poco después del inicio de la presidencia de Obama, la Casa Blanca fue objeto de presiones por parte de las agencias de inteligencia y del Congreso para que detuviera las filtraciones de información sobre seguridad nacional. El primer proceso judicial del actual gobierno por esa causa fue en abril del 2009 contra un lingüista hebreo que trabajaba en el FBI, quien dio información secreta sobre Israel a un bloguero. Otros procesos siguieron.

Hasta la fecha seis empleados del gobierno y dos contratistas han sido enjuiciados por delitos de espionaje por haber pasado información secreta a los periodistas. Durante todos los gobiernos anteriores, solo se presentaron tres procesos de ese tipo.

En el 2012, un reporte de la AP sobre una exitosa operación de la CIA para desmantelar la explosión de una bomba en Yemen intensificó los esfuerzos del gobierno de Obama, aun cuando la Casa Blanca felicitó a la CIA por la operación, dice Downie en el informe. En mayo, cuando se reveló que el gobierno había dictado una orden judicial secreta y había obtenido los registros telefónicos de AP, hubo críticas por parte de varios organizaciones de noticias y de defensores de los derechos civiles.

En septiembre, el Departamento de Justicia anunció que los registros telefónicos de AP llevaron a los investigadores a detectar a un técnico en bombas del FBI, quien se declaró culpable de haber revelado la operación a un periodista.

“Este proceso demuestra nuestra intención de hacer rendir cuentas a quien sea que viole su deber solemne de proteger nuestros secretos nacionales y de impedir futuras filtraciones, posiblemente devastadoras, por parte de aquellos que deseen ignorar sus obligaciones de salvaguardar información secreta”, dijo el Departamento de Justicia el mes pasado.

Kathleen Carroll, vicepresidenta senior y directora ejecutiva de AP, dijo que el informe pone de manifiesto las crecientes amenazas contra el periodismo independiente en un país que ha usado a la libertad de información como medida de una sociedad democrática durante dos siglos.

“Creemos que debemos luchar por esas libertades cada día mientras el velo del secreto se posa sobre todo nivel de la actividad del gobierno”, destacó en una declaración. “Vale la pena mantener esa lucha, como vimos cuando la indignación causada por la revisión secreta de los registros telefónicos de AP por parte del Departamento de Justicia llevó a propuestas de revisión destinadas a proteger a los periodistas de técnicas de investigación desmesuradas. La aplicación de esas revisiones es un importante siguiente paso”.

En este reporte, el Comité para la Protección de los Periodistas emitió las siguientes seis recomendaciones al gobierno:

1. Declarar y garantizar que los periodistas no estarán en riesgo jurídico ni serán procesados por recibir información clasificada como confidencial y/o secreta.

2. Tener una actitud más comunicativa acerca de la amplitud y la naturaleza de las actividades de la Agencia de Seguridad Nacional y otras actividades de vigilancia en lo referente a su aplicación a periodistas nacionales e internacionales. Elaborar políticas para limitar la vigilancia de las comunicaciones de los periodistas con el propósito de garantizar la integridad del derecho de un periodista a proteger sus fuentes.

3. Implementar directivas modificadas del Departamento de Justicia y prevenir la presentación de órdenes judiciales innecesarias, secretas y/o excesivamente amplias para obtener los registros y otros documentos de los periodistas.

4. Poner fin a la práctica de formular cargos por el delito de espionaje contra personas que filtran información clasificada como confidencial o secreta a los periodistas, lo cual podría crear un grave efecto inhibidor y coartar el libre flujo de la información en asuntos de interés público.

5. Cumplir las promesas de incrementar la transparencia de las actividades gubernamentales, y poner fin a la intimidación gubernamental de funcionarios que pudieran comunicarse con la prensa. Velar por que las respuestas a la solicitudes en virtud de la Ley de Acceso a la Información de Estados Unidos sean más celeras y menos restrictivas, y adoptar iniciativas más sistemáticas y abarcadoras para reducir la clasificación excesiva de la información. Alentar a los funcionarios del gobierno a ser abiertos y receptivos a las solicitudes de la prensa.

6. Defender la definición más amplia posible de los términos “periodista” o “periodismo” en toda ley federal de protección de las fuentes periodísticas. Toda ley federal de protección de las fuentes periodísticas debe proteger el ejercicio periodístico, y no las credenciales, la experiencia o el estatus profesionales, para que no pueda emplearse como un medio para otorgar una licencia gubernamental de hecho.

Aquí puedes leer el informe íntegro:

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Cómo México se convirtió en un oasis para turistas internacionales en medio de la pandemia

La estrategia de México de no cerrar sus fronteras aéreas, no pedir tests de covid-19 a los viajeros ni imponer cuarentenas atrae a un buen número de turistas pero también enfrenta críticas.
13 de febrero, 2021
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Pierre, un joven francés que vive en Nueva York, no tuvo dudas a la hora de elegir dónde viajar para pasar unos días de vacaciones el pasado noviembre.

“Decidí ir a México porque no pedían tests de covid-19 para entrar. Queríamos ir a las islas Turcas y Caicos, pero había muchas restricciones. Así que, aunque México no era nuestra primera opción, decidimos ir a lo fácil”, cuenta.

Como él, miles de turistas internacionales -especialmente desde Estados Unidos- han visto en México una especie de oasis para viajar en pandemia gracias a sus casi inexistentes restricciones por coronavirus para ingresar vía aérea.

El gobierno mexicano, que ha recibido no pocos cuestionamientos por esta postura casi inédita en el mundo, insiste en que restringir la entrada de turistas no tiene un efecto claro para la reducción del número de contagios en un país que supera los 170.000 muertos por covid-19.

En lo que sí ha ayudado esta estrategia, sin embargo, es a que una de las principales fuentes de ingresos en México haya podido sobrevivir a la pandemia algo mejor que en otros países donde el turismo quedó, casi literalmente, aplastado por el virus.

Tercer país más visitado

La Organización Mundial del Turismo calificó 2020 como “el peor año de la historia del turismo” en el mundo, con mil millones menos de llegadas internacionales y un descenso del 74% respecto a 2019.

Pero en México, a falta de los datos del final del año, las últimas estimaciones de su Secretaría de Turismo (Sectur) y del Consejo Nacional Empresarial Turístico cifran esa caída en el país en “solo” un 44% o 45%.

Según la Sectur, de hecho, este menor impacto supondría que México ascendería del séptimo al tercer lugar en la lista de países que reciben más turistas internacionales.

Países a los que llegaron más turistas internacionales en 2020. (cifras en millones, en paréntesis el puesto que ocupó cada año en el ranking). .

El secretario de Turismo mexicano, Miguel Torruco, dejó claro que esta mejoría es algo “coyuntural” y posiblemente “temporal”, hasta que las afectaciones por el covid-19 en el turismo se ajusten a la nueva normalidad en el futuro.

Pero sobre cuál ha sido la principal causa de que México haya podido salvar el desastre turístico mejor que otros competidores parece no haber duda.

“Es obvio que uno de los principales factores por el que México avanzó en este ranking es porque las autoridades mantuvieron espacios aéreos abiertos, al margen de que obviamente tenga atractivos turísticos que nos hacen estar entre los más visitados del mundo”, le dice a BBC Mundo Gustavo Armenta, director de comunicación de la Sectur.

“Si a eso le sumas que otros países competidores como los del Caribe sí que cerraron sus cielos y pusieron restricciones, claramente son factores que hicieron que ese turismo se canalizara a México”, agrega.

“Por supuesto que las pocas restricciones para viajar relacionadas con el covid influyeron en el turismo internacional hacia México”, coincide Stephen McGillivray, jefe de marketing de Travel Leaders Group, una de las mayores compañías de agencias de viaje en EE.UU. y Canadá.

Tulum

AFP
Tulum, en la costa caribeña de México, sigue siendo una de las opciones favoritas para los turistas, también en pandemia.

La mayoría de entradas de extranjeros por avión en México durante 2020 siguió llegando precisamente de estos dos países: 65% del total fueron estadounidenses y 12,3% canadienses, según la Sectur.

“Muchos de los destinos más buscados por viajeros estadounidenses y canadienses fueron ciudades de México como Cancún, Riviera Maya / Playa del Carmen / Tulum, Los Cabos y Puerto Vallarta”, le confirmó a BBC Mundo por escrito la agencia de viajes online Expedia en México.

Zach Rabinor, presidente de la empresa de turismo de lujo Journey Mexico, destaca que aunque su actividad cayó un 51% respecto a 2019, la situación en el país podría haber sido peor.

“Las visitas a México se vieron beneficiadas por restricciones en otras latitudes. Aquí, el negocio nunca se paró por completo y durante todo el año 2020 hubo servicio aéreo disponible desde las principales ciudades de Norteamérica”, le dice a BBC Mundo.

En contraste con la situación de México, las agencias citan populares destinos en Europa como Italia, España o Reino Unido como algunos de los que vieron mayor caída entre sus clientes por las restricciones de viaje y el cierre de sus fronteras.

En América Latina, lugares con grandes pérdidas de turismo fueron “Puerto Rico, Perú y principalmente Brasil, muy afectado por la cepa brasileña del virus que hizo que grandes emisores de su turismo cortaran sus vínculos”, le dice a BBC Mundo el presidente de la Confederación de Organizaciones Turísticas de América Latina (Cotal), Guillermo Schneider.

Debate por la postura de México

La estrategia de México de mantener sus cielos abiertos durante toda la pandemia ha sido cuestionada desde el inicio de la crisis.

Aunque su frontera terrestre con EE.UU. sí que está cerrada a viajes no esenciales como turismo, sus aeropuertos nunca cerraron. A los viajeros que llegan al país solo se les pide que rellenen un formulario de salud y se les toma la temperatura.

Y aunque la inmensa mayoría de países que fueron reabriendo sus fronteras exigen tests de covid-19 negativos o cuarentenas obligatorias para permitir la entrada de todos los viajeros o de determinadas nacionalidades, la política de México se ha mantenido igual.

Según el mapa de regulaciones de viaje por covid-19 de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), México es uno de los pocos países del mundo calificados como “no restrictivos” junto a otros como Afganistán o Macedonia del Norte.

Mapa IATA de restricciones de viajes internacionales

IATA
La IATA marca en azul más claro los pocos países que considera como “no restrictivos” en cuanto a regulaciones de viajes por covid-19, como es el caso de México, y en más oscuro los que tienen mayores restricciones.

En América, México es el único país con restricciones tan laxas. Costa Rica, que vive principalmente del turismo, tampoco exige prueba de covid-19 pero sí un seguro médico a extranjeros que cubra los costos de tratamiento si se contrajera la enfermedad y de alojamiento en caso de cuarentena.

Pero Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud de México y cara visible del gobierno frente a la pandemia, volvió a descartar que el país vaya a endurecer los requisitos de ingreso para viajeros.

“Quiero reiterar que la posición de la Organización Mundial de la Salud, consistente con las recomendaciones del Reglamento Sanitario Internacional, no es favorable a estas medidas”, insistió el pasado 1 de febrero.

Además, aseguró que la contribución que viajeros internacionales podrían tener en el aumento de casos de un país como México que ya tiene una transmisión activa del virus en su territorio “es francamente pequeña”, ni aunque llegasen de lugares con un alto número de contagios.

“Entre otras cosas, porque está muy documentado que las personas viajeras generalmente son personas de bajo riesgo o de baja probabilidad de tener enfermedad activa, precisamente porque en general, las personas no viajan estando enfermas”, declaró.

La Organización Panamericana de la Salud, sin embargo, alertó el pasado 3 de febrero de que los contagios y muertes por covid-19 en México estaban aumentando especialmente “en los estados que trajeron un turismo significativo en la temporada navideña” como Guerrero, Quintana Roo, Nayarit y Baja California Sur.

López-Gatell

Gobierno de México
López-Gatell descarta aumentar restricciones a la entrada de viajeros en México por considerar que su contribución al aumento de casos es “francamente pequeña”.

La singular estrategia seguida por México es debatida por muchos en el propio sector médico de México.

“Todos los países están tomando estas medidas para vigilar y controlas las entradas de viajeros porque funcionan y hay que impedir que entren los contagios. Pero México no quiere el agravio que representaría para el turismo, para las importaciones, para la economía del país”, le dice a BBC Mundo Laurie Ann Ximénez-Fyvie, doctora mexicana en Ciencias Médicas.

“Pero si un científico está diciendo que una medida muy lógica y comprobada no funciona, pues no está hablando como epidemiólogo, ¿verdad? Está hablando como un político, defendiendo la postura del presidente que prefiere no hacer estos cercos sanitarios porque no quiere asumir ese costo”, asegura la autora del libro “Un daño irreparable. La criminal gestión de la pandemia en México”.

Pierre, el joven francés que aprovechó esa facilidad para entrar a México para disfrutar de unas vacaciones en la isla de Cozumel, no tiene clara pese a ello su opinión sobre esta ausencia de medidas.

“No te puedo decir si me parecen correctas o insuficientes. Supongo que será porque en México necesitan turistas, así que no ponen las restricciones como otros países, ¿no?”, se pregunta.

Pierre en Cozumel

Cortesía
Pierre viajó de vacaciones en noviembre desde Nueva York, donde reside, a la isla mexicana de Cozumel.

Solución para cuarentenas

Pero además de un oasis para turistas, México también se ha convertido en una solución para quienes quieren viajar a otro lugar pero no pueden hacerlo directamente desde su país por las prohibiciones sanitarias vigentes.

Así, México es una de las opciones elegidas por muchos viajeros para hacer una “escala larga” de dos semanas antes de poder seguir a su destino, especialmente a EE.UU.

Washington sigue prohibiendo la entrada a personas que hayan estado en los últimos 14 días en Europa, Brasil, Sudáfrica, China e Irán. Pero los viajeros desde México son bienvenidos.

Daniel, un español que tenía que viajar a Miami desde su país en julio, pasó esta cuarentena obligada en Ciudad de México. Su cercanía con EE.UU., tener un amigo en la capital mexicana y que le resultara “relativamente barato” pasar allí dos semanas hicieron que esta le pareciera la mejor opción.

El joven considera que esta prohibición para viajeros desde la zona Schengen en Europa “nunca ha tenido sentido desde el punto de vista científico tras los dos primeros meses de pandemia”.

“Cuando viajé en julio a México, apenas se daban casos de covid-19 en España. EE.UU. me prohibía viajar desde un país donde virtualmente no había casos, pero no ponía ningún tipo de restricción a volar desde México, donde entonces había más de 600 muertos al día”, critica.

Daniel en CDMX

Cortesía
Daniel aprovechó su visita a Ciudad de México para conocer la réplica de la madrileña fuente de Cibeles.

Pero las organizaciones turísticas destacan que hay también otros motivos por los que los viajeros eligen México para viajar, como todas las medidas tomadas en hoteles u otros negocios del sector en el país para salvaguardar la salud del turista.

Según Armenta, de la Sectur, “la percepción de la gente que quiere viajar cuenta muchísimo, y si está pensando ir a un lugar y cree que no hay medidas sanitarias, se lo va a pensar dos veces”.

Desde Travel Leaders Group, McGillivray le dice a BBC Mundo que “México tiene algunos de los mejores resorts del mundo que pronto adoptaron protocolos de salud y seguridad. Estos ‘todo incluidos’ se hicieron aún más atractivos en pandemia porque no tienes que salir del resort ni exponerte a gente que sale y entra de la propiedad”.

El francés Pierre confirma que se sintió “muy seguro” en el hotel de México en el que se alojó, donde los empleados llevaban cubrebocas, había gel antibacterial por todos lados y a los huéspedes se les tomaba la temperatura.

“Claro que cuando salías de fiesta, en los bares sí que veías a la gente bailar, abrazarse y sin distancia. Era todo como muy 2019″, recuerda.

Discoteca en Cancun

EPA
Aunque muy lejos de sus cifras anteriores a la pandemia, el turismo y ocio nocturno sigue existiendo en destinos de México como Cancún.

Daniel dice que durante su estancia en julio en Ciudad de México le “sorprendió gratamente” el grado de concientización de la población en cuanto a respetar las medidas de seguridad si lo comparaba con España o EE.UU.

“Las medidas eran entonces ligeramente más laxas que en España, que salía de un estricto confinamiento domiciliario. Pese a ello, me sentía más seguro en México ya que, pese a tener unas medidas menos restrictivas, me pareció que se respetaban mucho más”, opina.

¿Qué pasará en 2021?

El futuro de la pandemia es incierto y también el impacto que seguirá teniendo este año en el turismo.

El consejo Nacional Empresarial Turístico de México pronosticó en un informe de enero que las llegadas de turistas internacionales podrían aumentar un 10% este año, aunque aún estarían un 40% por debajo de las de 2019 y prevé un “muy largo” camino para la recuperación del sector.

Gel antibacterial para acceder a una playa de Cancun

EPA
El sector turístico reivindica que las medidas sanitarias y de seguridad puestas en marcha en México también influyen en la llegada de visitantes al país.

También está por ver cómo afectará a México algunas medidas que recientemente tomaron los principales países de procedencia de su turismo extranjero.

Canadá suspendió sus vuelos a México y el Caribe hasta el 30 de abril por la pandemia, mientras que EE.UU. exige un test negativo de covid-19 desde el 26 de enero para ingresar vía aérea al país, incluidos sus ciudadanos que regresan a casa.

“Sí, veremos por este requisito una caída (en los viajes desde EE.UU.) pero esperamos que no sea enorme, dada la infraestructura para realizar tests que se está construyendo en México, especialmente en las áreas turísticas más populares”, le dice a BBC Mundo Erika Richter, directora de comunicación de la Sociedad Estadounidense de Asesores de Viaje (ASTA).

Desde la empresa Journey Mexico, su presidente confirma que tras la entrada en vigor de esta medida “se presentó una ola corta de cancelaciones y viajes pospuestos” desde EE.UU., pero que la actividad ya se ha regularizado.

Test de covid en aeropuerto de CDMX.

AFP
El aeropuerto de Ciudad de México ya realiza tests de covid-19 a pasajeros para cumplir con los requisitos de entrada de países como EE.UU.

Pese a las nuevas medidas, tanto Pierre como Daniel piensan regresar a México en las próximas semanas. El primero nuevamente de vacaciones desde Nueva York, y el segundo para pasar otra cuarentena rumbo a Miami desde Europa.

Al francés le preocupa el que ahora se exija un test negativo para volver a EE.UU. por el riesgo de que pudiera dar positivo en México yquedar bloqueado allí”.

Pero al español le parece bien que se pida una prueba de coronavirus antes de embarcar en el país de origen para viajar “de forma segura” y, de hecho, considera que México también debería hacerlo.

Sin embargo, no cree que sea un factor diferencial a la hora de explicar los contagios. “EE.UU. y la mayoría de países europeos restringen enormemente los viajes internacionales y los casos están igualmente disparados”, opina.

Lo que está claro es que el turismo seguirá sumido en una incertidumbre a la espera de ver cómo evoluciona la pandemia.

Schneider, de la Cotal, cree que quizá esto contribuya a una “profesionalización del sector” y a que los viajeros recurran más al turismo organizado y de agencias por la idea de que sus protocolos de salud y seguridad puedan reducir su posibilidad de contagiarse en vacaciones.

“Ojalá sea antes, pero nosotros calculamos que 2022 será el año de la actividad turística. La gente va a empezar a viajar como nunca porque esa es una actividad que no se puede cambiar en el carácter de la gente” concluye.


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