Van 102 detenidos por manifestación del 2 de Octubre
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Van 102 detenidos por manifestación del 2 de Octubre

Entre granaderos y manifestantes autodenominados anarquistas, unas 88 personas resultaron lesionadas en la marcha que partió de la Plaza de las Tres Culturas al Ángel de la Independencia.
3 de octubre, 2013
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Foto: Cuartoscuro

Foto: Cuartoscuro

 

El secretario de Gobierno de la Ciudad de México, Héctor Serrano, informó que tras los enfrentamientos del 2 de octubre, 27 personas están en calidad de presentadas ante el Ministerio Público donde rinden declaración, 22 de los cuales son adultos y cinco menores. En tanto, otras 75 personas fueron remitidas al juzgado cívico.

Héctor Serrano aseveró al respecto que “con la evidencia con que se cuenta puedan ser liberados o consignados” en las próximas horas.

Ante la posibilidad de que algunos de los detenidos sean reincidentes, Serrano Cortés advirtió en entrevista telefónica en Radio Fórmula que “la penalidad sí se agrava”, por lo que algunos de los detenidos reincidentes podrían esta vez no alcanzar fianza, sino que el proceso “lo lleven en reclusión.” 

88 heridos, 102 detenidos, 23 periodistas agredidos…

La marcha para conmemorar el 2 de octubre de 1968 en el Distrito Federal quedó muy lejos de tener un saldo blanco. Los enfrentamientos entre granaderos y manifestantes autodenominados anarquistas dejaron unos 88 heridos, 102 detenidos y  alrededor de 23 periodistas agredidos tanto por policías como por manifestantes. Hubo comercios dañados, vidrios rotos, pintas en distintos inmuebles… todo en dos horas de golpes sobre las avenidas Juárez, Hidalgo y Paseo de la Reforma.

Unos 250 manifestantes anarquistas -cifra del secretario de Gobierno del DF, Héctor Serrano- atacaron a policías capitalinos con bombas molotov, piedras, palos y granadas de gas. Los jóvenes patearon a agentes que ya estaban en el suelo, destruyeron cámaras de televisión y robaron equipo a los periodistas.

De todos los elementos de la SSPDF que resultaron lesionados ayer durante la agresión de grupos autodenominados anarquistas, sólo uno permanece internado en el Hospital Mocel, según una tarjeta informativa emitida por el gobierno local.

Es el Policía Segundo de la PBI, Neameed Alfondo Lozano Alcántara, de 27 años, quien sufrió una herida en la cara interna del muslo derecho por explosión de bomba Molotov. Fue internado de inmediato para extraerle varios clavos lanzados por el petardo. Se encuentra en recuperación.

Respecto al policía segundo, Rodrigo Pacheco González, de 41 años, también de la PBI, que fue pateado por más de 15 individuos, está en recuperación domiciliaria. Sólo sufrió herida cortocontundente en región frontal y otra más en el dedo medio de mano derecha. El equipo que llevaba coadyuvó para contener los golpes.

Asimismo, el policía  segundo, también de la PBI, Juan Bautista María, de 49 años, que se observa en fotografías abrazado por fuego de bomba Molotov, sólo sufrió quemaduras leves en tibia y peroné de segundo grado. Fue atendido en el Mocel y dado de alta. Se recupera en domicilio.

Por otro lado, algunos granaderos agredieron a quienes intentaban documentar la violencia. Golpearon a manifestantes ya arrestados y, según la organización Artículo 19, policías vestidos de civiles realizaron detenciones.

Ante ese señalamiento, Héctor Serrano dijo esta mañana en Primero Noticias que las detenciones fueron “sujetas a la norma y a derecho”.

El Gobierno del Distrito Federal informó que la Secretaría de Seguridad Pública capitalina detuvo a 102 personas durante la marcha que partió de Tlatelolco hacia el Ángel de la Independencia. De ellas, 22 fueron remitidas ante el Ministerio Público –incluidos cinco menores de edad- y 75 fueron presentadas ante el Juzgado Cívico.

En un comunicado, el gobierno capitalino dio a conocer que será la autoridad “quien determine las conductas y los delitos en que incurrieron” los detenidos.

De los presentados ante el Juez Cívico, 63 son hombres –entre ellos dos menores de edad- y 12 mujeres –una menor de edad-.

En términos de lesionados, el Gobierno del Distrito Federal informó que hay 32 elementos de la policía capitalina heridos, ninguno de gravedad. Esas heridas fueron causadas por artefactos explosivos e incendiarios como petardos, bombas molotov, cohetones, piedras, botellas de cristal, entre otros.

La Cruz Roja detalló –hasta su última actualización a las 22:00 horas del 2 de octubre- que atendió a 51 personas y la Secretaría de Seguridad Pública capitalina explicó, en un documento elaborado por el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), que cinco civiles recibieron atención en el lugar de los hechos.

De los heridos que atendió la Cruz Roja, tres de ellos ingresaron al hospital por golpes en la cabeza, el cuerpo y heridas en el rostro, mientras que uno más fue llevado al Hospital Ángeles Mocel. La institución reportó que “ninguno presenta lesiones que representen riesgo para su vida”.

De acuerdo con el reporte de la SSPDF, ninguno de los uniformados se encuentra en estado delicado, por lo que en las próximas horas serán dados de alta de los hospitales Mocel y Álvaro Obregón, a los que fueron trasladados.

Esta mañana, al término de una conferencia en la Clínica Condesa, el jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera se retiró y no respondió preguntas de la prensa.

Agresiones a periodistas

Integrantes de medios de comunicación o periodistas y fotorreporteros independientes también resultaron heridos y afectados en esta marcha, no sólo por granaderos, sino también por los manifestantes.

Artículo 19, organización que defiende la libertad de expresión, reportó que 25 periodistas, fotorreporteros y observadores fueron vejados durante la marcha:

Ésta es la lista de comunicadores afectados que publicó en su página de internet:

  • Arturo Ramos Freelance de Agencia Libre: lastimado de la nariz en calle Hidalgo. Golpeado por una piedra que salía atrás de los granaderos.
  • Nicolás Tapia de Tejemedios le rompieron su equipo (lente de cámara).
  • Alfredo Estrella de AFP golpeado por granaderos.
  • Verónica Galicia de La Voladora fue detenida y sometida.
  • Consuelo Pagaza, fotógrafa Freelance, golpeada por granaderos.
  • Quetzalli González golpeada por granaderos.
  • Nicolás Tavira de Notimex golpeado por granaderos.
  • Javier Lira de Notimex golpeado por granaderos.
  • Detienen a fotógrafo Alejandro Medina Guzmán, fotoperiodista de OOCHEL ya fue liberado.
  • Xilonen Pérez de Subversiones fue pateada en la cabeza por policías
  • Agresión por granaderos a periodista freelance José Manuel Jiménez (Estaba con Alejandro Medina en calle La Fragua).
  • Daniel Paniagua fue detenido en la esquina de la información de Reforma y 20 minutos después fue liberado.
  • Dos periodistas de Milenio fueron reportados como golpeados por granaderos.
  • Asistente de cámara Canal 11 es golpeado.
  • Lesiones a Nayeli Roldan de Efekto TV (golpeada y destrucción de material-su celular con el que iba grabando-hay video).
  • Observadores de DD.HH. del Centro Prodh son golpeados cuando tratan de ayudar a Nayeli Roldan (Victor Hugo Carlos y Quetzalcoatl Fontanot).
  • Omar Franco Reyes del Sol de México hematoma en la cabeza,  ceja y golpes en el tobillo.  En Reforma enfrente del hotel Melia con toletes y escudos.
  • Gregorio Cortés Rojas de Agencia Prensa Internacional  y su compañero Octavio fueron golpeados y les robaron su equipo (cámaras) por los anarquistas.
  • Issac López, camarógrafo de Cadena Tres, robo de equipo por anarquistas.
  • Raúl Sánchez, camarógrafo de Efekto Noticias, golpeado. Por confirmar
  • Heriberto Paredes de Subversiones, golpeado por la policía del GDF con toletes y escudos. En la glorieta de El Caballito.
  • Ricardo del Conde, documentalista de Tejemedios-EmergenciaMX. Golpeado con piedras por policía GDF.

Para esta marcha, Artículo 19 creó una estrategia de monitoreo que consistió en invitar a periodistas, defensores de derechos humanos y activistas a registrarse en su página con el objetivo de dar seguimiento a sus actividades en la manifestación, y detectar posibles irregularidades.

Según la organización, su estrategia exhibió “que pese a las reiteradas denuncias, la policía no cuenta con protocolos para enfrentar eventos como los de esta tarde. Por un lado la autoridad debe proteger a quienes ejercen su derecho a manifestarse y por el otro aplicar la ley a quienes delinquen y agreden”.

76% de todas las agresiones documentadas por Artículo 19 fueron perpetradas por granaderos, según se desprende de los datos recopilados de dicha información.

Lista de detenidos

A continuación publicamos la lista de las autoridades capitalinas sobre los detenidos y los cargos que se les imputan (actualizada hasta el mediodía de este 3 de octubre):

En Iztapalapa 6 (Telecomunicaciones y Calle 3, col. Tepalcates; cerca de la cabeza de Juárez), por ataques a la paz pública.
Averiguación previa: FZIP/IZP 6/3903/13 10
1. Luis Antonio Ponce Jiménez (23 años)
2. Hugo Guillermo Mejía Ventura (21 años)
3. José Luis Ramírez Alcántara (19 años)
4. Irene Pérez Villegas (19 años)
5. Christian Antonio Carmona Emmert (19 años)
6. Aztolli Cabrera Pedro (21 años)
7. Andrea Melissa Sierra Vargas (20 años)
8. Mario Alberto Malacura García (21 años)
9. Carlos Hoshi Barquín Peña (18 años)
10. César Uriel Cruz Elías (19 años)
11. Erick Leonel Aguilar Ruiz (19 años)

En Iztacalco 2 (Av. Thé, esq. Sur 157, col. Ramos Millán); por ataques a la paz pública, ultrajes a la autoridad, delitos con objetos aptos para agredir y lesiones contra el ejercicio legítimo de la autoridad.
Averiguación previa: FIZC/IZC 2/T1/1948/13 10
1. Abraham Cortés Ávila (22 años)

En Gustavo A. Madero 2 (Calzada de Guadalupe, frente a La Villa); por daños a la propiedad.
Averiguación previa: FGAM/GAM 2/T1/2096/13 10
1. Omar Cabalero Ramírez (27 años)
2. Víctor Efrén Espinoza Calixto (29 años)
3. José Daniel Palacios Cruz (31 años)
4. Lilia Adán Infante Trejo (30 años)
5. Adrián Gutiérrez Miguel (36 años)
6. Salvador Reyes Martínez (27 años)
7. Irivar Irrinaga Ramírez (35 años)

En Gustavo A. Madero 1 (Emiliano Zapata esq. Guadalupe, en Cuautepec, Barrio Bajo); por delito contra la salud.
Averiguación previa: FGAM/GAM 1/T1/1804/13 10
1. Ignacio Felipe Dioniles Bautista (18 años)

En la Fiscalía de Atención a Menores de GAM; por daño al edificio de Excelsior en Bucarelli.
Averiguación previa FAM/57/T1/1378/13 10
1. Julio César Gutiérrez Solís (16 años)
2. José Antonio Michaca Enríquez (15 años)
3. Carlos Jibrajin Silva Bárcenas (15 años)
4. Saúl Alejandro Lara Aguilar (menor de edad)

En Xochimilco 2 (Gladiolas, esq. Cuitláhuac, barrio San Pedro); por lesiones
1. Ramón Anaya Galván (menor de edad)

Por otra parte, la organización Comité Cerezo, dedicada a defender y promover los Derechos Humanos de víctimas de la represión por motivos políticos en México, compartió una actualización de las personas –tiene a 74- detenidas. Consúltala aquí.

Asimismo, Artículo 19 publicó una lista de “no periodistas” agredidos:

  • Detienen a Alejandro Ramírez del Comité para la liberación de Patishtán –por confirmar-.
  • Hugo Ramírez herido de grave (manifestante).
  • Estudiantes detenidos en patrulla A018 de la Prepa 265 Edo. Méx. : Martínez Tapia Alexis, Niorrillo Manso Braya, Ocaña de León Paula, García Silva Alberto y García Luis Alejandro.
  • Estudiantes ENA detenidos: Ivan Ramirez Zamarripa, Rocio Martinez García e Hilda Tableros.
  • Detenido: Jiménez Harvash junto con los maestros de la Sección 22.
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Qué es 'woke' y por qué este término ha generado una batalla cultural y política en EU

Ser o estar "woke" es considerado una insignia de honor para una gran parte de la población y un insulto para la otra parte. Te contamos por qué ha ahondado la polarización entre demócratas y republicanos en la antesala de los comicios de medio periodo en noviembre en EU.
5 de noviembre, 2022
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“Desperté”. Ese es el significado literal de la palabra “woke”, el pasado de “wake”, que significa despertar.

Pero el término es mucho más complejo y ser o estar woke en slang o jerga estadounidense puede hacer ver con qué posturas políticas estás más alineado.

El uso de woke surgió dentro de la comunidad negra de Estados Unidos y originalmente quería decir estar alerta a la injusticia racial.

“La persona que mucha gente considera que lo acuñó fue William Melvin Kelley”, le dijo a la BBC Elijah Watson, editor de noticias y cultura del sitio web de música estadounidense Okayplayer y autor de una serie de artículos llamados “El origen de woke”.

“En 1962 publicó un ensayo en el New York Times titulado If You’re Woke, You Dig It (‘Si estás despierto, lo entiendes’)”, relató.

El término resurgió en la última década con el movimiento Black Lives Matter, que nació en rechazo a la brutalidad policial hacia personas afrodescendientes.

Pero esta vez su uso se difundió más allá de la comunidad negra y empezó a ser utilizado para significar algo más amplio.

En 2017, el diccionario Oxford agregó esta nueva acepción de “woke”, definiéndolo como: “Estar consciente de temas sociales y políticos, en especial el racismo“.

Suena como algo positivo, ¿verdad?

Pues depende de a quién se le pregunte. Porque, así como hay gente que se autodefine con mucho orgullo como una persona “woke”, que está alerta a la discriminación y la injusticia, hay muchos otros que utilizan el adjetivo como un insulto.

El propio diccionario Oxford hace la distinción. Debajo de la definición, agrega lo siguiente:

“Esta palabra a menudo se usa con desaprobación por parte de personas que piensan que otras personas se molestan con demasiada facilidad por estos temas, o hablan demasiado sobre ellos de una manera que no cambia nada”.

O como apunta el diccionario Merriam-Webster, se usa con desaprobación para referirse a alguien políticamente liberal (como en asuntos de justicia racial y social) especialmente de una manera que se considera irrazonable o extrema.

"Se despierto, vota", dice este cartel.

Getty Images

Es decir, que mientras que para algunos ser “woke” es tener conciencia social y racial, y cuestionar los paradigmas y las normas opresoras impuestas históricamente por la sociedad, para otros describe a hipócritas que se creen moralmente superiores y quieren imponer sus ideas progresistas sobre el resto.

Los críticos de la cultura “woke” cuestionan, sobre todo, los métodos coercitivos que utilizan algunos “policías de la palabra” -así los definen- contra quienes dicen cosas o cometen actos que ellos perciben como misóginos, homofóbicos o racistas.

En particular ha generado mucho malestar el uso de un método conocido como la “cancelación“: un boicot social y profesional, que suele realizarse a través de las redes sociales, contra individuos que actuaron o dijeron algo que para ellos es intolerable.

Para las personas “woke”, se trata de una forma de protesta no violenta que permite empoderar a grupos históricamente marginalizados de la sociedad y corregir comportamientos, sobre todo de los sectores más privilegiados, que hasta ahora eran parte del stato quo y persistían sin castigo ni cambio.

Pero para los críticos es corrección política llevada al extremo, que atenta contra la libertad de expresión y “los valores tradicionales estadounidenses”.

Batalla política

Lo que empezó como un choque cultural se fue transformando en un enfrentamiento político.

El término “woke” se convirtió en sinónimo de políticas de izquierda o liberales que abogan por cosas como la equidad racial y social, el feminismo, el movimiento LGBT, el uso de pronombres de género neutro, el multiculturalismo, el uso de vacunas, el activismo ecológico y el derecho a abortar.

Políticas con las que se asocia el Partido Demócrata del presidente Joe Biden, así como también al ala más liberal que incluye políticos como Bernie Sanders o la congresista Alexandria Ocasio-Cortez.

En contraposición, el ala más extrema del Partido Republicano, liderada por el expresidente Donald Trump, considera que estas políticas representan no solo una amenaza a los “valores de familia” sino incluso a la misma democracia, a la que se quiere “reemplazar con una tiranía woke”.

Donald Trump y Joe Biden durante un debate antes de las elecciones de 2020

Reuters
El expresidente republicano Donald Trump encabeza las críticas a la “cultura woke”, con la que se asocia al actual mandatario, Joe Biden.

En 2020, Trump centró uno de los ejes de su campaña de reelección en combatir a estos llamados “woke lefties” (izquierdistas despiertos) quienes -aseguró- practican un “fascismo de extrema izquierda”.

El entonces mandatario señaló que con su “cultura de la cancelación” estaban “expulsando a la gente de sus trabajos, avergonzando a los disidentes y exigiendo la sumisión total de cualquiera que no esté de acuerdo”.

Es la definición misma de totalitarismo“, acusó el líder republicano.

Para los demócratas el autoritario es Trump, cosa que -según ellos- quedó demostrado cuando se rehusó a dejar el poder tras su derrota electoral y sus simpatizantes irrumpieron en el Capitolio.

Lejos de saldar el debate, los primeros dos años de gobierno de Biden han ahondado la polarización entre estos dos sectores.

Según el Pew Research Center, “los demócratas y los republicanos están más alejados ideológicamente hoy que en cualquier otro momento de los últimos 50 años”.

Y una encuesta realizada en septiembre por el canal CBS mostró que casi la mitad de los miembros de ambos partidos ven al otro no como un opositor político sino como un “enemigo”.

Las “midterms”

Las diferencias ideológicas se han vuelto a poner de manifiesto en la antesala de los próximos comicios legislativos del 8 de noviembre, conocidos como las “midterms” o elecciones de mitad de período.

Durante la campaña electoral, muchos partidarios de Trump han vuelto a advertir sobre los supuestos peligros que conlleva el llamado “wokeismo” demócrata.

“Puedes perder tu trabajo. Puedes ser rechazado en la plaza del pueblo de América en las redes sociales. Te pueden perseguir por la calle. Te pueden tirar cosas. Puedes ser agredido físicamente (como le ocurrió al escritor) Salman Rushdie. Te pueden apuñalar en la maldita garganta si no le caes bien”, alertó recientemente en Fox News la comentarista política conservadora Tammy Bruce.

Donald Trump en la última Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en febrero de 2022, con un cartel atrás que dice: "Despierto, no woke".

Getty Images
Trump en la última Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), en la que se denunció la “cultura woke”.

Muchos demócratas desmerecen este tipo de afirmaciones, señalando que es retórica alarmista que busca ganar votos.

“Cada elección, inventan un nuevo cuco en lugar de tratar de resolver problemas y mejorar la vida de las personas”, criticó en declaraciones a CBS News el demócrata Charlie Crist, quien se postula para la gobernación de Florida en noviembre.

El rival de Crist es el actual gobernador Ron DeSantis, favorito para ganar y un posible candidato presidencial en 2024. Es uno de los republicanos que más hace hincapié en los supuestos peligros del “woke culture” de sus rivales.

En sus discursos suele repetir que “woke es la nueva religión de la izquierda“.

Dado este contexto, algunos demócratas, en especial los más moderados, han advertido que el llamado “wokeismo” está perjudicando a su partido, dándoles a los republicanos armas para atacarlos.

“El wokeness es un problema y todos lo saben”, le dijo al sitio Vox el famoso consultor político demócrata James Carville, quien lideró la exitosa campaña presidencial de Bill Clinton en los años 90.

Según Carville, el problema son algunas de las propuestas más extremas que alienan a los sectores conservadores de la sociedad y son usados por los trumpistas para asustar al electorado.

Como ejemplo citó la iniciativa para “desfinanciar a la policía” y utilizar esos fondos para programas de ayuda comunitaria, una idea que surgió tras el asesinato de George Floyd en 2020 y que busca poner fin al problema del llamado “racismo sistémico en las fuerzas de seguridad”.

Aunque muchos demócratas -incluido el presidente Biden- se expresaron en contra de esta idea, algunos la apoyaron, llevando a varios candidatos republicanos a asociar a todo el partido con la propuesta, que es impopular entre gran parte de la población.

Obama y AOC

La “cultura woke” también ha generado críticas internas dentro del liderazgo del Partido Demócrata.

Uno de los detractores más famosos -y más vocales- es el expresidente Barack Obama (2009-2017).

Barack Obama

EPA-EFE
El expresidente Barack Obama advirtió que juzgar a otros por sus errores no es constructivo.

En 2019, en la antesala de la carrera para definir quién sería el candidato o la candidata demócrata en los comicios presidenciales del año siguiente, Obama criticó que el foco -en especial entre los más jóvenes- se estuviera poniendo en cuán “woke” era esa persona.

Sus palabras llegaron luego de que un número de posibles candidatos demócratas se vieran forzados a pedir disculpas públicas por cosas que habían dicho en el pasado.

“Tengo la sensación de que ciertos jóvenes en las redes sociales creen que la forma de generar el cambio es juzgar lo más posible a otras personas”, afirmó durante un encuentro anual de la Fundación Obama.

“Si tuiteo o publico un hashtag sobre cómo no hiciste algo bien o usaste el verbo incorrecto, entonces puedo sentarme y sentirme bastante bien conmigo mismo porque ‘¿viste lo woke que fui? ¡Te pesqué!‘”.

“Basta”, dijo. “Si todo lo que haces es tirar piedras, probablemente no llegues muy lejos”.

“El mundo es desordenado”, aleccionó. “Hay ambigüedades. Las personas que hacen cosas realmente buenas tienen defectos“.

Sin embargo, la legisladora más joven del Partido Demócrata (y de toda la Cámara de Representantes), la carismática Alexandria Ocasio-Cortez, salió a la defensa del “wokeismo”.

AOC -como es conocida- señaló que si al partido le va mal en las próximas elecciones es porque el Congreso no ha logrado aprobar legislación sobre el derecho a votar, una de las causas insignia de los activistas “woke”.

Alexandria Ocasio-Cortez

EPA
Los demócratas más jóvenes -como la legisladora Alexandria Ocasio-Cortez (AOC)- son los que más fomentan la “cultura woke”.

“‘Woke’ es un término que los expertos ahora usan como un eufemismo despectivo de los derechos civiles y la justicia“, publicó en su cuenta de Twitter en noviembre de 2021.

“Inventar un problema ‘woke’ tiene como resultado poner los derechos civiles y de voto en un segundo plano”, advirtió.

“En un año en el que las legislaturas estatales están planeando mayorías republicanas y supresión de votantes, eso es peligroso”.

“Capitalismo woke”

Los debates sobre el “wokeismo” no solo dominan la agenda política y cultural estadounidense. También han permeado el mundo empresarial.

Algunas compañías se han encontrado en el ojo de la tormenta por adoptar cambios que son interpretados -para bien o para mal- como “woke”.

Un caso conocido es el de Gillette, que generó controversia en 2019 con una publicidad llamada “Lo mejor que pueden ser los hombres”, en el que se criticaba comportamientos masculinos “tóxicos” como el bullying, el acoso sexual y el sexismo.

Aunque fue aplaudido por muchos, también se convirtió en su momento en uno de los videos con mayor número de pulgares para abajo en You Tube, y provocó un boicot contra la fabricante de rasuradoras.

El golpe económico que sufrió Procter & Gamble, dueña de la compañía, llevó a la creación de un meme que se ha popularizado entre la derecha: Get woke, go broke (“Hazte woke, quiebra”).

En los últimos tiempos, la empresa que más ha recibido elogios y críticas por ser considerada “woke” es Disney.

Imagen de una persona vestida del ratón Mickey con un letrero a favor de Ron DeSantis

Getty Images
Disney podría perder los derechos de autor sobre su personaje Mickey Mouse por haber adoptado políticas que según los republicanos son “woke”.

En abril pasado, el gobernador DeSantis firmó una ley para retirarle a la Walt Disney Company su estatus legal especial que le permite autogobernarse en el estado de Florida.

Y legisladores republicanos advirtieron que no aprobarán la extensión del derecho de autor de Disney sobre su principal personaje Mickey Mouse, que vence en 2024.

Fue en represalia a la oposición de los ejecutivos de la empresa a una ley que prohíbe enseñar sobre sexualidad, orientación sexual y diversidad de género en las escuelas primarias de Florida, bautizada por sus detractores como la ley “No digas gay”.

Disney publicó un comunicado en contra de la norma, presionado por sus empleados que realizaron protestas y un paro ante el silencio inicial de la empresa.

“Nuestros empleados ven el poder de esta gran compañía como una oportunidad para hacer el bien. Yo estoy de acuerdo”, dijo entonces el CEO de Disney, Bob Chapek.

La compañía también fue acusada por algunos sectores conservadores de “hacer activismo woke” por elegir a una actriz negra para protagonizar la nueva versión, con actores de carne y hueso, del clásico “La sirenita”, en el que el personaje animado de Ariel (basado en el cuento de hadas de Hans Christian Andersen) aparece como una sirena de piel blanca y ojos azules (en ambas versiones es pelirroja).

Por el contrario, la elección de una actriz de piel oscura fue aplaudida por muchas voces que no solo se sintieron representadas sino que además consideran que, dado que las sirenas son personajes mitológicos, pueden ser de cualquier color de piel.

DeSantis y otros republicanos también han criticado a las empresas que priorizan las inversiones que tienen impacto medioambiental, social y de gobernanza (conocidas como ESG), catalogándolas como “capitalismo woke“.

En julio pasado, el gobernador dijo que las inversiones ESG -que suelen priorizar temas como el cambio climático o la diversidad- “amenazan la vitalidad de la economía estadounidense y la libertad económica de los estadounidenses al apuntar a individuos e industrias desfavorecidas para promover una agenda ideológica woke“.

Según el sitio Market Watch, si los republicanos toman el control del Congreso durante las midterms “es probable que apunten contra el capitalismo woke”.

“Los inversores deben esperar un rechazo significativo de los republicanos contra las políticas ESG, tanto las ordenadas por los reguladores gubernamentales como las autoimpuestas por el sector privado”, advirtió el analista Brian Gardner de la consultora financiera Stifel.


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