México ya investiga los porqués del cáncer de mama en mujeres jóvenes

De las 893 mujeres con cáncer de mama que el Instituto Nacional de Cancerología atendió en 2012, 13% tenía entre 41 y 45 años, 9.2% entre 36 y 40 años y 7.3% no había cumplido siquiera los 35 años y muchas de ellas se encontraban todavía en sus veinte.

México ya investiga los porqués del cáncer de mama en mujeres jóvenes
Foto: Cuartoscuro.
Foto: Cuartoscuro.

En los últimos años, el Instituto Nacional de Cancerología (InCan), uno de los centros oncológicos más grandes del país, ha visto crecer el número de mujeres que no han cumplido los 40 años y ya tienen cáncer de mama.

En Estados Unidos y Canadá se estima que entre el 5 y el 7% de las pacientes con esta enfermedad tienen menos de 40 años. En el InCan la cifra alcanza casi el 17%.

De las 893 mujeres con cáncer de mama que el InCan atendió en 2012, 13% tenía entre 41 y 45 años, 9.2% entre 36 y 40 años y 7.3% no había cumplido siquiera los 35 años y muchas de ellas se encontraban todavía en sus veinte, de acuerdo con Cynthia Villarreal, especialista del Departamento de Oncología Médica del Instituto.

Después de tratar a decenas de mujeres jóvenes con cáncer de mama, Villarreal planteó la creación de un programa especializado en ellas al interior del InCan. La especialista asegura que no sólo es el número de pacientes el que justifica un proyecto de esta naturaleza, sino las características y necesidades especiales que tienen estas mujeres.

Para su operación, el proyecto estaría divido en tres áreas: investigación, atención y educación.

Al referirse al primer rubro, Villarreal asegura que es necesario conocer exactamente cuál es la situación de estas pacientes en México, realizar cuestionarios que permitan conocer sus estilos de vida, dieta, antecedentes familiares de cáncer, si el diagnóstico fue oportuno, si tienen genes que las predisponen a desarrollar la enfermedad, entre otros factores.

“Queremos conocer a este grupo tan poco estudiado. No sólo es en México, no hay ningún programa de este estilo en algún país latinoamericano y en los países con capacidad de investigación no se estudia porque no es tan frecuente”, explica.

En segundo lugar, busca especializar el tratamiento y la atención que se brinda a estas pacientes para responder a necesidades que no tienen las mujeres mayores, pues ellas presentan algunos problemas de salud -física y emocional- diferentes con relacón a las pacientes que ya tuvieron la menopausia o ya fueron madres.

“En estas pacientes puede ser que no tengan su paridad (maternidad) satisfecha porque se está moviendo la curva en México y tenemos hijos más grandes y puede ser que lleguen a los 30 años y todavía no hayan tenido su primer hijo, así que debemos enviarlas a una clínica de fertilidad para la preservación de óvulos o explorar otros métodos.

“También debemos considerar que muchas de ellas, sobre todo las cercanas a los 40 años, puede ser que por el tratamiento se les induzca una menopausia temprana y eso tiene repercusiones de distintos niveles, ya no se pueden embarazar, tienen afecciones en la calidad de vida en cuanto a bochornos, la salud de los huesos, salud del corazón… Otro tema es que estas pacientes son más propensas a que después de recibir tratamientos pueden tener afecciones en la atención o en la memoria y finalmente, aunque para toda mujer es importante la imagen corporal, ellas se someten a cirugías o masectomías que pueden tener un impacto en su calidad de vida”, detalla.

El tercer componente, el de la educación, está orientado a brindar mayor información a las pacientes jóvenes sobre su enfermedad, pero también a los médicos encargados de diagnosticarlas y tratarlas, pues se ha detectado que en las pacientes jóvenes el cáncer de mama es detectado en etapas más avanzadas porque los especialistas no sospechan que una mujer de esa edad pueda estar enferma.

Close
Comentarios