Juguetes para inspirar a niñas a ser ingenieras
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Juguetes para inspirar a niñas a ser ingenieras

Sólo el 11 % de los ingenieros del mundo son mujeres, asegura la juguetería Goldie Blox.
28 de noviembre, 2013
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A Debbie Sterling siempre le atormentó una cifra que la acompañó durante los años que duró su carrera de ingeniería en la Universidad de Stanford: sólo el 11% de los ingenieros en Estados Unidos son mujeres.

“Investigando me di cuenta de que la mayoría de ellas, por alguna razón, perdía el interés por la ciencia cuando tenían 8 años. Y no es una cuestión de biología. Es una cuestión cultural, cuando vas a una tienda de juguetes te das cuenta que nos quieren convertir en una princesa”, explicó durante una conferencia este año.

Por esa razón, después de darle vueltas al asunto, Sterling decidió que lo mejor que podía hacer para que ese porcentaje aumentara era crear un juguete que “estimulara” a las niñas a construir. A interesarse en la ciencia.

De allí nació Goldieblox, al mejor estilo de Lego y otros juguetes de armado, que le enseña a las niñas a construir su propia diversión, pero que, a diferencia de una muñeca o un juego de té, invita a continuar la aventura mediante el aprendizaje.

“La idea es que las niñas aprendan a construir cosas, a partir de su imaginación pero también resolviendo problemas”, explica Sterling.

Una caja sorpresa

Goldieblox, que está orientado para un público de entre 5 y 9 años, consiste básicamente en un libro y en una plataforma de plástico en el que se pueden ubicar distintos objetos prediseñados que le permiten a la niña construirse su propia diversión.

A medida que avanza la historia que está en el libro, una heroína llamada Goldie -ayudada por sus amigos el perro Nacho, el gato Benjamin Crackling y Flavio, el oso brasileño- se encuentra con varios retos de ingeniería básica.

“La idea nace de juntar dos conceptos: los juegos de bloques, que en su mayoría están orientados para niños, y los cuentos infantiles, que le gustan mucho a las niñas”, anotó Sterling, en declaraciones recogidas por BBC Mundo.

A medida que Goldie se enfrenta a los desafíos, las niñas los van solucionando en la plataforma y las demás figuras van ayudando a su heroína a terminar toda la historia.

Entender el por qué

Sterling nació en Rhode Island, un estado en el norte de EE.UU., donde no tuvo ningún tipo de inspiración ni en la primaria, ni en la secundaria para convertirse en ingeniera.

“Yo sólo quise ser ingeniera cuando iba a terminar la secundaria. Y cuando llegué a la universidad me tocó ser una de las pocas mujeres que lo estudiaba. Los profesores se burlaban preguntando a la clase si yo merecía graduarme”, afirmó.

En el diseño de su producto tuvo la asesoría de los mismos creadores de juegos tan exitosos como Cranium y Pictionary. De hecho, la plataforma y las figuras fueron hechas por la compañía Ideo, la misma que provee a empresas como Procter and Gamble, Pepsi y Microsoft.

Y durante ese proceso, se dio cuenta que no era sencillo su empeño de cambiar los números en las estadísticas. Aunque tenía la idea clara, demoró casi un año en lograr su objetivo pedagógico al combinar las figuritas con el libro.

“La idea no era que las niñas lograran resolver los problemas. Mi objetivo era que entendieran el por qué ocurría eso. Y para lograrlo era fundamental la historia, que lo explicara la heroína”, señaló Sterling.

Después de tener el prototipo listo y ensayarlo con varios niños, decidió que era el momento de sacarlo como un producto comercial. Sin embargo, para que su idea se convirtiera en real, debía recibir al menos un pedido de 5 mil unidades.

“Lo subí a Kickstarter (un portal de internet para recolectar fondos para emprendimientos). Me puse la meta de recaudar US$150.000 dólares. Lo conseguí en cuatro días. Y así comencé con esto”, relató.

FOTO: Goldie Blox/ Kickstarter

FOTO: Goldie Blox/ Kickstarter

El video viral

Aunque se podría pensar que es una historia más de emprendimiento, Goldieblox se volvió viral. En un principio, Sterling había aparecido en un video donde mostraba su idea y la presentaba, sin muchas pretensiones.

Sin embargo, hace un par de meses publicó el primer comercial de su producto: un plano secuencia de tres niñas que armadas de juguetes construyen una red de máquinas, mientras en el fondo se escucha un cover de la famosa canción de los Beastie Boys, Girls.

En poco más de cuatro semanas, el comercial ha sido visto por más de 8 millones de personas en la plataforma de videos YouTube.

Pero no todo fueron buenas noticias. Este lunes, los integrantes de la banda Beastie Boys enviaron una carta al diario estadounidense The New York Times donde le reclamaban a la empresa detrás del juguete por el uso de su canción para un producto comercial.

“No nos oponemos a la idea de Goldieblox, pero es un producto comercial, cuyo fin es recaudar dinero, por lo que no autorizamos a utilizar nuestra música para ello”, explicó el grupo en la carta.

¿Sexista?

La cajita rosada para las futuras ingenieras, como lo proclama su empaque, también pone otro tema sobre la mesa: el estereotipo de género de los juguetes.

Hace un año, Hamleys, una conocida y antigua tienda de juguetes en Londres, decidió retirar las etiquetas que definían el género de los juguetes que tenían a la venta. No hubo más azul ni rosado para diferenciar qué productos querían los niños y las niñas.

“En medio de la actualización de nuestra tienda, creemos que nuestra señalización es un poco confusa, por eso hemos tomado esta decisión”, explicó el comunicado dado a conocer por la empresa.

También otra tienda emblemática inglesa, Harrods, había entrado en la moda de evitar dividir los gustos de niños y niñas y desde 2012 decidió neutralizar su zona infantil.

Sin embargo, Sterling no quiere caer en polémicas: “Yo no quiero que a las niñas les dejen de gustar las princesas. A mí me encantan, pero mi idea va más allá”.

“Quiero que se apasionen por algo que les servirá para construir cosas”, recalcó.

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#YoSoyAnimal

"No soy yo, es mi tiroides": la montaña rusa emocional de las mujeres con problemas hormonales

Esta glándula es "la batería" del cuerpo y provoca síntomas, muchas veces ignorados o mal diagnosticados, tanto si funciona mucho como si funciona poco. El 80% de las personas que sufren estos síntomas son mujeres.
7 de abril, 2022
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Quiero acostarme con mi pareja, pero mi libido dice no. Quiero levantarme pronto, hacer mil cosas, pero ya no puedo hacer las cosas como antes. Quiero leer un libro, pero la neblina mental lo impide. Quiero estar tranquila, pero algo me hace gritar al que tengo enfrente, patalear, rabiar. Quiero bajar de peso, lo intento, me esfuerzo, pero no puedo. Quiero estar feliz, tengo motivos, pero algo, como un succionador de energía y alegría se interpone. Quiero bajarme de esta montaña rusa de síntomas y emociones.

Laura, Eirene y Loreta viven en países tan dispares como Chile, España y Croacia, pero, según cuentan a BBC Mundo, el párrafo anterior resume buena parte de lo que han vivido en los últimos años. También pasaron por un largo camino hasta dar con lo que tenían.

“Con 17 años empecé a tener síntomas locos. Vértigos, un zumbido en el oído, me sentía muy mal al entrenar. Pensaban que era epilepsia. Después de medio año de pruebas, vieron que era la tiroides”, cuenta Loreta.

El caso de Eirene empezó por problemas estomacales en 2009, endoscopias, gastroscopias, colonoscopias, una doctora que le dijo que se estaba inventando una enfermedad, hasta que, en la década siguiente, le dieron su diagnóstico.

Laura escuchó cómo un médico le decía que estaba gorda porque “los venezolanos lo están porque comen muchas arepas” y ha visto a siete u ocho médicos para encontrar un tratamiento que no le suponga un shock hormonal.

Las tres tienen hipotiroidismo autoinmune.

Una mariposa que controla tu energía

La tiroides es una glándula con forma de mariposa ubicada en el cuello. Su trabajo es producir hormonas esenciales para ayudar al cuerpo a usar energía, mantenerse caliente y mantener el funcionamiento correcto del cerebro, corazón, músculos y otros órganos.

Doctora inspecciona el cuello de una mujer

Getty Images
El hipotiroidismo es más frecuente y está infradiagnosticado

“Es como la batería del cuerpo. Si funciona mucho o poco, hay síntomas”, cuenta a BBC Mundo la endocrinóloga Paloma Gil. Si funciona poco, aparece el hipotiroidisimo y se siente “como un juguete al que se le acaban las pilas, se cansa más fácilmente“; si funciona demasiado, se produce hipertiroidismo y la persona puede estar “como si alguien le huiera dado una dosis extra de cafeína, acelerado”.

Ambos, hipo e hipertiroidismo, tienen multitud de sintomas: caída de pelo, pérdida de energía, cambios de humor repentinos, pérdida o ganancia de peso, cambios en la menstruación, en la piel, olvidos y neblina mental.

“El problema es que son inespecíficos”, comenta el doctor Francisco Javier Santamaría, miembro de la Sociedad Española de Endocrinología. Por ejemplo, en el caso del hipotiroidismo “se puede confundir con tener una mala racha o una depresión”.

El hipotiroidismo es más frecuente y, cuenta Santamaría, está infradiagnosticado. “La incidencia es de más o menos un 10% de la población que la sufre. La mitad de ellos no está diagnosticado”. Es una dolencia principalmente femenina: “El 80% de las personas que padecen de tiroides son mujeres”.

“No somos un órgano separado de un cuerpo”

Un tratamiento muy habitual es la levotiroxina, una pastilla que regula el desajuste de la tiroides. “Una vez que se ponen las hormonas bien se puede hacer una vida normal“, explica la doctora Gil.

Dubujo de dos personas que cargan un celular con muy poca batería

Getty Images
Muchas mujeres con hipotiroidismo aseguran que se cansan mucho y se les hace difícil estar al 100 %

Pero no ocurre así con Loreta, Eirene y Laura, que, aunque están bajo control médico y con tratamiento, siguen teniendo síntomas.

“A veces estoy deprimida, todo te cansa mucho. Es difícil combinar esta enfermedad con el ritmo de vida actual”, se queja Loreta, mientras que Laura, una persona muy activa, tiene días que debe trabajar tumbada en la cama. “Trato de hacer todo lo mejor que puedo, sin presión. Pero es muy difícil estar bien a 100%”, añade Eirene.

Loreta ha visto su condición agravarse, tiene nódulos y puede que le extirpen parte de su tiroides. “El médico (el actual) me dijo que había cosas que me pasaban, como no poder enfocarme, no poder mantener una conversación, eran por esto. Siempre me digo ‘yo no soy así. Es mi tiroides'”.

“Normalmente la mayoría de los pacientes, el 80 o 90% se normaliza. Pero hay casos que no llegan a estar 100% normal”, apunta el doctor Santamaría.

“Hay casos que son más complejos. La mayor parte de los hipotiroidismos son de tipo autoinmune y, aunque tomes medicación, esta autoinmunidad sigue afectando a otros órganos”, sostiene el doctor Santamaría.

Esto significa que nuestro sistema acaba atacándose a sí mismo. “Produces anticuerpos y atacas a otras cosas, vas contra el folículo del pelo, te da vitíligo, problemas en el intestino…”

Además, apunta Santamaría, la hormona tiroidea afecta a todo, incluso al sistema nervioso: “Hay mucha labilidad emocional, irritación. Aunque hayas corregido la tiroides, puede persistir esa clínica (síntomas).

En definitiva, muchos pacientes no encuentran respuestas.

Un camino autodidacta

Las tres pacientes entrevistadas por BBC Mundo acusan que el problema es que no hay tantos médicos actualizados ni tampoco hay un tratamiento integrativo de la tiroides. “Todo está relacionado, no somos un órgano separado del cuerpo”, dice Eirene.

Loreta, Eirene y Laura sintieron que no estaban recibiendo todas las respuestas que necesitaban. Las tres emprendieron un camino autodidacta de libros, videos, cursos, lleno de informaciones contradictoriasy soluciones a base de ensayo-error.

Las tres acudieron a algo que, saben, es un privilegio: un médico privado que les dedique más tiempo y les lleve su control rutinario. Y tanto Laura como Eirene, acudieron específicamente a especialistas en medicina integral para que revisaran todos su síntomas y los trataran en conjunto.

Una mujer apoya su cabeza sobre su escritorio

Getty Images
Quienes llegan a la consulta de la doctora García aseguran que “quieren llegar a todo” y no pueden

Isabel García es médica especialista en endocrinología y nutrición con una visión integrativa. Asegura que a su consulta acuden muchas personas cansadas de dar vueltas y “dañadas por médicos a los que dicen que no se encuentan bien a pesar de que las analíticas aparezcan correctas. Ahí hay otras cosas que evaluar”.

“Las enfermedades tienen una causa, una raíz. Muchas veces no se solucionan con solo una pastilla. Hay que ver a la persona”, sostiene García y apunta que un problema es que en las facultades y en las consultas médicas “no se habla del componente emocional ni de la importancia de la alimentación y los hábitos”.

Una pequeña guía

Los tres especialistas consultados advierten que, en ningún caso, se debe tomar medicamentos o suplementos sin supervisión médica.

La doctora García promueve en su consulta la eliminación de los tóxicos, que puede ir desde algunos empastes dentales que contienen mercurio hasta reemplazar los túper de plástico por otros de cristal o los jabones líquidos por pastilla. Esto son cambios que, por el ritmo de vida, las condiciones económicas, el contexto social que se tenga no están siempre al alcance de todos.

Pero también propone cambios en la alimentación mucho más asequibles, como eliminar el azúcar y los ultraprocesados y todo aquello que considera inflamatorio, como el gluten o la leche de vaca, además de tomar el sol, esencial para la vitamina D, así como hacer ejercicio de fuerza “pero poco a poco, porque el ejercicio es algo que estresa mucho al cuerpo”.

Una mujer medita sentada en el suelo

Getty Images
El autoconocimiento, meditar y ser autocompasiva puede ayudar a llevar una enfermedad autoinmune

Por la tipología de mujeres que llegan a su consulta -“mujeres de mediana edad, que quieren llegar a todo y no les da la vida, con una carga mental y emocional fuerte”- García recomienda pequeños gestos diarios: dormir sin el teléfono móvil en la habitación, disminuir el consumo de internet, delegar y decir que no, hacer algo a nivel personal que nos motive, como meditar, ir a terapia, aprender a gestionar nuestras emociones y conectar con una misma.

“Cambiando algo de la dieta y bajando el estrés, los cambios son espectaculares”, observa la doctora García.

Conocerse mejor y ser autocompasiva

Eirene, Loreta y Laura coinciden en un proceso que califican de esencial: autoconocimiento.

“Es clave saber cuándo algo es molestia mía y cuándo son las hormonas”, dice Laura. “Conócete, escribe cada vez que sientas un cambio de humor, aprende de la enfermedad. Si no te conoces, no sabes si el casancio lo tienes porque sí, la semana estuvo fuerte, o porque hay algo yendo mal”.

También es esencial buscar redes de apoyo y explicar a nuestro entorno el problema. “Hay mucha incomprensión. Eres la floja, la rara que come raro, que no bebe alcohol”, explica Eirene, quien modificó radicalmente su dieta y estilo de vida eliminando todos los tóxicos posibles e inlcuyendo una dieta antiinflamatoria.

Laura agradece que apareciera su hipotiroidismo para darle la oportunidad de mirar hacia adentro. Y aconseja: “Esto es una enfermedad silenciosa, pero quien te grita es tu cuerpo. Escúchalo, abrázalo, sé comprensiva contigo misma y, es clave, ten autocompasión”.


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https://www.youtube.com/watch?v=8B-mGZ9rNPk&list=PLLhUyPZ7578eok-8–DpsTmkXaK8WZokl&index=26

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