La joven negra que salvó a un racista
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La joven negra que salvó a un racista

La adolescente, quien cursaba el bachillerato, se lanzó encima de ese hombre al que no conocía y su cuerpo se convirtió en un escudo contra los golpes que le propinaban
3 de noviembre, 2013
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Keshia-Thomas rescata a un supuesto simpatizante del Ku Klux Klan. Foto: AP

Keshia-Thomas rescata a un supuesto simpatizante del Ku Klux Klan. Foto: AP

Keshia Thomas tenía 18 años cuando el Ku Klux Klan (KKK), una organización que aboga por la supremacía blanca, celebró una movilización en su ciudad natal Ann Arbor (Michigan, Estados Unidos) en 1996.

Liberal, progresista y multicultural, el lugar era inusual para la convocatoria del KKK y, de hecho, cientos de personas se reunieron para demostrarles que no eran bienvenidos.

Había tensión en el ambiente, pero estaba bajo control. La policía, vestida con los uniformes de las fuerzas antidisturbios y armada con gases lacrimógenos, protegía al pequeño grupo de miembros del KKK, ataviados con batas largas blancas y sus gorros en forma de conos.

Del otro lado de una cerca especialmente levantada para la manifestación, se encontraba Thomas junto a un grupo de opositores a la organización.

De repente, una mujer con un megáfono empezó a gritar: “¡Hay un hombre del Klan en la concentración!”.

Todos voltearon para ver a un hombre blanco, de mediana edad, que llevaba una camisa con la bandera de los Estados Confederados de América. El sujeto intentó apartarse de ellos, pero los manifestantes, incluyendo Thomas, lo siguieron “sólo para correrlo”.

No había confirmación de que el hombre era un simpatizante del Ku Klux Klan, pero para los manifestantes que se oponían a ese movimiento, su ropa y sus tatuajes representaban exactamente lo que ellos fueron a rechazar.

La bandera confederada era para ellos un símbolo del odio y el racismo, mientras que el tatuaje SS -acrónimo de Schutzstaffel, la infame organización nazi- en su brazo apuntaba a la creencia en la supremacía blanca o incluso algo peor.

Se escucharon gritos como “¡Maten al nazi!” y el sujeto empezó a correr, pero lo tumbaron al suelo. Un grupo lo rodeó, y empezó a patearlo y golpearlo con palos de madera de sus pancartas.

‘Barbárico’

La mentalidad de la turba se había apoderado de la situación. “Se volvió algo barbárico”, recuerda Thomas en conversación con la BBC.

“Cuando la gente está en una multitud es más propensa a hacer cosas que nunca haría individualmente. Alguien tenía que salirse del grupo y decir: ‘Esto no está bien'”.

La adolescente, quien cursaba el bachillerato, se lanzó encima de ese hombre al que no conocía y su cuerpo se convirtió en un escudo contra los golpes que le propinaban.

“Cuando lo lanzaron al suelo, sentí que dos ángeles levantaban mi cuerpo y me acostaban sobre él”.

Para Mark Brunner, un estudiante de fotografía testigo del episodio, lo que hizo Thomas es extraordinario.

“Ella se arriesgó físicamente para proteger a alguien que, en mi opinión, no hubiese hecho lo misma por ella”, le dice a la BBC. “¿Quién hace eso en este mundo?”.

¿Qué le dio a Thomas el ímpetu para ayudar a un hombre cuyas visiones parecían ser tan diferentes a las suyas? Sus creencias religiosas jugaron un papel, pero su propia experiencia con la violencia fue otro factor.

“Sabía lo que era ser lastimado”, Thomas indicó. “Todas las veces que me sucedió, deseé que alguien se rebelara por mí”.

Las circunstancias, que ella no quiere describir, eran diferentes. “Pero violencia es violencia, nadie merece ser lastimado, especialmente no por una idea”.

Un ciclo

Thomas no ha vuelto a saber del hombre que salvó, pero en una oportunidad conoció a uno de sus familiares. Meses después, alguien se le acercó en una cafetería y le dijo las gracias. “¿Por qué?”, preguntó. “Ese era mi papá”, el joven respondió.

Para Thomas, el hecho de que el hombre tuviera un hijo le dio a lo que pasó un significado aún mayor: potencialmente, había prevenido más violencia.

“En gran parte, la gente que lastima, ha sido lastimada. Es un ciclo. Digamos que lo hubieran matado o herido mucho. ¿Cómo se hubiese sentido su hijo? ¿Continuaría él con la violencia?”

Teri Gunderson, quien estaba criando dos niñas adoptadas de raza mixta en Iowa cuando el episodio ocurrió, se sintió profundamente afectada por la historia de Thomas. Tanto que mantuvo una copia de su foto y 17 años después, la sigue viendo. Ella asegura que la estudiante la hizo mejor persona.

“La voz en mi cabeza dice algo como ‘Si ella pudo proteger a un hombre (como ese), yo puedo ser amable con esta persona’. Y con esa motivación, me comporto con más bondad”.

Pero se pregunta si hubiera podido ser tan valiente como Thomas. ¿Qué habría pasado si alguno de los que habían sido ofensivos racialmente con sus hijas estaba en peligro?

“¿Los hubiera salvado o me hubiera quedado ahí diciendo: ‘Te lo mereces, eres un patán’?. Simplemente todavía no tengo la respuesta. Quizás esa es la razón por la cuál ella me impactó tanto”.

Brunner y Gunderson con frecuencia piensan en las acciones de la adolescente. Pero Thomas, quien ahora está en sus treintas y vive en Houston, Texas, no; prefiere concentrarse en lo que puede hacer en el futuro y no en lo que consiguió en el pasado.

“No quisiera pensar que eso fue lo mejor que puedo ser. En la vida, siempre te tienes que empeñar en ser mejor”.

Thomas dice que cada día intenta hacer algo para eliminar los estereotipos raciales. No se trata de grandes gestos, ella prefiere pensar que los actos pequeños son más importantes.

“Lo más grande que puedes hacer es simplemente ser amable con otro ser humano. Puede ser mirarlo a los ojos o sonreírle. No tiene que ser un acto extraordinario”.

Al ver sus fotos de Thomas tratando de detener a la turba, ese día de junio de 1996, Brunner dice: “A todos nos gustaría ser un poquito como Keshia, ¿no? Ella no pensó en sí misma. Ella sólo hizo lo correcto”.

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La desconocida extinción masiva que cambió la Tierra y permitió que los dinosaurios dominaran el planeta

El evento consistió en una serie de violentas explosiones volcánicas y desencadenó que los dinosaurios se convirtieran en la especie dominante por 165 millones de años.
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18 de septiembre, 2020
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Erupción volcánica

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Este episodio desencadenó la “era de los dinosaurios”, que duró 165 millones de años más.

Enormes erupciones volcánicas que ocurrieron hace 233 millones de años bombearon dióxido de carbono, metano y vapor de agua a la atmósfera.

Esta serie de violentas explosiones, en lo que ahora conocemos como la costa oeste de Canadá, provocaron un calentamiento global masivo.

Nuestra nueva investigación ha revelado que este fue un evento de extinción en masa que cambió el planeta y que mató a muchos de los tetrápodos dominantes, anunciando el amanecer de los dinosaurios.

La extinción masiva más conocida ocurrió al final del período Cretácico, hace 66 millones de años. Fue entonces cuando los dinosaurios, pterosaurios, reptiles marinos y amonitas se extinguieron.

Este evento fue causado principalmente por el impacto de un asteroide gigante que apagó la luz del sol y causó oscuridad y congelación, seguido de otras perturbaciones masivas de los océanos y la atmósfera.

Los geólogos y paleontólogos están de acuerdo en que existieron cinco de esos eventos, de los cuales la extinción masiva del Cretácico final fue la última. Por ello, nuestro descubrimiento de una extinción masiva que no se conocía podría parecer inesperado.

Y, sin embargo, este evento, denominado Episodio Pluvial Carniano, parece haber matado a tantas especies como lo hizo el asteroide gigante. Los ecosistemas terrestres y marinos cambiaron profundamente a medida que el planeta se calentaba y se secaba.

En la tierra, esto provocó cambios profundos en plantas y herbívoros. A su vez, con el declive de los dominantes tetrápodos herbívoros, como los rincosaurios y los dicinodontes, los dinosaurios tuvieron su oportunidad.

Los dinosaurios se habían originado unos 15 millones de años antes y nuestro nuevo estudio muestra que, como resultado del Episodio Pluvial Carniano, se expandieron rápidamente entre los siguientes 10 a 15 millones de años, convirtiéndose en la especie dominante en los ecosistemas terrestres.

Este episodio desencadenó la “era de los dinosaurios” que duró 165 millones de años más.

No fueron solo los dinosaurios los que encontraron así un nuevo punto de apoyo. Muchos grupos de tetrápodos modernos, como tortugas, lagartos, cocodrilos y mamíferos, se remontan a este tiempo de revolución recién descubierto.

Siguiendo las pistas

Este evento se identificó por primera vez de forma independiente en la década de 1980. Pero se pensó que estaba restringido a Europa.

Asteroide

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Este evento parece haber matado a tantas especies como lo hizo el asteroide gigante.

Primero, geólogos de Alemania, Suiza e Italia reconocieron un cambio importante entre las faunas marinas ocurrido hace unos 232 millones de años, denominado evento de Rheingraben.

Luego, en 1986, yo identifiqué esto de forma independiente como un recambio a escala global entre tetrápodos y amonitas. Pero en ese momento, las técnicas de datación eran mucho más débiles que ahora y era imposible estar seguro de si ambos eran el mismo evento.

Las piezas del rompecabezas empezaron a encajar cuando los geólogos Mike Simms y Alastair Ruffell reconocieron en todo el Reino Unido y partes de Europa un episodio de aproximadamente un millón de años de climas húmedos.

Luego, el geólogo Jacopo dal Corso detectó una coincidencia en el tiempo entre el Episodio Pluvial Carniano y el pico de erupciones de los basaltos de Wrangellia.

Wrangellia es un término que los geólogos le dan a una placa tectónica estrecha que está unida a la costa oeste del continente norteamericano, al norte de Vancouver y Seattle.

Finalmente, en una revisión de la evidencia de rocas del Triásico, se detectó la huella del Episodio Pluvial Carniano, no solo en Europa, sino también en América del Sur, América del Norte, Australia y Asia.

British Columbia

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Wrangellia es una placa tectónica unida a la costa oeste del continente norteamericano.

Estuvo lejos de ser un evento exclusivo de Europa. Fue global.

Erupciones volcánicas

Las erupciones masivas de Wrangellia bombearon dióxido de carbono, metano y vapor de agua a la atmósfera, lo que provocó el calentamiento global y un aumento de las precipitaciones en todo el mundo.

Hubo hasta cinco erupciones asociadas con picos de calentamiento de hace 233 millones de años.

Las erupciones provocaron lluvia ácida cuando los gases volcánicos se mezclaron con el agua de lluvia, bañando la Tierra en ácido diluido. Los océanos poco profundos también se acidificaron.

El fuerte calentamiento expulsó a las plantas y los animales de los trópicos y la lluvia ácida mató las plantas en la tierra, mientras que la acidificación del océano atacó a todos los organismos marinos con esqueletos de carbonato.

Esto removió las superficies de los océanos y la tierra. La vida pudo haber comenzado a recuperarse, pero cuando cesaron las erupciones, las temperaturas se mantuvieron altas, mientras que pararon las lluvias tropicales.

Esto es lo que provocó el posterior secado de la tierra en el que florecieron los dinosaurios.

Lo más extraordinario fue la transformación de la “fábrica” de carbonato marino. Este es el mecanismo global por el cual el carbonato de calcio forma grandes espesores de piedra caliza y proporciona material para que organismos como corales y moluscos construyan sus conchas.

Dinosaurios

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Los dinosaurios se extinguieron hace 66 millones de años.

El Episodio Pluvial Carniano marcó el surgimiento de los arrecifes de coral modernos, así como de muchos de los grupos modernos de plancton, lo que sugiere cambios profundos en la química del océano.

Antes del Episodio Pluvial Carniano, la principal fuente de carbonato en los océanos provenía de ecosistemas microbianos, como montículos de lodo en los que preponderaba la piedra caliza, en las plataformas continentales.

Pero después del mismo, pasaron a serlo los arrecifes de coral y el plancton, apareciendo y floreciendo nuevos grupos de microorganismos, como los dinoflagelados.

Este profundo cambio en los ciclos químicos fundamentales de los océanos marcó el comienzo de los ecosistemas marinos modernos.

Habrá lecciones importantes sobre cómo ayudamos a nuestro planeta a recuperarse del cambio climático.

Coral

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Los arrecifes de coral y el plancton se convirtieron en la principal fuente de carbonato en los océanos.

Los geólogos deben investigar los detalles de la actividad volcánica de Wrangellia y comprender cómo estas repetidas erupciones impulsaron el clima y cambiaron los ecosistemas de la Tierra.

Ha habido una serie de extinciones masivas inducidas por volcanes en la historia de la Tierra y las perturbaciones físicas que produjeron, como el calentamiento global, la lluvia ácida y la acidificación de los océanos, se encuentran entre los desafíos que vemos hoy.

Los paleontólogos deberán trabajar más de cerca con los datos de los registros fósiles marinos y continentales.

Esto nos ayudará a comprender cómo se desarrolló la crisis en términos de pérdida de biodiversidad, pero también a explorar cómo se recuperó el planeta.

*Michael J. Benton es profesor de Paleontología de Vertebrados de la Universidad de Bristol, Reino Unido.

Su artículo fue publicado originalmente en The Conversation y está reproducido bajo la licencia de Creative Commons. Haga clic aquí para leer el artículo original.


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