Fallas en el IMSS ponen en riesgo la vida de un niño

Diagnósticos e indicaciones equivocadas, la falta de medicinas y la ausencia de médicos durante las guardias han afectado la salud de un pequeño de siete años que cumple dos meses hospitalizado.

Fallas en el IMSS ponen en riesgo la vida de un niño
Foto: CUartoscuro.
Pasillos de una clínica del IMSS.
Pasillos de una clínica del IMSS.

Que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sea históricamente la instancia gubernamental con más quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) no es en vano. Daniel, de 7 años, cumple dos meses hospitalizado y en ese tiempo ha sido víctima de negligencia médica, falta de medicamentos, ausencia y omisión del personal, fallas mecánicas del equipo médico y de mantenimiento en la infraestructura.

Daniel fue internado el pasado 15 de octubre en el Hospital General La Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y desde el 19 de noviembre en el de infectología Dr. Daniel Méndez Hernández debido a complicaciones en su salud derivadas de errores en la atención médica.

“Lo único que pido es que se respete su derecho a la salud, tengo que andar yendo y viniendo buscando enfermeras y exigiéndole a los médicos que lo atiendan y me digan cómo está. Se ha retrasado su atención porque los elevadores no funcionan, se pone mal y resulta que nada se puede hacer porque no hay medicamento, lo han intervenido sin que sea necesario y la respuesta de los médicos es algo como: ‘Señora, no tengo ni cara para verla, no sé porqué lo operaron’”, cuenta en entrevista Hortencia, madre del pequeño.

Daniel nació con hidrocefalia y desde entonces ha recibido varios tratamientos en el mismo IMSS. El 15 de octubre pasado lo diagnosticaron con disfunción valvular, es decir, con fallas en la válvula que le permite expulsar el líquido cefalorraquídeo acumulado.

Eso provocó que tuviera convulsiones tras dos años de no hacerlo. Hortencia cuenta que su hijo empezó a ponerse mal a las 3 de la mañana y que cuando intentó buscar a un médico se dio cuenta que no había ninguno en el piso, por lo que pidió apoyo a las enfermeras de la zona.

“Me dijeron que no había nadie que viera a mi hijo y que me tenía que esperar hasta la mañana siguiente. Afortunadamente pasó un pediatra que dijo que el niño necesitaba Diazepam, pero las enfermeras le dijeron que no había de ese medicamento”.

A las 7 de la mañana y, tras 16 convulsiones, las enfermeras insistieron en que debían esperar, pero Hortencia decidió salir a buscar a un médico de especialidades para que finalmente atendieran a Daniel, quien entró al quirófano de emergencia como resultado de estar horas sin atención.

En junio de 2013, el IMSS firmó un acuerdo con la CNDH para capacitar, formar y difundir los derechos humanos entre el personal del instituto y así evitar violaciones por la inadecuada prestación del servicio médico, discriminación o en general violaciones al derecho a la salud.

En 2012, la CNDH sumó 2 mil 756 violaciones al derecho a la salud, de las cuáles, 68% fueron contra el IMSS por “hechos violatorios consistentes en omitir, proporcionar asistencia médica, obstaculizar o negar las prestaciones de seguridad social, negligencia médica y omitir suministrar medicamentos”.

El año pasado el IMSS fue la instancia que más quejas sumó ante la CNDH, un año antes tuvo mil 668 quejas, sólo 27 menos que la Secretaría de la Defensa Nacional.

Un mal diagnóstico

Daniel fue dado de alta el 22 de octubre pero regresó al hospital seis días después con vómito. El diagnóstico inicial fue que tenía una infección en la garganta, por lo que se preparó todo para darlo de alta.

Hortencia insistió a los médicos que su hijo no estaba bien y no reaccionaba. A las 5 de la tarde del 29 de octubre, intentó darle de comer pero Daniel vomitó, por lo que terminó de emergencia en el quirófano con el diagnóstico de que la válvula que le ayuda para expulsar el líquido cefalorraquídeo “había disfuncionado”.

Según el relato de Hortencia, durante el asueto por la celebración del Día de Muertos el piso de neurocirugía pediátrica en el Hospital de la Raza se quedó sin médicos del área y cuando Daniel volvió a ponerse mal fue atendido por residentes y por médicos del departamento de Neurocirugía Especialidades de Adultos.

“Cuando finalmente vinieron a verlo dijeron que había muestras de que el intestino estaba perforado y que era necesario hacer una cirugía, antes tuvieron que hacer un proceso de exteriorización de la válvula, la válvula que lo ayuda a estar bien la dejaron fuera de su cuerpo. A las cuatro de la mañana Daniel estaba listo para bajar al quirófano pero ningún elevador funcionaba, fue hasta cuatro horas después que me dijeron que lavarían el elevador de carga para bajarlo aunque para entonces el niño ya había ensuciado el pañal y se había normalizado, ya estaba bien y tranquilo”.

Las enfermeras dijeron a Hortencia que no había ni tiempo ni médicos que hicieran otro diagnóstico aunque Daniel se viera diferente y estuviera reaccionando, por lo que se hizo la cirugía.

Un día después, el lunes 4 de noviembre, el jefe de departamento, el Dr. Juan Rubén García Ramírez, confirmó que la cirugía no era necesaria y es probable que por el procedimiento el pequeño presentó una infección en el líquido cefalorraquídeo, por la que, hasta la fecha, está internado y recibe tratamiento.

“Llevamos semanas en esto, no les estoy exigiendo nada que no merezcamos. Desde que todo esto empezó mi hijo ya no es el mismo, lo han lastimado mucho”.

Según registros oficiales, actualmente el IMSS administra 40% de las camas del sector público de salud. En 2012 tenía una tasa de once médicos y 18 enfermeras por cada 10 mil derechohabientes.

En el reporte del centro de estudios Ethos, “¿Cómo gastar mejor para crecer?”, de septiembre pasado, se calcula que el IMSS cerrará 2013 con un déficit de operación de 18 mil millones de pesos debido, en gran parte, a que crece más el número de afiliados que el porcentaje de ingresos.

Ethos concluye que la mala operación del IMSS está vinculado a que la mayor parte del gasto se invierte en el pago de pensiones y hay un mal manejo en el gasto público que de 2000 a 2012 aumento 134% sin que esto se traduzca en mejores servicios de salud en el instituto.

En general, México ocupa el segundo sitio más bajo entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en servicios de salud. Mientras el promedio de camas de hospital del organismo para atender casos agudos por cada mil habitantes es de cuatro, en el país el índice es de uno.

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