Tras las elecciones, Venezuela sigue igual: dividida
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Tras las elecciones, Venezuela sigue igual: dividida

En las elecciones municipales de este domingo, los liderados por el presidente, Nicolás Maduro, salieron victoriosos en el total de los votos y el número de alcaldías, pero los candidatos de Henrique Capriles, triunfaron en ciudades simbólicas.
Por BBC Mundo
9 de diciembre, 2013
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 Amanecerá el lunes y Venezuela seguirá como estaba el sábado, antes de las elecciones del domingo: polarizada.

Las municipales no fueron la “hora cero” que muchos plantearon, sino que arrojaron resultados que pueden interpretarse de varias formas.

Tanto el gobierno como la oposición ganaron y perdieron, según como se mire.

Los liderados por el presidente, Nicolás Maduro, salieron victoriosos en el total de los votos y el número de alcaldías.

Pero los de Henrique Capriles, que no lograron darle ese golpe de opinión de corte plebiscitario al gobierno, triunfaron en las ciudades simbólicas.

El lunes volverá a salir el sol y las filas para comprar leche, aceite y harina serán de nuevo la preocupación principal de los venezolanos. La inflación y la posible devaluación volverán a la primera plana de los periódicos.

Y las conversaciones de política terminarán, una vez más, divididas entre chavistas y opositores.

Mayoría, pero por poco

Maduro convocó a un “diálogo nacional” con todos los alcaldes elegidos.

Después de que el Centro Nacional Electoral (CNE) anunció los resultados parciales de las elecciones, el presidente Maduro dio un discurso triunfalista desde la plaza de Bolívar de Caracas.

Reconoció la victoria del opositor Antonio Ledezma en la contienda por la Gran Caracas, pero resaltó: “Por cada tres alcaldías que gana la revolución la oposición gana una”.

De las 337 que estaban en juego, el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganó 196 municipios de 257 que se reportaron en la noche del domingo.

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), por su parte, ganó 53 alcaldías.

Después de que las elecciones se plantearon como un plebiscito para el gobierno de Maduro, en el poder hace siete meses, el número total de votos tomó cierta relevancia. El gobierno parece haber ganado esa contienda, pero por poco.

A pesar de que el CNE dijo que dicha victoria es irreversible, el margen es difícil de estimar sin que se hayan reportado la totalidad de las mesas de votación. Algunos hablan de 3,2 de diferencia porcentual, y otros de 5,6.

Pero, según el sociólogo estadounidense especializado en Venezuela David Smilde, “el resultado le da a Maduro el espacio para mostrarse fuerte y seguir con sus políticas”.

“Aunque no es la victoria de la que se jacta, esto le da a Maduro ciertomomentum, le dice a BBC Mundo el también investigador de la organización no gubernamental Washington Office on Latin America(WOLA) y autor de un blog sobre Venezuela.

Capriles: “Hice todo lo que humanamente estuvo a mi alcance”.

La campaña para las elecciones del domingo fue, según el rector opositor del CNE Vicente Díaz, “la más ventajista de la historia de Venezuela”.

BBC Mundo pudo constatar el proselitismo político que hicieron partidarios del chavismo en el barrio de Petare, en Caracas, así como la maquinaria electoral y la parcialidad de las cadenas de televisión.

Antes de las elecciones Maduro decretó leyes para rebajar los precios de diferentes productos en el mes antes de Navidad, celebración que además adelantó de manera oficial.

Las medidas, tachadas por la oposición de “electoreras”, subieron la popularidad del mandatario.

Pero a pesar del ventajismo, la maquinaria y las medidas económicas, el chavismo no arrasó en las elecciones, y eso para muchos es un síntoma de que el gobierno cuenta con una masa de críticos amplia que no da su brazo a torcer.

Aferrarse a los símbolos

El mismo Capriles quiso que su mensaje tras las elecciones fuera que “Venezuela no tiene dueño” y “es un país dividido”.

En las elecciones del domingo se disputaron 335 municipios.

“El resultado no es un desastre para la oposición”, dice Anabella Abadi, analista de la consultora política ODH Grupo Consultor, “pero tampoco es lo que se esperaban”.

La Unidad mantuvo la alcaldía de la Gran Caracas y de cuatro de los cinco municipios que conforman la capital. También se quedó con la segunda ciudad, Maracaibo, y de otras capitales como Valencia, Barquisimeto, San Cristobal, Trujillo y Barinas, en el estado natal de fallecido expresidente Hugo Chávez.

“La oposición ganó un espacio simbólico que podrá gobernar y demostrar que las cosas se pueden hacer distinto”, dice Smilde. “Sin embargo, no ganaron el plebiscito que ellos mismos platearon”.

Y ahora, dicen algunos observadores, tendrán que aferrarse a ese espacio sin la expectativa de unas elecciones en el mediano plazo: las próximas serán las parlamentarias de fines de 2015.

Abadi recuerda que Capriles “hizo enorme esfuerzo” para hacer la campaña y recorrer tres Estados el día. Destruyeron una tarima donde esperaba hablar, trataron de incendiar su camioneta y detuvieron a su jefe de giras sin dar explicaciones, entre otras cosas.

“Hice todo lo que humanamente estuvo a mi alcance”, dijo el líder opositor el domingo en una rueda de prensa por la que muchos de sus partidarios lo criticaron al verlo lánguido.

Capriles, argumentaban, bien podría sentirse satisfecho de haber vencido la maquinaria del gobierno.

Maduro convocó a un “diálogo nacional” con todos los alcaldes elegidos esta semana.

Eso, sin embargo, al parecer no cambiará lo que confirmaron las cuartas elecciones en los últimos 14 meses: que Venezuela es un país profundamente dividido.

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Afganistán: qué ocurre ahora con la economía del país tras la llegada de los talibanes (y cuál puede ser el papel de China)

Ahora que los talibanes tienen de nuevo el control del país, ¿puede funcionar su sistema financiero?
18 de agosto, 2021
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La economía de Afganistán está “moldeada por la fragilidad y la dependencia de la ayuda internacional”.

Este es el problemático panorama económico que describió el Banco Mundial muchos meses antes de que los talibanes se hicieran otra vez con el control del país, algo que se concretó este fin de semana.

Y con la situación actual, las perspectivas económicas son mucho más precarias, con una nube de incertidumbre que se cierne sobre la asistencia financiera que le llega a este país.

Por una parte, Afganistán tiene recursos minerales, pero la crisis política ha impedido su explotación.

Entiende mejor: Afganistán: cómo surgió el Talibán y otras 5 preguntas clave sobre el grupo islamista

La dependencia económica es llamativa. En 2019, el Banco Mundial mostró que la ayuda para el desarrollo representaba el 22% del ingreso general nacional (que no es lo mismo que el PIB, pero sí muy parecido).

Esta es una cifra muy alta, pero es mucho menor que la de unos 10 años atrás, cuando llegaba al 49%.

Ahora esas ayudas están bajo un manto de duda. La ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Heike Maas, le dijo a las cadenas de su país que “no le vamos a dar otro centavo si los talibanes toman el control del país y reintroducen la ley sharia”.

Otros países que son proveedores de ayuda van a estar mirando la situación muy de cerca.

El mal de la corrupción

La fragilidad a la que se refiere el Banco Mundial se ilustra con los altos gastos en defensa y seguridad antes de que los talibanes retomaran el control: Afganistán dedica el 29% del PIB a estos gastos, una cifra muy superior al 3% promedio que tienen los países de bajos ingresos.

Además de la seguridad y los serios problemas de corrupción, detrás hay otro aspecto crítico persistente en Afganistán: la poca inversión extranjera que hay en el país.

De acuerdo con Naciones Unidas, en los últimos años no se han hecho anuncios sobre nuevas inversiones, por parte de capitales extranjeros iniciando nuevos negocios.

Desde 2014 solo se han contado cuatro inversiones de este tipo.

Pastor de ovejas en Afganistán.

Getty Images
Cerca del 60% del ingreso promedio de los hogares en Afganistán dependen de la agricultura y el campo.

Solo para comparar con dos países del sur de Asia con poblaciones parecidas, en Nepal el número de nuevos negocios con inversión extranjera es 10 veces superior al logrado por Afganistán, y Sri Lanka multiplica por unas 50 veces esa cifra en ese mismo período.

El Banco Mundial describe el sector privado afgano como “estrecho”. El empleo está concentrado en una producción agrícola limitada: el 60% de los ingresos de los hogares en Afganistán vienen de este rubro.

A esto se suma que en el país funciona una enorme economía informal e ilegal. Por ejemplo, hay minería ilegal y, por supuesto, la muy conocida producción de opio y su contrabando asociado.

El tráfico de drogas también es una fuente de financiamiento para los talibanes.

Riqueza mineral

Dicho todo esto, la economía afgana ha crecido desde la invasión en 2001.

Aunque las cifras económicas de Afganistán no son del todo confiables, lo que estas muestran, de acuerdo con el Banco Mundial, es un crecimiento promedio anual del 9% desde 2003 hasta 2013.

Después de ese año, los números del crecimiento caen un poco (que coinciden con la reducciòn de los niveles de ayuda) a un promedio de 2,5% desde 2015 hasta 2020.

Amapolas

EPA
El tráfico de drogas ha sido una importante fuente de ingresos para los talibanes.

Ahora, el país cuenta con abundantes recursos naturales y, en la medida en que mejore la seguridad y reduzca la corrupción, puede ser atractivo para los negocios internacionales.

Se pueden encontrar grandes cantidades disponibles de cobre, cobalto, carbón y hierro. También hay yacimientos de gas y petróleo.

Un material particular destaca sobre otros: el litio, que tiene una alta demanda para la producción de baterías para celulares y vehículos eléctricos.

Y va a ser fundamental para la industria automotriz en su transición hacia un modelo de “emisión cero” de gases contaminantes.

De vuelta en 2010, un general estadounidense le dijo al New York Times que el potencial minero de Afganistán era impresionante. Eso sí, como muchas salvedades.

El diario también reportó que el departamento de Defensa de EE.UU. había dicho en un informe que el país podía convertirse en la “Arabia Saudita del litio”.

Pero a pesar ello, este potencial no está ni cerca de ser explotado. Ni los afganos están cerca de percibir algún beneficio por ello.

Poderes extranjeros

Se han presentado muchos informes que revelan la voluntad de China de tomar parte. El gigante asiático parece tener mejores relaciones con los talibanes que las potencias occidentales, por lo que puede tener una ventaja si el nuevo régimen se mantiene en el poder.

Ahora, lo cierto es que las empresas chinas obtuvieron contratos para desarrollar operaciones de cobre y petróleo, pero no pasó mucho.

Es de esperar que China esté interesada. Las oportunidades están allí y los dos países comparten un corto segmento de frontera.

Pero cualquier empeño chino, ya sea oficial o empresarial, va a necesitar cierta certeza de que tendrá éxito.

Y los chinos se mostrarán reacios a comprometerse a menos que sientan que los problemas de seguridad y corrupción están lo suficientemente resueltos -o al menos, contenidos- como para permitirles extraer cantidades valiosas de estos productos de uso industrial.

Mineros en Afganistàn.

Getty Images
Afganistán posee un gran potencial de explotación de minerales.

Una pregunta clave para cualquier inversionista potencial, de China o de cualquier otro lugar, será si es probable que los talibanes serán más capaces de crear el tipo de entorno que necesita el negocio de lo que lo fue el anterior gobierno afgano.

Otro factor que puede afectar la economía es el empleo de las mujeres. En la última década, el porcentaje de la población femenina de más de 15 años con empleo ha aumentado drásticamente, aunque en 2019 era del 22%, todavía bajo los estándares internacionales.

Bajo control de los talibanes, es probable que este cambio se revierta, lo que podría dañar aún más las perspectivas económicas.

En el futuro inmediato, también existe una gran incertidumbre sobre la estabilidad financiera. En estos días se han visto largas filas de personas que intentan sacar su dinero de los bancos.

El Afghan Islamic Press, con sede en Pakistán, informó que un portavoz talibán ofreció garantías a los propietarios de bancos, cambistas, comerciantes y tenderos de que sus vidas y propiedades estarán protegidas.

Que incluso haya dudas sobre la seguridad física de los operadores financieros es impactante.

Necesitan tener confianza para que funcione el sistema financiero de Afganistán. Pero también se necesita que los clientes sientan que su dinero está seguro y eso seguramente no sucederá pronto.


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