Venezuela frustra intento de atentado terrorista en avión francés
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Venezuela frustra intento de atentado terrorista en avión francés

Los terroristas trataban de colocar una bomba a bordo en un vuelo no especificado entre las capitales Francia y Venezuela
15 de diciembre, 2013
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Varios pasajeros yacen en el piso después de que su vuelo 385 de Air France a París fue cancelado en el aeropuerto Simón Bolívar en Maiquetía, cerca de Caracas, Venezuela, el domingo 15 de diciembre de 2013. (Foto AP

Varios pasajeros yacen en el piso después de que su vuelo 385 de Air France a París fue cancelado en el aeropuerto Simón Bolívar en Maiquetía, cerca de Caracas, Venezuela, el domingo 15 de diciembre de 2013. (Foto AP

Las autoridades venezolanas evacuaron un vuelo de Air France el sábado por la noche y registraban la aeronave a raíz de un aviso que recibieron de las autoridades francesas de que un grupo terrorista planeaba detonar una bomba en la aeronave en pleno vuelo.

Francia confirmó el domingo que alertó a Venezuela de una amenaza de bomba en una aeronave de Air France tras recibir información de una fuente confiable sobre un plan terrorista para hacerla detonar en pleno vuelo. Al final resultó falsa.

De acuerdo al informe, los terroristas trataban de colocar una bomba a bordo en un vuelo no especificado entre las capitales de ambos países.

El Ministerio del Interior francés indicó que de inmediato se alertó a las autoridades venezolanas sobre la existencia de una amenaza potencial para la ruta, que incluye los vuelos Caracas-París y viceversa, y es cubierta por otras aerolíneas además de Air France.

El ministro del Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez Torres, dijo a la televisión estatal que más de 60 técnicos, expertos en explosivos y un equipo canino realizarían una búsqueda exhaustiva en la aeronave que tomaría varias horas hasta que el vuelo pudiera ser reprogramado.

Cinco horas después de la salida del vuelo prevista a las 7:25 de la noche aún se desconocían los resultados de la búsqueda o cuándo serían anunciados.

Se desconoce el origen preciso de la amenaza de bomba, pero Rodríguez Torres dijo que las autoridades francesas recibieron información de una fuente de confianza que afirmó que un grupo terroristas trataba de colocar una bomba a bordo en un vuelo no específico entre las capitales de Venezuela y de Francia.

“No deseamos hacer conjeturas sobre los motivos porque la información viene directamente de los servicios de espionaje franceses”, afirmó Rodríguez Torres, añadiendo que se seguía procesando la información y que no se ha aclarado si el vuelo afectado iba a partir de Caracas o de París.

Los pasajeros varados indicaron que habían pasado por las revisiones migratorias y se preparaban a abordar el vuelo 385 de Air France cuando se les informó a último minuto que sería retrasado a fin de que la aeronave Airbus A340-300 pudiera ser revisada. No se aportaron razones.

Cerca de 100 pasajeros indignados rodearon el mostrador de atención al cliente de Air France para manifestarse por la falla de la aerolínea por mantenerlos informados u ofrecer arreglos alternativos de vuelo. Cerca de la medianoche, el aeropuerto anunció que el vuelo había sido reprogramado para el domingo por la tarde.

Se han detectado antes trasgresiones de seguridad en el principal aeropuerto internacional de Venezuela

En septiembre, varios soldados venezolanos asignados al aeropuerto fueron arrestados después que las autoridades francesas realizaron la mayor incautación cocaína en la historia del país, de 1,42 toneladas métricas (1,4 toneladas) de narcóticos que habían sido colocadas ilegalmente en 31 maletas a bordo de otro vuelo de Air France con destino a París.

Estados Unidos ha advertido que grupos terroristas de Medio Oriente han tratado de infiltrarse en Venezuela, aprovechando el acceso político provisto por el extinto presidente Hugo Chávez a Irán y Siria, cuyos gobiernos son considerados por Estados Unidos como patrocinadores del terrorismo.

Sin embargo, pese a las críticas por la falta de cooperación antiterrorista brindada por Venezuela, el Departamento de Estado en su más reciente evaluación de amenazas terroristas en el Hemisferio Occidental ha dicho que no se sabe que actualmente operen conocidas células terroristas en la región. En cambio, la actividad de grupos Jezbolá y al-Qaida parecen estar limitadas a recaudación de fondos y lavado de dinero, indica el reporte.

Con información de AP

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Vacuna contra COVID: por qué algunas dosis acaban en la basura y qué se puede hacer para evitarlo

El mundo vive una carrera por hacerse con las escasas vacunas disponibles contra la COVID. ¿Por qué algunas acaban en la basura o se vacuna a personas no prioritarias?
5 de febrero, 2021
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Enfermeras cargan dosis de la vacuna en Nantes, Francia.

Reuters
Muchos países se enfrentan al reto de administrar las vacunas antes de que se estropeen.

Golpeado por la pandemia de covid, el mundo se enfrentó primero al reto de desarrollar en tiempo récord una vacuna. Ahora, al de distribuirla a escala planetaria sin malgastar una sola de las preciadas dosis.

Con la oferta de vacunas disponibles lejos aún de cubrir la ingente demanda mundial, los gobiernos han establecido rigurosos planes de vacunación que establecen los colectivos que deben ser vacunados primero: generalmente, personas mayores, enfermos crónicos y trabajadores de los servicios de salud.

Sin embargo, no han tardado en aparecer las noticias de personas no pertenecientes a estos grupos prioritarios que recibían la vacuna, o, algo más sorprendente aún, de dosis que acababan en el cubo de la basura.

En la ciudad de Trelew, en la Patagonia argentina, la prensa local informó de que hubo que desechar 140 dosis de la vacuna rusa Sputnik-V porque se había roto la cadena de frío en su conservación.

En España, el general al mando de las Fuerzas Armadas tuvo que dimitir después de que se hiciera público que había recibido la vacuna, pese a que algunos de sus colaboradores les dijeron a los medios españoles que lo había hecho precisamente para evitar que se echaran a perder las dosis sobrantes en su departamento tras vacunar a las personas prioritarias.

En México, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, condenó por “inmoral” al médico que vacunó a dos familiares después de un error en el sistema de citas del hospital en el que trabaja.

Son solo algunos ejemplos de noticias que han provocado malestar y críticas en muchos países cuando la mayoría de la gente sigue a la espera y en muchos casos aún sujeta a distintos grados de confinamiento.

El desafío de optimizar las vacunas

Lo cierto es que los sanitarios se pueden ver a veces ante un incómodo dilema, ya que las vacunas requieren condiciones especiales de conservación y, en algunos casos, sobre todo en pequeñas localidades o lugares alejados, no pueden cumplirse a rajatabla los estrictos criterios fijados por los gobiernos.

La vacuna fabricada por Pfizer, por ejemplo, debe conservarse a temperaturas muy bajas y, una vez descongelada, ha de usarse antes de 5 días.

La Sputnik-V se comercializa en ampollas de cinco dosis, por lo que si se quiere evitar malgastar ninguna, debe haber un número igual de pacientes listos para recibir el pinchazo.

Una profesional de la salud recibe la vacuna en un hospital de Ciudad Juárez, México.

Reuters
Los trabajadores sanitarios figuran entre los colectivos prioritarios en la mayoría de países.

Como explicó en conversación con BBC Mundo el doctor Pablo Bonvehí, jefe de la sección Infectología y Control de Infecciones del CEMIC, un centro de investigación médica de Buenos Aires, “la prioridad es no desperdiciar la vacuna“.

“Una campaña de vacunación, y más una como esta, es siempre un gran desafío de ingeniería”, indica el experto. Y no siempre es posible acomodar la disponibilidad de vacunas con el número de pacientes dispuestos a ponérsela, su disponibilidad para acercarse a los centros de vacunación a recibirla y las necesidades de espacio para mantener la distancia social en ellos.

A esto se suma el problema de los pacientes que no acuden a las citas programadas, sea porque no pueden desplazarse o porque, como los seguidores del movimiento antivacunas, rechazan la inmunización o desconfían de los gobiernos y los fabricantes de medicamentos.

¿Qué hacer entonces con la dosis sobrante cuando ya se ha cubierto el cupo de pacientes prioritarios agendados para el día?

Contenedores de residuos sanitarios en Manchester, Inglaterra.

Getty Images
En algunos países ya ha habido noticias de vacunas que acaban en la basura.

En Estados Unidos ya ha habido centros sanitarios que han empezado a convocar por la emisora de emergencias a los paramédicos que quieran vacunarse una vez cubierto el cupo diario para evitar que se echen a perder las dosis sobrantes.

Y un equipo médico del estado de Oregón que quedó atrapado en una congestión de tráfico comenzó a vacunar a otros automovilistas retenidos ante la imposibilidad de volver a refrigerar a tiempo las dosis que llevaban consigo.

Mejor en un brazo que en el cubo de la basura

Ante la emergencia sanitaria global, los centros médicos a nivel local se enfrentan al desafío de vacunar a la mayor cantidad de gente en el menor tiempo posible, conservando adecuadamente las vacunas y priorizando a los grupos de población de riesgo establecidos por las autoridades nacionales.

En esa tarea titánica, han encontrado una inesperada colaboración en los grupos de espontáneos que hacen fila junto a las clínicas y los centros de vacunación a la espera de que se les administre alguna de las dosis no utilizadas, una imagen cada vez más frecuente en Estados Unidos y en Israel, el país que lidera la frenética carrera global por la vacunación.

“A todas las dificultades se suma la de la incertidumbre acerca de las dosis que se van recibir y cuándo”, señala el doctor Bonvehí.

Para los dispensarios locales se complica aún más llevar una planificación adecuada de la vacunación ya que en muchos casos los gobiernos tampoco han podido ofrecer un calendario claro de vacunación y son ellos quienes centralizan la adquisición de los medicamentos.

Un hombre carga una bombona de oxígeno en Manaos, Brasil.

Reuters
América Latina es una de las regiones más golpeadas por la pandemia y muchos países aún no han podido comenzar a vacunar.

Para los países de renta media, como la mayoría de los de América Latina, que se encuentran detrás de los más ricos en la lista de espera global por recibir la vacuna en la cantidad y con la regularidad suficientes, hacer un uso óptimo de las que llegan se hace más crítico si cabe.

Bonvehí propone que “en las citas se llame a pacientes suplentes, para que, si alguien no se presenta, no haya que desperdiciar ninguna dosis”.

Y la Organización Mundial de la Salud ha pedido que los países más prósperos, que han comprado muchas más dosis de las necesarias para vacunar a toda su población, envíen las que no usen a los países en desarrollo.

Todo, porque, como le dijo Amesh Adalja, especialista en enfermedades infecciosas de la Johns Hopkins University, a la cadena NPR, “una vacuna en un brazo siempre va a ser mejor que una vacuna en el cubo de la basura”.


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