Así es fotografiar a grandes estrellas del cine
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Así es fotografiar a grandes estrellas del cine

Andy Gotts, fotógrafo que durante dos décadas se ha dedicado a retratar a famosos, describe el oficio de retratar a las celebridades.
Por BBC Mundo
23 de enero, 2014
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Durante más de dos décadas Andy Gotts se ha dedicado a fotografiar a famosos, a menudo en blanco y negro, y siempre lo ha hecho con gran imaginación para destacar un aspecto de la personalidad del retratado.

Para su proyecto más reciente, “Detrás de la Máscara”, viajó por todo el mundo para captar a más de 100 actores y actrices que han ganado o han sido nominados a un Bafta (el premio de la Academia Británica de Artes de Cine y Televisión) durante los pasados 15 años.

En esta selección de fotografías, que actualmente se exhiben en Somerset House en Londres, el fotógrafo describe para la BBC cómo y dónde captó cada una de sus imágenes.

Cuando me encontré con… Helena Bonham Carter

Helena Bonham Carter

 

Fotografié a Helena en su casa de Londres. Estuve bajo la lluvia frente a su casa esperando a que ella llegara y me empapé. Apareció unos 20 minutos tarde porque se quedó atorada en el tráfico, pero entramos y me sequé mientras tomábamos un café. Hice unas tomas con poca luz en las que se veía bastante angelical, pero yo quería alejarme de esa etiqueta de “rosa inglesa” que se le ha impuesto.

Ví que tenía una colección de sombreros en la esquina del cuarto y entre ellos había uno de bufón. Siempre he pensado que los bufones tienen el mismo atributo escalofriante que los payasos, así que creí que sería divertido tomar algunas fotos con él. En cuanto se puso el sombrero comenzó a hacer payasadas e hicimos algunas tomas excelentes. Durante sus bufonerías se detuvo y bostezó, y esta imagen totalmente espontánea me hizo reír cuando la vi.

Penélope Cruz

Penélope Cruz

 

Penélope fue un sueño y es tan bella en persona como en el cine. Cuando llegó a la sesión yo tenía todo preparado y estaba listo para empezar a fotografiar. Cuando iba entrando al estudio pude escuchar una conversación y risas, y vi que la acompañaba su esposo, el actor Javier Bardem. Yo había fotografiado a Javier antes y nos llevamos muy bien, así que quería venir a la sesión para verme y saludarme.

La idea que tenía para Penélope era de una imagen taciturna y sexy. Pero cada vez que comenzaba a retratarla Javier empezaba a hacerle comentarios en español. No tenía idea de lo que estaban diciendo, pero Penélope se sonrojaba y estallaba en una risa histérica. Tome algunas fotos divertidas durante su chacoteo, pero cuando quise tomar fotos taciturnas hice que Javier saliera del cuarto, como un alumno castigado, lo que hizo que Penélope se riera aún más. Eventualmente logré la imagen que buscaba.

Michael Caine

Michael Caine

 

He fotografiado a Michael varias veces y la primera vez que tuve una sesión con él fue en su departamento en el Puerto de Chelsea. Durante la sesión estuvimos hablando de películas y le dije que me encantaba The Italian Job. Michael dijo: “No mucha gente lo sabe, pero poco después de que se presentó la película original se planeó una secuencia que iba a contar la historia de lo que le pasó al autobús que queda suspendido sobre el abismo de una montaña”. Y siguió contándome la trama de la película y lo que habría pasado si se hubiera hecho.

Tony Curtis

Tony Curtis

 

Durante muchos años había tratado de fotografiar a Tony, pero o estaba siempre ocupado o no se sentía bien. Tenía un viaje planeado a Los Ángeles, así que le envié una nota diciendo que estaba en la costa oeste y que iba a tratar de organizar una sesión. Para mi sorpresa recibí una respuesta diciendo que si viajaba a Las Vegas lo podría fotografiar a su casa. Estaba emocionado y literalmente contaba los días que faltaban para volar a Estados Unidos.

Un día antes de partir mi teléfono sonó y vi que era su número. Respondí con tristeza esperando que me cancelara la sesión. Pero en lugar de eso Tony me dijo con una voz calmada y humilde: “Andy, sé que vas a venir a fotografiarme mañana y ya vi tu extraordinario trabajo. Por el momento no me encuentro muy bien pero quería pedire algo. ¿Puedes hacer que me vea como un ícono una vez más?”. No tardé mucho en pensar en la idea de la bandera porque sabía que su apodo era “el príncipe estadounidense”. Y la reunión con Tony ha sido uno de los momentos más sobresalientes de mi carrera, porque él no sólo ha sido uno de mis íconos, también es un tipo muy agradable. Entonces nunca imaginé que Tony moriría pocas semanas después y que éste sería el último retrato que se le tomaría.

Nicole Kidman

Nicole Kidman

 

Fotografié a Nicole en Los Ángeles. Ella había tenido una sesión fotográfica de todo el día con Vanity Fair y después de allí fue directamente a mi estudio. Me di cuenta de que estaba agotada y que quería terminar rápido con la sesión así que decidí hacer tomas muy sutiles. Cuando se colocó frente a mi lente me dirigí hacia ella y le susurré suavamente que buscaba una imagen que evocara a Audrey Hepburn. De inmediato ella se llevó la mano a la cara y miró de forma ensoñadora fuera de la cámara.

Scarlett Johansson

Scarlett Johannson

 

Tomé la foto de Scarlett en París. Había tenido un día muy largo y ocupado y nuestra sesión era a las 7.00 de la noche, el último compromiso en su agenda. Supe que quería una sesión rápida así que ideé un plan. Cuando llegó había encendido las luces y estaba todo preparado para las tomas. La hice tomar dos copas de champaña una detrás de otra y le pedí que me diera 20 de sus mejores expresiones. Después de la octava, le grité que actuara distintas emociones. Y eso le encantó. Yo disfruto las tomas fáciles con modelos perfectos.

Robert De Niro

Robert De Niro

 

Fotografié a Robert, o Bob para sus amigos, en el hotel Dorchester de Londres. Lo que me sorprendió desde el inicio fue lo calmado que era y el tono tan suave de su voz, tan diferente de la mayoría de la gente con la que a menudo me encuentro. Había quedado atrapado en el tráfico y llegó tarde por lo que tuve suficiente tiempo para preparar la iluminación. Normalmente trabajo con sólo un par de flashes pero como tenía tiempo coloqué cinco de esas hermosuras. Bob tiene una de esas caras con las cuales puedes hacer cualquier cosa que quieras.

Al final de la sesión le pregunté a Bob qué pensaba de la gente que lo imitaba, especialmente su famosa cita de Taxi Driver. Me preguntó si había visto a Al Pacino imitándolo, y le dije que no. De pronto, entrecerró los ojos y con un gesto exageradamente amorrado comenzó a bramar: “¿Estás hablando conmigo?” (You talkin’ to me?). Con una carcajada que me hizo llorar le tomé un par de fotos.

Keira Knightley

Keira Knightley

 

Iba a ver a Keira en Londres y quedé algo estupefacto cuando apareció para la sesión. Esto debido a las diferencias entre las actrices basadas en Estados Unidos y las que están en Reino Unido. Si hubiera tenido que fotografiar a una estrella estadounidense de 19 años, sin duda hubiera aparecido con al menos uno o dos chaperones. Pero no fue así con Keira.

Apareció brincando por el vestíbulo del Savoy, sola, con una gran sonrisa en el rostro. La sesión con ella fue como un respiro de aire fresco y estaría subestimándola si digo que es muy sabia para su edad. Y además es la persona más joven que retraté para este proyecto.

Thandie Newton

Thandie Newton

 

La sesión con Thandie fue en el Hotel St. James en Londres. Fue un encuentro en el que se juntaron la actriz y la modelo, ya que Thandie ha sido el rostro de muchas marcas de moda y de lujo. Para nada soy un fotógrafo de modas, pero fue muy fácil trabajar con Thandie porque instantáneamente podía cambiar a la faceta de modelo y cada una de las tomas fue exitosa.

Kevin Spacey

Kevin Spacey

 

Me encontré con Kevin en Los Ángeles. Es alguien que sabe exactamente lo que hace: una persona muy privada que no deja escapar nada. Estaba filmando K-PAX. Apareció con una extraña camisa de mezclilla a cuadros y lo hice que se cambiara. Como la mayoría de los actores, Kevin tiene una amplia gama de rostros que puede presentar a cada fotógrafo. Yo quería algo diferente así que le dije que cerrara los ojos y pensara en la cosa más horrible que podía sucederle y que la exteriorizara. Lo logramos con una sola toma.

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Fukushima: cómo son los pueblos fantasma con desechos radiactivos en los que nadie puede vivir

Miles de personas no han podido regresar a sus lugares de origen; otros, ni siquiera encuentran razones para volver.
13 de marzo, 2021
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Un terremoto, un tsunami y la explosión de una planta nuclear. El 11 de marzo de 2011 en Japón comenzó una catástrofe que, 10 años después, sigue marcando una huella de desolación.

Ese día el país sufrió el terremoto más fuerte de su historia, y ese fue solo el inicio de una triple tragedia.

Un sismo de magnitud 9, con epicentro a 130 km de la costa de la ciudad de Sendai, sacudió la isla durante 3 minutos.

El terremoto desató un tsunami de 15 metros de altura, que a su vez embistió la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi.

En total, el tsunami inundó un área de 560 km2. Arrasó con pueblos, autos y puertos y dejó cerca de un millón de edificios destruidos.

Alrededor de 19.000 personas murieron.

Fukushima

Getty
El terremoto causó devastación en la costa este de Japón.

Las imágenes eran devastadoras. Mientras tanto, la planta nuclear se convertía en una bomba de tiempo.

El agua del mar inundó los generadores que mantenían la planta refrigerada y con ello dejaron de funcionar. Esto causó que los reactores se sobrecalentaran y se produjeran tres fuertes explosiones.

Las personas que vivían en un radio de 20 km alrededor de la planta se vieron obligadas a abandonar sus hogares y huir del material radiactivo que se liberó.

En el primer año tras la explosión, más de 160.000 personas abandonaron sus hogares. Hoy, unas 40.000 no han regresado.

Fukushima

Reuters
Las explosiones destruyeron los reactores de la planta nuclear de Fukushima.

Los lugares que abandonaron se volvieron pueblos fantasma, creando un paisaje desconcertante.

En algunos lugares solitarios el tiempo parece detenido. En otros, en medio de las construcciones ruinosas, la vegetación y los animales salvajes, contaminados de radiación, han regresado a lugares de donde habían sido expulsados por los humanos.

Map: Japón

Hoy el gobierno de Japón mantiene una área de 360 km2 donde a las personas no se les permite regresar debido al riesgo que representa la radiación.

A esta vasta extensión se le conoce como la “zona de difícil retorno”.

Pero incluso en los pueblos donde, según las autoridades, ya es seguro vivir, pocas personas han regresado.

FUTABA

EPA
El gobierno mantiene una area de 360 km2 donde está prohibido vivir.

En 10 municipios donde se han levantado las órdenes de evacuación tras el accidente, solo ha regresado el 26,8% de la población, según le dice a BBC Mundo Yasunori Igarashi, investigador en el Departamento de Radioactividad Ambiental en la Universidad de Fukushima.

Este 25 de marzo, Japón tiene planeado iniciar el recorrido de la llama de los Juegos Olímpicos que en 2020 fueron pospuestos debido a la pandemia de coronavirus.

FUTABA

EPA
Las construcciones abandonadas, como esta en Futaba, han quedado a merced del tiempo.

Como símbolo de resistencia y recuperación, la antorcha comenzará su recorrido en la prefectura de Fukushima, pasando por pueblos como Tomioka, Futaba, Namie y Okuma, donde el gobierno ha invertido millonarios esfuerzos por atraer residentes, pero a donde pocas personas han vuelto.

La silenciosa radiación

Durante estos 10 años el gobierno de Japón ha trabajado en limpiar el suelo tóxico en las áreas afectadas, haciendo rellenos o almacenándolos en miles de bolsas negras alrededor del área de Fukushima.

También ha utilizado más de un millón de toneladas de agua para limpiar y enfriar los reactores derretidos.

Tomioka

EPA
Este es un estante de revistas en un concesionario de autos en Tomioka.

Las autoridades de Japón, reportes de Naciones Unidas y estudios independientes han mostrado que los niveles de radiación en varias zonas de Fukushima son bajos y representan poco riesgo.

Pero los efectos de la exposición a bajos niveles de radiación durante un largo plazo todavía son materia de debate entre los ciéntificos.

“No hay una línea clara donde podamos decir que determinada tasa de dosis te va a matar”, dice Kathryn Higley, profesora de ciencias nucleares en la Universidad Estatal de Oregon, citada en un reportaje de Scientific American.

FUTABA

EPA
Las autoridades recolectan el suelo contaminado en miles de bolsas negras.

Azby Brown, investigador de Zafecast, una iniciativa dedicada a medir los niveles de radioactividad en varias partes del mundo, le dice a BBC Mundo que incluso lugares como Hong Kong, o ciudades de Europa y Estados Unidos donde la vida transcurre con normalidad, tienen mayores niveles de radiación que Fukushima.

Consultados por BBC Mundo, el Ministerio de Agricultura de Japón sostiene que “toda la producción agrícola de Japón, incluyendo la de Fukushima, que se distribuye en los mercados es segura para el consumo humano”.

futaba

EPA
Una tienda abandonada en Futaba.

Otras organizaciones, sin embargo, mantienen que la realidad es distinta.

Un reporte publicado por Greenpeace a principios de marzo, sostiene que, de acuerdo a sus mediciones, en algunas zonas los niveles de radiación permanecen por encima de los permitidos por el gobierno, incluso en áreas que ya se han habilitado para la vida humana.

Pueblos fantasma

La desconfianza en el gobierno, el miedo a la radiación, la poca infraestructura y la falta de oportunidades, han dificultado que más personas regresen a Fukushima.

Fukushima

Reuters
Algunas zonas deshabitadas se han habilitado para almacenar el suelo radiactivo.

Muchos de sus antiguos habitantes, que ya establecieron su vida en otro lugar, no encuentran razones para regresar.

Por eso, ya sea porque aún son parte de la “zona de difícil retorno” o porque aunque ya esté permitido pocos quieran vivir ahí, durante una década muchos pueblos han permanecido sin presencia humana.

“Es deprimente”, dice Brown, quien durante años ha recorrido la zona.

Fukushima

Reuters
Una década después del desastre nuclear, muchas zonas siguen inahabitadas.

En estos pueblos fantasma aún se pueden ver objetos que dejaron las personas, pero también las casas, los negocios y las escuelas en ruinas.

Otros pueblos, que solían ser lugares apacibles, ahora son sitios donde se almacenan desechos radiactivos.

“No hay manera de ir a estos lugares y no sentir tristeza”, dice Brown.

Una sensación similar describe Toru Hanai, un fotógrafo que varias veces al año durante la última década ha recorrido estos lugares abandonados.

Okuma

Azby Brown – Safecast
Esta es una calle solitaria y en ruinas en Okuma.

“Cuando veo esas ciudades donde el tiempo se ha detenido, fácilmente me puedo imaginar qué tipo de personas vivían ahí”, le dice Hanai a BBC Mundo.

“Pero aunque pueda imaginarlo, lo único que veo son ruinas”, añade, “eso causa mucha tristeza”.

En 2019, por ejemplo, el gobierno anunció la reapertura de Okuma, un pueblo que antes de la catástrofe tenía 10.000 habitantes.

Sin embargo, solamente un 2% de esa población ha regresado, y la mayoría son ancianos, según un reporte de la cadena NPR de septiembre de 2020.

En Tomioka, otro pueblo de la prefectura de Fukushima, la escuela secundaria tiene solo 13 estudiantes.

NAMIE

EPA
Una escual abandonada en Namie.

En Namie, también en la prefectura de Fukushima, hoy solo viven 1.500 personas, donde antes de marzo de 2011 vivían 21.000.

Para el profesor Igarashi, ese es uno de los asuntos más preocupantes de Fukushima.

“La mayoría de las personas que han regresado son ancianos”, dice.

“¿Cómo mantendremos nuestras ciudades que cada vez son más reducidas?”.

“Me preocupa que en 10 años muchas de las casas quedarán vacías y se convertirán en hogar para animales salvajes”.

“Creo que este es un problema incluso mayor que la radiación“.

Fukushima

Reuters
Lo que eran lugares apacibles ahora son ruinas.

Jabalíes radiactivos

Cuando los humanos abandonaron Fukushima, la naturaleza recuperó su territorio.

Con el paso de los años, animales como perros salvajes, mapaches, zorros, macacos y jabalíes han vivido a sus anchas en zonas que antes de la evacuación estaban habitadas por personas.

Quienes viven en zonas rurales se las deben ingeniar para mantener a los animales lejos, ya que muchas veces invaden sus granjas y pueden resultar peligrosos.

Además, como es el caso de los jabalíes, que se cuentan por miles, se han estado alimentando de plantas y pequeños animales contaminados de cesio producto de la radiación.

Fukushima

Reuters
En las áreas abandonadas de Fukushima la naturaleza ha recuperado su territorio.

Eso hace que no sean aptos para el consumo humano, aunque la carne de jabalí sea un plato muy popular en Japón.

El gobierno ha proveído trampas y cercas eléctricas para mantener a raya a los jabalíes, mientras otros se dedican a cazarlos, pero su población sigue aumentando.

“Para ellos somos los intrusos, así que atacarán sin dudarlo“, dice Hanai.

Los habitantes de la zona saben que no deben comer esos jabalíes, pero aun así, algunos lo siguen haciendo, según comenta Brown.

Fukushima

Getty
Los animales salvajes merodean las zonas poco habitadas.

El investigador recuerda el caso de un hombre que, sin que su esposa lo supiera, llevaba varios días comiendo la carne de un jabalí que había atropellado en la carretera.

Brown se enteró de lo que ocurría cuando al hombre le detectaron altos niveles de cesio en su cuerpo.

“No se lo cuentes a mi esposa”, recuerda Brown que le dijo el hombre.

“Es la naturaleza humana”, dice Brown. “Puedes implementar todo tipo de regulaciones y monitoreos, pero así se comportan las personas, somos humanos”.

Fukushima

Getty
Los jabalíes están contaminados por los materiales radioactivos.

Vivir con la radiación

Quienes han regresado a sus pueblos saben que la radiación es parte de sus vidas.

Tienen claro a qué zonas no deben ir y algunos de ellos, que no confían en los datos del gobierno, tienen sus propios medidores de radiación.

En la prefectura de Fukushima hay varios centros donde la gente recibe educación acerca de la radiación y los materiales radioactivos.

“Como investigador imparcial, te puedo asegurar que esos centros no están dedicados a la propaganda, sino a enfatizar la seguridad respecto a los materiales radioactivos”, dice Igarashi.

Tomioka

EPA
Esta es la vitrina de una tienda de modas en Tomioka.

“Yo diría que la mayoría de la gente que vive en Fukushima llevan una vida normal“, dice Brown.

“Pero tienen que estar constantemente atentos a la radiación“, añade.

Los residentes de estas zonas constantemente deben medir que los alimentos que consumen no tengan altos niveles de radiación, por ejemplo.

“Es un estrés permanente para ellos”, dice Brown, “les preocupa si a ellos o a sus hijos les dará cáncer”.

Los pescadores y los agricultores, uno de los sectores afectados por el desastre, se han vuelto especialistas en seguridad de alimentos, dice Brown.

“Los pescadores te dicen: ‘yo no soy científico pero…’, y te dan una explicación técnica acerca de la absorción del cesio dependiendo de cada especie…ellos saben todo esto”.

Fukushima

EPA
Las autoridades dicen que es seguro comer los alimentos producidos en Fukushima.

“Es genial que lo sepan, es triste que lo hayan tenido que aprender, pero es genial que lo sepan“, dice el experto.

Por su parte, el profesor Igarashi considera que el problema de la radiación puede ser controlado.

“No estoy diciendo que la radiación sea segura, pero con una buena comprensión del problema, los niveles de exposición pueden disminuirse y no hay necesidad de estar demasiado temerosos”, dice.

“Algunas personas que no saben nada de radiación aún piensan que con solo venir a Fukushima se van a quemar y les va a dar cáncer. Eso es muy desafortunado”.

El fotógrafo Hanai, que conoce la zona y suele conversar con los residentes, lo resume con una paradoja:

“En Fukushima no hay nadie que no le tema a la radiación, pero si le temen, no pueden vivir”.

Fukushima

Getty Images
En Fukushima las personas se acostumbraron a medir los niveles de radiación en sus alimentos.

El futuro

El proceso total de descontaminación de la planta de Fukushima puede tomar décadas, entre 30 y 50 años.

“Creo que no podemos esperar cambios dramáticos en los próximos años”, dice Igarashi, pero añade que está seguro de que con el tiempo la cantidad de material tóxico se reducirá.

Entre quienes han regresado a la zona han surgido iniciativas que Brown califica como positivas.

Entre ellas, menciona el proyecto de unos 40 granjeros que están haciendo agricultura de alta tecnología, con sensores y procesos automatizados.

Itate

Azby Brown – Safecast
En esta granja en Itate se cultivan vegetales sin rastros de cesio.

Brown también menciona que el conocimiento que se ha logrado en seguridad de alimentos, en un futuro podría dar pie al surgimiento de una nueva industria en el lugar.

Fukushima también se han convertido en un prometedor epicentro para la generación de energía renovable con varias plantas solares y eólicas.

Mientras el gobierno continúa sus esfuerzos por revitalizar la región y convencer a que más personas regresen a las áreas que han ido habilitando dentro de la zona de difícil retorno, también enfrenta el reto de recuperar la confianza de los japoneses en la energía nuclear.

“El gobierno y las empresas de servicios públicos siguen diciendo que la energía nuclear es la fuente de energía más barata, pero la gente ya no confía en ella”, dice Tatsu Suzuki, ingeniero nuclear y profesor en la Universidad de Nagasaki, citado en un reportaje de la cadena NPR.

“Es imposible pensar que la energía nuclear es la más barata, si se incluye el costo del desmantelamiento, el costo de Fukushima”.

Fukushima

Azby Brown – Safecast
Un festival callejero en el pueblo de Odaka.

“Es un problema social y ético“, dice Suzuki. “El costo de separar familias, perder sus tierras, perder sus trabajos… ¿cómo se miden todos estos impactos?”.

Para el fotógrafo Hanai, lo más importante de esta tragedia es tener claro que esto “no fue un desastre natural, sino un desastre provocado por el hombre“.

“No creo que podamos regresar a como era antes del desastre, eso es muy triste…por eso quiero que mucha gente sepa acerca de Fukushima, para que nunca se vuelva a repetir“.


Todas las imágenes están sujetas a derechos de autor.


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