Así es fotografiar a grandes estrellas del cine
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Así es fotografiar a grandes estrellas del cine

Andy Gotts, fotógrafo que durante dos décadas se ha dedicado a retratar a famosos, describe el oficio de retratar a las celebridades.
Por BBC Mundo
23 de enero, 2014
Comparte

Durante más de dos décadas Andy Gotts se ha dedicado a fotografiar a famosos, a menudo en blanco y negro, y siempre lo ha hecho con gran imaginación para destacar un aspecto de la personalidad del retratado.

Para su proyecto más reciente, “Detrás de la Máscara”, viajó por todo el mundo para captar a más de 100 actores y actrices que han ganado o han sido nominados a un Bafta (el premio de la Academia Británica de Artes de Cine y Televisión) durante los pasados 15 años.

En esta selección de fotografías, que actualmente se exhiben en Somerset House en Londres, el fotógrafo describe para la BBC cómo y dónde captó cada una de sus imágenes.

Cuando me encontré con… Helena Bonham Carter

Helena Bonham Carter

 

Fotografié a Helena en su casa de Londres. Estuve bajo la lluvia frente a su casa esperando a que ella llegara y me empapé. Apareció unos 20 minutos tarde porque se quedó atorada en el tráfico, pero entramos y me sequé mientras tomábamos un café. Hice unas tomas con poca luz en las que se veía bastante angelical, pero yo quería alejarme de esa etiqueta de “rosa inglesa” que se le ha impuesto.

Ví que tenía una colección de sombreros en la esquina del cuarto y entre ellos había uno de bufón. Siempre he pensado que los bufones tienen el mismo atributo escalofriante que los payasos, así que creí que sería divertido tomar algunas fotos con él. En cuanto se puso el sombrero comenzó a hacer payasadas e hicimos algunas tomas excelentes. Durante sus bufonerías se detuvo y bostezó, y esta imagen totalmente espontánea me hizo reír cuando la vi.

Penélope Cruz

Penélope Cruz

 

Penélope fue un sueño y es tan bella en persona como en el cine. Cuando llegó a la sesión yo tenía todo preparado y estaba listo para empezar a fotografiar. Cuando iba entrando al estudio pude escuchar una conversación y risas, y vi que la acompañaba su esposo, el actor Javier Bardem. Yo había fotografiado a Javier antes y nos llevamos muy bien, así que quería venir a la sesión para verme y saludarme.

La idea que tenía para Penélope era de una imagen taciturna y sexy. Pero cada vez que comenzaba a retratarla Javier empezaba a hacerle comentarios en español. No tenía idea de lo que estaban diciendo, pero Penélope se sonrojaba y estallaba en una risa histérica. Tome algunas fotos divertidas durante su chacoteo, pero cuando quise tomar fotos taciturnas hice que Javier saliera del cuarto, como un alumno castigado, lo que hizo que Penélope se riera aún más. Eventualmente logré la imagen que buscaba.

Michael Caine

Michael Caine

 

He fotografiado a Michael varias veces y la primera vez que tuve una sesión con él fue en su departamento en el Puerto de Chelsea. Durante la sesión estuvimos hablando de películas y le dije que me encantaba The Italian Job. Michael dijo: “No mucha gente lo sabe, pero poco después de que se presentó la película original se planeó una secuencia que iba a contar la historia de lo que le pasó al autobús que queda suspendido sobre el abismo de una montaña”. Y siguió contándome la trama de la película y lo que habría pasado si se hubiera hecho.

Tony Curtis

Tony Curtis

 

Durante muchos años había tratado de fotografiar a Tony, pero o estaba siempre ocupado o no se sentía bien. Tenía un viaje planeado a Los Ángeles, así que le envié una nota diciendo que estaba en la costa oeste y que iba a tratar de organizar una sesión. Para mi sorpresa recibí una respuesta diciendo que si viajaba a Las Vegas lo podría fotografiar a su casa. Estaba emocionado y literalmente contaba los días que faltaban para volar a Estados Unidos.

Un día antes de partir mi teléfono sonó y vi que era su número. Respondí con tristeza esperando que me cancelara la sesión. Pero en lugar de eso Tony me dijo con una voz calmada y humilde: “Andy, sé que vas a venir a fotografiarme mañana y ya vi tu extraordinario trabajo. Por el momento no me encuentro muy bien pero quería pedire algo. ¿Puedes hacer que me vea como un ícono una vez más?”. No tardé mucho en pensar en la idea de la bandera porque sabía que su apodo era “el príncipe estadounidense”. Y la reunión con Tony ha sido uno de los momentos más sobresalientes de mi carrera, porque él no sólo ha sido uno de mis íconos, también es un tipo muy agradable. Entonces nunca imaginé que Tony moriría pocas semanas después y que éste sería el último retrato que se le tomaría.

Nicole Kidman

Nicole Kidman

 

Fotografié a Nicole en Los Ángeles. Ella había tenido una sesión fotográfica de todo el día con Vanity Fair y después de allí fue directamente a mi estudio. Me di cuenta de que estaba agotada y que quería terminar rápido con la sesión así que decidí hacer tomas muy sutiles. Cuando se colocó frente a mi lente me dirigí hacia ella y le susurré suavamente que buscaba una imagen que evocara a Audrey Hepburn. De inmediato ella se llevó la mano a la cara y miró de forma ensoñadora fuera de la cámara.

Scarlett Johansson

Scarlett Johannson

 

Tomé la foto de Scarlett en París. Había tenido un día muy largo y ocupado y nuestra sesión era a las 7.00 de la noche, el último compromiso en su agenda. Supe que quería una sesión rápida así que ideé un plan. Cuando llegó había encendido las luces y estaba todo preparado para las tomas. La hice tomar dos copas de champaña una detrás de otra y le pedí que me diera 20 de sus mejores expresiones. Después de la octava, le grité que actuara distintas emociones. Y eso le encantó. Yo disfruto las tomas fáciles con modelos perfectos.

Robert De Niro

Robert De Niro

 

Fotografié a Robert, o Bob para sus amigos, en el hotel Dorchester de Londres. Lo que me sorprendió desde el inicio fue lo calmado que era y el tono tan suave de su voz, tan diferente de la mayoría de la gente con la que a menudo me encuentro. Había quedado atrapado en el tráfico y llegó tarde por lo que tuve suficiente tiempo para preparar la iluminación. Normalmente trabajo con sólo un par de flashes pero como tenía tiempo coloqué cinco de esas hermosuras. Bob tiene una de esas caras con las cuales puedes hacer cualquier cosa que quieras.

Al final de la sesión le pregunté a Bob qué pensaba de la gente que lo imitaba, especialmente su famosa cita de Taxi Driver. Me preguntó si había visto a Al Pacino imitándolo, y le dije que no. De pronto, entrecerró los ojos y con un gesto exageradamente amorrado comenzó a bramar: “¿Estás hablando conmigo?” (You talkin’ to me?). Con una carcajada que me hizo llorar le tomé un par de fotos.

Keira Knightley

Keira Knightley

 

Iba a ver a Keira en Londres y quedé algo estupefacto cuando apareció para la sesión. Esto debido a las diferencias entre las actrices basadas en Estados Unidos y las que están en Reino Unido. Si hubiera tenido que fotografiar a una estrella estadounidense de 19 años, sin duda hubiera aparecido con al menos uno o dos chaperones. Pero no fue así con Keira.

Apareció brincando por el vestíbulo del Savoy, sola, con una gran sonrisa en el rostro. La sesión con ella fue como un respiro de aire fresco y estaría subestimándola si digo que es muy sabia para su edad. Y además es la persona más joven que retraté para este proyecto.

Thandie Newton

Thandie Newton

 

La sesión con Thandie fue en el Hotel St. James en Londres. Fue un encuentro en el que se juntaron la actriz y la modelo, ya que Thandie ha sido el rostro de muchas marcas de moda y de lujo. Para nada soy un fotógrafo de modas, pero fue muy fácil trabajar con Thandie porque instantáneamente podía cambiar a la faceta de modelo y cada una de las tomas fue exitosa.

Kevin Spacey

Kevin Spacey

 

Me encontré con Kevin en Los Ángeles. Es alguien que sabe exactamente lo que hace: una persona muy privada que no deja escapar nada. Estaba filmando K-PAX. Apareció con una extraña camisa de mezclilla a cuadros y lo hice que se cambiara. Como la mayoría de los actores, Kevin tiene una amplia gama de rostros que puede presentar a cada fotógrafo. Yo quería algo diferente así que le dije que cerrara los ojos y pensara en la cosa más horrible que podía sucederle y que la exteriorizara. Lo logramos con una sola toma.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Migrantes en la Gran Manzana: por qué Nueva York está enfrentando una crisis humanitaria sin precedentes

La ciudad de Nueva York experimenta una "crisis humanitaria" ante la llegada de migrantes récord. Ellos tienen la esperanza de progresar en la ciudad más cara de EU. Pero su futuro es incierto.
1 de diciembre, 2022
Comparte

“Vine a Nueva York soñando un mejor futuro”.

Así lo asegura sonriendo Beruska*, de 22 años, sentada al lado de una bolsa llena de donaciones de comida y productos de higiene en una sala del Museo Metropolitano de Arte (MET) de Nueva York.

Se trata de uno de los museos más famosos del planeta y donde se realiza anualmente el evento benéfico Met Gala, que reúne a celebridades mundiales con vestidos extravagantes.

Beruska, en cambio, es venezolana y está embarazada de 9 meses. Hace dos salió desde Ecuador caminando hacia Estados Unidos.

Beruska

Analía Llorente
Beruska tiene 22 años y está embarazada de 9 meses. Llegó a Nueva York en busca de un futuro mejor.

En el trayecto pasó siete días en la selva, le robaron en México, cruzó el río Bravo y llegó a EE.UU. a principios de noviembre, sin nada.

“Uno pareciera que se va a morir allí. De tanto llorar empecé a tener dolores en el vientre”, le cuenta a BBC Mundo en la cálida sala del museo mientras afuera la temperatura roza los 0 grados Celsius.

Ahora duerme en uno de los hoteles -algunos de hasta cuatro estrellas- designados por la alcaldía de Nueva York para acoger a los más de 22.000 migrantes que llegaron a la ciudad desde abril pasado: muchos son venezolanos que escapan de la crisis económica en su país; otros, huyen de la inseguridad en Centroamérica.

Hotel The Row, Ciudad de Nueva York

Analía Llorente
El hotel The Row en Hell Kitchen, Manhattan, aloja a migrantes que llegan a Nueva York.

En octubre, el alcalde de Nueva York, Eric Adams, declaró el estado de emergencia cuando los refugios empezaron a llenarse por la gran cantidad de migrantes que, en su mayoría tras cruzar la frontera en Texas o Arizona, llegan en autobuses a Nueva York.

Esos buses son costeados por organizaciones benéficas y, ahora, sobre todo, por gobiernos estatales republicanos que quieren dar un golpe político trasladando el reto migratorio a territorios demócratas como Nueva York.

Incluso la ciudad instaló por casi un mes una gran carpa gigante en la isla Randalls para poder ampliar la oferta de alojamiento.

“Crisis humanitaria”

La ciudad de Nueva York enfrenta “una crisis humanitaria sin precedentes”, expresó un comunicado la oficina del alcalde del pasado 21 de noviembre al prorrogar el estado de emergencia.

“Si los solicitantes de asilo continúan ingresando al ritmo actual, la población total dentro del sistema de albergues superará las 100.000 personas el próximo año”, alertó.

Se trata de una cifra jamás registrada en los refugios de la ciudad, aseguran las autoridades locales.

Trabajadores del gobierno de la ciudad de Nueva York desmantelan una carpa instalada en la isla Randalls para alojar a migrantes. Foto: 18 de noviembre de 2022.

Analía Llorente
El gobierno de la ciudad de Nueva York instaló por casi un mes una gran carpa en la isla Randalls para alojar a migrantes.

Históricamente, la ciudad de Nueva York siempre fue un faro para los migrantes. Y así lo muestra su símbolo emblema: la Estatua de la Libertad.

La estatua dio la bienvenida en el siglo XIX a miles de migrantes de varios continentes que buscaron en la ciudad estadounidense su nuevo hogar.

Pero esta nueva ola de migrantes que cruzan la frontera sur de Estados Unidos está poniendo a prueba su reputación de la ciudad santuario: las autoridades locales se rehúsan a hacer cumplir las duras políticas de migración del gobierno federal.

Y es que por ley, Nueva York debe darle refugio a cualquiera que lo solicite.

“No le estamos diciendo a nadie que Nueva York puede alojar a todos los migrantes de la ciudad. No estamos animando a la gente a enviar ocho, nueve autobuses al día. Estamos diciendo que como santuario y ciudad con derecho a la vivienda, vamos a cumplir con nuestra obligación”, dijo el alcalde Adams en septiembre.

Migrantes cruzando el río Grande en Eagle Pass, Texas.

Getty Images

Más de dos millones de migrantes fueron detenidos en la frontera entre Estados Unidos y México en el último año, una cifra récord que preocupa políticamente al gobierno de Joe Biden.

La mayoría de quienes intentan cruzar la frontera caminando son venezolanos, nicaragüenses y cubanos, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés).

Más de 150.000 venezolanos lograron ingresar a territorio estadounidense a través de la frontera con México durante el último año fiscal, un aumento de 293% con respecto al año anterior.

Es por eso que a mediados de octubre, el gobierno de Joe Biden decretó que “las personas venezolanas que ingresen a Estados Unidos sin autorización por zonas ubicadas entre los puertos de ingreso serán devueltas a México“.

Manhattan, Nueva York.

Getty Images

La CBP dice que desde que se aplicó esta medida hubo una caída significativa del 35% de septiembre (33.804) a octubre (22.044) de los venezolanos que intentan cruzar.

El gobierno también creó un sistema para que lleguen legalmente 24.000 venezolanos, emulando el creado para recibir a ucranianos que huyen de la invasión rusa.

Por lo general, las autoridades procesan a los migrantes en la frontera, los liberan y se les permite moverse por EE.UU. mientras esperan los procesos judiciales de asilo, que en algunos casos pueden tardar años.

Evento de Project Rousseau para brindar donaciones a migrantes en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York

Analía Llorente
El pasado 19 de noviembre se realizó un evento de Project Rousseau en el Museo Metropolitano de Arte para asistir a los migrantes en Nueva York.

Beruska es una de las migrantes que logró cruzar por Texas y llegó a Nueva York.

“En el hotel estoy bien. Tengo comida y un lugar donde dormir”, detalla agradecida, mientras se lleva un pastel para el Día de Acción de Gracias donado a los más de 250 migrantes que asistieron al evento “Día de la Comunidad” en el MET.

Pero sabe que la ayuda que recibe hoy no será eterna.

Dice que tuvo una cita médica en un hospital por su embarazo cuando llegó a Nueva York. Allí le informaron que se acerque de nuevo cuando sienta dolores. Sin embargo, no sabe cuáles son los siguientes pasos sobre su cobertura médica, uno de los grandes desafíos para los recién llegados al país.

Pese a su optimismo y al hecho de que su marido acaba de encontrar un trabajo en una cadena de comida rápida, a Beruska la desconcierta si ese ingreso será suficiente cuidar y sustentar a su niña en una ciudad con muchos obstáculos para que los migrantes sin papeles puedan conseguir un trabajo, un seguro médico y un techo.

Con lo puesto

“Una consulta: ¿trajeron ropa de hombre?”, pregunta un joven durante una noche fría en Manhattan a mediados de noviembre.

El pedido va dirigido a Yajaira “Yaya” Saavedra, quien llegó poco antes con dos autos cargados de cajas y bolsas a la esquina del hotel The Row, uno de los alojamientos que ocupan los migrantes en la zona de Hell’s Kitchen, en Nueva York.

Miembros del restaurante La Morada acercan donaciones a los migrantes.

Analía Llorente
Miembros del restaurante La Morada acercan donaciones a los migrantes en una noche fría de noviembre en Manhattan.

La mujer, de 34 años, es dueña de “La Morada”, un restaurante familiar de comida mexicana en El Bronx.

Pero dice que la mitad de sus operaciones están ahora dedicadas a distribuir donaciones.

“Desde abril que ayudamos a la gente que llega a Nueva York. Los martes y jueves salimos a distribuir. Recibimos donaciones, pero la mayoría las compramos”, describe a BBC Mundo.

Ella, junto a un grupo de colaboradores, distribuye comida y sobre todo ropa en los hoteles y albergues donde están alojados los migrantes, porque la mayoría de ellos llega con lo puesto.

“Esta es una de las ciudades más ricas del mundo. Si yo con los pocos pesos que tengo ayudo, creo que el gobierno puede hacer más. La ciudad debe proveer vivienda a las personas. Esto es inhumano”, califica pese a la ayuda que presta la ciudad.

“Este país no puede existir sin los migrantes”, asegura “Yaya”, que llegó a Estados Unidos cruzando la frontera caminando hace tres décadas.

Un grupo de colaboradores de La Morada que lleva donaciones a los migrantes en Nueva York.

Analía Llorente
Un grupo de colaboradores del restaurante La Morada lleva donaciones dos veces por semana a los migrantes en Nueva York.

En esa misma esquina, de la avenida 8 y calle 44, aparece Sara de 17 años con un bebé de poco más de 1 año.

Ella salió de Venezuela caminando con su pareja.

“Vine porque quiero darle un futuro mejor a mi hija. También busco un futuro para mí, quiero estudiar“, cuenta mientras recibe algunas prendas de ropa para su pequeña.

“Gracias a Dios estoy en Nueva York. Aquí podré lograr mi meta”, dice esperanzada.

Explica que estuvo unos días en Texas, pero sabía que en la Gran Manzana recibiría más ayuda.

Sara con su beba

Analía Llorente
Sara tiene 17 años y llegó a Nueva York con su pareja y beba de poco más de un año.

Del mismo modo opina Osiris Pulgar, de 21 años, que busca algo de comida caliente.

“Vine a Nueva York porque sé que aquí priorizan más la ayuda que en otros estados“, afirma tras pasar con su hija de 4 años y su compañero un tiempo en Texas, donde no se sintieron bienvenidos.

“Busco trabajo de cualquier cosa, de limpieza, lo que sea. No consigo. Necesito los papeles y aprender inglés. Pero no me rindo. Quiero darle a mi hija lo que yo no pude tener”, asegura.

Osiris Pulgar con su pareja en Manhattan, Nueva York.

Analía Llorente
Osiris es también venezolana y dice que en Nueva York priorizan más la ayuda a los migrantes que en otros sitios de EE.UU.

Los papeles a los que Osiris se refiere es el pedido de asilo en EE.UU. Tras su aprobación, le garantizaría un permiso de trabajo.

“Tengo esperanza y fe de que las cosas van a mejorar aquí”, afirma. No dudaría en mudarse a otro estado si consigue empleo.

“El sueño americano no existe”

Al menos una docena de migrantes en Nueva York con los que habló BBC Mundo repiten con optimismo que buscan un futuro mejor al que pueden ofrecer sus países. Y pretenden alcanzar sus metas trabajando. También reiteran que encontrar empleo no es fácil.

Trabajando vamos a salir adelante“, dice confiada Lorena, una colombiana de 43 años que llegó a Nueva York con su hija Loraine, de 12 años y que es venezolana.

Lorena

Analía Llorente
Lorena llegó a Nueva York junto a su hija Loraine atravesando la selva y Centroamérica.

Su hija menor se quedó en Venezuela con su abuela porque no tenía dinero para llevar a toda la familia. Reza para poder traerla pronto.

“Vamos a ver cómo hacemos con los papeles. Tenemos cita [en migraciones] para el 2024“, dice.

Karen y su hija Eliexy

Analía Llorente
Karen y su hija Eliexy llegaron a Nueva York desde Venezuela hace tres meses.

Karen Barrolleta de 41 años, cuenta que llegaron de Venezuela hace unos tres meses y vive con su esposo y su hija, Eliexy Ramos, de 14 años, en uno de los hoteles asignados para los migrantes cerca de Times Square, en Manhattan.

“Mucha gente viene aquí buscando el sueño americano, pero el sueño americano no existe. Eso de que a uno lo van a recibir con casa o con carro no es así. Si usted no trabaja, nadie se lo va a poner en las manos. Todo lo que en la vida vale la pena cuesta y se consigue trabajando“, enfatiza.

"Mucha gente viene aquí buscando el sueño americano, pero el sueño americano no existe. Todo lo que en la vida vale la pena cuesta y se consigue trabajando" ", Source: Karen Barrolleta, Source description: Migrante venezolana en Nueva York, Image: Karen Barrolleta, migrante venezolana en Nueva York.

Resistir en la ciudad más cara de EE.UU.

Nueva York es la ciudad más cara de Estados Unidos. Aquí viven 8,5 millones de personas; solo en Manhattan hay alrededor de 1,7 millones.

El índice del costo de vida es un 237,8% más alto que el promedio nacional, según el Council for Community and Economic Research (Consejo de Investigación Económica y Comunitaria).

Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Getty Images

Todo es caro en la ciudad, desde los víveres hasta el transporte público y la vivienda. El ingreso per cápita promedio es de casi US$77.000.

La tasa de desempleo ajustada estacionalmente de la ciudad fue del 5,9% en octubre de 2022, un 0,3% más que en septiembre y una disminución del 2% con respecto a octubre del año pasado. La tasa de desempleo nacional roza el 3,7%.

Hotel Wolcott, Nueva York

Analía Llorente
El hotel Wolcott en Midtown, Manhattan, aloja a varios de los migrantes que llegaron en los últimos meses a Nueva York.

Conseguir empleo para los migrantes no es tarea fácil. Y es mucho más complicado sin tener papeles ni entrenamiento.

Por ejemplo, en el sector de la construcción en Nueva York, los trabajadores necesitan dos cursos que cuestan entre US$100 y US$400.

“Nosotros ofrecemos cursos gratuitos. No son un permiso de trabajo, pero es una preparación para que ellos puedan ingresar a esa red de construcción”, explica a BBC Mundo Yesenia Mata, directora ejecutiva de “La Colmena”, una organización que asiste y representa a la comunidad y a los trabajadores migrantes en Staten Island, Nueva York.

Yesenia Mata, directora ejecutiva de La Colmena

Analía Llorente
Yesenia Mata dirige “La Colmena”, una organización que capacita a migrantes para que puedan tener más oportunidades de conseguir trabajo en Nueva York.

“La misión es asegurarnos que los trabajadores y las trabajadoras migrantes por medio de la educación puedan valerse por sí mismos en el trabajo“, detalla.

"Una persona que ha pasado por tanto para llegar aquí es muy fuerte, resiliente. Los migrantes necesitan una oportunidad para poder superarse” ", Source: Yesenia Mata, Source description: Directora ejecutiva de "La Colmena", una organización que asiste a los trabajadores migrantes en Staten Island, Nueva York., Image: Karen Barrolleta, migrante venezolana en Nueva York.

Desde abril pasado, Mata cuenta que el flujo de migrantes se incrementó notablemente. Y que el acento venezolano predomina en las consultas que reciben todas las mañanas en la sede de la organización.

“Tenemos una lista de espera de 300 personas para los cursos, añade.

“La necesidad del trabajador migrante que ha estado aquí por un tiempo es muy diferente a la necesidad de la persona que apenas acaba de llegar”, puntualiza Mata, quien describe que la organización introdujo cursos para los migrantes que llegaron en los últimos meses, para ayudarlos a insertarse en la sociedad de Nueva York.

“Muchos se ensañan con el migrante diciendo que no es fuerte. Pero una persona que ha pasado por tanto para llegar aquí es muy fuerte, resiliente. Los migrantes necesitan una oportunidad para poder superarse“, reclama.

Evento de Project Rousseau para brindar donaciones a migrantes en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York

Analía Llorente
Evento de Project Rousseau para brindar donaciones a migrantes en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York

Analía Llorente

Mientras tanto, en la sala del MET, Beruska no pierde su cálida sonrisa pese a todo lo que sufrió para llegar a Nueva York.

“Valió la pena”, repite en voz alta.

“Salí de Ecuador porque había demasiada delincuencia y de Venezuela, por la crisis que ya se conoce. Espero en Nueva York empezar una nueva vida con mi esposo y mi princesa, que nacerá pronto”, cuenta.

“Estoy pensado en ponerle a mi hija Victoria. Llegar hasta aquí es una victoria”.

*Varios de los entrevistados prefirieron no revelar su apellido por temor a represalias.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.