Controversia en Texas: desconectan a mujer con muerte cerebral y embarazada
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Controversia en Texas: desconectan a mujer con muerte cerebral y embarazada

El hospital la había mantenido viva porque, argumentaba, tenía la obligación de proteger la vida del feto.
26 de enero, 2014
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Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

Tras el fallo de un juez de Fort Worth (Texas, Estados Unidos), un hospital del estado desconectó el respirador artificial que mantenía viva a una mujer embarazada con muerte cerebral.

Marlise Muñoz tenía 14 semanas de embarazo cuando fue encontrada inconsciente en noviembre pasado.

Desde entonces, el hospital en Fort Worth la había mantenido viva porque, argumentaba, tenía la obligación de proteger la vida del feto. El esposo de Marlise no estaba de acuerdo y argumentaba que ella había dejado en claro que no deseaba vivir en esa situación.

El juez basó su fallo en que la mujer está muerta y el feto no es viable. Con esta decisión, el juez le dio la razón a la familia y se opuso a la directiva del hospital de Fort Worth.

El dictamen puso fin a una batalla legal que volvió a colocar sobre el tapete la controversia sobre la muerte cerebral y el mantenimiento de las constantes vitales de una persona mediante una máquina.

Si hace un mes la discusión se centraba en el caso de la joven Jahi McMath, quien tras una operación de amigdalitis sufrió un colapso, fue declarada con muerte cerebral y su familia se opuso a que el hospital la desconectara de los aparatos que la mantenían con vida, la historia de Marlise Muñoz –mujer de 33 años, embarazada- es la contraria.

Lea también: ¿Es ético mantener conectado a un paciente con muerte cerebral?

“Legalmente muerta”

Marlise, de 33 años, cayó inconsciente el 26 de noviembre, aparentemente a causa de una embolia pulmonar. Su esposo, Erick, la encontró sin sentido sobre el piso de la cocina. La pareja esperaba su segundo hijo: Marlise estaba embarazada de 14 semanas.

La mujer fue declarada con muerte cerebral, pero el hospital la mantuvo conectada a un respirador artificial desde entonces.

Erick, actuando también en nombre de los padres de Marlise, presentó una demanda contra el hospital el 14 de enero alegando que el soporte vital iba en contra de los deseos expresados por su esposa, que era profesional de la sanidad.

El hospital, por su parte, se remitió a una ley aprobada por el Congreso de Texas en 1989 y modificada en 1999, que establece que “nadie puede acabar con un tratamiento para mantener la vida artificialmente de una paciente embarazada”.

En su argumentación, los dos abogados de la familia justificaron que el hospital “interpreta erróneamente” la ley texana: si la paciente está muerta, ni puede estar embarazada ni se le pueden aplicar medidas para sustentar la vida, ya que no dispone de ella.

El hecho de que Muñoz ya había sido declarada muerta y las pruebas de que el feto sufrió graves consecuencias fueron dos elementos cruciales para la decisión del juez.

“Respeto los argumentos del hospital tratando de seguir la ley, pero sus secciones no son aplicables para alguien que esté muerto”, declaró Wallace en la audiencia.

Muerte cerebral y no estado de coma

Durante el litigio, los juristas que respaldan la postura de la familia explicaron que la ley texana -como la de otros 20 estados del país- se refiere a mujeres embarazadas en estado vegetativo o de coma, no en muerte cerebral.

El otro elemento decisivo fue el estado del feto, que ha seguido desarrollándose hasta ahora, alcanzando las 22 semanas de gestación, pero que no era “viable”, un punto que los abogados de la familia defendieron en un comunicado esta semana.

“Las extremidades inferiores se deforman de manera que el género del feto no puede determinarse”, argumentaron en el escrito.

Tras el fallo del juez, el hospital declaró que su intención era simplemente obedecer la ley y que el caso era sumamente complejo, sin precedentes legales.

La portavoz del centro sanitario, J. R. Labbe, dijo el sábado que “las discusiones siguen en marcha” y que los administradores del hospital están sopesando el fallo del juez. El hospital es propiedad del Condado de Tarrant y en este proceso está representado por la oficina del fiscal de distrito.

El domingo, el hospital declaró que acataría el fallo y posteriormente anunció que la mujer había sido desconectada del respirador artificial.

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Atentados del 11S: la icónica foto de la "dust lady" cubierta de polvo tras los ataques a las Torres Gemelas

Marcy Border fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres. Te contamos su historia.
11 de septiembre, 2020
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En agosto de 2015 fallecía a consecuencia de un cáncer Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo) y cuya fotografía se convirtió en una de las más icónicas de los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

Fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

Dieciocho años después de los atentados, recordamos la historia detrás de esta emblemática imagen.

La fotografía

El 11 de septiembre de 2001, Borders recién cumplía su primer mes de trabajo en el Bank of America, cuyas oficinas se encontraban en el piso 81 de la Torre Norte del World Trade Center.

Lady Dust

Getty Images
En 2002 Marcy Borders posó con el fotógrafo que tomó su imagen cubierta por el polvo en la Zona Cero.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, dijo Borders al diario Daily Mail en 2011.

Desafiando las instrucciones de su jefe de que no debían salir, huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Allí su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

El autor de la instantánea recordó aquel momento en una publicación de Facebook en el décimo aniversario de los ataques.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders, nacida en Nueva Jersey, no se dio cuenta que había sido fotografiada hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Complicaciones

Ataques del 11 de septiembre de 2001

Getty Images
Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores,

En los años posteriores a los ataques, Borders sufrió cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos.

“No trabajé en casi 10 años y en 2011 era un completo desastre”, le dijo a The New York Post en ese entonces. “Cada vez que veía un avión me entraba el pánico”.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago.

Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001. “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

“Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”.

Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores, particularmente los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios en los días y semanas posteriores a los atentados.

Eso llevó a la creación de un fondo compensatorio durante el gobierno de Barack Obama.

Smoke from the burning World Trade Center towers fills up the downtown Manhattan skyline

Getty Images
Muchas personas sufrieron las consecuencias físicas y psicológicas de los ataques del 11S.

Fallecimiento

En entrevistas en los años que siguieron al ataque, Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

Tras su fallecimiento en 2015, Juan Borders, primo de Marcy, la llamó “heroína” y aseguró que “sucumbió a las enfermedades que cargó en su cuerpo desde el 11-S”.

“Además de la pérdida de tantos amigos, compañeros de trabajo y colegas durante y después de ese trágico día, los dolores del pasado han encontrado una manera de resurgir”, dijo.

Noelle, hija de Marcy Borders, le dijo al diario estadounidense New York Post que su madre “peleó una batalla increíble”.

“Ella no sólo es la ‘dust lady’, es mi heroína y vivirá para siempre a través de mí”, concluyó.

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