FB y Princeton se dan con todo: Predicen su desaparición
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FB y Princeton se dan con todo: Predicen su desaparición

Facebook podría perder hasta el 80% de sus usuarios para 2017, revela un estudio matemático de la Universidad de Princeton. La red social le responde con otro análisis: “se quedará sin ningún estudiante para 2021”.
24 de enero, 2014
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FacebookFacebook podría perder hasta el 80% de sus usuarios para 2017, debido a una menor popularidad de la red social, revela un estudio matemático de la Universidad de Princeton.

Pero la cosa no acaba ahí, pues Facebook ya reviró.

Princeton se quedará sin ningún estudiante para 2021 y las futuras generaciones sólo verán a la institución de New Jersey, Estados Unidos, “como escombros que alguna vez estuvieron en la tierra”, dijo en respuesta la red social.

La red social publicó en su sitio web un estudio luego del artículo publicado por John Cannarella y Joshua A. Spechler,  donde consideraron que esa red social sufre de una baja en su popularidad, que para finales de 2014 la reducción de los adeptos será 20 por ciento y para 2015 la disminución será aún más significativa.

Explicaron que el análisis se basa en un modelo matemático que determina la adopción y abandono en la dinámica de actividades de las redes sociales en línea, basándose en los datos públicos de Google Trends.

De esta forma y aunque manifestaron su agrado por Princeton, los analistas de datos de Facebook, Mike Develin, Lada Adamic y Sean Taylor, aseguran que al utilizar la misma metodología, esa institución está en peligro de desaparecer por completo.

Sostienen que para 2018, la universidad tendrá sólo la mitad de su inscripción actual y para 2021 no tendrá ni un alumno, con una tendencia “alarmante” a la baja en la publicación de sus artículos en diversas revistas.

Aquí puedes ver el estudio hecho por Facebook.

El ocaso de Facebook para 2017

En 2013, Facebook llegó a alrededor de mil 180 millones de usuarios globales y en México existían al primer semestre de ese año alrededor de 47 millones.

Para la consultoría The Competitive Intelligence Unit, la red social de Mark Zuckerberg es la preferida por los mexicanos, al contar con 62% del total de registros, en tanto que Twitter cuenta con 22%.

En tanto, los científicos de la Universidad de Princeton, John Cannarella y Joshua A. Spechler, responsables del estudio, consideran que esa red social sufre de una disminución de visitantes.

Ambos son candidatos a doctor por el Departamento de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de la Universidad de Princeton.

Detallan que para finales de 2014, la reducción de los adeptos a Facebook será 20%, mientras que para 2015 la baja será aún más significativa.

Explican que el análisis se basa en un modelo matemático que determina la adopción y abandono en la dinámica de actividades de las redes sociales en línea, basándose en los datos públicos de Google Trends.

Facebook se someterá a una rápida disminución de adeptos en los próximos años, perdiendo 80% de su base de usuarios entre 2015 y 2017″, pronosticaron.

Sin embargo, otros servicios más lineales enfocados a un fin, como WhatsApp, Line, Instagram, Vine o Twitter, hasta ahora no dan señas de estancamiento.

Ve aquí el estudio completo:

Estudio Princeton Facebook by http://www.animalpolitico.com

Con información de 20 Minutos.es y Notimex

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El caso del hombre con superanticuerpos contra la COVID (y por qué da esperanza a los científicos)

Los anticuerpos de John Hollis son tan potentes que es inmune incluso a las variantes recién descubiertas de la COVID-19.
18 de marzo, 2021
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John Hollis

BBC
Se podrían diluir los anticuerpos de John Hollis al uno por mil y seguirían matando el 99% de los virus, aseguran los expertos.

El escritor estadounidense John Hollis, de 54 años, pensó que iba a contraer la covid-19 cuando un amigo con el que compartía casa se infectó y enfermó gravemente en abril de 2020.

“Fueron dos semanas en las que sentí mucho miedo”, dice John Hollis. “Durante dos semanas esperé que la enfermedad me golpeara, pero nunca ocurrió”.

Hollis simplemente pensó que había tenido suerte por no contraer la enfermedad.

Pero en julio de 2020, de manera absolutamente casual, Hollis mencionó esa convivencia con una persona muy enferma en una conversación con el médico Lance Liotta, profesor de la Universidad George Mason, en Estados Unidos, donde Hollis trabaja en tareas de comunicación.

Liotta, quien investiga formas de combatir el coronavirus, invitó a Hollis a participar como voluntario en un estudio científico sobre el virus que se estaba desarrollando en la universidad.

De este modo, Hollis descubrió que no sólo había contraído la covid-19, sino que su cuerpo tenía superanticuerpos que le hacían permanentemente inmune a la enfermedad, es decir, que los virus entraban en su cuerpo, pero no lograban infectar sus células y hacerle enfermar.

“Esta ha sido una de las experiencias más surrealistas de mi vida”, reconoce Hollis.

“Una mina de oro”

“Recogimos la sangre de Hollis en diferentes momentos y ahora es una mina de oro para estudiar diferentes formas de atacar el virus”, explica Liotta.

En la mayoría de las personas, los anticuerpos que se generan para combatir el virus atacan las proteínas de las espículas del coronavirus, formaciones puntiagudas en la superficie del Sars-Cov-2 que le ayudan a infectar las células humanas.

virus

Getty Images
Los anticuerpos de Hollis son distintos: atacan varias partes del virus y lo eliminan rápidamente.

“Los anticuerpos del paciente se adhieren a las espículas y el virus no puede pegarse a las células e infectarlas”, indica Liotta.

El problema es que cuando una persona entra en contacto con el virus por primera vez, su organismo tarda en producir estos anticuerpos específicos, lo que permite la propagación del virus.

Pero los anticuerpos de Hollis son distintos: atacan varias partes del virus y lo eliminan rápidamente.

Son tan potentes que Hollis es inmune incluso a las nuevas variantes del coronavirus.

“Podrías diluir sus anticuerpos al uno por mil y seguirían matando el 99% del virus”, asevera Liotta.

Los científicos están estudiando estos superanticuerpos de Hollis y de algunos otros pacientes como él con la esperanza de aprender a mejorar las vacunas contra la enfermedad.

“Sé que no soy la única persona que tiene anticuerpos de este tipo, sólo soy una de las pocas personas a quien se le han descubierto“, opina Hollis.

Experimento

BBC
La población negra es poco proclive a participar en estudios por escándalos como el de Tuskegee, una investigación sobre la sífilis en pacientes negros que los tuvo sin tratamiento durante décadas aunque existía el remedio.

Prejuicios raciales en las investigaciones

Sin embargo, este tipo de descubrimientos no suceden algunas veces debido a un sesgo racial en las investigaciones científicas: la mayor parte se realizan con pacientes blancos.

La participación de los individuos negros en los estudios suele ser mucho menor que su representación en la sociedad.

“Hay una larga historia de explotación (de pacientes negros) que hace que la comunidad afroamericana desconfíe a la hora de participar en las investigaciones”, revela Jeff Kahn, profesor del Instituto de Bioética de la Universidad John Hopkins.

“Es comprensible que exista esa desconfianza”, reconoce.

Uno de los experimentos más conocidos en el que participaron afroamericanos es el estudio de la sífilis de Tuskegee: durante más de 40 años, científicos financiados por el gobierno estadounidense estudiaron a hombres negros que tenían sífilis en Alabama sin proporcionarles medicamentos para la enfermedad.

“A lo largo de los años, durante la elaboración del estudio, los antibióticos se volvieron un remedio ampliamente disponible y no se les ofrecieron a estas personas”, relata.

“Los investigadores mintieron sobre lo que se les hacía y se les negó el tratamiento en nombre de la investigación”, sentencia Kahn.

“Cuando el estudio de Tuskegee salió a la luz, se establecieron normas y regulaciones para la investigación con seres humanos, que están en vigor desde los años 70”.

Esta historia es una de las razones por las que un segmento de la población, el cual se ha visto muy afectado por la pandemia, suele ser reacio a participar en los estudios o a vacunarse.

Poblacion negra

Getty Images
La población negra está siendo muy afectada por el coronavirus y hay que asegurarse de que reciban “los beneficios de las innovaciones que se están desarrollando”, consideran los expertos.

“Queremos asegurarnos de que las comunidades más afectadas reciban los beneficios de las innovaciones que se están desarrollando”, afirma Kahn.

“Y para ello, esas poblaciones también deben formar parte de los estudios”.

“Debemos honrar a esas personas, a las víctimas del estudio de Tuskegee, iniciando un proceso para asegurarnos de que eso no vuelva a ocurrir. Y también para salvar vidas, especialmente en la comunidad afroamericana, que se ha visto muy afectada por la pandemia”, sostiene Hollis.

“Protegernos los unos a los otros es un deber para con nosotros mismos y para con las personas que amamos”, zanja el escritor.


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