Por si la novia o el novio se echan para atrás... ¡un seguro para bodas!
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Por si la novia o el novio se echan para atrás... ¡un seguro para bodas!

Las pólizas pueden cubrir además la bancarrota de los salones de bodas hasta cancelaciones por asignaciones militares inesperadas.
22 de enero, 2014
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EEUU-SEGURO DE BODA

En esta foto del 12 de octubre del 2013 tomada por Julia Bailey se ve a Shannon y Justin Peach en un carruaje tras su boda en Nueva Orleáns. Con el costo promedio de las bodas en Estados Unidos alcanzando 26 mil dólares, las compañías de seguro han estado vendiendo cada vez más pólizas para protección contra pérdidas por mal tiempo, enfermedad y, en el caso de una firma, arrepentimiento de una de las partes. (Foto AP/Julia Bailey)

 ¿Teme que el novio esté cambiando de opinión respecto a su boda? Hay una póliza de seguro para protegerse.

Ya que el costo promedio de las bodas en Estados Unidos alcanza 26 mil dólares (346 mil 200 pesos), las compañías de seguro han estado vendiendo cada vez más pólizas para protección contra pérdidas por mal tiempo, enfermedad y, en el caso de una firma, arrepentimiento de una de las partes.

Cheryl Winter pagó 500 dólares por una póliza de Travelers Cos. Inc. para cubrir la boda de su hija en Nueva Orleáns, que costó 50 mil dólares (665 mil 770 pesos), preocupada por la posibilidad de un huracán. El clima se portó bien, pero la limosina nunca apareció. Su hija tomó un taxi a la iglesia, y ellos usaron la póliza para reclamar el depósito que no pudieron recobrar del chofer de la limosina.

“Nadie quiere andar caminando por el French Quarter en un vestido largo y zapatos de tacones altos”, dijo Winter, que vive en el área de Houston.

El seguro es ofrecido por un pequeño número de aseguradoras estadounidenses. Las firmas declinaron proveer datos sobre la cifra de clientes, pero dijeron que está creciendo. Las pólizas pueden cubrir la bancarrota de los salones de bodas hasta cancelaciones por asignaciones militares inesperadas. Travelers dice que problemas con contratistas de servicios representan la cuarta parte de los reclamos, especialmente asuntos relacionados con fotógrafos y videógrafos.

Para Travelers, un gigante de seguros con ingresos anuales de 26 mil millones de dólares, las pólizas no afectan demasiado sus finanzas. Pero el seguro de bodas que comenzó a vender en el 2007 es una forma de establecer relaciones con parejas jóvenes que más adelante pudieran pensar en la compañía para seguro de vivienda y otros.

“Pudiera ser el inicio de una relación con una relación con una pareja joven”, dijo Ed Charlebois, vicepresidente de Travelers.

Wedsafe, afiliada con Aon, también ofrece seguro de boda, que difiere poco del seguro especializado que otras firmas ofrecen para otro tipo de eventos y celebraciones.

Para padres preocupados por un desplome de la relación antes de la boda, Fireman’s Fund Insurance Co. ofrece una póliza. Ha estado disponible desde el 2007, pero el administrador del programa dijo que la tasa de fraudes se disparó en los años iniciales porque se compraban pólizas para parejas que se sabía tenían problemas. Esa cobertura ahora es aplicable solamente si la novia o el novio cancelan la boda con más de nueve meses de antelación.

Kyle Brown, director de Bridal Association of America, dijo que recomienda seguro de bodas, pero que estima que las pólizas son adquiridas por menos de 0.5% de las 2 millones de bodas que se celebran anualmente en el país.

“A nadie le gusta pensar en lo malo”, dijo.

AP

*Se toma en cuenta el tipo de cotización del 22 de enero de 2014: 1 dólar por  13,32 pesos.

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India: los desesperados mensajes para salvar a pacientes con COVID

Avani Singh es una de las miles de personas en India que ha tenido que recurrir a las redes sociales para obtener ayuda para su familia.
1 de mayo, 2021
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Mientras una segunda ola de coronavirus causa estragos en India, con más de 350 mil  casos reportados a diario, las familias de los enfermos de covid-19 buscan desesperadamente ayuda en las redes sociales.

Desde la mañana hasta la noche, rastrean cuentas en Instagram, dejan mensajes en grupos de WhatsApp y revisan sus guías telefónicas. Buscan camas en un hospital, oxígeno, el fármaco remdesivir y donaciones de sangre.

Es caótico y abrumador. Un mensaje de WhatsApp comienza a circular: “Dos camas de UCI libres. Minutos después, ya no lo están. Pasaron a ser ocupadas por quien llegó primero.

Otro mensaje: “Se necesita con urgencia concentrador de oxígeno. Por favor, ayuda”.

A medida que el sistema de salud se debilita, es la comunidad, el esfuerzo personal y la suerte lo que decide entre la vida y la muerte.

La demanda supera a la oferta. Y los enfermos no pueden darse el lujo de perder tiempo.

“Buscamos en 200 lugares una cama de hospital”

Cuando comencé a redactar este artículo el viernes, hablé con un hombre que buscaba oxígeno en WhatsApp para su primo de 30 años en Uttar Pradesh, un estado en el norte de India. Cuando terminé de escribir el domingo, había muerto.

Otros están agotados y traumatizados, después de días cargando en sus hombros el peso de encontrar un tratamiento que salve la vida a sus seres queridos.

“Son las 6 de la mañana, la hora a la que comenzamos las llamadas. Nos informamos de cuáles son las necesidades de mi abuelo para el día -oxígeno e inyecciones- lo compartimos en WhatsApp y llamamos a todas las personas que conocemos”, explica Avani Singh.

Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Avani Singh
Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Su abuelo de 94 años está muy enfermo de covid en Delhi.

Desde su casa en Estados Unidos, Avani y su madre, Amrita, describen una extensa red de familiares, amigos, parientes y contactos profesionales, muchas veces lejanos, que les ayudaron cuando el abuelo cayó enfermo y su salud se deterioró rápidamente.

“Usamos todos los contactos que tenemos. Yo buscaba en las redes sociales. Algunas páginas que sigo dicen ‘tal lugar confirmado, tiene cama de UCI’ o ‘este sitio tiene oxígeno’. Entre todos probamos unos 200 lugares“, explica Avani.

Finalmente, a través de un amigo de la escuela, encontraron un hospital con camas, pero descubrieron que no tenía oxígeno. En esos momentos, el padre de Avani estaba inconsciente.

“Entonces publiqué una súplica en Facebook y un amigo sabía de una sala de emergencia con oxígeno. Gracias a ese amigo, mi padre sobrevivió aquella noche“, dice Amrita.

Cuando hablamos el sábado, su perspectiva había mejorado, pero la tarea que tenían por delante Avani y Amrita era conseguir inyecciones de remdesivir. Hicieron algunas llamadas, y el hermano de Amrita en Delhi viajó en auto hasta esos lugares, haciendo unos 160 km en un solo día.

“Mi abuelo es mi mejor amigo. No puedo agradecer lo suficiente a las personas que manejan esas páginas de Instagram por todo lo que están haciendo”, dice Avani.

Pero la información pronto se desactualiza. También les preocupan las informaciones falsas.

“Nos enteramos de que una farmacia tenía los medicamentos pero cuando mi primo llegó allí ya no quedaba ninguno. Abría a las 8:30 de la mañana y la gente llevaba haciendo cola desde medianoche. Solo los 100 primeros recibieron las inyecciones”.

“Ahora venden los medicamentos en el mercado negro. Deberían costar unas 1.200 rupias (US$16) y los venden por 100.000 rupias (US$1.334), y nadie te puede garantizar su autenticidad”, explica Amrita.

Como cualquier sistema que confía en conexiones personales, no todo el mundo recibe una oportunidad justa. El dinero, los contactos familiares y un alto estatus social brindan mayores posibilidades de éxito, así como el acceso a internet y los celulares.

Situaciones desesperadas

En medio del caos, algunas personas tratan de poner algo de orden, centralizando la información, creando grupos comunitarios y usando cuentas de Instagram para hacer circular los contactos.

Arpita Chowdhury, de 20 años, y un grupo de estudiantes en su universidad para mujeres en la capital gestionan una base de datos que ellas mismas recaban y verifican.

Arpita Chowdhury

Arpita Chowdhury
Arpita Chowdhury y otras estudiantes del Lady Shri Ram College, una Universidad en Nueva Delhi, crearon un grupo para coordinar la información en las redes sociales.

“Cambia hora a hora, minuto a minuto. Hace cinco minutos me dijeron que había un hospital con diez camas disponibles, pero cuando llamo ya no hay”, explica.

Con sus compañeras, llama a los números de contacto anunciados en las redes sociales que ofrecen oxígeno, camas, plasma o medicamentos, y publica la información verificada en internet.

Luego responde a las solicitudes de familiares de pacientes con covid que solicitan ayuda.

Es algo que podemos hacer para ayudar, a nivel más básico, dice.

Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
“Necesitamos dos camas de hospital para mis abuelos, ¿saben de algo?”, preguntan en un mensaje. “El Colegio Médico Doon tiene camas de UCI”, responden.
Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
-“SOS, oxígeno en Agra”. -“De acuerdo, averiguo”. “OXÍGENO. Ubicación: Agra, Uttar Pradesh. Disponible el 23 de abril a las 12 del mediodía. Verificado”.

El viernes, Aditya Gupta me dijo que estaba buscando un concentrador de oxígeno para su primo Saurabh Gupta, gravemente enfermo en Gorakhpur, una ciudad en el estado norteño de Uttar Pradesh en donde hubo un gran aumento de casos y muertes.

Saurabh, un ingeniero de 30 años, era el orgullo y la alegría de su familia. Su padre tenía una pequeña tienda y ahorró para que pudiera tener una educación.

“Visitamos casi todos los hospitales en Gorakhpur. Los hospitales más grandes estaban llenos y el resto nos dijeron: ‘Si logran obtener el oxígeno por su cuenta, podremos aceptar al paciente“, explicó Aditya.

A través de WhatsApp, la familia consiguió un cilindro de oxígeno, pero necesitaban un concentrador para hacerlo funcionar. Estaban agotados el viernes, aunque recibieron garantías de un proveedor de que podrían obtener uno.

Pero el dispositivo que tan desesperadamente necesitaban nunca llegó y Saurabh no puso ser ingresado en el hospital.

El domingo, Aditya me dijo: “Lo perdimos ayer por la mañana, murió delante de sus padres”.

Saurabh Gupta

Aditya Gupta
Saurabh tenía 30 años.

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