Obama y otros políticos que han admitido fumar mariguana
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Obama y otros políticos que han admitido fumar mariguana

Este domingo Obama reiteró que la mariguana no es más peligrosa que el alcohol, aunque no la recomienda.
20 de enero, 2014
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Barack Obama

Este domingo 19 de enero, el presidente estadounidense Barack Obama opinó que la mariguana no es más peligrosa que el alcohol.

“Como ya se ha documentado bien, yo fumé mariguana cuando era un menor de edad y lo considero un mal hábito y un vicio, pero no es muy diferente de los cigarrillos que fumé desde que fui un joven hasta gran parte de mi vida adulta. No creo que sea más peligrosa que el alcohol”, dijo el presidente en una entrevista con la revista The New Yorker.

No es la primera vez que el mandatario admite haber fumado cannabis de joven y tampoco es el único líder estadounidense que lo ha hecho. En 2006, cuando aún era Senador, admitió haber hecho uso del cannabis. “Inhalé frecuentemente. Ése era el punto”.

Aquí otros líderes que han aceptado experimentar con mariguana en distintos puntos de su vida.

Bill Clinton

En 1992, cuando aún era candidato a la presidencia de los Estados Unidos, el entonces gobernador de Arkansas admitió haber experimentado con mariguana cuando vivió en Inglaterra, donde estudiaba en la Universidad de Oxford. Recibió múltiples críticas porque admitió haber experimentado con el cannabis, pero jamás haberlo inhalado.

John Kerry

El actual secretario de Estado admitió fumar mariguana durante un debate en 2003, poco antes de convertirse en el candidato a la presidencia por parte de la bancada demócrata. En el debate, el moderador preguntó a todos los presentes quién estaba dispuesto a aceptar haber fumado mariguana en el pasado.

A Kerry lo respaldaron los demócratas John Edwards y Howard Dean.

Sarah Palin

Sarah Palin deja el proceso republicano por la candidatura presidencial. Foto: AP.

Sarah Palin deja el proceso republicano por la candidatura presidencial. Foto: AP.

La republicana que se opone fervientemente al aborto y a los matrimonios entre las personas del mismo sexo parece tener una visión más relajada hacia el consumo de cannabis. En 2006 reconoció al medio Anchorage Daily News de Alaska que había probado la mariguana, “que no podía echarse un Bill Clinton y decir que no la había inhalado”, pero que no le gustó y que ya no fuma.

George W. Bush

bush_hijo

Mientras que jamás aceptó en público haber fumado mariguana, se publicaron distintas grabaciones de conversaciones que mantuvo el expresidente con Doug Wead, amigo de su padre, donde admitía no querer responder a las preguntas sobre el uso de mariguana por que “no quería que algún niño repitiera su error”.

Andrew Cuomo

Cuando aún era el procurador de la ciudad de Nueva York, Andrew Cuomo, el actual gobernador del estado, admitió haber fumado mariguana de joven.

Michael Bloomberg

Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York. Foto: AP

Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York. Foto: AP

El famoso alcalde de Nueva York admitió, en 2002, haber fumado mariguana y haberlo disfrutado. “Experimenté de joven, como muchos en mi generación. Nunca miento así que cuando me preguntaron lo admití. ¿Lamento que mis declaraciones salieran en las primeras planas al día siguiente? Sí, me arrepiento.”

Juan Manuel Santos

Foto: AP

Foto: AP

El actual presidente colombiano reconoció en 2010 que en su época de universitario en Estados Unidos fumó mariguana como la mayoría de sus compañeros en la Universidad de Kansas. Fue en la década de 1970, cuando éste estudiaba Economía y Administración de empresas.

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5 claves para vigilar el aire que respiramos en interiores y evitar el COVID-19

Vigilar el aire que respiramos en interiores, como escuelas u oficinas, es más importante que nunca para evitar el contagio de coronavirus. Aquí te presentamos 5 aspectos a considerar.
28 de agosto, 2020
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Con el regreso a clases y a las oficinas en muchos países, evitar la propagación del coronavirus al interior de edificios se ha vuelto una cuestión clave.

Durante meses se nos ha dicho que nos lavemos las manos y mantengamos el distanciamiento social para evitar al SARS-CoV-2 que causa la enfermedad covid-19.

Pero científicos e ingenieros dicen que también debemos pensar en el aire que respiramos, a medida que los niños vuelven a las aulas y más personas vuelve a sus trabajos.

Hay 5 aspectos clave a tener en cuenta.

1. Si está mal ventilado, aléjate

Cuando entras en una habitación y el aire se siente viciado o cargado, algo anda mal con la ventilación.

No está entrando suficiente aire fresco, lo que aumenta las posibilidades de infectarse de coronavirus.

Investigaciones recientes muestran que en espacios confinados puede haber una “transmisión aérea” del virus, pues hay pequeñas partículas del patógeno que permanecen en el aire.

Un oficinista viendo a través de una ventana

Getty Images
Es importante estar consciente de la calidad del aire que se respira en espacios cerrados.

Así que la entrada de aire fresco es más importante que nunca.

Entonces, si un lugar está mal ventilado, hay que dar la vuelta y marcharse, dice el doctor Hywel Davies, director técnico de la Institución Colegiada de Ingenieros de Servicios de Construcción de Reino Unido.

Es vital tener un flujo de aire limpio: “Si hay alguien infectado en un edificio y entra suficiente aire del exterior, se diluye cualquier material infeccioso que se esté dispersando. Se está reduciendo el riesgo de que otras personas se infecten”.

2. Vigilar el aire acondicionado

Desde las oficinas hasta las tiendas, el aire acondicionado es bienvenido en los días calurosos, pero es importante saber qué tipo de aparato hay.

El más simple, conocido como aire acondicionado split, toma aire de una habitación, lo enfría y luego lo expulsa nuevamente.

Un aire acondicionado split

Getty Images
Las unidades split solo reciclan el aire del interior.

En otras palabras, está recirculando el aire. Esto no es un problema si se visita rápidamente un lugar. Pero puede ser un riesgo si se está en el lugar durante varias horas.

Un estudio de un restaurante en China, publicado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., mostró que este tipo de aire acondicionado jugó un papel clave en la propagación de coronavirus.

En el establecimiento había un cliente “presintomático”, es decir, alguien que estaba infectado pero no se dio cuenta porque aún no había desarrollado síntomas.

Los científicos consideran que liberó el virus al respirar y hablar. El patógeno fue dispersado por el lugar a través de las corrientes de aire de los split en la pared.

El resultado fue que otras nueve personas se infectaron.

Davies insiste en la importancia del aire fresco: “Si hubiera habido un buen suministro de aire exterior, es muy probable que menos personas se hubieran infectado”.

3. Informarse de la ‘proporción de aire fresco’

En un edificio moderno donde las ventanas están selladas, ¿cómo se puede obtener suficiente aire fresco?

Lo más común es tener un sistema de ventilación en el que el aire viciado se extrae de las habitaciones y se canaliza a una unidad de tratamiento, a menudo ubicada en el techo.

Una unidad de aire acondicionado en un techo

Getty Images
Los sistemas más modernos mezclan aire fresco del exterior con el que permanece en el interior de une dificio.

En esos lugares el aire fresco exterior se lleva adentro y se combina con el aire del interior. Lo que se respira es una mezcla de eso.

Dado el riesgo de infección por coronavirus, el consejo profesional es maximizar el suministro fresco exterior.

“Tener un 100% de aire exterior o cerca del 100% es algo bueno“, dice la profesora Cath Noakes de la Universidad de Leeds (Reino Unido).

“Cuanto más aire fresco, menor es el riesgo de que el virus vuelva a circular por el edificio”, añade.

La combinación precisa suele estar en manos de los administradores del edificio.

Pero la desventaja de hacer funcionar aire 100% fresco es el costo: el aire entrante debe calentarse en invierno y enfriarse en verano, todo lo cual requiere energía.

4. Comprobar los filtros

Un sistema de ventilación moderno debe tener filtros, pero estos no son infalibles.

Investigadores en EE.UU. que estudiaron lo que sucedía en el Hospital Universitario de Salud y Ciencia de Oregón encontraron que los filtros atraparon rastros de coronavirus, pero algunos pudieron escapar a él.

Una oficinista con máscara

Getty Images
Los empleados deberían preguntar si hay filtros y qué tanto se verifican.

El profesor Kevin van den Wymelenberg, quien dirigió el proyecto, cree que limpiar los filtros podría revelar si hay alguien infectado trabajando en un edificio.

En Corea del Sur, una empresa de telefonistas ubicada en un edificio de oficinas detectó que una persona fue capaz de infectar a más de 90.

Si los filtros se hubieran revisado con más frecuencia, la presencia del virus podría haberse detectado antes.

Van den Wymelenberg dice que la información de los filtros puede “mostrarnos dónde atacar y cuándo” para combatir las infecciones.

5. Tener cuidado con las corrientes de aire

Cualquier experto en la materia lo dice: el aire fresco es la clave. Pero un especialista en modelar el movimiento del aire agrega que no es tan simple.

Nick Wirth solía trabajar en el diseño de autos de Fórmula 1 y ahora asesora a supermercados y empresas de procesamiento de alimentos sobre cómo administrar el flujo de aire para mantener a las personas seguras.

Gráfico sobre las diferencias de transmisión

BBC

Advierte que si alguien está sentado al lado de una ventana abierta y es una persona contagiada, podría transmitir el virus a otros en la dirección que lleva el viento.

“Si abres una ventana, ¿adónde va a ir el aire? No es deseable que haya gente en una línea directa de ese flujo de aire”, explica.

“Más aire fresco en general es mejor, pero si fluye horizontalmente y está lleno de virus, podría tener consecuencias no deseadas“.

https://www.youtube.com/watch?v=N_i9OcJBtiQ

Al respecto, la profesora Cath Noakes dice que los beneficios de una gran cantidad de aire fresco que diluye la presencia del virus superará cualquier riesgo.

En su opinión, una ventana abierta podría llevar a que más personas reciban el virus, pero en cantidades más pequeñas y menos riesgosas,.

No es de extrañar que haya desacuerdos: todavía hay muchas cosas que no sabemos sobre el virus.

Pero el aire que respiramos formará parte de cualquier esfuerzo para hacer que los edificios sean más seguros.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI&t=2s

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