Costa Rica frente a sus elecciones más inciertas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Costa Rica frente a sus elecciones más inciertas

Costa Rica vota este domingo, pero en lo que a las elecciones presidenciales se refiere ciudadanos y analistas sólo parecen tener una certeza: habrá segunda vuelta.
2 de febrero, 2014
Comparte
Un hombre sostiene un retrato de Rodolfo Piza, candidato presidencial del Patido Unidad Social Cristiana. Foto: AP

Un hombre sostiene un retrato de Rodolfo Piza, candidato presidencial del Patido Unidad Social Cristiana. Foto: AP

Costa Rica vota este domingo, pero en lo que a las elecciones presidenciales se refiere ciudadanos y analistas sólo parecen tener una certeza: habrá segunda vuelta.

Y con las encuestas registrando un alto porcentaje de indecisos y al menos cuatro candidatos con posibilidades de pasar al balotaje la sensación es que cualquier cosa puede pasar.

Efectivamente, según analistas consultados por BBC Mundo, desde que inició la campaña el candidato del oficialista Partido Liberación Nacional, Johnny Araya, ha figurado en la mayoría de los sondeos por delante de sus principales contendientes, pero siempre muy lejos del umbral necesario para ganar en primera ronda y con una marcada tendencia a la baja.

Y la distancia con José María Villalta, del izquierdista Frente Amplio; el empresario Otto Guevara, del Movimiento Libertario; y Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana –así como la brecha entre estos–, no ha hecho sino estrecharse con el paso del tiempo.

¿Suficiente para hacer de las del domingo las elecciones más reñidas en la historia reciente de Costa Rica?

“Tal vez no, pues en el año 2006 uno de los candidatos (Óscar Arias, de Liberación Nacional) ganó por nada más 18.000 votos”, le dijo a BBC Mundo el analista político Constantino Urcuyo.

“Pero seguramente sí son las elecciones más inciertas, pues hay cuatro candidatos que llevan más o menos un número igual de preferencias”, explicó.

Propuestas diferentes

Según Urcuyo, los candidatos con más opciones –de entre los 13 que participan en la contienda– personifican además propuestas políticas bastante diferentes.

“Hay una opción libertaria, liberal clara, que le tiene una fe absoluta en el mercado (Guevara), y una opción estatista, de izquierda ‘a la latinoamericana’, en el sentido de cierta cercanía con el ALBA (Villalta)”, explicó el analista.

“Y después tiene usted una opción de centro-izquierda, socialdemócrata clásica (Solís), y una opción que aunque se dice socialdemócrata de centro lo que realmente ha promovido estos últimos años es la agenda de libre mercado, libre comercio (Araya)”, agregó.

Estos dos últimos candidatos representan a las que se constituyeron en las fuerzas dominantes de la política costarricense durante los dos comicios presidenciales previos.

Pero el evidente desgaste de Liberación Nacional –el partido de Araya– luego de dos períodos consecutivos en el gobierno, significa que ni siquiera el exalcalde de San José tiene garantizado un lugar en el balotaje previsto para el próximo 6 de abril.

Mientras que la que se había consolidado como la principal fuerza de oposición en el parlamento –Acción Ciudadana, el partido de Solís– llega a la votación ocupando el cuarto lugar en las encuestas de opinión.

Desgaste vs momentum

Según el analista Víctor Ramírez, uno de los principales problemas del oficialismo son los diferentes escándalos de corrupción denunciados durante el gobierno de Laura Chinchilla.

“Y Liberación Nacional también ha dado generalizadas muestras de ineficiencia e incapacidad de gestión en temas de infraestructura, de salud, de educación”, le dijo a BBC Mundo.

“Ha habido un crecimiento de la desigualdad, un estancamiento en la lucha contra la pobreza”, apuntó por su parte Urcuyo.

“Hay un cansancio después de ocho años de gobierno del mismo partido”, afirmó el analista, quien cree que los costarricenses se acercarán a las urnas pensando sobre todo en temas como desempleo, continuismo y corrupción.

Mientras, el Partido Acción Ciudadana parece haberse visto afectado al inicio de la campaña por pugnas internas y por su decisión de apostar por un candidato que para ese entonces era un virtual desconocido fuera del mundo de la academia: el politólogo e historiador Luis Guillermo Solís.

Aunque luego de un lento arranque, Solís llega a los comicios del domingo como el candidato con más momentum.

“En las últimas semanas ha tenido un movimiento muy fuerte (en las encuestas), ha duplicado su caudal electoral”, le dijo el analista Ramírez a BBC Mundo.

Pero está por verse si el candidato de centro-izquierda logrará alcanzar y superar a José María Villalta, del izquierdista Frente Amplio, sin duda la gran sorpresa de la campaña electoral.

¿La hora de la izquierda?

Efectivamente, independientemente de si progresa o no a la ronda de balotaje, es casi seguro que la candidatura de Villalta impulsará a la izquierda costarricense a un resultado histórico, garantizándole una importante representación en la Asamblea Legislativa.

“Y aún si son derrotados en las presidenciales, seguramente tendrán un fracción parlamentaria que nunca en la historia de Costa Rica han tenido”, pronosticó Ramírez.

La razón, según Constantino Urcuyo, es que el dinámico Villalta logró posicionarse como el candidato del cambio, “la real oposición al gobierno”.

“Y es un muy buen candidato: confronta, critica, es audaz, valiente”, dijo del abogado y ambientalista de 36 años que fue el único diputado conseguido por el Frente Nacional durante los comicios de 2010.

El reto de Villalta, sin embargo, será el de convencer a los costarricenses de que no es un comunista, como el oficialismo lo ha querido presentar.

“Villalta ha estado jugando la carta de que él está más en la onda de Mujica, Bachelet, Rousseff y Lula que en la onda de Chávez. Mientras que el esfuerzo de Liberación Nacional, el partido de gobierno, es demostrar que es un chavista más”, explicó Urcuyo.

“Y ha sido muy hábil en presentar su opción como de socialismo democrático y no de socialismo marxista. Mucha de la gente que está cansada de los ocho años le ha creído que no se trata de un partido comunista bolivariano”, agregó.

Lo curioso del caso, sin embargo, es que en las encuestas Villalta registra una intención de voto bastante similar a la de Otto Guevara, del Movimiento Libertario, quien está ubicado en el otro extremo del espectro político local e intenta llegar a la presidencia de Costa Rica por tercera ocasión.

Y eso da pie a otra de las pocas certezas con respecto a los comicios del domingo: la ya bastante dividida Asamblea Legislativa de Costa Rica seguramente se fragmentará más, por lo que quien quiera que sea electo presidente de Costa Rica tendrá que concertar para poder gobernar.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es la distimia, uno de los tipos de depresión más difíciles de diagnosticar

Puede comenzar en la niñez o en la adolescencia, antes de los 21 años.
7 de septiembre, 2022
Comparte

Ana Bacovis sintió los primeros síntomas de distimia —trastorno depresivo persistente—, en su preadolescencia. A los 13 años sufría de baja autoestima, tenía problemas con sus relaciones sociales y empezó a tener una visión oscura de la vida.

“Me veía como una persona muy realista, pero en realidad era pesimista. La gente acaba cayendo en una situación en la que se siente eso como normal”, dice esta comunicadora y servidora pública.

Sus padres tardaron un tiempo en darse cuenta de que el comportamiento de su hija era inusual. Los picos de ira e irritabilidad que tuvo fueron los indicios para que Ana buscara ayuda.

“Tenemos una visión distorsionada de la depresión. Yo tenía momentos de alegría, picos muy altos de euforia. Luego eso se acababa y venía la tristeza”, recuerda.

Incluso ya con los síntomas iniciales del trastorno, solo obtuvo un diagnóstico cuando ya tenía signos de depresión más avanzados. Al recibir atención médica, la joven se enteró de que sufría distimia y que presentaba un grado moderado de ansiedad.

Selfie de Ana Bacovis, una joven con el pelo azul.

Archivo personal
Ana Bacovis empezó a tener los primeros síntomas de distimia cuando era adolescente.

Al igual que Ana, es muy común que muchos pacientes reciban el diagnóstico de este tipo de depresión después de estar durante décadas viviendo con los síntomas. A menudo, los signos más evidentes se confunden con la personalidad, el “modo de ser” del individuo. Y esto puede hacer que haya un infradiagnóstico.

“La historia más común que hay es la de alguien que tiene algún tipo de depresión leve o distimia, pero solo cuando los síntomas de la depresión se vuelven más severos el paciente busca ayuda y descubre que padece el trastorno”, destaca Marcelo Heyde, médico psiquitatra y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Pontificia Católica de Paraná (PUCPR).

Qué es la distimia

El trastorno depresivo persistente es una forma crónica de depresión y puede comenzar en la niñez o en la adolescencia, antes de los 21 años. La distimia afecta aproximadamente al 6 % de la población mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La principal diferencia entre la distimia y el tipo clásico de depresión es que, en el que nos ocupa, la persona puede ser funcional y realizar sus actividades con normalidad. Sin embargo, trabajar, estudiar y otras acciones cotidianas son un poco más difíciles de hacer.

“Se pueden hacer las actividades pero con un costo mayor en la rutina y una productividad reducida debido a los síntomas. La persona es funcional, pero a costa de un mayor esfuerzo”, explica Márcia Haag, psiquiatra y profesora de la Universidad Positivo de Curitiba.

Según los expertos consultados por la BBC, aún no hay consenso sobre las causas de la distimia. Por lo general, el trastorno puede ser multifactorial y estar generado por factores estresantes durante la infancia, una presdisposición genética y biológica, un traumatismo o cuestiones sociales.

Un niño con la cabeza apoyada sobre su escritorio.

Getty Images
Esta forma crónica de depresión puede aparecer en la adolescencia.

“Es posible notar que en la fase adulta el paciente llegua a consulta y tiene llanto fácil, pero cuando se profundiza e investiga, se descubre que era un niño silencioso y con dificultades para relacionarse“, señala Bianca Breda, psicóloga y especialista en terapias cognitivas del Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FMUSP).

En el caso de Ana, descubrió que padecía esta enfermedad gracias a su trabajo en un centro de apoyo a niños y adolescentes víctimas de abuso sexual. Al tener atención psicológica en el lugar, la joven pudo entender lo que estaba pasando.

Cómo identificar la distimia y distinguirla de la depresión clásica

A diferencia de otros episodios de depresión, que son más fáciles de reconocer, la distimia tiene características propias “camufladas”.

Además de tener una duración mayor, los signos más comunes pueden manifestarse a través de cansancio, fatiga, baja autoestima, indecisión y pesimismo exagerado.

En la depresión común, la más conocida, la persona tiende a mostrar síntomas exacerbados de tristeza, desánimo, desinterés por las cosas, pérdida de apetito y otros signos que pueden ser percibidos por el entorno y por el propio paciente.

“En la depresión hay una mayor intensidad, el sufrimiento de una persona con depresión suele ser mayor y la clasificamos en leve, moderada y severa. Suele estar ligada a algún evento”, dice Breda.

No es la personalidad

La distimia se considera uno de los tipos de depresión más difíciles de diagnosticar y en muchos casos se confunde como algo “de la personalidad”·

Mujer mira al horizonte a través de una ventana.

Getty Images
La distimia se considera uno de los tipos de depresión más difíciles de diagnosticar y afecta aproximadamente al 6 % de la población mundial.

Debido a este error común, el diagnóstico suele ser tardío y perjudica a los pacientes en la búsqueda del tratamiento correcto, algo que puede tardar décadas.

Es fundamental, según los expertos, dejar de decir que cierta persona es aburrida, que es así y ha sido así toda su vida y que, por tanto, no cambiará más.

“La distimia viene de modo lento y sigiloso. Sin embargo, con los años, a pesar de ser leve, el impacto funcional es grande, ya que la persona se va ganando apodos y etiquetas de gruñón y malhumorado. Esto, que es culturalmente aceptado, va retrasando el diagnóstico y también refuerza el neuroticismo, un rasgo de la personalidad que hace que se vean las cosas de un modo negativo“, explica Heyde.

En el caso de Ana, tenía dificultades para relacionarse en la escuela pero no sabía por qué. “Siempre he tenido una inseguridad mucho mayor, sobre todo en el amor. Me bloqueaba mucho”, dice.

Ella creía que todos esos sentimientos eran parte de su actitud y que, con el tiempo, podría pasar. Pero eso no pasó y los cambios de humor se sucedieron con frecuencia.

Selfie de Ana Bacovis

Archivo personal
Desde que volvió a recibir asesoramiento psicológico, Ana ha notado una mejora significativa

“Quien tiene distimia tiene una relación muy conflictiva consigo mismo. En algún momento te acabas enfadando”, dice Ana.

Cómo buscar ayuda y tratar el trastorno

Es fundamental que el paciente busque ayuda temprana para evitar el infradiagnóstico. Muchas veces, cuando hay una queja específica sobre otra enfermedad no se busca apoyo psiquiátrico y, en general, se recibe el diagnóstico de esa otra dolencia y la distimina pasa desapercibida.

“La depresión en sí tiene hasta un 50 % de casos que no son diagnosticados por los médicos de atención primaria. Imagina lo que pasa con la distimia, donde una persona puede quejarse de sentir cansancio, fatiga y baja autoestima. Es bastante común asociarla con otras enfermedades psiquiátricas, trastorno de ansiedad y uso de sustancias“, dice Haag.

El diagnóstico tardío, refuerza el médico, también puede interferir en la aparición de otras enfermedades o empeorar cada una de ellas.

“La distimia y la depresión afectan al organismo de forma sistémica y puede hacer que empeoren algunos cuadros clínicos como la diabetes, hipertensión y enfermedades reumatológicas, haciendo que el paciente necesite mayores dosis de fármacos o una combinación superior de medicamentos para estabilizar ese cuadro”, dice.

Como todavía hay bastante tabú en relación a los temas de salud mental, identificar el trastorno puede ser aún más complicado. Lo recomendable es buscar atención con psicólogos y psiquiatras, quienes evaluarán el caso y podrán determinar la línea terapeútica correcta, la cual puede hacerse con medicación o solo psicoterapia.

En el momento en que Ana descubrió la distimia, continuó con psicoterapia y terapias “alternativas” ya que, debido a su edad, su psicóloga prefería no recetarle medicamentos.

Durante algunos años, esta servidora pública interrumpió las sesiones de terapia, pero desde el inicio de la pandemia, en 2020, ha regresado. Desde entonces ha notado una mejoría significativa.

Los especialistas refuerzan la importancia de no interrumpir el tratamiento sin la autorización de un profesional de la salud y que se debe observar continuamente la evolución del trastorno.

El seguimiento médico puede durar meses o años, pero es fundamental para mejorar los síntomas y la calidad de vida del paciente.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=bjntTyBEu24&t=1s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.