Periodistas protestan por todo el país
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Periodistas protestan por todo el país

Mientras centenares de periodistas se manifestaban el domingo contra la violencia hacia los trabajadores de la prensa, en Orizaba, Veracruz, el reportero Felipe Madrigal era torturado por la policía municipal.
Por Paris Martínez
24 de febrero, 2014
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Mientras centenares de periodistas en al menos 13 entidades del país se manifestaban, ayer, en contra de la violencia sistemática que se cierne contra los trabajadores de la prensa mexicana, en la ciudad de Orizaba, Veracruz, el reportero Felipe Madrigal era torturado dentro del cuartel de la policía municipal, su delito: cubrir, una noche antes, una manifestación de comerciantes.

Madrigal fue detenido el sábado 22 de febrero, alrededor de las 22:00 horas, en el centro de Orizaba, en donde un grupo de comerciantes protestaba por las agresiones recién sufridas a manos de inspectores de la presidencia municipal, quienes había despojado de sus productos a una indígena que, acompañada de su hija de 8 años, vendedora de globos en la vía pública.

Felipe Madrigal, tras su liberación. //Foto: Cortesía.

Felipe Madrigal, tras su liberación. //Foto: Cortesía.

La protesta de los comerciantes fue rápidamente reprimida por agentes de la policía municipal, quienes (armados con bastones de pelea y ocultando sus rostros con máscaras negras) disolvieron a los manifestantes a golpes, operativo durante el cual fue detenido y conducido a instalaciones policiacas el reportero Felipe Madrigal, colaborador del portal Denuncie sin Miedo.

Tal como revelan imágenes difundidas por la prensa local, tras el operativo policiaco, la zona quedó bajo custodia de elementos militares.

Cerca de 17 horas después de ese operativo, siendo ya domingo 23 de febrero, Madrigal fue liberado por la policía de Orizaba, con lesiones en todo el cuerpo y la cabeza ensangrentada. Según el portal Denuncie sin Miedo, su colaborador no sólo fue golpeado por policías al momento de su captura, sino que, ya dentro de la Cárcel Municipal de Orizaba, Madrigal fue torturado y luego abandonado, desnudo, dentro de una celda “helada”, durante toda la noche.

“Felipe Madrigal Jiménez está delicado de salud y culpamos a Juan Manuel Díez Francos (alcalde priista de Orizaba, Veracruz) de lo que le pudiere ocurrir”, señala la página de Facebook de Denuncie sin Miedo.

La policía de Orizaba liberó a Madrigal, alrededor de las 14:30 horas, prácticamente al mismo tiempo que, en la Ciudad de México,una reportera veracruzana afirmaba, en nombre de todos los participantes en la protesta nacional Prensa, no disparen, que “Veracruz es uno de los lugares más peligrosos del mundo para el ejercicio de periodismo. Veracruz es sinónimo de muerte para los periodistas.”

 Prensa, no disparen

En la Ciudad de México fueron cerca de 500 personas las que se congregaron, ayer, al pie del Ángel de la Independencia, en el Distrito Federal, para protestar por la violencia contra periodistas y trabajadores de medios informativos, manifestación que fue replicada, al menos, en tres ciudades de Veracruz, así como en Sinaloa, Jalisco, Guanajuato, Baja California, Nuevo León, Chihuahua, Querétaro, Chiapas, Morelos, Tabasco, Yucatán, Oaxaca y Campeche.

En la protesta de los informadores –que contó con la solidaridad de académicos, estudiantes de periodismo, activistas y ciudadanos– se exigió al presidente Enrique Peña Nieto garantizar condiciones para el ejercicio de la libre expresión en México y que instrumente una estrategia especial para proteger la integridad física de los trabajadores de los medios de comunicación en todo el país, “empezando por Veracruz”.

Por otra parte, a la PGR se demandó ampliar las investigaciones sobre el asesinato del reportero veracruzano Gregorio Jiménez de la Cruz –caso que dio origen a la movilización nacional de periodistas–, y que sea un juez federal el que tome el expediente.

Al gobierno de Veracruz, además, se demandó garantizar la seguridad de los periodistas que, en ese estado, han protestado por el secuestro y asesinato de Gregorio Jiménez; que cese las “presiones” a los medios de comunicación, y que no emplee los convenios publicitarios “como elemento de censura ni para premiar coberturas favorables en la prensa estatal”, así como que establezca un fondo en beneficio de las familias de los periodistas asesinados en la entidad y que se otorgue a sus hijos becas estudiantiles completas, hasta el nivel superior.

Otra de las exigencias planteadas por los periodistas fue que la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, “rindan cuentas de su desempeño” en materia de asistencia a informadores agredidos o en riesgo, ya que “han dispuesto de recursos millonarios, pero la vida de cientos de periodistas sigue amenazada”.

Al Senado de la República, además, se exigió que cite a comparecer al procurador General de la República, Jesús Murillo, y a su homólogo de Veracruz, Luis Ángel Bravo, “para que expliquen los avances en las investigaciones respecto a los asesinatos de periodistas en Veracruz”, que suman, al menos, una decena de 2010 a la fecha.

Los periodistas que respondieron a la convocatoria a la protesta nacional advirtieron: “Que lo entiendan de una vez todos aquellos que esperan nuestro silencio: no nos vamos a callar. Seguiremos siendo los ojos, los oídos, la conciencia crítica de este país ensangrentado. Con esa determinación daremos seguimiento puntual a nuestras demandas y denunciaremos a las autoridades que no sean capaces de llevar a cabo su encomienda.”

Y, por último, a la ciudadanía se reiteró: “Queremos justicia para nuestros muertos y desaparecidos. Queremos defender tu libertad de ser informado y nuestra libertad de informarte. Queremos un México democrático donde no haya impunidad. Queremos respeto. No queremos tener que volver a gritar ¡Prensa, No disparen!”

Epílogo: Sinaloa

Este mismo domingo, siendo las 20:03 horas, el periódico Noroeste, de Sinaloa, denunció que reporteros de su portal (noroeste.com) fueron amenazados telefónicamente, luego de que solicitaran información al gobierno municipal de Mazatlán, en torno a la presencia de policías locales en la escolta de Joaquín Guzmán Loaera, el líder del Cartel de Sinaloa, detenido este fin de semana.

“Luego de buscar telefónicamente a autoridades municipales, y sin haber subido aún información directa de la acusación (contra policías municipales de Mazatlán) en el portal de Noroeste.com, se recibieron las llamadas de amenaza en la redacción de este diario”, señaló la publicación, a través de su página web.

“En los últimos años –destacó la denuncia publicada–, Noroeste ha sido objeto de numerosas amenazas, robos, ataques e, incluso, en 2010 el edificio del periódico en Mazatlán fue rafagueado con armas de alto poder. De todos los ataques se han interpuesto denuncias ante las autoridades competentes. Todos continúan impunes y las autoridades no han ofrecido ninguna garantía.”

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COVID: 'Brasil es como un Fukushima biológico, un reactor nuclear que está fuera de control'

Miguel Nicolelis, un reconocido neurocientífico y profesor de la Universidad de Duke, en EE.UU., advierte sobre el riesgo que representa la situación sanitaria de Brasil para el mundo.
16 de abril, 2021
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Miguel Nicolelis habla de la situación de Brasil como un “Fukushima biológico”. “Cuando la gente me pide que haga una metáfora, digo que para mí es como Chernóbil o Fukushima, un reactor nuclear, pero uno biológico, que está fuera de control en una reacción en cadena”, dice para BBC Mundo el reconocido neurocientífico y profesor de la Universidad de Duke (Estados Unidos) desde su casa en Sao Paulo.

Desde que comenzara la pandemia, la covid-19 ha dejado allí 13 millones de infectados y más de 350,000 muertos, convirtiendo a la nación sudamericana en el segundo país con más decesos después de EE.UU. (559,000), según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Mientras se teme que una variante más contagiosa del virus, la P.1, esté impulsando el aumento de casos, no son pocos los expertos y trabajadores sanitarios que denuncian que el sistema de salud está, en algunas áreas, al borde del colapso.

En ese contexto, la de Nicolelis, quien ha asesorado a algunos estados de la región noreste del país en la lucha contra la enfermedad que causa el SARS-Cov-2, es una de las voces que alertan sobre la gravedad de la situación.

Semillero

Según el experto, los factores que explican cómo Brasil se volvió un reactor nuclear biológico fuera de control se pueden resumir en tres: la “falta de liderazgo gubernamental, la ignorancia (del gobierno) y la confianza en noticias e información falsa o el negacionismo científico”.

Miguel Nicolelis

Cortesía: Miguel Nicolelis
Uno de los proyectos más conocidos del neurocientífico Miguel Nicolelis es el que permitió que en la inauguración del Mundial de 2014, el saque de honor lo hiciera un paciente parapléjico que usó un exoesqueleto controlado por su cerebro.

Y para el científico, es fundamental que no sólo Latinoamérica sino el mundo sepan que lo que está pasando “no es culpa del pueblo brasileño”.

“Los brasileños quieren salir de esto, no quieren exportar variantes a todo el mundo”, señala, pero apunta a lo que considera ha sido una ausencia de estrategia y dirección para enfrentar la pandemia por parte del gobierno federal, al que acusa de carecer de empatía.

“El gobierno brasileño nunca diseñó una estrategia o tomó alguna iniciativa con la intención real de luchar contra la pandemia”.

Y así, advierte, Brasil se ha convertido en un semillero de variantes que amenazan al mundo. “Literalmente permitimos que este virus esté haciendo estragos por todo el país, que es enorme”.

“A pesar de que tenemos un sistema nacional de salud pública que es bastante bueno, el gobierno nunca lo aprovechó para financiarlo y fortalecerlo significativamente en medio de esta crisis”.

Enfermera en un hospital

Fabio Teixeira/Anadolu Agency/Getty Images
Unidad de Cuidados Intensivo del Hospital Municipal de Sao José, en Río de Janeiro.

Como consecuencia, “estamos en medio de un colapso de la salud nacional, algo que nunca ha sucedido en la historia de Brasil”.

Varios estados han reportado escasez de suministros de oxígeno y sedantes.

Nicolelis habla además de la alta tasa de ocupación de las unidades de cuidados intensivos en varias zonas del país, cercano al 100% en algunos casos.

Todo esto es “la razón por la que tenemos tantos casos y tantas mutaciones que ocurren simultáneamente en todo el país”.

“Y cuando hay un número alto de mutaciones como las que estamos teniendo, el surgimiento de variantes es lo esperado. Es algo que puedes dar por sentado que va a suceder”.

El instituto brasileño de salud pública Fiocruz dice que ha detectado 92 variantes de coronavirus en el país, incluyendo la P.1.

El gobierno

Nicolelis cuestiona que en Brasil no se haya creado un comando central, un grupo de trabajo científico o “un liderazgo proveniente del presidente y de su gobierno que fuese eficaz para atender toda esta tragedia”.

Hombre siendo vacunado

MAURO PIMENTEL/AFP via Getty Images
El presidente Bolsonaro dijo que 2021 será el año de la vacunación de los brasileños.

“El presidente negó la gravedad de la crisis desde el principio”, recuerda el experto.

Ya en marzo de 2020, Jair Bolsonaro criticó el cierre de escuelas y comercios en algunas partes de su país por el coronavirus, al que comparó con una “gripecita” o “resfriadito”.

“Hizo campaña contra cualquier medida de aislamiento social, se opuso a las mascarillas”, prosigue el experto. Y eso, en su opinión, creó una “confusión masiva” en todo el país.

Nicolelis está lejos de ser el único que ha cuestionado la forma en la que el líder ha manejado la pandemia.

Médicos responsables de unidades de cuidados intensivos consultados por BBC Brasil señalaron que a pesar de ser defendido por el mandatario, el llamado “kit covid” o “tratamiento temprano” para el coronavirus contribuye a aumentar el número de muertes de pacientes críticos.

Y es que “más de un año después del inicio de la pandemia en la nación sudamericana, el líder sigue respaldando el uso de medicamentos como la hidroxicloroquina y la ivermectina, pese a que varias investigaciones indican que estos fármacos no son efectivos en el tratamiento de la covid-19″, señaló la periodista Nathalia Passarinho.

“El mundo entero sufrirá las consecuencias”

De acuerdo con el profesor, “si Brasil no está bajo control, (si hay) cientos de miles de casos todos los días, vamos a tener un depósito de nuevas variantes que pueden surgir y extenderse a América del Sur y a América Latina, y luego al mundo entero en cuestión de semanas”.

Entrada de un servicio de Emergencia

MARCIO JAMES/AFP via Getty Images
Varios estados, en Brasil, han reportado escasez de suministros de oxígeno y sedantes.

“Si se permite que tanta gente se infecte todos los días y no se hace nada para controlar esta pandemia aquí, el mundo entero sufrirá las consecuencias”.

Se trata, en su opinión, de una amenaza contra los esfuerzos de la comunidad internacional para frenar la pandemia.

Nicolelis es uno de los tantos expertos brasileños que cree que Brasil debe entrar en un confinamiento nacional.

“Sería la única alternativa que realmente tenemos en este momento para intentar bajar drástica y rápidamente el número de casos nuevos y reducir la transmisión del virus”, señala.

Pero Bolsonaro se opone a cualquier medida de confinamiento, pues sostiene que el daño a la economía sería peor que los efectos del propio virus y ha tratado de revertir, en los tribunales, algunas de las restricciones impuestas por las autoridades locales.

El presidente argumenta que las medidas de ese tipo hacen a los pobres más pobres.

Vacunación

Una de las prioridades, según Bolsonaro, es la vacunación masiva. De hecho, ya dijo que 2021 será “el año de la vacunación de los brasileños“.

“Estamos y hemos estado desde el principio luchando sin descanso contra la pandemia. Somos un ejemplo para el mundo”, indicó el presidente.

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil

Reuters
El presidente Bolsonaro se opone a un confinamiento nacional que muchos expertos y científicos brasileños recomiendan para frenar la propagación del virus.

Según el Ministerio de Salud de Brasil, 24.809.790 personas han recibido ya la primera dosis y 8.000.733 la segunda, en un país de más de 210 millones de habitantes.

De acuerdo con el periodista de la BBC Jake Horton, para fines de marzo el país había recibido la mitad de las 46 millones de dosis que tenía como objetivo.

“Brasil ha ordenado ahora dosis suficientes para vacunar a toda su población, pero los críticos dicen que estos acuerdos llegaron demasiado tarde, ya que otros países grandes con un poder adquisitivo similar ahora están por delante en la cola”, señaló Horton.

Brasil, destacó, cuenta con “un sólido historial en la realización de campañas de vacunación y, en comparación con muchos otros países de América Latina, tiene una infraestructura de atención médica bien establecida”.

Sin embargo, explica Nicolelis, confiar en un programa de inmunización “claramente no es suficiente para solucionar el problema”.

Y Chile lo demuestra.

El ejemplo del vecino

Para el docente, Chile se ha convertido en un ejemplo de lo que se debería hacer: una combinación de medidas.

Prototipos de vacunas

Getty Images
En marzo, el Instituto Butantan informó que solicitaba la autorización de las entidades reguladoras brasileñas para iniciar los ensayos clínicos en humanos de su candidata a vacuna contra covid-19.

Aunque el país ha avanzado con rapidez en las jornadas de vacunación, ha tenido que imponer medidas de confinamiento porque registró un aumento de los casos.

Y es que se ha demostrado que la vacunación no puede sustituir otras medidas de prevención, como el distanciamiento social y el uso de mascarillas.

Nicolelis, quien ha vivido en Estados Unidos desde 1989, cuenta que la pandemia lo agarró en Brasil cuando se encontraba visitando a su madre en Sao Paulo.

Fue invitado a coordinar un grupo de científicos para asesorar a los gobiernos de los estados del noreste del país de cara a la crisis generada por el nuevo coronavirus.

Por casi un año, trabajó como voluntario.

“Básicamente me encontré en medio de la crisis haciendo algo que había hecho cuando era estudiante de medicina, pues comencé mi carrera científica trabajando en temas epidemiológicos”.

Dice que, como muchos brasileños, se ha confinado por su cuenta en su apartamento por más de un año.

Entre las soluciones que vislumbra, insiste, está un confinamiento nacional, que dure al menos 30 días y que empiece cuanto antes, y que se pueda conseguir vacunar entre dos y tres millones de personas cada día.

“Hay soluciones”, dice, para evitar que se siga profundizando “la tragedia”.


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