Preguntas para entender las protestas en Venezuela
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Preguntas para entender las protestas en Venezuela

En Caracas, Venezuela, tres personas murieron a tiros cuando se desató la violencia luego de una manifestación en contra del gobierno de Nicolás Maduro, el miércoles 12 de febrero. Desde entonces se han visto marchas a favor y en contra del gobierno.
17 de febrero, 2014
Comparte
Estudiantes cantan consignas contra el presidente venezolano Nicolás Maduro en una marcha en Caracas, el lunes 17 de febrero. Foto: AP.

Estudiantes cantan consignas contra el presidente venezolano Nicolás Maduro en una marcha en Caracas, el lunes 17 de febrero. Foto: AP.

El miércoles pasado, la mayoría de los manifestantes ya se habían retirado de lo que hasta entonces era una movilización pacífica cuando individuos en motocicletas abrieron fuego contra el resto de la muchedumbre.

Dos estudiantes activistas y un simpatizante del gobierno murieron en los hechos de violencia. También se registraron decenas de heridos, pero esa cifra ha aumentado a los cientos, según las agencias de noticias.

Las movilizaciones forman parte de la más reciente serie de protestas masivas contra las políticas del presidente Nicolás Maduro. BBC Mundo le explica de qué se tratan.

¿Quiénes protestan?

Lo que empezó hace poco más de una semana como una manifestación estudiantil contra la inseguridad, en varios estados del país, ha desencadenado en una serie de movilizaciones a las que se han añadido varios grupos políticos y otros sectores de la sociedad con resultados violentos.

Inicialmente, estudiantes en el estado andino de Táchira, que exigían mayores medidas de seguridad, fueron arrestados por desorden público. Este hecho generó otras protestas en ese estado y en Mérida, que resultaron en disturbios y más arrestos.

Figuras de la oposición se unieron al clamor, instando a sus simpatizantes a salir a las calles en busca de un cambio de gobierno.

Entretanto, el movimiento estudiantil convocó, para el miércoles pasado, una marcha en apoyo a sus colegas arrestados en la cuál también participaron grupos opositores.

El gobierno, por su parte, organizó su propia marcha para celebrar el Día de la Juventud, una fecha patria venezolana que conmemora una batalla de la guerra de Independencia.

Hacia el final de la tarde se presentaron enfrentamientos violentos entre simpatizantes y opositores al gobierno, cuya naturaleza es objeto de disputa.

¿Por qué protestan?

Originalmente, como menciona nuestro corresponsal, contra la inseguridad.

Sin embargo, a eso hay que añadirle inflación, escasez, incertidumbre, mercado negro y apagones los que han generado tanto malestar entre algunos sectores. Eso sin mencionar a los opositores de derecha que buscan cambiar 15 años de políticas “chavistas”, iniciadas por el fallecido mandatario Hugo Chávez, y continuadas por su sucesor, Nicolás Maduro.

Manifestantes levantan las manos para mostrar que están desarmados y que actúan de forma pacífica durante una protesta efectuada en Caracas, el domingo 16 de febrero. Foto: AP.

Manifestantes levantan las manos para mostrar que están desarmados y que actúan de forma pacífica durante una protesta efectuada en Caracas, el domingo 16 de febrero. Foto: AP.

Venezuela tiene una de las tasas de homicidio más altas del mundo. Grupos ciudadanos denuncian la impunidad con la que la delincuencia opera y apuntan un dedo acusador a las milicias armadas.

Pero el país también sufre de la más alta inflación en la región que, en 2013, llegó al 56,2%.

Productos básicos como la leche, el azúcar, medicamentos, hasta papel higiénico con frecuencia no se encuentran en las tiendas.

Desde 2003, el gobierno de Chávez impuso un control cambiario a las monedas extranjeras en un intento para frenar la fuga de capitales y mantener los precios de la canasta básica. El dólar oficial está a 6,3 bolívares pero en el dólar negro vale diez veces más y es con base en ese mercado negro que los venezolanos calculan el costo de vida.

A eso se le suman los apagones de energía que ocurren con frecuencia. Dos en la capital, Caracas, en 2013, pero muchos más en otras regiones.

¿Qué dice el gobierno?

El presidente Nicolás Maduro condenó los incidentes de la manifestación del miércoles y los atribuyó a un levantamiento “nazifascista” que buscaba un golpe de Estado.

“No habrá golpe de Estado en Venezuela, tengan la seguridad absoluta, que lo sepa el mundo”, declaró.

Maduro exhortó a la paz pero resaltó que aquellos que participaron en la violencia no quedarían impunes, al tiempo que expresó su apoyo a las investigaciones que realizará la Fiscalía General para determinar los posibles responsables.

Un día después, según señalan medios locales, el gobierno emitió una orden de arresto contra el líder opositor Leopoldo López, a quien señala de encabezar las protestas del miércoles.

Está acusado de instigación a delinquir, intimidación pública, daños a la propiedad pública y hasta homicidio intencional calificado.

López, uno de los líderes opositores de mayor proyección, fue alcalde del municipio caraqueño de Chacao -uno de los focos de la oposición- pero, en 2008, fue inhabilitado de ejercer cargos públicos.

Un manifestante enmascarado de la oposición sostiene un cartel durante una protesta en Caracas, el sábado 15 de febrero, 2014. Foto: AP.

Un manifestante enmascarado de la oposición sostiene un cartel durante una protesta en Caracas, el sábado 15 de febrero, 2014. Foto: AP.

¿Cuál es la respuesta de los opositores?

Carlos Vecchio, uno de los dirigentes del partido de López dijo que la orden de arresto “forma parte de un plan para criminalizar la protesta”.

Activistas estudiantiles coincidieron con las declaraciones de Vecchio señalando que no se puede calificar el reclamo a los cambios de “golpista”.

“Siempre que se sale a protestar por un derecho, el gobierno sale con el discurso de que ‘sufrimos un golpe de Estado’ o que ‘se está fraguando una agenda oculta para desestabilizar'”, dijo la líder estudiantil Gabriela Arellano.

Arellano aseguró que si el gobierno no quiere ver más protestas, tiene que responder a las exigencias de los estudiantes.

No obstante, a pesar del llamado a más movilizaciones por parte de la dirigencia estudiantil y otros dirigentes de la oposición, después de los disturbios del miércoles, la respuesta ha sido limitada.

Es posible que se deba a una oposición fracturada.

Henrique Capriles, excandidato presidencial y, hasta ahora, principal figura opositora, se distanció de las iniciativas de Leopoldo López y condenó la violencia.

Capriles no considera que este sea el mejor momento para movilizaciones masivas contra el gobierno y ha criticado los llamados de un ala de la oposición para exigir la salida anticipada del Gobierno del poder.

El excandidato presidencial defiende la opción por un “camino más largo” que evite situaciones que conduzcan a la violencia.

“Esta lucha es una resistencia, pero esta resistencia no crece si nos planteamos salidas que no nos llevan a nada”, manifestó.

La postura menos beligerante de Capriles ha ocasionado una caída en su popularidad, mientras que López empieza a perfilarse como el nuevo rostro de la oposición.

En los medios sociales hay constantes elogios para las protestas y los que exhortan a estas, mientras reservan duras críticas contra Capriles, algunos, inclusive, catalogándolo de traidor.

¿Cuál es la situación de los detenidos, encarcelados y heridos?

Las cifras de detenidos, liberados, recluidos y heridos varía según quién los cuenta. Los números también cambian a medida que las fuentes añaden más información o se resuelven los casos individuales.

Una joven protesta contra la censura del gobierno de Nicolás Maduro durante una marcha en Caracas, el lunes 17 de febrero, 2014. Foto: AP.

Una joven protesta contra la censura del gobierno de Nicolás Maduro durante una marcha en Caracas, el lunes 17 de febrero, 2014. Foto: AP.

Lo que no está en disputa son las tres personas que murieron el miércoles, 12 de febrero: dos estudiantes activistas y un simpatizante del gobierno de los llamados colectivos.

En cuanto a los detenidos, las cifras oficiales indican que 99 personas han sido aprehendidas hasta el domingo 16 por su supuesta participación en hechos de violencia u otros delitos en Caracas y otros estados.

La mayoría de estas personas han sido puestas en libertad tras dictárseles medidas cautelares, según el sitio de la Fiscalía, y 13 personas han sido privadas de su libertad.

Para el 13 de febrero, tras el día de mayor violencia, las autoridades colocaban el número de heridos en 66. Pero las agencias de noticias informan que esa cifra ha ascendido a los cientos.

Por otra parte, el Foro Penal Venezolano -una ONG- actualiza el número de detenidos a 155, la mayoría en Caracas, donde seis están recluidos esperando la decisión de los tribunales.

También informan de seis personas bajo arresto domiciliario en Valencia y otros tantos con régimen de presentación y prohibición de participar en más manifestaciones.

Hablan de uno más detenido en la comandancia de Guarenas y cuatro personas en los calabozos en Barinas, de los que no se tiene más información.

La ONG también menciona a 22 heridos, 14 de ellos de bala, tan solo en el estado de Lara.

Una abogada del Foro Penal Venezolano denunció al noticiero colombiano NTN24 que algunos detenidos habían sido víctimas de torturas por parte de la policía.

Afirmó que se les administró descargas eléctricas, golpes y amenazados de ser quemados tras ser rociados con gasolina.

No habido confirmación independiente de esta versión, y el gobierno no ha respondido a estas denuncias.

El contexto de la protesta

De cualquier manera que se interpreten lo hechos de la última semana, Venezuela enfrenta difíciles retos y un largo camino hacia la estabilización.

En primer lugar, el país está tan polarizado políticamente que cualquier acción que tome el gobierno no tarda en encontrar una reacción contraria de igual fuerza. El fenómeno también se da a la inversa.

La situación no contribuye a atacar el principal problema más apremiante: el pobre estado de la economía. La oposición insiste en que la culpa la tiene el manejo que le ha dado el gobierno, mientras que desde el oficialismo se habla de una “guerra económica” impulsada por los enemigos de la Revolución Bolivariana.

La alta tasa de inflación y la escasez de productos básicos no se ha podido resolver.

La Asamblea Nacional otorgó poderes especiales al presidente Maduro para decretar varias leyes que buscan aumentar el control estatal de la economía.

Entre ellas está limitar las ganancias sobre la venta de los artículos y fijar precios justos al consumidor.

Pero los críticos aseguran que estas medidas solo profundizarán más las distorsiones de la economía, creando mayor escasez y un mercado negro descontrolado.

Contenido relacionado

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Desaparecidos en México: 'Encontré a mi hijo en una fosa clandestina que yo misma excavé'

La crisis de desaparecidos en México suma ya más de 83.500 personas. Muchas madres se han organizado para buscar a sus familiares, incluso en fosas clandestinas. Cecilia Delgado encontró a su hijo en una de ellas.
4 de marzo, 2021
Comparte

La noche del 2 de diciembre de 2018 fue la última vez que vieron con vida a Jesús Ramón Martínez Delgado.

Estaba en su negocio en Hermosillo, Sonora, cuando dos policías que llegaron en una patrulla lo subieron en una camioneta que los seguía.

Su madre, Cecilia Delgado, comenzó entonces una búsqueda sin descanso. Primero por hospitales, cárceles, municipios cercanos. Después, en fosas clandestinas, donde lo encontró tras dos años de buscarlo sin descanso.

Su historia es un relato del horror que viven miles y miles de familias en México, donde suman ya más de 83.550 desaparecidos.

BBC Mundo contactó a la fiscalía del estado de Sonora. La vocera dijo que no puede dar mucha información porque es un caso en investigación. Pero la fiscal del estado, Claudia Indira Contreras, ha prometido justicia a Delgado y castigar “a quien sea que resulte culpable”.

Esta es la historia de Cecilia Delgado contada en primera persona


Cecilia Delgado con su hijo, Jesús Ramón Martínez, antes de su desparición.

Cortesía Cecilia Delgado
Cecilia Delgado con su hijo, Jesús Ramón Martínez, antes de su desparición.

Cuando mi hijo desapareció le prometí que lo iba a encontrar.

“Hijo, te prometo que te voy a regresar a casa. Te lo prometo, hijo de mi alma. Así me tarde toda una vida, así te tenga que buscar en el infierno“, le dije.

Después de dos años cumplí mi promesa. No como yo quería, pero lo encontré.

Todavía cierro mis ojos y lo veo en esas condiciones en las que estaba. No se lo merecía.

La noche de su desaparición, Jesús Ramón estaba con un amigo en su negocio, un expendio de cervezas, cuando llegaron una patrulla estatal y otra camioneta, una Chevrolet Silverado blanca con doble cabina.

Además del video de la cámara CCTV hay testigos de que dos policías lo subieron a la camioneta blanca y se lo llevaron. Nadie volvió a verlo vivo.

En la policía estatal me dijeron que me iban ayudar, que me iban a regresar a mi hijo. Me pidieron que me fuera y aseguraron que me iban a llamar. Jamás lo hicieron.

Tuve que encontrar a mi hijo yo sola porque ellos no hicieron su trabajo.

Cecilia Delgado

Lorenza Sigala
A la fecha Cecilia Delgado ha ayudado a exhumar 194 cadáveres.

Mi hijo tenía 34 años cuando se lo llevaron. Era muy alegre, le encantaba la música, bailar, cantar. Me llamaba “mi reina”, siempre me decía que me amaba y me lo demostraba.

Dejó tres hijos. La más pequeña tiene apenas 5 años. Es la que más sufre por la ausencia de su padre. “Abuela, ¿por qué te tardaste tanto en encontrar a mi papá?”, me pregunta llorando sin consuelo. Es algo que me duele en el alma.

Muerta en vida

Que un hijo desaparezca es lo más terrible que le puede pasar a una madre.

Me robaron todo. Me dejaron muerta en vida.

Poster de Buscadoras por la paz

Cortesía Cecilia Delgado
La desaparición de Jesús Ramón llevó a que Cecilia fundara “Buscadoras por la paz”.

Esos dos años fueron el infierno. Siempre pensando: “¿Dónde estará, estará comiendo, lo matarían, qué le harían?”. Es un dolor inimaginable que me carcome por dentro. Nunca jamás en la vida pensé que existiera tanto dolor.

En las noches, en la soledad y la oscuridad, la incertidumbre pega todavía más.

Todavía voy caminando y siento que es solo el cuero, porque yo ya estoy muerta por dentro. Yo estoy muerta.

Perdí las ilusiones de todo, las ganas de vivir. Solo me movía el saber que si yo no buscaba a mi hijo, nadie lo iba a hacer. Que si yo moría, nadie lo iba a encontrar.

Empecé a buscarlo por hospitales, cárceles, en muchos de los municipios de Sonora.

Luego empecé a excavar fosas clandestinas. Aunque en mi corazón siempre desee que estuviera vivo. Y se lo pedía a dios.

Me uní a un par de colectivos que excavan fosas clandestinas. Y luego, fundé el mío, Buscadoras por la Paz Sonora.

“Buscamos tesoros”

La mayoría de veces nos enteramos de la ubicación de esas fosas, donde han enterrado cuerpos, por llamadas anónimas.

Vamos allí armadas. Nuestras armas son el pico, la pala y una varilla. Vamos a donde sea, al campo, al monte, incluso a casas. Aquí el clima es extremo, el calor a veces supera los 50 grados centígrados, vemos cómo el vapor sale de la tierra. Otras veces, un frío que congela.

Colectivo Buscadoras por la Paz de Sonora.

Lorenza Sigala
Las mujeres del colectivo buscan incansablemente a sus hijos.

Pero nada nos detiene. Es más grande el amor que tenemos por nuestros hijos, que la dureza del clima, el hambre o el miedo.

Vamos a buscar a nuestros tesoros.

Para nosotros son tesoros porque los encontramos en fosas clandestinas que tenemos que excavar. Y son, por desgracia, cadáveres.

Aún así, con todo el horror que esto significa, el encontrarlos y darles una sepultura digna nos da una relativa paz.

Sacamos a esos tesoros de la oscuridad, de esos hoyos donde después de matarlos los entierran de una manera tan vil, tan cruel que no me explico como pueda existir gente así, sin corazón, que pueda hacer tanto daño.

¿Qué pudieron haber hecho para que les hagan todo lo que he visto? Son cosas tremendas. Se ensañan de una forma bestial, igual con hombres que con mujeres.

Colectivo Buscadoras por la Paz de Sonora.

Cortesía
El colectivo “Buscadoras por la paz” es uno de varios similares que operan en México.

Recuerdo cómo encontramos a un muchacho, creo que era un jovencito porque sus pies eran muy chiquitos. Estaba encadenado. Encadenadas sus piernas y con candado. Sus manos, amarradas con un alambre. Enterrado a más de metro y medio de profundidad.

A otros los encontramos calcinados a tal punto que será imposible identificarlos. Me duele en el alma. Pienso en sus madres, que nunca podrán encontrarlos.

“La realidad de México”

Muchos nos critican porque hacemos transmisiones en vivo en redes sociales de nuestras búsquedas. Las imágenes que se ven son muy fuertes y nos dicen que somos amarillistas.

Pero es la realidad que estamos viviendo. No es de dios que nosotros tengamos que sacar a nuestros hijos de esos lugares tan feos. De esos hoyos que incluso a veces ponen a cavar a la persona que van a matar.

Si hacemos los videos es porque queremos que la gente vea nuestra labor, lo que estamos pasando. A nadie le gusta. A mí no me gusta andar excavando fosas clandestinas. Pero es la realidad de México.

Las desapariciones forzadas están a la orden del día. Los que se indignan por ver un video, mejor que se indignen con las personas que matan a otras y con las autoridades que no hacen su trabajo.

A nosotros no nos correspondería, con todo y el dolor que cargamos, estar sacando a nuestros hijos de ahí.

Sabemos que a la mayoría de los desaparecidos los vamos a encontrar muertos, es muy raro el que regresa vivo. Y a estas alturas encontrar sus cadáveres es un privilegio.

Además, las víctimas y sus familias son revictimizadas. Es muy común que digan que si los mataron es que “andarían en algo malo”, que estaban de una manera u otra ligados al narcotráfico.

Eso es una vil mentira. Yo conozco a muchos, muchos que se han llevado que eran totalmente inocentes. Hay de todo: hombres, mujeres, jóvenes e incluso niños.

Y de los que hicieron algo malo, pues que lo procesen judicialmente, no que pongan a la familia en este infierno.

Quienes se los llevan muchas veces pertenecen al crimen organizado, pero a veces también algunas autoridades están coludidas con ellos, como fue el caso de mi hijo.

En México han matado a madres y padres por buscar a sus hijos. Por eso, muchos nos preguntan si no tenemos miedo. La verdad es que no. Y no lo digo solo por mí, sino porque lo veo en mis compañeras.

No tenemos miedo. El miedo más grande fue perder a nuestros hijos y ya lo vivimos.

Si hubiera sido posible, yo hubiera dado mi vida. La hubiera dado una y mil veces a cambio de la de mi hijo.

“Yo desenterré a mi hijo”

Después de dos años de búsqueda sin descanso, encontré a mi hijo en una fosa clandestina que yo misma excavé.

Yo misma desenterré a mi hijo. Fue algo terrible.

Fue el 25 de noviembre de 2020, exactamente dos años después que lo viera por última vez.

Buscábamos cuerpos en un lugar donde había una docena de fosas.

Cuando lo encontré, lo reconocí de inmediato. Una madre no se puede equivocar.

Supe que era él por los brackets en sus dientes, por su muela del juicio y porque en su cráneo todavía tenía su cabello. Su pelo castaño, con sus rulitos que no le gustaban y que siempre se peinaba con mucho gel para que no se le vieran. (Llora sin consuelo).

Después vi su ropa. Y comprobé que sí, que era mi niño.

Grité y grité. “No, no, no. No puede ser”, repetía llorando.

Pero sabía que era cierto.

Las pruebas de ADN que llegaron días después solo volvieron a confirmarlo.

Me derrumbé. El mundo se me vino abajo. A pesar de todo, esperaba un milagro.

"Cuando lo encontré, lo reconocí de inmediato. Una madre no se puede equivocar". ", Source: Cecilia Delgado, Source description: , Image:

Yo quería tener las cenizas de mi hijo en mi casa, pero mis otros dos hijos me insistieron que no. Que tenía que dejarlo en el panteón, para que yo pudiera seguir viviendo de alguna forma.

El 8 de diciembre lo enterramos.

Durante seis horas le cantamos sus canciones, le tocamos música y bailamos. Así como él en alguna ocasión me había dicho, medio en broma, medio en serio, que quería que hiciéramos cuando muriera.

Yo le dije que se callara, que estaba loco. Que primero iba a morir yo.

Ni en mis peores pesadillas hubiera podido imaginar que me lo iban a arrebatar así.

Por eso quiero decirles a todos en México que no esperen a pasar por lo mismo que yo, que nosotras, las miles de madres que estamos así, no queremos que le pase a nadie más.

La búsqueda sigue

A la semana de encontrar a mi hijo, volví a agarrar mi pala e irme al monte con mis compañeras.

Desde que desapareció Jesús Ramón he encontrado con los distintos colectivos un total de 194 tesoros. Pero la situación es tan terrible que esta búsqueda no puede parar.

Moisés Reynoso

Cortesía Cecilia Delgado
Ahora Cecilia también busca a su sobrino, Moisés Alfonso Reynoso.

Hace siete meses también desapareció mi sobrino Moisés Alfonso Reynoso Delgado, de 28 años, hijo de mi hermana. Igual que a mi hijo yo le prometí que lo iba a encontrar.

También les he prometido a otras madres que no me detendré hasta que encontremos a sus hijos. Y las promesas se cumplen.

Por desgracia hay todavía miles y miles de tesoros por desenterrar.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=oti5ff60UZE&t=40s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.