Beber o no agua de la llave, ¿sabes qué tomas?
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Beber o no agua de la llave, ¿sabes qué tomas?

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Columbia trabajó con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México para comenzar a compartir datos sobre la calidad del agua en la capital.
Por Tania L. Montalvo
27 de marzo, 2014
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Foto: Cuartoscuro.

En la era de los teléfonos inteligentes y las redes sociales el acceso que tiene la ciudadanía a la información sobre la calidad de los servicios de agua debería estar al alcance de un tuit y aunque en México todavía no es posible un grupo de estudiantes de la Universidad de Columbia comenzó a realizar pruebas en la capital del país para lograrlo.

La propuesta de los alumnos de la School of International and Public Affairs (SIPA) de Columbia es que en el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMex) se comience a usar la aplicación ‘mwater’, desarrollada hace dos años y medio por Annie Feighery, especialista en salud pública y su esposo, un técnico de la NASA que trabajó durante una década monitoreando la calidad del agua en estaciones espaciales.

“Yo vivo en la ciudad de Nueva York en donde tengo información de que el agua de la llave no es perfecta, pero sé las condiciones en las que se encuentra, sé que es saludable beberla. Eso me sirve para ahorrar dinero y usar menos plástico. En México eso no ocurre y es necesario llevar esa información a los ciudadanos. En Ciudad de México hay gente que está pagando dos veces por agua, primero paga su recibo al sistema de aguas y luego paga de nuevo por comprarla embotellada y es porque no saben la calidad del agua que tienen y que en algunos casos podrían beberla”, dijo Anne Nelson, profesora de Columbia que del 16 al 22 de marzo acompañó a los estudiantes a hacer pruebas en el Distrito Federal.

Según las conclusiones del grupo, en la Subdirección de Control de Calidad de Agua del SACMex hay suficiente información para que la ciudadanía conozca si el agua que llega a sus casas está libre de la bacteria E.coli o tiene un nivel adecuado de cloro, pero actualmente tienen un proceso tan obsoleto que no sólo complica su trabajo sino que provoca que muchos datos se pierdan en pilas de documentos archivados.

Mwater  es una empresa que provee mapas digitalizados en una aplicación que, por un lado, permite que los brigadistas dedicados a vigilar la calidad del agua realicen informes en tiempo real vaciando sus datos en dispositivos móviles —en lugar de en hojas de papel como actualmente ocurre en la Ciudad de México— pero al mismo tiempo, pone a disposición de la ciudadanía mapas sobre fuentes de agua y los resultados de los test de calidad: es crear un mapa global de agua potable y tenerlo disponible en un dispositivo móvil.

El grupo que viajó al Distrito Federal sólo trabajó con la Subdirección de Control de Calidad de Agua del SACMex, en donde en mayo próximo podrían recibir la app con los mapas de las tomas de agua de la capital para comenzar a hacer pruebas sobre su funcionamiento.

“Estamos agradecidos de que esta agencia está interesada en innovar y ver cómo sería hacer su labor de mano de la tecnología. Ellos hacen muy bien su trabajo pese a que carecen de muchos recursos como una conexión a Internet, GPS para llegar a las tomas de agua o gasolina para los autos de los brigadistas pero hay áreas en las que podrían ser más eficientes y es ahí en dónde proponemos que utilicen la aplicación”, dijo Karina Sánchez-Bazán, estudiante de Columbia.

Según las conclusiones de los alumnos, en la Subdirección de Control de Calidad de Agua “datos útiles se pierden” porque los reportes sobre la calidad del agua en cada toma de la Ciudad de México se hacen en hojas de papel y se escriben a mano. “Son datos que están en riesgo, terminan en pilas y pilas de documentos que difícilmente pueden ser útiles para realizar una investigación posterior y que además, no son accesibles para la ciudadanía”.

El primer paso que podemos cambiar en esta agencia es que los brigadistas dejen de hacer sus reportes en hojas de papel y empiecen a hacerlo en una tableta, directo en la aplicación. No porque estemos en contra del papel sino porque éste se presta a que sus reportes no sean tan exactos, todo lo llenan a mano y eso significa que quien recibe la información debe entender esa letra y hacer un nuevo reporte.

Esos reportes se pueden hacer de forma electrónica que permita que todos los involucrados en el proceso tengan acceso a los datos en tiempo real y también quien tenga la app en su celular, se da paso a la ciudadanía”.

Áreas de oportunidad

Además de que el uso de la tecnología permitiría agilizar procesos, Anne Nelson considera que encontrar los medios para que los mexicanos tengan información sobre la calidad del agua podría ayudar a reducir el consumo de agua embotellada en el país.

Un estudio de 2011 del Banco Interamericano de Desarrollo concluyó que México tiene el consumo per cápita de agua embotellada más alto a nivel mundial con 480 litros anuales, cifra cuatro veces más grande que la de Estados Unidos.

“En el corto plazo sabemos que no toda la comunidad mexicana podrá participar en el proyecto de mwater, no todos tendrán un smartphone, pero si podemos dar un paso hacia delante para que la ciudadanía conozca sobre la calidad del agua de sus comunidades. Esto es importante en términos medioambientales porque es posible reducir el uso de agua embotellada. Los registros oficiales muestran que hay delegaciones con excelente calidad del agua, otros en donde luce de color amarillento pero por un proceso químico y no porque sea tóxica y en donde es bebible”.

Según el biólogo Enrique Velázquez, que colabora en la Subdirección de Control de Calidad de Agua del SACMex la calidad del agua que se distribuye en la capital del país es de buena calidad, pero “la gente se niega a creerlo”.

“Es cierto que a veces viene con un color marrón, un color amarillo, pero no es porque esté mal la calidad del agua, si no que es un proceso químico de oxidación del cloro que se le aplica al agua. Nos enseñan en la escuela que el agua debe ser incolora y la gente detecta que sale de un color más amarillento y de inmediato determinan que está mala, prevalece una cultura de que no se puede beber el agua de la llave cuando hay sitios como Benito Juárez, Coyoacán, Venustiano Carranza, o Cuajimalpa con la mejor calidad posible”.

Por ejemplo, explicó Velázquez, en la zona del oriente de la ciudad, en las delegaciones Iztapalapa y Tláhuac, el agua se abastece por tandeo, es decir, se les corta el suministro y vuelven a recibirlo hasta dentro de uno o dos días. “El agua rezagada queda en la tubería y cuando les bombean el agua hay un rebote y se corre todo eso y entonces la gente abre la llave y se espanta porque ven el agua de un color diferente. Se le explica al usuario que en todo caso se deje desfogar y ya pero mucha gente no lo acepta y lo que deciden hacer es comprar agua embotellada pensando que esa es mejor, pero no, pueden usarla”.

Según el biólogo, el problema en la Ciudad de México es el abasto, pero no la calidad. En la delegación Iztapalapa al menos 600 mil habitantes sufren de desabasto regularmente, según autoridades locales.
“Tenemos la posibilidad de compartir con México este proyecto y quizá después llevarlo a América Latina pensando que el tema del agua es un problema en todas partes y mientras más se pueda hacer para que la gente, los ciudadanos de a pie se involucren, creo que más aportamos a solucionar un problema de escasez, de calidad y de medio ambiente”, dijo Anne Nelson.

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Qué puede esperar México de la presidencia de Biden (tras la buena relación de AMLO con Trump)

El nuevo presidente de EU ya ordenó detener la construcción del muro fronterizo y anunció cambios importantes en las políticas para migrantes. ¿Qué más puede esperar México de Biden?
21 de enero, 2021
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“Se tiene que buscar que haya cooperación ordenada, respetuosa y que no haya injerencismo de ningún gobierno. Que nosotros no nos metamos en asuntos que corresponden a Estados Unidos, y que ellos no vengan a meterse en asuntos que nos corresponden a nosotros”.

A solo unas horas de que Joe Biden jurara su cargo como presidente de EU, su homólogo mexicano volvía a mandar un mensaje con el que insistía en que marcar desde el inicio los límites con su vecino del norte es una prioridad en esta nueva etapa.

“Tienen que definirse bien las reglas, porque antes había una intromisión indebida (…). Queremos la cooperación, pero con respeto a nuestra soberanía”, dijo este miércoles Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Desde su llegada al poder, el mexicano sorprendió enormemente por su buena sintonía con Donald Trump y supo cultivar una relación con Washington basada, según expertos, en prácticamente “dejarse en paz” el uno al otro y centrar su atención en los asuntos domésticos.

“La mejor política exterior es la interior”, es una de las frases más repetidas por AMLO.

Ahora, le tocará construir un vínculo con el nuevo presidente estadounidense casi desde cero.

Biden, Calderón y Pelosi

Getty Images
Biden (en la imagen tras el presidente mexicano Felipe Calderón) posee gran conocimiento sobre la realidad mexicana y latinoamericana, pero deberá iniciar su relación con el gobierno de AMLO casi desde cero tras ganar las elecciones.

De momento, el gobierno de México ya le reconoció a Biden la firma de decretos con los que detendrá la construcción del muro en la frontera, protegerá el programa DACA que libra de la deportación a miles de migrantes que llegaron a EU sin documentos siendo niños y establecerá un camino para la ciudadanía para 11 millones de personas en situación irregular.

“Los puentes abren paso a la cooperación y al entendimiento”, tuiteó el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, como una clara declaración de intenciones entre ambos países.

Sin embargo, López Obrador podría temer que -en contraste con la postura de Trump- el nuevo gobierno demócrata tienda a interferir más en los asuntos de México y que la hasta ahora cordial relación bilateral se torne más complicada.

El cambio de Trump a Biden

“La prioridad de política exterior de López Obrador era llevar la fiesta en paz con Trump, y lo logró”, opina Carlos Bravo Regidor, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) de México.

Para ello, AMLO prefirió no pronunciarse ante algunas de las prioridades de Trump como el polémico muro -alegando que era un asunto de política interna del país vecino- o acabó cediendo ante las duras exigencias del estadounidense para detener la llegada de migrantes.

López Obrador y Trump en la Casa Blanca

Reuters
López Obrador y Trump mostraron una sintonía peculiar en su primer encuentro personal el pasado año en Washington.

Aparte de eso, y a diferencia de otros presidentes de Estados Unidos, lo cierto es que Trump no tenía una gran agenda con México. “Y López Obrador supo que eso era una oportunidad para que él pudiera hacer y deshacer con un buen margen de maniobra”, agrega el analista político.

“Creo que a AMLO y Trump los unía ese nacionalismo de decir que cada uno se rasca con sus propias uñas y cada uno tiene la libertad de hacer lo que quiera en su país. Y el otro no se tiene que meter”, coincide el economista Marcelo Delajara.

Pero la agenda de Biden -a quien AMLO esperó a felicitar por su victoria electoral hasta que se resolvieron “todos los asuntos legales” casi mes y medio después de los comicios- es distinta, y algunos de sus puntos muestran claras diferencias frente a la posición de AMLO en temas como el medioambiental, energético o laboral.

“López Obrador ya ve venir esas fricciones y posibles conflictos, y por eso está mandando esos mensajes de soberanía, de no intervención… para marcar distancia y activar cierta retórica nacionalista ante lo que va a venir”, prevé Bravo Regidor.

Joe Biden.

Getty Images
Entre las órdenes que firmó Biden en su primer día como presidente se encuentran varias de carácter migratorio que afectan directamente a México.

Es probable, por ejemplo, que Biden exija más a México en materias como seguridad. Según Delajara, la política de Trump era dejar relativa libertad al país vecino al respecto “porque él iba a poner el muro y así iba a solucionar el problema”.

“Pero Biden no lo construirá, por lo que querrá más seguridad de este lado y eso afectará al narcotráfico, a la migración…”, le dice a BBC Mundo el experto del Centro de Estudios Espinosa Yglesias de México.

Reforma migratoria

Precisamente la migración fue el gran encontronazo entre la relación de AMLO y Trump, cuando este le obligó a asumir una política mucho más agresiva para frenar la llegada de migrantes a EU. bajo amenaza de imponer aranceles a los productos mexicanos.

En la práctica, la frontera sur de México se acabó convirtiendo en el verdadero muro contra los migrantes que querían llegar a territorio estadounidense.

“López Obrador aceptó que los migrantes pagaran el costo de su buena relación con Trump”, le dice Bravo Regidor a BBC Mundo.

También los países del Triángulo Norte de Centroamérica acabaron firmando acuerdos con Estados Unidos bajo amenazas económicas o de no recibir fondos para contribuir al freno de flujos migratorios, tal y como se vio con la violenta disolución de la última caravana migrante por parte del ejército de Guatemala.

En el caso de México, la cesión de su gobierno ante Trump lo acabó convirtiendo en refugio de miles de migrantes que deben esperar en el lado mexicano de la frontera hasta que sus peticiones de asilo son resueltas en los tribunales de EU meses o años después.

Campamento de migrantes de Matamoros

Getty Images
Ciudades fronterizas de México se convirtieron en improvisados y precarios campamentos de migrantes como consecuencia del programa “Remain in Mexico”.

Sin embargo, el gobierno de Biden anunció que desde este jueves suspendería las inscripciones en este programa conocido como Remain in Mexico.

Eso sí, frente a la enorme esperanza despertada entre los migrantes en esta situación, admitió que restablecer el proceso de asilo en la frontera podría llevar meses y aclaró en un comunicado que todos los participantes actuales “deben permanecer donde están”.

“Podemos esperar un tono más conciliador de EU en cuanto a migración, pero no quiere decir que vaya a recibir de brazos abiertos a los migrantes”, alerta Ana Leroy, experta en relaciones internacionales y consultora en comercio internacional.

“Pero por lo menos ahora México estará en situación de exponer sus opciones o alternativas, mientras que Trump impuso de forma unilateral sus condiciones y no hubo margen de negociación”, le dice a BBC Mundo la asociada del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi).

Protesta de inmigrantes

AFP
Biden quiere hacer más fácil el camino a la ciudadanía de muchos inmigrantes.

Durante esta semana, AMLO insistió en que esperaba que Biden cumpliera con su promesa electoral de llevar a cabo una reforma migratoria.

“Si esto es así, tiene que acompañarse de algo que también le plantee en su momento, que es el apoyo a Centroamérica y a México, cooperación para el desarrollo, que la gente en Centroamérica no se vea obligada a emigrar”, declaró.

Seguridad y Cienfuegos

Está por ver si entrarán en conflicto las posturas de ambos países en materia de seguridad, otro de los puntos clave de la agenda bilateral y que se vio seriamente afectado por la reciente detención en Estados Unidos del general mexicano Salvador Cienfuegos.

El exsecretario de Defensa, arrestado por supuestos vínculos con narcotráfico sin que México tuviera conocimiento de la operación, fue finalmente devuelto a su país de origen para que fuera juzgado allí.

México, en cambio, acabó exonerando a Cienfuegos por considerar que el caso no tenía sustento, hizo público el expediente confidencial sobre el caso de la Agencia Antidrogas de EU (DEA) para probarlo y AMLO incluso la acusó de “fabricar” las acusaciones.

Leroy destaca que “una de las cosas mas importantes en la relación bilateral es esta capacidad de los gobiernos para compartir información, y es información confidencial”.

Por ello, “hay ahora un resquebrajamiento de confianza por este caso Cienfuegos, por lo que la nueva administración tendrá que recoger los platos rotos y ambos tendrán que empezar a enmendar esa relación en materia de justicia”.

Salvador Cienfuegos, foto de archivo

Reuters
El caso Cienfuegos afectó seriamente a la relación de confianza entre México y EE.UU. en materia de seguridad y combate al narcotráfico.

Poco después de estallar el escándalo Cienfuegos, México aprobó de manera exprés una ley para limitar las operaciones de agentes extranjeros en territorio mexicano como la propia DEA, algo que podría también afectar a la relación con el nuevo ejecutivo de Biden.

“Esa ley debe generar muchas sospechas en EU, genera suspicacia esa hostilidad tan prematura y gratuita de López Obrador hacia Biden”, opina Bravo Regidor.

Energías limpias

Los analistas, en cambio, creen que el nuevo tratado comercial para Norteamérica seguirá dando estabilidad a la relación económica entre México y Estados Unidos, aunque algunas de las cuestiones contempladas en este T-MEC podrían causar conflicto con el nuevo gobierno de Biden.

“Él llega con una agenda de energías limpias y contra el cambio climático mientras que AMLO no tiene para nada en cuenta el tema medioambiental, está clavado en el rescate de Pemex (la petrolera estatal mexicana) cuando el mundo va por otro lado”, afirma Delajara.

Durante la renegociación del T-MEC, de hecho, fue el partido de Biden el que impulsó todos esos aspectos en materia ambiental y también laboral.

Por eso, según Leroy, “vamos a ver una administración y Congreso demócrata que van a estar muy pendientes de que México respete los acuerdos firmados”.

Los representantes de Canadá, México y Estados Unidos durante la firma del T-MEC.

Reuters
Los representantes de Canadá, México y Estados Unidos valoraron positivamente la firma del T-MEC.

La experta cree que, ante la llegada del nuevo presidente a la Casa Blanca, México debería “ponerse el saco” para empezar a construir lazos con el gobierno estadounidense y prestar desde ahora más atención a la política exterior.

“La relación entre México y EU siempre ha sido complicada, como la de un matrimonio de conveniencia. Sin embargo, esta es una oportunidad para enmendar y echar a andar motores de la relación que se apagaron con el gobierno de Trump y que quedaron completamente detenidos por la pandemia”, concluye.


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