Cuando el trabajo y la familia sí son compatibles
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Cuando el trabajo y la familia sí son compatibles

¿Cómo disfrutar de la familia y del trabajo a la vez? La relaciones públicas de María Sharapova, Merideth Gilmor, cuenta cómo logró conservar un trabajo que ama sin renunciar a llevar a su hijo al colegio cada mañana.
26 de abril, 2014
Comparte
Foto: Cuartoscuro

Foto: Cuartoscuro

Hubo un momento en que Merideth Gilmor viajaba tanto por cuestiones de trabajo que se despertaba y se olvidaba en qué hotel estaba, o lo que es peor, en qué ciudad.

Gilmor, quien entonces trabajaba como relacionista pública para la marca de moda Cole Haan, pasó un tiempo considerable en Asia, donde la compañía se estaba expandiendo desde hacía cuatro años.

Al final de uno de esos viajes, durante un vuelo de regreso a su casa en Connecticut, Gilmor se dio cuenta de la cruda realidad. Tenía el trabajo que siempre había imaginado tener, tenía éxito, pero no estaría allí para ver a su hijo de 5 años de edad comenzar en el jardín de infancia.

“Amaba mi trabajo, pero amaba más a mi familia”, reflexiona Gilmor.

Por eso, decidió renunciar. Entonces, a sus 30 años de edad, dio un aviso de dos meses, terminó algunos grandes proyectos y se fue para abrir su propia compañía de mercadeo y relaciones públicas.

Un mes después, estaba allí para el primer día de su hijo en la escuela.

Un golpe de suerte le sonrió después de su renuncia. En Cole Haan había trabajado con la estrella del tenis Maria Sharapova y ahora Sharapova necesitaba a alguien que le hiciera el trabajo de promoción.

Asociar su nueva firma con un nombre tan internacional ayudó sin duda a Gilmor a captar otros atletas, entre ellos varias estrellas profesionales de fútbol americano. Había encontrado una manera de ser mamá y de mantenerse en lo alto de su negocio.

La experiencia de Gilmor destaca un cambio sutil, pero muy real, de cómo los padres ahora dirigen la vida familiar y sus carreras. Muchos países occidentales solían ver el éxito y la crianza de los hijos como esfuerzos separados. Las familias tenían que elegir entre la hora del baño o la sala de juntas.

Sin embargo, cada vez más, los padres de alto nivel profesional están encontrando maneras de equilibrar la vida en casa con una carrera exitosa.

Delegar de manera inteligente

Sin duda alguna, cuando los padres tratan de conciliar su paternidad con sus carreras, tienen que hacer una serie de sacrificios, dijo Ellen Kossek , profesora de gestión y directora de investigación del Centro para el Liderazgo en la Universidad de Purdue.

Lo más probable es que dependa de usted concretar y pedir lo que necesita, como por ejemplo una cierta flexibilidad en los viajes o en las horas laborables.

“Para los altos ejecutivos, parte de ello es descubrir cómo usar su máxima energía para realizar un trabajo de alta calidad”, dijo Kossek . “¿Cuáles son esas cosas que su empresa cree que hace bien? Dedique la mayor parte de su tiempo a realizar esas actividades y delegue el resto”.

Si su empleador actual no valora la necesidad de que un gerente pase tiempo con sus hijos, váyase.

¿Suena exagerado? Considere que pocas personas hoy en día permanecen en un solo lugar en el transcurso de sus carreras. Como existe la posibilidad de que, de todos modos, deba irse en algún momento, hágalo ahora, antes de que su vida en el hogar se vuelva un suplicio.

Incluso aunque esto afecte a su salario o posición, trabajar en una empresa que sea flexible con las necesidades de una familia significa una mejor oportunidad de éxito a largo plazo.

La buena noticia es que existen compañías más amigables con las familias. Northern Trust Bank, con sede en Chicago, permite a los empleados tener horarios flexibles, incluso para algunos altos ejecutivos. Aplican prácticas como por ejemplo trabajar desde casa un día a la semana.

Los fabricantes de bocadillos Kraft Foods de Estados Unidos, permiten que algunos empleados ajusten su semana laboral a cuatro días de 10 horas.

La influencia se expande

Pero no sólo los empleados se benefician de estos cambios. Estas reformas también ayudan a las empresas y quizás sea la razón por la cual estas prácticas se están extendiendo lentamente en algunas industrias.

Por ejemplo, la cadena estadounidense de supermercados Spartan Stores en Michigan se dio cuenta de que los empleados a los que se les dio una mayor flexibilidad de horario para que pudieran pasar tiempo con sus familias, eran más colaboradores, seguían los procedimientos de seguridad más estrechamente y estaban más dedicados a la empresa.

Esto es algo que ya es bien conocido por los empleadores en los países escandinavos y del norte de Europa, donde las empresas tienen más probabilidades de dar cabida a las necesidades de los padres, según un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, con sede en París.

Pero es mucho más grande la lista de los países que no hacen casi nada para reconocer la necesidad de equilibrar la vida familiar.

Se incluyen los países en desarrollo como Turquía y México, los países asiáticos, como Japón y Corea, y en los países anglosajones: Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos.

“Para aquellos padres profesionales que se encuentran en naciones que no ponen énfasis en la vida familiar, tengan una conversación con su jefe acerca de cómo les gustaría que las cosas cambien”, dice Armin Brott , que ha escrito siete libros sobre paternidad.

Romper con la filosofía de la empresa

En primer lugar, tendrá que averiguar si realmente puede manejar su departamento, ejecutar las actividades necesarias o gestionar los viajes de trabajo si labora en un horario más flexible.

Si la respuesta es un no absoluto, averigüe cómo puede recortar sus responsabilidades de gestión antes de acercarse a su jefe para solicitarle un entorno de trabajo flexible o diferente.

De esa manera tendrá un plan en marcha para que su control sobre los empleados o clientes no se vea disminuido, simplemente porque todos los martes hay que cortar antes de tiempo para que usted pueda cenar con su familia.

La clave es tener un plan de gestión ya dispuesto tanto para su tiempo como de sus responsabilidades en el trabajo antes de pedir cualquier tipo de cambio a los supervisores.

Ese podría ser el comienzo del mayor desafío de liderazgo de todos, ya que puede dar lugar a algunas conversaciones difíciles. “Es una cuestión de si usted está dispuesto a tomar el riesgo de romper con la filosofía de la empresa”, dijo Brott .

“Es difícil ser realmente eficiente, tanto en la crianza como en el trabajo sin plantearse que hay que aprender formas novedosas de hacer lo mismo”.

Después de que Gilmor dejó su trabajo para pasar más tiempo con su hijo, se dio cuenta de que había estado perdiendo algunas alegrías simples.

Como su propio empleador, ahora puede organizar su tiempo para asegurarse de estar en la parada de autobús cada mañana mientras sigue respondiendo a las necesidades de sus clientes.

Por ejemplo, recientemente Gilmor respondió una llamada de un periodista en busca de una entrevista con Sharapova mientras llevaba a su hijo a la clase de karate, algo que no podría haber hecho hace cuatro años.

La lección para los gerentes en el mundo empresarial: encuentre la manera de equilibrar su papel como jefe y como padre antes de que esos dos mundos se vuelvan difíciles de controlar.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cuánta gente se necesita que salga a protestar para derrocar a un gobierno (según la ciencia)

¿Cuán grande tiene que ser una protesta para forzar la salida de un líder político? Un equipo de expertos de la Universidad de Harvard analizó lo ocurrido desde 1900 hasta el presente para hallar una respuesta.
20 de septiembre, 2020
Comparte
Protestas en Bielorrusia

Getty Images
Las protestas no violentas tienen más posibilidades de éxito.

La lucha de los sindicatos agrupados en Solidaridad en Polonia en la década de 1980; el movimiento anti-apartheid en Sudáfrica; el derrocamiento del presidente serbio Slobodan Milosevic; la Revolución del Jazmín que forzó la salida del presidente tunecino Zine al-Abidine Ben Ali y desencadenó la Primavera Árabe…

Todos estos son ejemplos de movimientos populares que culminaron con un cambio político sustancial.

Y el último en ser noticia está en Bielorrusia, donde decenas de miles de personas han salido a las calles en las últimas semanas tras unas polémicas elecciones en las que el presidente Alexander Lukashenko se adjudicó la victoria.

Las autoridades han reaccionado con brutalidad: muchos manifestantes han sido arrestados y hay numerosas denuncias de torturas a manos de la policía.

Protestas en Bielorrusia

Reuters
Las protestas en Bielorrusia han movilizado a mucha gente. ¿En cantidades suficientes?

A pesar de esto, sin embargo, el movimiento de momento se ha mantenido fundamentalmente pacífico.

Pero, ¿cuán probable es que tenga éxito?

Lecciones de la historia

Una buena forma de evaluarlo es mirando la historia.

Que es lo que ha hecho la politóloga de Harvard Erica Chenoweth.

La profesora Chenoweth ha centrado su trabajo sobre todo en protestas contra dictaduras, no democracias.

A diferencia de los demócratas, los dictadores no pueden ser destituidos mediante el voto popular. En una democracia, si una política es impopular, otros políticos pueden ser elegidos con la promesa de abolirla. No existe tal mecanismo en una dictadura.

Erica Chenoweth

Kris Snibbe / Harvard Gazette
La politóloga de Harvard Erica Chenoweth ha estudiado la efectividad de las protestas.

Estas definiciones, sin embargo, son a menudo cuestionadas. ¿Dónde está la frontera entre democracia y dictadura? A menudo, de hecho, hay todo un espectro: un sistema político puede ser más o menos democrático.

Y también está el problema de cómo se clasifica la violencia y la no violencia.

¿Los ataques a la propiedad deben considerarse “violentos”? ¿Qué pasa con las personas que gritan insultos racistas pero sin agresión física? ¿Qué pasa con los actos de autosacrificio, como la autoinmolación o las huelgas de hambre? ¿Son violentos?

Las ventajas de la no violencia

A pesar de estas dificultades de categorización, existen algunas formas de protesta que son claramente no violentas y otras que son claramente violentas.

El asesinato es claramente violento. Las manifestaciones pacíficas, las peticiones, los carteles, las huelgas y los boicots, las sentadas y las huelgas no son violentas.

De hecho, según una clasificación bien conocida, existen 198 formas de protesta no violenta.

Y al analizar cada movimiento de protesta sobre el que había datos suficientes, desde 1900 hasta 2006, Erica Chenoweth y Maria Stephan llegaron a la conclusión de que un movimiento tenía el doble de probabilidades de éxito si no era violento.

La siguiente pregunta entonces es: ¿por qué?

La respuesta parece ser que la violencia reduce la base de apoyo de un movimiento, mientras que mucha más gente se une activamente a las protestas no violentas.

Protestas en Bielorrusia

Getty Images
La no violencia atrae a mucha más gente a las manifestaciones.

La no violencia es generalmente de menor riesgo, requiere menos capacidad física y ningún entrenamiento avanzado.

Y, por lo general, también requiere menos tiempo.

Por todas estas razones, los movimientos no violentos tienen mayores tasas de participación de mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad.

Pero, ¿por qué importa esto?

Bueno, tomemos la llamada Revolución Bulldozer contra Slobodan Milosevic. Cuando los soldados fueron entrevistados sobre por qué nunca apuntaron con sus armas a los manifestantes, explicaron que conocían a algunos de ellos. Se mostraban reacios a disparar contra una multitud que contenía a sus primos, amigos o vecinos.

El 3,5%

Obviamente, cuanto mayor sea el movimiento, más probable es que los miembros de la policía y las fuerzas de seguridad conozcan a algunos de sus participantes.

Y Erica Chenoweth ha dado una cifra muy precisa de cuán grande debe ser una manifestación antes de que su éxito sea casi inevitable: esa cifra es el 3,5% de la población.

Puede parecer un número pequeño, pero no lo es.

La población de Bielorrusia, por ejemplo, es de poco más de nueve millones, por lo que el 3,5% supera los 300.000. Y se estima que en las grandes manifestaciones en la capital, Minsk, participaron decenas de miles, quizás hasta 100.000 (aunque la agencia Associated Press una vez las estimó en 200.000).

La regla del 3,5% tampoco es estricta.

Muchos movimientos tienen éxito con tasas de participación más bajas que esta, y uno o dos fracasan a pesar de contar con el apoyo de las masas: el levantamiento de Bahréin de 2011 es uno de esos ejemplos que cita Chenoweth.

Menos efectivas

Los datos originales de Chenoweth llegan hasta 2006, pero la académica acaba de completar un nuevo estudio que examina los movimientos de protesta más recientes.

Y aunque sus últimos hallazgos generalmente refuerzan la investigación inicial, que muestra que la no violencia es más efectiva que la violencia, también ha identificado dos nuevas tendencias interesantes.

La primera es que la resistencia no violenta se ha convertido, con mucho, en el método de lucha más común en todo el mundo, mucho más que la insurrección armada o la lucha armada.

De hecho, entre 2010 y 2019 hubo más levantamientos no violentos en el mundo que en cualquier otra década de la historia registrada.

Argelia

Getty Images
Las protestas de Argelia en 2019 obligaron a dimitir al presidente Bouteflika.

La segunda tendencia es que la tasa de éxito de las protestas ha disminuido.

Ha caído drásticamente en lo que se refiere movimientos violentos: actualmente alrededor de nueve de cada diez movimientos violentos fracasan, dice Chenoweth.

Pero la protesta no violenta también tiene menos éxito de lo que solía.

Antes, alrededor de una de cada dos campañas no violentas tenía éxito; ahora es alrededor de una de cada tres.

Aunque, por supuesto, también se han producido algunos éxitos desde 2006.

Por ejemplo, el presidente sudanés Omar al-Bashir fue depuesto en 2019. Y unas semanas más tarde, el malestar popular obligó a dimitir al presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika.

Pero estas salidas son cada vez más raras.

¿Por qué? Bueno, podría haber muchas explicaciones, pero una parecería ser el impacto de doble filo de las redes sociales y la revolución digital.

Durante unos años, parecía que Internet y el auge de las redes sociales habían proporcionado a los organizadores de protestas una nueva y poderosa herramienta, facilitando la transmisión de información de todo tipo: por ejemplo, dónde y cuándo reunirse para la próxima marcha.

Pero los regímenes despóticos ahora han encontrado formas de darle la vuelta a esa arma y de usarla contra sus oponentes.

Policía en Bielorrusia

Reuters
Los gobiernos despóticos también utilizan la tecnología.

“La organización digital es muy vulnerable a la vigilancia y la infiltración”, dice Erica Chenoweth.

Y los gobiernos también pueden utilizar las redes sociales para hacer propaganda y para difundir desinformación.

Lo que nos lleva de regreso a Bielorrusia, donde los teléfonos de los manifestantes detenidos son examinados de forma rutinaria para establecer si siguen los canales de la oposición en la aplicación de mensajería Telegram.

Cuando las personas que manejan estos canales han sido arrestadas, Telegram se ha apresurado a cerrar sus cuentas con la esperanza de hacerlo antes de que la policía haya podido verificar la lista de seguidores.

¿Podrá el presidente Alexander Lukashenko aferrarse al cargo? ¿Realmente conseguirá sobrevivir ahora que está tan claro que existe una oposición tan generalizada a su gobierno?

Tal vez no. Pero si la historia sirve de guía, es demasiado pronto para descartarlo.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5tVPAlZqgQw

https://www.youtube.com/watch?v=YPmLtudnWbo

https://www.youtube.com/watch?v=xzjd_7qkYtU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.