¿Cuánto ha costado buscar el avión desaparecido?
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¿Cuánto ha costado buscar el avión desaparecido?

Apunta a convertirse en la búsqueda de una aeronave más cara de la historia. El esfuerzo que ya lleva un mes incluye a 26 países que han contribuido con aviones, barcos, submarinos, satélites y recursos humanos. ¿Quién paga?
8 de abril, 2014
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Una nave de respuesta rápida conducida por tripulantes del barco australiano Ocean Shield recorren el mar en busca de restos del avión érdido de Malaysia Arilines el 7 de abril de 2014. (Foto de AP/Fuerza de Defensa Australiana, Bradley Darvill)

Una nave de respuesta rápida conducida por tripulantes del barco australiano Ocean Shield recorren el mar en busca de restos del avión érdido de Malaysia Arilines el 7 de abril de 2014. (Foto de AP/Fuerza de Defensa Australiana, Bradley Darvill)

La búsqueda del avión de Malaysia Airlines, que lleva un mes, ha involucrado la cooperación de 26 países que han puesto aviones, barcos, submarinos, satélites, tecnología especializada y numerosos recursos humanos, en un esfuerzo mancomunado que estaría dejando el saldo más costoso en la historia de la aviación para un operativo de este tipo.

Es difícil dar una suma exacta de lo que hasta ahora ha costado el uso de los recursos navales y aéreos de países que tienen sus equipos y personal ya preparados como parte de su defensa militar.

Pero, según cálculos basados en el precio por hora de algunas de las naves utilizadas, más estimativos de analistas e informes de algunos Ministerios de Defensa, la cifra llegaría a por lo menos US$44 millones a un mes de la desaparición del vuelo MH370.

Según la agencia de noticias Reuters, que hizo esta estimación, este monto es equivalente al invertido en la búsqueda del avión de Air France que se estrelló en el Oceáno Atlántico en 2009 cuando volaba de Río de Janeiro a París con 228 personas a bordo.

No obstante, el cálculo sólo toma en cuenta el desplazamiento de las embarcaciones y aeronaves militares al Océano Índico y el mar del Sur de China por parte de Australia, China, Estados Unidos y Vietnam.

La cifra no incluye el costo de participación de Reino Unido, Francia, Nueva Zelanda, Corea del Norte ni de los otros países que también forman parte del operativo multinacional.

Tampoco se han tomado en cuenta otros costos acarreados por el uso de aviones civiles o lo que implica mantener a las centenares de personas activas en la búsqueda o a los analistas de inteligencia de todo el mundo.

Lea también: Cómo suena el “ping” del avión desaparecido

“Mucho dinero”

En otras palabras, según estas sumas básicas, la búsqueda del avión de Malaysia Airlines terminará superando lo gastado en el caso de la tragedia del vuelo AF447 de Air France.

Esa misión duró, en tiempo efectivo, varios meses a lo largo de dos años después de que ya se habían recuperado algunos restos del avión. La búsqueda de MH370 entra en su segundo mes sin la confirmación de un solo rastro del accidente y pocas pistas sobre la ruta final que tomó la nave.

Angus Houston, el brigadier aéreo retirado que está a cargo de la fuerza australiana que lidera la operación, expresó el viernes pasado que en una fecha posterior daría un estimativo del costo total.

“Es una gran cantidad de dinero”, se limitó a decir.

La pregunta es, ¿quién pagaá la cuenta final?

El primer ministro de Australia, Tony Abbott, y su homólogo de Malasia, Najib Razak, insisten en que el gasto de la búsqueda no se ha convertido en tema de discusión.

“Es un acto de ciudadanía internacional”, manifestó el mandatario australiano.

No obstante, Abbott dejó entrever que Australia, que lidera el operativo y cuyas aguas concentran ahora la búsqueda, carga con la mayor responsabilidad y podría intentar recuperar algo de los costos.

“En algún momento, tendrá que haber algún ajuste, se necesitará hacer unas cuentas. Sin embargo, estamos satisfechos en asistir cuanto podamos a todos los países que tienen un interés en esto”, aseguró.

Carga australiana

Hasta ahora, Australia ha acarreado con más o menos la mitad del costo representado en embarcaciones, aeronaves cumpliendo turnos durante tres semanas.

Para tener una idea de cómo va subiendo la cuenta, un día de operación del buque HMAS Success cuesta más de US$500.000, según la Fuerza de Defensa Australiana. Otra embarcación, HMAS Toowoomba, cuesta más de US$300.000 diarios.

Estos US$800.000 por día representan costos directos como combustible, mantenimiento y tripulación, pero no incluyen gastos indirectos como administración general, depreciación de las naves y gastos para reemplazarlas.

Australia mantiene, además, cuatro aviones de patrullaje AP-3C Orion y un E-7A Wedgetail de alerta temprana aerotransportada para proveer apoyo y capacidad adicional en la búsqueda.

Esto sin contar que la embarcación de defensa naval Ocean Shield se ha unido a los esfuerzos para recuperar la caja negra. Esta remolca los localizadores sonares TPL-25 y Bluefin 21, que son equipos especiales de la Marina de Estados Unidos.

Más presupuesto

El Departamento de Defensa de EE.UU. ha designado US$4 millones a este operativo de los cuales ya había gastado US$3,2 millones entre el 8 y 24 marzo, según un portavoz del Pentágono.

Los recursos que Washington ha puesto a disposición incluyen el acorazado USS Kidd con una tripulación activa las 24 horas, además de dos helicópteros sobrevolando las aguas diariamente. La unidad aérea incluye siete pilotos, tres nadadores de rescate y 18 reclutas para el mantenimiento y apoyo de los constantes sobrevuelos.

Para los localizadores sonares, el Pentágono ha separado otros US$3,6 millones para cubrir el costo de este equipo especializado.

El primer intento para localizar las cajas negras en el mar del Sur de China, en los primeros días de la búsqueda, lo realizó Vietnam a un costo estimado por los medios locales de US$8 millones, aunque esa cifra no ha sido confirmada.

Otros países

Tampoco se puede decir con exactitud cuánto está invirtiendo China en este esfuerzo, porque el gobierno de ese país no provee los datos. Lo que Pekín ha manifestado es que seguirá la búsqueda “mientras quede una pizca de esperanza”.

Lo que es cierto es que la mayoría de los 227 pasajeros a bordo del MH370 eran chinos y que ese gobierno está participando en grande en el operativo.

Hasta ahora ha enviado un total de 18 barcos, ocho helicópteros y tres aviones en varias misiones a lo largo de un mes. Se estima que un buque de guerra chino debe costar por lo menos US$100.000 al día para operar.

Desde hace tres semanas, dos aeronaves Ilyushin Il-76 parten en días alternos desde la base australiana de Pearce, cerca de la ciudad de Perth. Según un tabloide chino publicado por medios estatales, tan solo el combustible para mantener uno de esos aviones volando una hora cuesta US$10.000.

Reino Unido desvió su submarino nuclear HMS Tireless para asistir en la búsqueda, sin revelar su posición original y el Ministerio de Defensa de Japón dijo no poder dar un total de su gasto porque la misión continuaba.

La Agencia de Cooperación Internacional de Japón cuenta con un presupuesto para emergencias de US$8,8 millones, pero también hay civiles japoneses participando a quienes Tokio cubre su trasporte y alojamiento.

Entre tanto, el gobierno de Malasia no escatima en el gasto para encontrar el avión siniestrado.

El viceministro de Finanzas, Ahmad Maslan, dijo: “La actual prioridad del gobierno es encontrar la nave y no hay aprensión respecto a los costos adicionales. Lo más importante es encontrar la nave”.

Pero, con poco que mostrar después de un mes de millonarios gastos, algunos estiman que el costo de este rescate ascienda a los cientos de millones de dólares.

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Coronavirus: los países de América Latina cuyas economías tardarán más en recuperarse de la pandemia

América Latina será la región más golpeada del mundo, pero algunos países están más preparados que otros. Los analistas apuntan a los más endeudados como los que más tardarán en reponerse del golpe del virus.
13 de octubre, 2020
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Mujer esperando

EPA
No todos los países tendrán que esperar lo mismo para recuperar su nivel de PIB.

Todos los informes económicos que publican los organismos internacionales repiten la advertencia: América Latina será la región más golpeada por la pandemia de coronavirus.

Para la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal) se trata de la mayor crisis económica en un siglo para la región.

Pese a que empieza a detectar señales positivas inesperadas, el Banco Mundial calculó que el Producto Interno Bruto del área caerá un 7,9% en 2020, un desplome sin precedentes en la historia reciente.

Pero Abhijit Surya, analista especializado en América Latina de la Unidad de Inteligencia Económica de “The Economist” advierte: “Hay países que se van recuperar muy rápidamente, como Chile o Uruguay, y otros que tienen muchos problemas que no lograrán superar hasta probablemente 2023 ó 2024″.

En realidad, determinar cuándo un país se ha recuperado de una crisis no es sencillo y los economistas tienen diferentes ideas sobre cuáles son los indicadores que hay que observar para ello.

Uno de los que más a menudo se utilizan es el Producto Interno Bruto, el valor total de los bienes y servicios producidos en un país en un periodo determinado.

Pese a las dudas que genera sobre el comportamiento de la economía el virus, para el que aún no hay disponible una vacuna efectiva, se espera que el PIB de la mayoría de los países latinoamericanos vuelva a crecer ya en 2021.

Pero el PIB regional no recuperará los niveles previos a la pandemia al menos hasta 2023.

En algunos países esa ardua senda hacia la recuperación de la riqueza perdida podría ser aún más larga.

Surya indica que “a los países que puedan mantener por más tiempo los estímulos a la economía les irá mejor en la fase de recuperación”.

Deuda fiscal en América Latina. (como % del PIB). .

Como sucedió en otros lugares, cuando el coronavirus golpeó a los países de la región, los gobiernos que pudieron permitírselo comenzaron a adoptar medidas para apoyar a la economía, desde las ayudas directas a las familias puestas en marcha en Brasil por el presidente Jair Bolsonaro, hasta los programas de compra de deuda pública adoptados por los bancos centrales de Chile y Colombia.

El objetivo era apoyar el crecimiento y la actividad en un momento en el que el virus los deprimía sin piedad.

Pero la persistencia de la pandemia obligará a los países a mantener este esfuerzo extra y nadie sabe por cuánto tiempo.

En palabras de Martín Rama, economista jefe para la región del Banco Mundial: “Cuando empezó la pandemia se aplicaron estímulos como si se tratara de un esprint; ahora vemos que va a ser más bien una maratón”.

¿Quiénes son los peor equipados para una carrera de fondo de estas características?

Los economistas lo tienen claro. A mayor endeudamiento, mayor riesgo. Cuanto mayor sea la deuda de un país, menor margen tendrá para seguir apoyando a sus empresas y ciudadanos.

Estos son los países con el pronóstico más oscuro en la América Latina pandémica.

Argentina

Con una de las cuarentenas más largas y estrictas de la región, la de argentina es una de las economías que más ha sufrido y el Banco Mundial estima que el país cerrará 2020 con un 12,3% menos en su PIB y casi el doble de pobres que a comienzos de año.

El gobierno de Alberto Fernández aplicó medidas de estímulo por valor del 3,5% del PIB, pero Argentina, agobiada por problemas de solvencia desde hace décadas no puede mantener ese esfuerzo indefinidamente.

Buenos Aires.

Reuters
La economía argentina sigue lastrada por su alto endeudamiento.

Surya señala que “en algún momento las van a tener que retirar porque no es sostenible fiscalmente”.

Fernández logró un respiro a comienzos de año cuando acordó con los acreedores una reestructuración de más de US$66.000 millones de la deuda vencida.

William Jackson, analista de la consultora británica Capital Economics le dijo a BBC Mundo que “el gobierno actuó rápido en la reestructuración de la deuda, pero en realidad lo que hizo fue aplazar un problema que va volver a plantearse a mediados de la década”.

Alberto Ramos, investigador para América Latina de la firma Goldman Sachs tampoco es optimista. “Argentina tiene mucha dificultad e incertidumbre, pese a la reestructuración, porque tiene un gran déficit fiscal que se está monetizando y esto está generando mucha presión cambiaria”.

Esta dinámica amenaza con agravar la espiral de la inflación, aumento de los precios, en la que la economía argentina lleva años atrapada, un lastre para el crecimiento.

A todo ello se suman los controles cambiarios y de precios que entorpecen la actividad económica y que, a juicio de los analistas, disuaden a potenciales inversores.

El Banco Mundial cree que el PIB de Argentina no recuperará su nivel anterior a la pandemia antes de 2023.

Ecuador

Ecuador también acordó recientemente una reestructuración de su deuda, que alcanza ya el 68,9% de su PIB. Un obstáculo demasiado grande para hacer el esfuerzo fiscal que requiere la situación actual.

Con un déficit fiscal que se ha disparado hasta el 8,9% este año, Ecuador se enfrenta al más difícil reto de aumentar sus ingresos fiscales sin ahogar aún más su ya golpeada economía.

“Podríamos ver un retorno a la austeridad cuando la economía aún está sufriendo”, indica Jackson.

Mujer en Ecuador.

Reuters
Ecuador ha sido muy afectado por el virus y su economía se resentirá.

Los analistas del Banco Mundial señalan que la economía ecuatoriana necesita “reformas estructurales”, pero cuando en octubre de 2019 el presidente Lenín Moreno intentó aumentar los impuestos al combustible para así incrementar los ingresos del Estado se encontró con masivas protestas que le obligaron a rectificar.

Ramos advierte que “el clima de tensión política se mantiene en el país y podría afectar al crecimiento”.

Ecuador es otro de los candidatos a no recuperar su PIB de 2019 al menos hasta 2023.

México

La recuperación será también probablemente mas lenta en México.

Al contrario que a Argentina o a Ecuador, su lastre no será la deuda.

El presidente Andrés Manuel López Obrador llegó al poder con la promesa de sanear las cuentas públicas y reducir el déficit público, y la pandemia no parece haberlo desviado de su objetivo.

“En circunstancias normales eso está bien, pero en este momento necesitas más gasto público”, dice Surya.

AMLO

Reuters
El presidente de México prioriza frenar el déficit y muchos economistas que creen que no es el momento de eso.

El gobierno mexicano ha sido uno de los más reacios a aplicar medidas de apoyo a la economía, lo que probablemente explique en parte que el PIB mexicano vaya a reducirse en torno a un 10% en 2020.

La caída del turismo, clave para México, también ha golpeado la economía, y lo peor es que los expertos coinciden en que ese será uno de los últimos sectores en recuperarse.

El descenso de los precios del petróleo tampoco ayuda a México, que, paradójicamente, podría estar también ante su gran oportunidad.

Los problemas en el transporte y el peligro potencial de restricciones aduaneras han llevado a “una tendencia global a acercar las cadenas de suministro a los mercados, y México está muy cerca del gran mercado que es Estados Unidos”, afirma Surta.

Pero, según señala Ramos, de Goldman Sachs, el gobierno de López Obrador, “no ha creado el ambiente más favorable a los negocios”.

Venezuela

Sin cifras oficiales desde hace años, el Banco Mundial no incluye a Venezuela en sus análisis, pero según apunta Jackson, de Capital Economics, en un contexto de precios del petróleo bajos “las cosas no harán sino empeorar en un país que ya era una tragedia antes de la pandemia”.

La Unidad de Inteligencia Económica de The Economist” cree que el país perderá este año cerca de un 30% de su PIB en 2020, con lo que desde que Nicolás Maduro llegó al poder acumulará una caída cercana al 70%.

El gobierno venezolano culpa a las sanciones de Estados Unidos de sus problemas económicos, mientras que la mayoría de observadores los achacan a la mala política económica del gobierno y a graves problemas estructurales de la economía venezolana.

Ningún informe pronostica cuándo el PIB de Venezuela dejará de caer y tampoco cuándo recuperará su nivel de 2019.

Según la ONU, un tercio de los venezolanos no recibe comida suficiente y millones de ellos han abandonado su país en los últimos años.


Datos positivos inesperados

Pese al sombrío panorama general, el último informe del Banco Mundial detectó algunos datos positivos inesperados para América Latina.

El comercio mundial está volviendo a niveles prepandemia, lo que favorece a los países de la regiónque dependen de las exportaciones de materias primas, cuyo precio en los mercados internacionales se ha mantenido, quizá favorecido por la recuperación vigorosa de la demanda de China.

También se ha mantenido el volumen de remesas. Pese a un pronunciado descenso inicial, los migrantes latinoamericanos siguen enviando dinero que ha ayudado a sostenerse a muchos en sus países de origen.

También han sido más “robustos” de lo esperado las medidas de estímulo aplicadas por gobiernos y bancos centrales.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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