En un año, 50 personas fueron torturadas por policías de Campeche
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En un año, 50 personas fueron torturadas por policías de Campeche

Según la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Campeche (Codhecam), 94 servidores públicos se vieron involucrados en estos casos y ninguno enfrentó cargos penales por los delitos cometidos.
Por Paris Martínez
22 de abril, 2014
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Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

Durante el año 2013, en el estado Campeche se documentaron al menos 30 casos de tortura y brutalidad policiaca, perpetrados por distintos cuerpos locales de seguridad pública y procuración de justicia, en contra de 50 ciudadanos –lo mismo personas originarias de esta entidad que turistas que vacacionaban en ella–, los cuales fueron sometidos a golpizas tumultuarias, descargas eléctricas en extremidades y genitales, asfixia por obstrucción de vías respiratorias con bolsas plásticas, quemaduras con cigarros, golpes con tablones en nalgas y piernas, trituración de tobillos y dedos, simulacros de violación sexual e, incluso, latigazos; abusos que, en todos los casos, fueron cometidos dentro de patrullas policiacas o en instalaciones oficiales. 

Según la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Campeche (Codhecam), en estos 30 casos de abusos policiacos se vieron involucrados 94 servidores públicos –de corporaciones tanto municipales como estatales–, ninguno de los cuales, cabe destacar, enfrentó cargos penales por los delitos cometidos, entre los que destacan 17 casos de “lesiones”; seis casos de omisión en la atención médica a detenidos torturados, dos casos de allanamiento de morada y al menos un caso de “empleo arbitrario de arma de fuego”.

De esos 94 servidores públicos identificados por Derechos Humanos como responsables de estos abusos, 34 son agentes de la Policía Estatal Preventiva; 26 son policías municipales (pertenecientes a seis alcaldías del estado); 19 son agentes de la Procuraduría de Justicia de Campeche; ocho son agentes del Ministerio Público; cinco son médicos legistas que, en sus reportes, ocultaron las lesiones infringidas a los ciudadanos torturados; y otros dos son jueces calificadores, que actuaron de forma omisa ante las denuncias de tortura formuladas por los agraviados.

Tortura dulcificada

Aún cuando las recomendaciones emitidas por la Codhecam durante 2013 y lo que va de 2014, relacionadas con abusos policiacos, enumeran una larga lista de técnicas de tortura empleadas por los encargados de brindar seguridad pública y procurar justicia en Campeche, la palabra “tortura” nunca es empleada por este organismo para describir estos abusos y, en cambio, emplea eufemismos como “lesiones”, “tratos indignos” o “uso arbitrario o abusivo de la fuerza por parte de autoridades policiacas”.

Este es el caso, por ejemplo, de los agentes de la Policía Ministerial (adscrita a la Procuraduría estatal de justicia) Daniel Everardo Jiménez, Carlos Benjamín May Moo, Wilbert Gilberto Pech Tuyub y Juan Carlos Jiménez Sánchez, quienes el 31 de agosto de 2013 detuvieron a un joven contra el que presentaron cargos de robo, y al que “le cubrieron el rostro con una camisa, siendo esposado con las manos hacia atrás y aproximadamente por una hora fue agredido en la cabeza con la mano abierta, en el estómago y en la espalda con un palo, así como en los testículos en dos ocasiones“. A este joven, además, lo encerraron en un ataúd impregnado con restos de sangre y materia orgánica en descomposición, para “refrescarle la memoria”.

Las lesiones causadas a este ciudadano, además, fueron ocultadas por el médico legista Ernesto Gama Rodríguez, también de la Procuraduría estatal, quien omitió inscribirlas en su reporte de ley.

En este caso, documentado en la recomendación 216/2013, la Codhecam consideró que los tormentos a los que fue sometida la víctima –cuya inocencia fue luego ratificada por un juez– encuadran en el tipo de “lesiones”, y en contra de los agentes perpetradores sólo pidió sanción “administrativa”.

En otro caso, un detenido –acusado de insultar a los escoltas del secretario estatal de Seguridad Pública– fue conducido a instalaciones policiacas donde, luego de amordazarlo, le fueron realizadas varias quemadas de cigarro en el brazo.

Tras constatar estas lesiones, la Codhecam sólo pidió instruir a los responsables en torno “al debido respeto a la integridad física” de los detenidos.

Asimismo, este organismo recibió la denuncia de una mujer que acusó el aplastamiento de sus senos a manos de un agente de la Policía Estatal Preventiva, luego de ser detenida, en el marco de una riña callejera causada por un conflicto vecinal.

Catálogo de verdugos

Aún sin calificarlos abiertamente como actos de tortura, las recomendaciones de la Codhecam enumera distintos métodos para causar dolor o sufrimiento intenso a una persona, con el fin de obtener información, confesiones o simplemente como castigo, que son las características reconocidas por la ONU para definir un acto de tortura.

A través de las recomendaciones relacionadas con abusos policiacos en Campeche durante 2013, por ejemplo, 38 víctimas denunciaron haber sufrido golpizas tumultuarias, que incluyeron golpes con puños y patadas en tórax, costillas, pecho, cara, nuca y extremidades; golpes con libros gruesos; sentones en el estómago (a un adulto mayor, este tormento le provocó que se defecara encima, lo cual no detuvo a los agresores); golpes con toletes, palos y tablas; ahorcamiento con manos y brazos, mientras de forma paralela se reciben golpes en las costillas, el pecho y el estómago.

Además, en tres casos, las víctimas afirman haber recibido descargas eléctricas.

En otros cinco casos, las víctimas sufrieron asfixia mediante obstrucción de vías respiratorias con bolsas plásticas.

En seis casos, las víctimas fueron sometidas a golpes en rodillas y trituración de tobillos, y en dos casos les fueron torcidos los dedos, de las manos y los pies.

Además, en tres casos, luego de ser golpeadas, las víctimas fueron desnudadas y abandonadas en celdas sin cobijo, durante varias horas, y en dos casos los detenidos fueron amenazados con ser violados sexualmente por los policías de Campeche.

Asimismo, en un caso, la víctima (del sexo femenino) denunció que, con el objetivo de obligarla a confesar su pertenencia a un grupo criminal, policías ministeriales de Campeche no sólo la asfixiaron con una bolsa plástica, le dieron descargas eléctricas en las piernas y golpes con una tabla en los gluteos, sino que, además, fue latigueada en la espalda con un cinturón.

Pasión por el dolor

Las recomendaciones de la Codhecam evidencian, también, que la tortura practicada por los policías de Campeche en muchos casos carece de un fin concreto, como obtener una confesión o información por parte de la víctima torturada, y sólo pretende castigar y causar dolor (sin razón alguna) a ciudadanos en situación de vulnerabilidad o desventaja.

Este es el caso de la recomendación 194/2013, la cual describe la forma en que Manuel Alejandro Uc Dorantes y Francisco Javier Uitz Yah (ambos agentes de la Policía Estatal Preventiva) golpearon a un ciudadano que estaba desmayado, en la vía pública, tras sufrir un ataque epiléptico.

La víctima de esta agresión asegura que “al recobrar el conocimiento, recostado en el suelo a un costado de la banqueta, se percató que dos elementos de la Policía Estatal Preventiva lo golpeaban en el cuerpo y pateaban en las costillas y espalda, seguidamente lo esposaron, subieron a la unidad PEP196 y lo trasladaron a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública (estatal) y que durante el trayecto dichos elementos continuaron agrediéndolo físicamente”.

Esta víctima permaneció detenida hasta el día siguiente, bajo los cargos de “alterar el tránsito vehicular y peatonal”.

En este caso, la Codhecam no pidió ninguna sanción contra los agresores, ni siquiera de índole administrativa.

Pero los tormentos empleados por los policías de Campeche no se circunscriben a provocar sufrimiento corporal, sino también psicológico, tal como evidencia la recomendación 203/2013, según la cual, los agentes Jesús López Martínez y Victoriano Pérez Sánchez –policías municipales de Carmen– detuvieron a un ciudadano por una falta administrativa, quien no sólo fue torturado físicamente dentro de instalaciones policiacas, sino que los uniformados telefonearon a la esposa del detenido, para que ésta escuchara las expresiones de dolor provocadas a su cónyuge.

Nuevamente, aún cuando la Codhecam concluyó que este ciudadano fue víctima de “lesiones” en el interior de las instalaciones policiacas, y sólo pidió al Ayuntamiento de Carmen emprender un “procedimiento administrativo disciplinario interno” en contra de los uniformados agresores.

De hecho, las recomendaciones del ombudsman estatal permiten identificar a cinco agentes que, de forma cotidiana, durante 2013 recurrieron a los abusos en contra de detenidos, ellos son: el agente de la Policía Estatal Preventiva Enrique Manuel Pacheco Barrera (implicado en dos casos); Jesús López Martínez, agente de la Dirección de Seguridad Pública, Vialidad y Tránsito del Municipio de Carmen (implicado en dos casos de abuso); los agentes de la Policía Ministerial Alonso Manuel Apolinar Chan, Ángel Beltrán Juárez, José Arturo Correa López y Néstor Norberto Aké Pech, todos destacamentos en Ciudad del Carmen (y quienes están involucrados, de forma conjunta, en tres casos distintos de abusos policiacos).

Más allá de amonestaciones administrativas, ninguno de estos policías agresores reincidentes ha sido sancionado por los abusos en los que, de forma sistemática, se han visto involucrados.

Epílogo: el silenciamiento institucional

Cabe destacar que de las 50 personas que, durante 2013, fueron víctimas de abusos físicos por parte de policías campechanos, todas, sin excepción, reportaron haber sido agredidas físicamente por los agentes, sin embargo, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Campeche sólo dio validez a 17 denuncias en las que las víctimas conservaban cicatrices o marcas corporales producidas por la agresión.

De hecho, el resto de las denuncias en las que se describen actos de tortura fueron desechadas por la Codhecam, alegando falta de evidencias físicas para comprobar el dicho de la víctima, esto, a pesar de que en México está reconocido el Protocolo de Estambul (desarrollado por la ONU) como procedimiento científico idóneo para determinar si una persona fue torturada, incluso en casos en los que los tormentos no dejen huellas físicas. Sin embargo, tal como consta en las resoluciones del ombudsman campechano, dicha herramienta nunca fue usada en beneficio de las víctimas.

A continuación, te presentamos la lista de los 94 servidores públicos de Campeche responsabilizados por estos abusos por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Campeche:

Agentes de la Policía Estatal Preventiva

1.- Adán Reyes  de la Cruz (recomendación 050/2013)

2.- Alejandro Iván Sierra Bravata (recomendación 195/2013)

3.- Antonio Núñez Artemio (recomendación 081/2013)

4.- Alberth Velázquez Pantí (recomendación 081/2013)

5.- Cristian Eduardo León Godínez (recomendación 213/2013)

6.- Carlos Enrique Chab Uc (recomendación 116/2013)

7.- Jesús Patiño Sandoval (recomendación 213/2013)

8.- José Luis Pech García (recomendación 156/2013)

9.- José Domingo Sánchez (recomendación 145/2013)

10.- José Román Trejo Briceño (recomendación 116/2013)

11.- José del Carmen Dorantes Cruz (recomendación 146/2013)

12.- Joaquín Ramos Ehuán (recomendación 050/2013)

13.- Juan Carlos Puc Cab (recomendación 156/2013)

14.- Juan Carlos López Martínez (recomendación 141/2013)

15.- Juan Manuel Tacú Maldonado (recomendación 138/2013)

16.- Juan de Dios Gómez Brito (recomendación 050/2013)

17- Enrique Manuel Pacheco Barrera (implicado en dos casos distintos de abuso, inscritos en las recomendaciones 195/2013 y 146/2013)

18.- Francisco Javier Uitz Yah (recomendación 194/2013)

19.- Francisco Iván Ek Quijano (recomendación 185/2013)

20.- Francisco Huchín Canul (recomendación 018/2013)

21.- Francisco Salas Manrero (recomendación 145/2013)

22.- Germain Manuel Estrella Tun (recomendación 116/2013)

23.- Iliana del Rosario Poot Chan (recomendación 156/2013)

24.- Luis Javier Martínez Itza (recomendación 138/2013)

25.- Miguel Ángel Pech Maas (recomendación 018/2013)

26.- Manuel Alejandro Uc Dorantes (recomendación 194/2013)

27.- Manuel Antonio Kantún Moo (recomendación 050/2013)

28.- Manuel Chan Vázquez (recomendación 156/2013)

29.- Miguel Ángel Noh Contreras (recomendación 145/2013)

30.- Ricardo Vidal Moo Matos (recomendación 018/2013)

31.- Roberto Miguel de la Cruz Bacab (recomendación 141/2013)

32.- Sergio Moisés Mendoza Ruiz (recomendación 187/2013)

33.- Víctor Manuel Rodríguez Tuyú (recomendación 187/2013)

34.- Walter Pérez Cach (recomendación 185/2013)

Agentes de policías municipales de Campeche

1.- Ebide Rodríguez Rodríguez, agente de Seguridad Pública Municipal de Carmen (recomendación 069/2013)

2.- Jesús López Martínez, agente de la Dirección de Seguridad Pública, Vialidad y Tránsito del Municipio del Carmen (implicado en dos casos de abuso, sólo durante 2013, inscritos en las recomendaciones 203/2013 y 079/2013)

3.- Concepción Osorio Montero, agente de la Dirección de Seguridad Pública, Vialidad y Tránsito de Carmen (recomendación 079/2013)

4.- Alejandro Quiab Alcocer, agente de la Dirección de Seguridad Pública del Municipio de Escárcega (recomendación 192/2013)

5.- Jorge Chan Cel, agente de la Dirección de Seguridad Pública del Municipio de Escárcega (recomendación 192/2013)

6.- José Armando Guillén Taje, agente de la Dirección de Seguridad Pública del Municipio de Escárcega (recomendación 192/2013)

7.- Julio César Luna Urrutia, agente de la Dirección de Seguridad Pública y Protección a la Comunidad del Municipio de Champotón (recomendación 180/2013)

8.- José Alberto Mendoza Gual, agente de la Dirección de Seguridad Pública y Protección a la Comunidad del Municipio de Champotón (recomendación 180/2013)

9.- Heberth José Puc Góngora, agente de la Dirección de Seguridad Pública y Protección a la Comunidad del Municipio de Champotón (recomendación 180/2013)

10.- Guadalupe Torres Sánchezagente de la policía municipal de Ciudad del Carmen (recomendación 051-052-053-059-060/2013)

11.- Luis Alberto Chabléagente de la policía municipal de Ciudad del Carmen (recomendación 051-052-053-059-060/2013)

12.- Luis Enrique Jiménez Sánchezagente de la policía municipal de Ciudad del Carmen (recomendación 051-052-053-059-060/2013)

13.- Marco Antonio Calderón López, comandante de la Dirección de Seguridad Pública, Vialidad y Tránsito de Carmen (recomendación 079/2013)

14.- Manuel Sánchez Sánchez, agente de la policía municipal de Ciudad del Carmen (recomendación 051-052-053-059-060/2013)

15.- Pedro Hernández Sánchez, agente de Seguridad Pública Municipal de Carmen (recomendación 069/2013)

16.- Victoriano Pérez Sánchez, agente de la Dirección de Seguridad Pública, Vialidad y Tránsito del Municipio del Carmen (recomendación 203/2013)

17.- Antonia Hernández Hernández, agente de la policía municipal de Ciudad del Carmen (recomendación 051-052-053-059-060/2013)

18.- Adalberto García Jiménezagente de la policía municipal de Ciudad del Carmen (recomendación 051-052-053-059-060/2013)

19.- Ángel Cabrera Cruz, agentes de la policía Municipal de Hopelchén (recomendación 005/2013)

20.- Joel Aquino Morales, agentes de la policía Municipal de Hopelchén (recomendación 005/2013)

21.- Manuel Enrique Icté Pulido, agentes de la policía Municipal de Hopelchén (recomendación 005/2013)

22.- Olegario May Tuz, agentes de la policía Municipal de Hopelchén (recomendación 005/2013)

23.- José Alberto Vázquez Chi, agentes de la policía Municipal de Hopelchén (recomendación 005/2013)

24.- Manuel Rafael Naal Canul, agente municipal de  de Calkiní (recomendación 006/2013)

25.- Leovigildo Cal Ye, suboficiales de la policía municipal de Calkiní (recomendación 006/2013)

26.- Mario Alberto Elizalde Jiménez, director de Seguridad Pública municipal de Calkiní (recomendación 006/2013)

Jueces calificadores

1.- Víctor Gerardo Rosado Jiménez, juez del municipio de Carmen (recomendación 203/2013).

2.- Hugo Mateos Cortés, juez del municipio de Carmen (recomendación 203/2013).

Agentes de la Policía Ministerial (Procuraduría de Justicia de Campeche)

1.- Alonso Manuel Apolinar Chan  (agente involucrado en tres casos de abusos sólo durante 2013, registrados en las recomendaciones 125-135/2013, 031/2013 y 030/2013)

2.- Ángel Beltrán Juárez, policía Ministerial destacamentado en Ciudad del Carmen (agente involucrado en tres casos de abuso sólo durante 2013, inscritos en las recomendaciones 031/2013, 030/2013 y 029/2013)

3.- Arturo Real Hernández, agente de la Policía Ministerial en Carmen (recomendación 069/2013)

4.- Carlos Benjamín May Moo, policía Ministerial destacamentado en Carmen (recomendación 216/2013)

5.- Carlos Enrique Marín Espinosa, policía Ministerial destacamentado en Candelaria (recomendación 147-148/2013)

6.- Carlos Miguel Campos Chin, policía Ministerial destacamentado en Candelaria (recomendación 147-148/2013)

7.- Daniel Everardo Jiménez, segundo comandante de la Policía Ministerial en Carmen (recomendación 216/2013)

8.- Francisco Javier Ehúan Caamal, policía Ministerial destacamentado en Escárcega (recomendación 199/2013).

9.- Gabriel Humberto Castillo Cambrianis, comandante de la Policía Ministerial en Carmen (recomendación 216/2013)

10.- Gabriel Eli Cruz Garrido, agente de la Policía Ministerial de Carmen (recomendación 069/2013)

11.- Jorge Iván Calán Uc, policía Ministerial (recomendación 138/2013)

12.- José Arturo Correa López, policía Ministerial en Ciudad del Carmen (agente involucrado en dos casos de abuso, sólo durante 2013, registrados en las recomendaciones 031/2013 y 030/2013)

13.- Laurencio Valencia Moo, policía Ministerial destacamentado en Candelaria (recomendación 147-148/2013)

14.- Rafael Alfredo Puc Pacheco, agente de la Policía Ministerial en Ciudad del Carmen (recomendación 029/2013)

15.- Roberto Mex Quijano  (125-135/2013), policía Ministerial integrante del Grupo de Delitos Graves  (recomendación 125-135/2013)

16.- Limberth Aguilar Chan, policía Ministerial encargado del Grupo de Delitos Graves (recomendación 125-135/2013)

17.- Roberto Carlos Uc Cen, policía Ministerial integrante del Grupo de Delitos Graves  (recomendación 125-135/2013)

18.- Néstor Norberto Aké Pech, policía Ministerial destacamentado en Ciudad del Carmen (agente involucrado en dos casos de abusos, sólo durante 2013, inscritos en las recomendaciones 031/2013 y 030/2013)

19.- Wilbert Gilberto Pech Tuyub, policía Ministerial destacamentado en Carmen (recomendación 216/2013)

Agentes del Ministerio Público del fuero común (Procuraduría de Justicia de Campeche)

1.- Carlos Manuel Poot Tun, agente del MP destacamentado en Escárcega (recomendación 192/2013)

2.- Carlos Jiménez Sánchez, agente del MP en Candelaria (recomendación 147-148/2013)

3.- Edgar Manuel Uicab Kantún, agente del MP de Escárcega (recomendación 199/2013)

4.- José Lázaro Martínez Decle, subdirector de la Policía Ministerial del Estado de la Tercera Zona de Procuración de Justicia del Estado (recomendación 115/2013)

5.- Juan Carlos Jiménez Sánchez, agente del MP en Carmen (recomendación 216/2013)

6.- Oswaldo Jesús Canul Ruiz, agente del MP titular de la Octava Agencia (recomendación 115/2013)

7.- Pedro Raúl Tuz Martínez, agente del MP en Ciudad del Carmen (recomendación 031/2013)

8.- Viridiana Anguiano Camacho, agente del MP (recomendación 125-135/2013)

Medicos legistas que omitieron registrar actos de tortura contra detenidos

1.- Jorge Alcocer Crespo, de Servicios periciales de la procuraduría estatal (recomendación 125-135/2013)

2.- Ernesto Gama Rodríguez, de la Procuraduría estatal en Carmen (recomendación 216/2013)

3.- Miguel Ángel Gerónimo Rivera, médico de la Policía Estatal Preventiva (recomendación 195/2013)

4.- Erick Manuel Sánchez Salazar, del ayuntamiento de Carmen (recomendación 079/2013)

5.- Joaquín Gabriel Cervera Suárez, médico legislta de la Policía Municipal de Hopelchén (recomendación 005/2013)

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Qué es el "criptoinvierno" y por qué el bitcoin ha perdido la mitad de su valor en 6 meses

En medio de la subida de tasas de interés en Estados Unidos y las caídas de Wall Street, el mercado de las criptomonedas se está enfriando. Como si fuera poco, la guerra en Ucrania suma aún más incertidumbre.
10 de mayo, 2022
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Cuando las cosas van bien, en la jerga financiera se dice que los inversores están con “apetito de riesgo”.

Pero cuando la economía global está pasando por un momento difícil, como ahora, los grandes capitales prefieren refugiarse en inversiones más seguras.

Pues bien, en la actualidad los comensales no tienen ganas de probar platos exóticos y le están pidiendo al camarero que lleve a la mesa un menú más tradicional.

Como no hay apetito de riesgo, las criptomonedas son las primeras en perder su valor porque no es estable, lo que se conoce como una alta volatilidad.

Cada vez son más los expertos que advierten sobre la posibilidad de que el mundo esté a las puertas de un “criptoinvierno”, un concepto utilizado entre inversores para referirse a una baja sostenida en el precio de las monedas digitales.

Desde el inicio de este año muchos venían advirtiendo sobre la llegada de nubes negras en el horizonte.

Uno de ellos, David Marcus, emprendedor estadounidense exjefe del sector de criptomonedas en Facebook y expresidente de Paypal, daba señales en enero de que el frío había llegado.

“Es durante los criptoinviernos que los mejores empresarios construyen las mejores empresas”, dijo Marcus.

Este lunes el bitcoin, la más grande de las criptomonedas por su valor de mercado, encendió la alerta al sufrir una fuerte caída que lo llevó a acumular una pérdida de la mitad de su valor en los últimos seis meses.

Desde el máximo histórico cercano a los US$68.000 por bitcoin en noviembre, se desplomó a US$33.000.

La caída de la principal divisa electrónica arrastró al resto del mercado de criptomonedas que en este medio año negro ha perdido en su conjunto alrededor de US$1.000 millones.

¿Por qué se desplomó el bitcoin?

“Las criptomonedas son un activo de alto riesgo por mucho que haya personas que esperan que en el largo plazo suba el precio y sea un activo de refugio”, comenta José Francisco López, director de contenidos de Economipedia.

Cuando las bolsas caen, le dice a BBC Mundo, “los inversores prefieren quitarse de encima los activos más volátiles”.

Negocio de bitcoin en Turquía

Getty Images

En Wall Street las acciones de las empresas tecnológicas agrupadas en el índice Nasdaq han bajado, “siguiendo una correlación con la caída del bitcoin”, explica Diego Mora, analista senior de la consultora XTB.

Eso ocurre porque tanto las divisas digitales como las acciones de las empresas tecnológicas le han servido a los inversores “para buscar dinero fácil”.

Pero desde que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, por sus siglas en inglés) comenzó a subir las tasas de interés, hay un mayor interés de los inversores por buscar activos más seguros, como por ejemplo, los bonos del Tesoro o el dólar.

“En estas circunstancias la gente vende sus activos más riesgosos”, explica Mora.

Más aún, cuando las perspectivas apuntan a que las tasas de interés seguirán subiendo en distintas partes del mundo para controlar la inflación.

A la subida de tipos de interés (que la semana pasada incluyó a grandes economías como Reino Unidos, Estados Unidos y Canadá), se suman otros factores que ayudan a aumentar la incertidumbre sobre el rumbo de la economía, como los confinamientos en Shanghái por el covid-19 y la tensión geopolítica por la guerra en Ucrania.

¿De dónde viene el concepto de criptoinvierno?

Cuando se enfría el precio de las criptomonedas y cae de manera sostenida durante varios meses, los expertos hablan de un criptoinvierno.

El concepto hace referencia a lo que ocurrió en 2018, cuando el bitcoin cayó hasta un 80% desde los máximos históricos.

Bitcoin y dólar

Getty Images

El desplome sembró el pánico en el mercado de criptomonedas y provocó que la gran mayoría de las divisas digitales cayeran en picada al unísono.

No fue hasta mediados de 2019 que los criptomercados mostraron signos de recuperación, impulsados por una inversión récord por parte de instituciones tradicionales, como los bancos y los grandes fondos de inversión.


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