La Real Academia mantendrá “femenino” y “macho” como sinónimos de “débil” y “fuerte”
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

La Real Academia mantendrá “femenino” y “macho” como sinónimos de “débil” y “fuerte”

La 23a edición del Diccionario de la Real Academia incluirá 6 mil artículos nuevos, mientras que otros 100 mil serán enmendados.
Por Paris Martínez
10 de abril, 2014
Comparte
Fachada de la Real Academia Española. //Foto: RAE.

Fachada de la Real Academia Española. //Foto: RAE.

Para conmemorar sus 300 años de existencia, la Real Academia Española presentará, en octubre próximo, la vigesimotercera edición de su Diccionario, que entre otras novedades, contempla una enmienda a su actual definición de la palabra “azteca”; la inclusión de neologismos como “feminicidio” o “feminicida”, y la eliminación de palabras en desuso tales como “azuquita”. 

Descrita como una obra “panhispánica”, que recoge el aporte de las 22 academias nacionales de la lengua española que existen en el mundo, esta 23a edición del Diccionario busca, según la RAE, “modernizarlo y hacerlo más coherente”, por lo cual, incluirá 6 mil artículos nuevos, mientras que otros 100 mil serán enmendados –es decir que la mitad de las definiciones incluidas experimentaron alguna corrección–.

Sin embargo, algunas de las definiciones más polémicas del Diccionario se mantendrán intocadas, tales como “macho”, que seguirá equiparándose con los adjetivos “fuerte”, “vigoroso”, “valiente”, “animoso” y “esforzado”; o la definición de “femenino”, que seguirá manejándose como igual a “débil” y “endeble”.

A la mexicana

En su actual versión, el Diccionario de la Real Academia –que vio la luz en 1726– define la palabra “azteca” como “el individuo de un antiguo pueblo invasor y dominador del territorio conocido después con el nombre de México”, descripción que fue corregida para que, en la edición que será presentada en octubre próximo, se lea lo siguiente: “Azteca (del náhuatl aztécatl, ‘habitante de Aztlán’). Mexicano. Perteneciente o relativo al grupo étnico que habitó el mítico Aztlán”.

Asimismo, en la actualidad, el Diccionario define el uso mexicano de la palabra “naco” como “Indio (indígena)”, y la describe como un adjetivo que proviene “quizá de totonaco”. Sin embargo, en su nueva versión, el diccionario eliminó la acepción mexicana del término, y sólo conservó su uso americano como “andullo de tabaco”, el colombiano como “puré de papas”, y el uruguayo como “susto” y “excremento”.

Además, la acepción mexicana para “rajar”, que se define como la “acción de desdecirse”, también será eliminada del Diccionario.

Otra de las nuevas palabras aceptadas en la vigesimotercera edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, estrechamente vinculado con la realidad mexicana, es el neologismo “feminicidio”, misma que define como el “asesinato de una mujer por razón de su sexo”.

Esta definición, sin embargo, fue criticada por el grupo civil CIMAC (Comunicación e Información de la Mujer AC), ya que, consideró, “excluye el componente de ‘género’ en los asesinatos cometidos contra la población femenina.”

A lo macho…

Aún cuando la Real Academia Española  informó que 50% de las 200 mil palabras que componen su diccionario experimentaron alguna “enmienda”, en su nueva edición seguirán vigentes muchos de los conceptos que en el pasado han sido cuestionados por agrupaciones dedicadas a la defensa de los derechos de las mujeres.

Éste es el caso de la palabra “prostituta”, para la cual el diccionario mantendrá una larga lista de sinónimos, entre los cuales destacan las palabras “loca”, “zorra”, “perra”, “araña” y “lagartona”, además de que la definición de “mujer” incluye seis formas de usarla para referirse a una trabajadora sexual, y que son: mujer del arte, mujer del partido, mujer de punto, mujer mundana, mujer perdida y mujer pública.

Además, entre las acepciones aceptadas para “loba” se encuentra la de “mujer sensualmente atractiva”; y la definición de “cucaracha” seguirá aceptando el uso del término para aplicarlo a aquella “mujer morena”.

Por otra parte, la definición de la palabra “arpía” no sólo acepta su uso para describir un “ave fabulosa, con rostro de mujer y cuerpo de ave de rapiña”, sino también para aplicarlo a una mujer “aviesa”, “fea” y “flaca”. Este artículo, cabe destacar, fue enmendado y, en la próxima edición del Diccionario fue eliminado su uso para mujeres flacas.

Por el contrario, algunas definiciones que invisibilizaban a las mujeres o que se basaban en viejos usos sexistas, sí fueron modificados, tales como el término “bebé”, que era definido como “niño de pecho”, y cuya nueva descripción dirá “niño o niña de días o de pocos meses”.

Otro ejemplo de la eliminación de acepciones anacrónicas es la enmienda a la definición de “belleza”, que en su actual versión se señala como la “propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual”, así como “mujer notable por su hermosura”, descripciones que fueron eliminadas y sustituidas en su nueva edición por “Cualidad de bello” y “Persona o cosa notable por su hermosura”.

Viejos fantasmas

Entre las enmiendas realizadas para modernizar el Diccionario de la Lengua Española también destaca aquella practicada en el concepto “activista”, y que era definido como “agitador político, miembro que en un grupo o partido interviene activamente en la propaganda o practica la acción directa”, misma que será sustituida por la siguiente: “Activista. Militante de un movimiento social, de una organización sindical o de un partido político, que interviene activamente en la propaganda y el proselitismo de sus ideas”.

Asimismo, la próxima edición del Diccionario aceptará palabras cuyo uso es ya cotidiano entre los hispanohablantes, tales como billonario, ambientalista, anarcoide, animalista, antiamericano, antibelicista, antibritánico, anticapitaismo, antidemocracia, antidiarréico, autoayuda y autobomba.

Y, así como fueron incluidas nuevas palabras, hubo también otras que oficialmente quedarán fuera del del catálogo de la RAE, en su 23a edición, tales como “aónides” (también llamadas musas), o “azuquita” (que es el nombre ambiguo, diminutivo y coloquial del azúcar).

Conoce aquí con mayor detalle algunos adelantos de las modificaciones realizadas al Diccionario de la Real Academia.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El pueblo en Francia que se quiere iluminar con organismos vivos

Organismos tan diversos como las luciérnagas, los hongos y los peces tienen la capacidad de brillar a través de la bioluminiscencia, que está presente en el 76% de las criaturas de aguas profundas.
29 de abril, 2022
Comparte

En una tranquila habitación de un centro de vacunación contra el coronavirus en Rambouillet, una pequeña ciudad francesa a unos 50 kilómetros al suroeste de París, una suave luz azul emana de una fila de tubos.

En fechas próximas, el mismo resplandor azul iluminará la cercana Place André Thomé y Jacqueline Thomé-Patenôtre.

Pero a diferencia de las farolas estándar, que a menudo emiten un fuerte resplandor y necesitan ser conectadas a la red eléctrica, estas luces son alimentadas por organismos vivos a través de un proceso conocido como bioluminiscencia.

Este fenómeno, en el que las reacciones químicas dentro del cuerpo de un organismo producen luz, se puede observar en muchos lugares de la naturaleza.

Organismos tan diversos como las luciérnagas, los hongos y los peces tienen la capacidad de brillar a través de la bioluminiscencia: está presente en el 76% de las criaturas de aguas profundas.

Estos experimentos también están en marcha en toda Francia, incluso en el aeropuerto Roissy-Charles-de-Gaulle de la capital.

Variedad natural

Los ejemplos de bioluminiscencia en el mundo natural son muchos.

Las luciérnagas se iluminan para atraer parejas, mientras que algunas especies de algas brillan cuando se agita el agua circundante.

El rape (un pezde aguas profundas) permite que bacterias bioluminiscentes se establezcan en un lóbulo sobre su cabeza como un señuelo tentador para sus presas.

La mayoría de las especies oceánicas bioluminiscentes emiten una luz azul verdosa que, debido a las longitudes de onda más cortas de los colores, puede viajar más lejos en el océano.

Algunas luciérnagas y ciertos caracoles brillan de color amarillo, y se sabe que el llamado “gusano ferroviario”, una larva de escarabajo nativa de las Américas, se vuelve rojo y amarillo verdoso en un patrón que se asemeja a un tren por la noche.

Incluso se ha descubierto que algunos roedores nocturnos que se encuentran en el sur de África tienen cabello que produce un brillo biofluorescente de color rosa intenso.

Las luces de Francia

El brillo azul turquesa en la sala de espera en Rambouillet proviene de una bacteria marina recolectada en la costa de Francia llamada Aliivibrio fischeri.

Las bacterias se almacenan dentro de tubos llenos de agua salada, lo que les permite circular en una especie de acuario luminoso.

Dado que la luz se genera a través de procesos bioquímicos internos que forman parte del metabolismo normal del organismo, su funcionamiento casi no requiere más energía que la necesaria para producir los alimentos que consumen las bacterias.

La bioluminiscencia en las aguas de la bahía Preservation de Tasmania

Brett Chatwin

Se agrega una mezcla de nutrientes básicos y se bombea aire a través del agua para proporcionar oxígeno.

Para “apagar las luces”, simplemente se corta el aire, deteniendo el proceso al enviar la bacteria a un estado anaeróbico donde no produce bioluminiscencia.

“Nuestro objetivo es cambiar la forma en que las ciudades usan la luz”, dice Sandra Rey, fundadora de la empresa emergente francesa Glowee, que está detrás del proyecto en Rambouillet.

“Queremos crear un ambiente que respete mejor a los ciudadanos, el medio ambiente y la biodiversidad e imponer esta nueva filosofía de la luz como una alternativa real”.

Los defensores del proyecto argumentan que la bioluminiscencia producida por bacterias podría ser una forma sostenible y eficiente en energía para iluminar nuestras vidas.

La forma en que actualmente producimos luz, argumenta Rey, ha cambiado poco desde que se desarrolló la primera bombilla en 1879.

Si bien la bombilla LED, que surgió en la década de 1960, ha reducido significativamente los costos de funcionamiento de la iluminación, todavía depende de la electricidad, que se produce en gran parte por la quema de combustibles fósiles.

Glowee

Fundada en 2014, Glowee está desarrollando una materia prima líquida, en teoría infinitamente renovable, hecha de microorganismos bioluminiscentes.

Se cultiva en acuarios de agua salada antes de envasarse en los tubos.

El proceso de fabricación, afirma Rey, consume menos agua que la fabricación de luces LED y libera menos CO2, mientras que el líquido también es biodegradable.

Las luces también usan menos electricidad para funcionar que las LED, según la compañía, aunque las bombillas Glowee producen menos intensidad de luz que la mayoría de las bombillas LED modernas.

las luces de Glowee

Glowee
Las luces de Glowee.

Si bien las luces de Glowee actualmente solo están disponibles en tubos estándar para eventos, la compañía planea producir pronto varios tipos de mobiliario urbano, como bancos para exteriores, con iluminación incorporada.

En 2019, el ayuntamiento de Rambouillet firmó una sociedad con Glowee e invirtió US$109.000 para convertir la ciudad en “un laboratorio de bioluminiscencia a gran escala”.

Guillaume Douet, jefe de espacios públicos de Rambouillet, cree que si el experimento tiene éxito, podría conducir a una transformación en todo el país.

“Se trata de una ciudad del mañana”, dice Douet. “Si el prototipo realmente funciona, podemos implementarlo a gran escala y reemplazar los sistemas de iluminación actuales”.

Los usos de la bioluminiscencia

Los estudios de la bioluminiscencia no son nuevos.

Alrededor del año 350 a. C., el filósofo griego Aristóteles describió la bioluminiscencia en luciérnagas como un tipo de luz “fría”.

Los mineros del carbón han usado luciérnagas en frascos como iluminación en minas donde cualquier tipo de llama, incluso una vela, podría desencadenar una explosión mortal.

Luciérnagas

Getty Images

Mientras tanto, las tribus de la India han utilizado hongos brillantes durante años para iluminar selvas densas.

Sin embargo, Glowee es la primera empresa del mundo en alcanzar este nivel de experimentación y dice que está en negociaciones con 40 ciudades de Francia, Bélgica, Suiza y Portugal.

ERDF, una empresa mayoritariamente estatal que gestiona la red eléctrica de Francia, se encuentra entre los patrocinadores de Glowee; la Comisión Europea ha proporcionado US$1,9 millones de financiación y el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (Inserm) ha proporcionado asistencia técnica y apoyo.

Los desafíos

Carl Johnson, profesor de ciencias biológicas en la Universidad de Vanderbilt, cree que aún quedan serios desafíos por delante antes de que la bioluminiscencia pueda obtener luz verde para su implementación a gran escala.

“Primero, tienes que alimentar a las bacterias y diluirlas a medida que crecen”, dice.

“Eso no es tan fácil. Además, el fenómeno dependerá mucho de la temperatura y dudo que funcione en el invierno. En tercer lugar, la bioluminiscencia es muy tenue en comparación con la iluminación eléctrica”, agrega.

Rey, de Glowee, reconoce los desafíos que se avecinan, pero insiste en que los beneficios, tanto ecológicos como económicos, podrían ver ciudades futuras bañadas en luz azul bacteriana.

Hongos

Getty Images

Actualmente, el equipo de Evry está trabajando para aumentar la intensidad de la luz producida por bacterias, que por ahora solo dura días o semanas antes de requerir más nutrientes y aún no es tan fuerte como las luces LED.

Hasta ahora, Glowee dice que sus bacterias pueden producir una salida de brillo de 15 lúmenes por metro cuadrado, por debajo, pero no muy lejos, del mínimo de 25 por metro cuadrado que cree que se requiere para la iluminación pública en parques y jardines.

En comparación, una bombilla LED doméstica de 220 lúmenes puede producir unos 111 lúmenes por metro cuadrado de suelo.

“Estamos avanzando poco a poco”, dice. “Pero ya hemos dado pasos enormes y nuestra filosofía de la luz es una respuesta a la crisis que enfrenta la humanidad”.

Catrin Williams, profesora de la Facultad de Biociencias de la Universidad de Cardiff que ha estudiado la bioluminiscencia en bacterias, está de acuerdo en que es “difícil” mantener cultivos bacterianos vivos a largo plazo debido a la necesidad de suministro de nutrientes.

Pero Williams dice que esto podría superarse centrándose en la “quimioluminiscencia”, un proceso que Glowee también está investigando actualmente, que elimina la necesidad de bacterias vivas.

En cambio, la enzima responsable de la bioluminiscencia, la luciferasa, en teoría puede extraerse de las bacterias y usarse para producir luz.

“Creo que el enfoque de Glowee es extremadamente novedoso e innovador y podría ser fantástico”, dice Williams.

Otras iniciativas

Otras iniciativas en todo el mundo están proporcionando más rayos de esperanza.

Nyoka Design Labs, con sede en Vancouver, está desarrollando una alternativa biodegradable a las barras luminosas utilizando enzimas no vivas y libres de células que, según los creadores, son mucho más fáciles de mantener que las bacterias vivas.

“En lugar de usar todo el automóvil, solo quitamos los faros”, dice Paige Whitehead, fundadora y directora ejecutiva.

“La enzimología ha avanzado hasta el punto de que ya no tenemos que depender de los sistemas sustentados por células”, agrega.

Luciérnagas

Getty Images
Las luciérnagas han sido estudiadas desde la Antigüedad.

Una vez utilizadas, las barras luminosas no se pueden reciclar debido a la mezcla de productos químicos que contienen.

Se utilizan en una amplia gama de aplicaciones, desde usos policiales y militares hasta festivales de música.

Algunos investigadores han expresado su preocupación por el efecto de los productos químicos que contienen en la vida marina, ya que también se utilizan a menudo como señuelos en la pesca con palangre.

“Gran parte de este desperdicio es innecesario”, dice Whitehead. “La visión que buscamos es reemplazar cualquier sistema de iluminación alternativo para hacerlos más sostenibles”.

En un gran avance para esa visión, un estudio publicado en abril de 2020 reveló que un equipo de bioingenieros rusos que trabajan con una empresa emergente de biotecnología con sede en Moscú han creado un método para mantener la bioluminiscencia en las plantas.

Afirman que pudieron hacer que las plantas brillaran 10 veces más y durante más tiempo que los esfuerzos anteriores, produciendo más de 10.000 millones de fotones por minuto, mediante la bioingeniería de genes bioluminiscentes de hongos en las plantas.

La nueva investigación se basó en los hallazgos que identificaron una versión fúngica de la luciferina, uno de los compuestos únicos que es necesario para la bioluminiscencia, junto con las enzimas luciferasa o fotoproteína.

Keith Wood, un científico que hace 30 años creó la primera planta luminiscente utilizando un gen de luciérnagas, dice que la tecnología podría reemplazar en parte la iluminación artificial como los LED.

Más recientemente, descubrió que al alterar la estructura genética de una luciferasa que se encuentra en el camarón de aguas profundas Oplophorus gracilirostris, su brillo podría aumentar 2,5 millones de veces.

luces

Getty Images

La enzima resultante, que los investigadores llamaron NanoLuc, también era 150 veces más brillante que las luciferasas que se encuentran en las luciérnagas.

“La aplicación de la biología sintética a la bioluminiscencia es una gran oportunidad”, dice Wood, quien ahora está desarrollando una planta bioluminiscente para la empresa Light Bio.

Pero todavía está por decidirse exactamente cómo se podrían usar estas plantas bioluminiscentes transgénicas en el futuro.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=gyrC55QhAPA&t

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.