close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro.
La tortura como ‘medio de investigación’ prevalece en México
La visita del Relator Especial de la ONU sobre la tortura que comienza este lunes 21 de abril ocurre cuando la CNDH confirma más de siete mil casos y organizaciones civiles denuncian que se usa para obtener declaraciones
Cuartoscuro.
Por Tania L. Montalvo
21 de abril, 2014
Comparte

Secuestro torturaDespués de los golpes y los intentos de asfixia a manos de policías federales, Ricardo firmó en 2011 una declaración por la que fue hallado culpable de delincuencia organizada y por la que finalmente fue recluido en el Centro Federal de Readaptación Social de Occidente.

Su caso fue documentado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que en diciembre de 2013 emitió una recomendación al Comisionado Nacional de Seguridad por la tortura y los tratos crueles de lo que fue víctima Ricardo por más de diez horas.

La violencia contra Ricardo es uno de los 7 mil 253 casos de tortura que la CNDH confirma que ocurrieron entre 2006 y 2012, cuando según el organism, hubo “un notable crecimiento de prácticas de tortura y/o tratos crueles inhumanos o degradantes” pese a que están prohibidos en la Constitución.

En ese contexto, este lunes 21 de abril comienza la primera visita oficial a México de Juan E. Méndez, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la tortura; quien hasta el 2 de mayo próximo evaluará el trabajo del Estado para evitar esta práctica.

Según la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes que entró en vigor en 1987 y fue ratificada por México, la tortura es “todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia”.

Con base en esa definición es que organismos internacionales en defensa de derechos humanos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han alertado que en México el “sistema de justicia penal sigue recurriendo a la tortura como medio principal de investigación”.

En su visita a México en marzo de 2014, el secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty, entregó al presidente Enrique Peña Nieto un documento con “los retos” del país en materia de derechos humanos e hizo énfasis en que se debe evitar que el sistema de justicia recurra a la tortura y acepte como pruebas declaraciones obtenidas bajo ésta, pues actualmente, no se garantiza “la inadmisibilidad de evidencia obtenida de manera ilegal, incluyendo la tortura”.

Así ocurrió en casos como el de Ricardo u otros como el que narra la CNDH en una recomendación de octubre de 2013 en la que describe que policías federales retuvieron por más de nueve horas a una persona en Ciudad Juárez, Chihuahua, para golpearlo y quemarle la mano con un encendedor para obligarlo a confesar que portaba una mochila con droga.

Según las cifras de la Comisión Mexicana de Defensa y Protección de Derechos Humanos, pese a que organizaciones civiles denuncian aumento de tortura y ésta es un delito según lo establecido en la Constitución, desde 2006 sólo 12 personas han sido consignadas.

En su informe de actividades de 2013, la CNDH reportó que al menos en cinco ocasiones se presentaron quejas en contra de la Procuraduría General de Justicia, la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de la Defensa Nacional por tortura.

La PGR, por su parte, informó que entre febrero y julio del año pasado inició 99 indagatorias por tortura que todavía están en curso.

Juan E. Méndez, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la tortura, estará en México durante doce días en los que visitará entidades como Nuevo León, Chiapas y Baja California para visitar prisiones, estaciones policiales, centros de interrogación, de privación de libertad de menores y estaciones migratorias.

Según el comunicado que emitió la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de los Derechos Humanos sobre la visita, el objetivo de ésta es evaluar el uso del arraigo en el país y la implementación del nuevo sistema de justicia penal, pero también determinar qué se hace para evitar y castigar la extracción forzada de confesiones.

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
El conmovedor reencuentro entre un niño robado y la familia que llevaba buscándolo casi 40 años
Javier Matías Darroux Mijalchuk se convirtió en el "nieto 130", el más reciente caso de un argentino al que las Abuelas de Plaza de Mayo ayudaron a descubrir su identidad.
14 de junio, 2019
Comparte

Durante casi 40 años, Roberto Mijalchuk dejó activa una línea de teléfono, con la esperanza de que algún día sonara el aparato y pudiera reencontrarse con su hermana desaparecida.

Pero cuando sonó, no fue su hermana la que apareció, sino su sobrino, que en el momento de la desaparición estaba con su madre y entonces tan solo tenía pocos meses de vida.

“Gracias, tío, por no dejar de buscarnos”, manifestó Javier Matías Darroux Mijalchuk esta semana ante la prensa, tras descubrir que es hijo de desaparecidos durante el último régimen militar en Argentina, entre 1976 y 1983.

Darroux Mijalchuk, de 41 años, fue presentado esta semana como “el nieto 130”, el más reciente argentino al que las Abuelas de Plaza de Mayo ayudaron a descubrir su identidad.

El joven protagonizó un emotivo reencuentro público con su tío en una multitudinaria presentación, con el objetivo de llegar a conocer más detalles de su pasado y animar a otros a dar un paso al frente, “juntar coraje” y descubrir la verdad.

“Muchos en situación similar”

Javier Matías Darroux Mijalchuk siempre supo que los padres que le criaron no eran su familia biológica, pero no se interesó por su pasado hasta hace unos años.

“Para mí, desde un convencimiento muy interno, tenía la certeza de que mis padres podrían haber sido desaparecidos por la dictadura militar, pero yo estaba bien con quien era y no me interesaba en una búsqueda con resultado incierto que desgastaría mis energías vanamente”, recordó en la comparecencia pública celebrada en la sede de Abuelas en Buenos Aires.

Pero algo cambió en 2006. Fue entonces “cuando entendí el egoísmo de mi postura”, dijo.

“Si no era importante para mí —o eso creía—, tenía que ser consciente de que en el otro lado podía estar buscándome un hermano, un tío, una abuela”.

Animado por su pareja y dos amigos, Javier se acercó a la organización de Abuelas de Plaza de Mayo, que lleva más de cuatro décadas buscando a desaparecidos y sus hijos.

Ello activó el proceso para poder encontrar sus raíces y descubrir que era hijo de Elena Mijalchuk y Juan Manuel Darroux, desaparecidos en diciembre de 1977.

“Creo que hay muchos a quienes les pasa una sensación similar, así que los invito a juntar coraje y a acercarse” a Abuelas, instó.

La organización, presidida por Estela De Carlotto, estima que cerca de 500 bebés fueron robados por el gobierno militar, y calcula que el régimen hizo desaparecer a cerca de 30.000 personas de todas las edades y condiciones sociales.

La búsqueda y las dudas

Según explica Abuelas en su página web, los “secuestros” de la familia del “nieto 130” empezaron con su padre, Juan Manuel Mijalchuk, quien trabajaba en tareas administrativas en la Universidad de Morón, en la provincia de Buenos Aires, y desapareció a principios de diciembre de 1977.

La última vez que un familiar lo vio fue discutiendo “acaloradamente con cuatro hombres que lo subieron a una Chevy azul metalizada”.

Tras ello, su mujer, Elena, quien por entonces estaba embarazada por segunda vez, recibió una carta firmada por su marido en la que le indicó un lugar y una fecha para encontrarse. Sus padres le llevaron a ese enclave, junto a su bebé de pocos meses, y esa fue la última vez que los vieron.

Javier Matías fue encontrado abandonado en una calle que se encontraba a tres calles de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionaba el mayor centro clandestino de detención del régimen militar, que apresó allí a cerca de 5.000 personas secuestradas, recoge la Agencia Efe.

Lo dieron en adopción legal a una familia que lo crió bien, que nunca le ocultó que era adoptado pero que no sabía su procedencia real, según esa misma fuente.

Desde entonces, el hermano de su madre, su tío Roberto, “nunca bajó los brazos ni perdió la esperanza”, destacó Javier Matías ante los medios.

El joven agradeció en numerosas ocasiones la persistencia de su tío, quien denunció a finales de los 90 la desaparición de su hermana, su cuñado y su sobrino, y acabó recibiendo la famosa llamada de Javier Matías hace unos años.

No obstante, el “nieto 130” matizó que la “alegría siempre es parcial”. El hecho de encontrarme implica que él nunca va a volver a ver a su hermana”, explicó.

Y es que las dudas persisten sobre el paradero de sus progenitores y qué ocurrió con el embarazo de su madre, una de las razones por las que Javier decidió contar su historia ahora e intentar conseguir así mayor información, según recogen los medios argentinos.

“La convicción de lucha y búsqueda no termina”, señaló.

“Yo necesito saber la verdad de qué sucedió con ellos. Y necesito saber si tengo un hermano o una hermana”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=_G0B2CRj58Y

https://www.youtube.com/watch?v=hku5Xj6pr-M

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.