Piden que la Comisión Anticorrupción vigile instituciones, no sólo a funcionarios
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Piden que la Comisión Anticorrupción vigile instituciones, no sólo a funcionarios

La Red por la Rendición de Cuentas publicó una propuesta que plantea que las investigaciones por corrupción no sólo contemple a servidores públicos sino a las instancias en las que laboran.
Cuartoscuro
Por Tania L. Montalvo
28 de abril, 2014
Comparte
En diciembre de 2013, en el ranking de Transparencia Internacional, México se ubicó en el sitio 106 de 177 naciones que son evaluadas en el Índice de Percepción de la Corrupción. //Foto: Cuartoscuro.

En diciembre de 2013, en el ranking de Transparencia Internacional, México se ubicó en el sitio 106 de 177 naciones que son evaluadas en el Índice de Percepción de la Corrupción. //Foto: Cuartoscuro.

El combate a la corrupción a través de la iniciativa presidencial para crear una Comisión Nacional Anticorrupción no sólo debe contemplar la sanción contra funcionarios y ciudadanos sino incluir una investigación contra las dependencias de estado en las que se llevan a cabo estos actos, propone la Red por la Rendición de Cuentas.

Integrada por 77 instituciones públicas, instituciones académicos y organizaciones sociales, la Red considera que es necesario que la reforma para el combate a la corrupción distinga un acto aislado de cuando surjan por un problema institucional.

“El régimen de responsabilidad de servidores públicos está diseñado para investigar y valorar conductas individuales atribuyendo sanciones a las personas. Lo anterior, si bien es necesario, es insuficiente para enfrentar el problema. La propuesta que se plantea parte del supuesto de que cuando se presentan irregularidades en las conductas de los servidores públicos o de otras personas que manejan recursos públicos, hay también un problema en la organización. Inadecuados diseños en los procedimientos de gestión o en el diseño institucional, deficiencia en los controles, en la información, en el seguimiento, problemas en la vigilancia o en el nombramiento, entre otros (…)”, se lee en la propuesta de la Red para la reforma que crea la Comisión y que tras ser aprobada en diciembre en el Senado está pendiente su discusión en la Cámara de Diputados.

Según la propuesta que se presentó el viernes 25 de abril en el foro “Cambios normativos a la comisión anticorrupción: una propuesta desde la academia y la sociedad civil”, cuando el sistema propicia que un funcionario cometa un acto de corrupción y si éste se investiga y sanciona a la institución, se ejercen medidas preventivas para evitar más corrupción.

La iniciativa que el presidente Peña Nieto presentó en noviembre de 2012 para crear la Comisión Nacional Anticorrupción fue aprobada en el Senado un año después y se espera que los diputados la discutan en el siguiente periodo ordinario que inicia en septiembre próximo.

Lo aprobado por el Senado permite crear una Comisión con autonomía institucional, con facultades para prevenir, investigar y sancionar por la vía administrativa las irregularidades de funcionarios y ciudadanos.

La propuesta de la Red por la Rendición de Cuentas es aumentar las facultades de la Comisión para que se convierta “en pieza clave para la definición de un sistema nacional de responsabilidades”.

Además de investigar, sancionar y prevenir la corrupción, la Red considera que este órgano deberá tener capacidad de revisión y atracción de casos y de resarcimiento.

“No podemos seguir solo buscando sancionar y encontrar al que cometió algún acto de corrupción sino estar haciendo medidas preventivas y también resarcitorias. El estado queda sin posibilidad alguna de hacer alguna acción resarcitoria cuando tenemos un caso de corrupción y ahí lo que se ve claramente es que las víctimas es todo el pueblo de México y no hay una acción específica”.

“De la propuesta del presidente Peña Nieto a la propuesta de nosotros lo más importante sería pensar que este órgano no puede estar sólo buscando sancionar y que tampoco le pueden tocar cuestiones menores y las más graves. A este órgano le vamos a dejar sólo las cuestiones más graves. Hay mucha carga burocrática revisando cuestiones menores y poca atención a las cosas grandes”, explicó Leticia Bonifaz, académica del Centro de Investigación y Docencia Económicas, que participó en la propuesta.

Sobre la facultad de revisión y atracción de casos, ésta tiene vínculo directo a la operación de la Comisión en los estados.

Si bien la reforma que aprobó el Senado considera que cada entidad forme su propio órgano anticorrupción, la propuesta de la Red es que la Comisión Nacional pueda atraer los casos de estados y municipios cuando se solicite y revisar las resoluciones emitidas por esos institutos locales.

Asimismo, se hace énfasis en que para garantizar la objetividad y profesionalismo de la Comisión los auditores internos o los titulares de los órganos internos de control deben surgir de un servicio profesional de carrera, que les permita además de estar certificados tener capacitación permanente.

La propuesta de la Red fue entregada a los diputados que analizan en comisiones el dictamen aprobado en el Senado. En ésta también se incluyó la posibilidad de que los ciudadanos puedan iniciar investigaciones.

“Además debemos considerar la posibilidad de reabrir un caso cuando se considere que el ejercicio de no acción penal fue indebido o no está justificado”, explicó Bonifaz sobre la necesidad de que la Comisión no sea “un órgano decorativo” y esté facultado para impugnar decisiones.

El combate a la corrupción se definió al principio de la gestión de Peña Nieto como un tema de especial interés, por eso la propuesta de crear una Comisión Nacional; sin embargo, sociedad civil y académicos critican el atraso para concretar la iniciativa.

En diciembre de 2013, en el ranking de Transparencia Internacional, México se ubicó en el sitio 106 de 177 naciones que son evaluadas en el Índice de Percepción de la Corrupción.

Y en la lista sobre el pago de sobornos que empresas extranjeras hacen en otros países para concretar negocios, México está en el número 28 de 30, sólo mejor posicionado que Rusia y China.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Antártida: qué países reclaman su soberanía y por qué

El llamado "continente blanco" es el único que no pertenece a ningún país y se rige por un tratado internacional. Sin embargo, 7 naciones reclaman parte de su territorio.
1 de diciembre, 2020
Comparte
Imagen satelital de la Antártida

Getty Images
La Antártida es el único continente que no pertenece a ningún país, aunque varios reclaman una porción.

La Antártida es el continente más frío, seco y ventoso de la Tierra, y eso explica por qué es el único sin una población indígena.

Sin embargo, el cuarto continente más grande del mundo -después de Asia, América y África- es uno de los lugares más anhelados del planeta.

Siete países reivindican partes de su extenso territorio de 14 millones de kilómetros cuadrados.

Algunas son naciones lindantes, como Argentina, Australia, Chile y Nueva Zelanda.

Pero también tres países europeos -Francia, Noruega y Reino Unido- reclaman soberanía sobre sectores de la Antártida.

El primero en instalar una base permanente en la región y declarar su soberanía allí fue Argentina, en 1904. La Base Orcadas es la estación científica antártica más antigua todavía en funcionamiento.

El país sudamericano consideraba la región como una extensión de su provincia más austral, Tierra del Fuego, al igual que las islas Malvinas (o Falklands), Georgias del Sur y Sándwich del Sur.

https://www.youtube.com/watch?v=HwQIES5OuyQ

Sin embargo, Reino Unido, que controla esas islas, hizo su propia reclamación antártica en 1908, reivindicando una región que abarca por completo el sector reclamado por Argentina.

Chile, sumó su propio reclamo años más tarde, en 1940, también sobre la base de que era una extensión natural de su territorio.

La Antártica Chilena -como se la conoce allí- forma parte de la Región de Magallanes, la más austral de las 16 regiones en que se divide el país, y se superpone en partes con los terrenos antárticos exigidos por Argentina y Reino Unido.

Las otras demandas de soberanía se basan en las conquistas realizadas por famosos exploradores antárticos a comienzos del siglo XX.

El reclamo de Noruega se funda en las exploraciones de Roald Amundsen, el primero que alcanzó el Polo Sur geográfico, en 1911.

Y las pretensiones de Nueva Zelanda y Australia se basan en las gestas antárticas de James Clark Ross, quien izó la bandera del Imperio británico en territorios que fueron puestos bajo la administración de esos dos países por la Corona británica, en 1923 y 1926, respectivamente.

En tanto, Francia también reclama una pequeña porción de suelo antártico que fue descubierta en 1840 por el comandante Jules Dumont D’Urville, quien lo bautizó Tierra Adelia, en honor a su esposa.

Países que reclaman soberanía en la Antártida

BBC

Sin dueños

Más allá de estos reclamos soberanos, otros 35 países, incluyendo a Alemania, Brasil, China, Estados Unidos, India y Rusia, tienen bases permanentes en el continente blanco.

Sin embargo, el lugar que muchos llaman el Polo Sur (porque contiene el polo sur geográfico) no pertenece a nadie.

La Base Orcadas, de Argentina, ubicada en la Isla Laurie (parte de las Islas Orcadas del Sur, de la Antártida)

Getty Images
La Base Orcadas, de Argentina, ubicada en la Isla Laurie (parte de las Islas Orcadas del Sur, de la Antártida) es la estación permanente más antigua del continente blanco.

Desde 1961 es administrado por un acuerdo internacional, el Tratado Antártico, que fue firmado el 1 de diciembre de 1959 originalmente por los siete países con pretensiones soberanas más otros cinco: Bélgica, Estados Unidos (donde se firmó el acuerdo), Japón, Sudáfrica y Rusia.

El Tratado, firmado en el contexto de la Guerra Fría, buscó evitar una escalada militar, afirmando que “es en interés de toda la humanidad que la Antártida continúe utilizándose siempre exclusivamente para fines pacíficos y que no llegue a ser escenario u objeto de discordia internacional”.

El pacto congeló las reclamaciones territoriales existentes y estableció que la Antártida se convierta en una reserva científica internacional.

También prohibió las pruebas nucleares y “toda medida de carácter militar, excepto para colaborar con las investigaciones científicas”.

Desde entonces, otras 42 naciones se han sumado al Tratado, aunque solo 29 -aquellas que realizan “actividades de investigación sustanciales”- tienen poder de voto y pueden tomar decisiones sobre el presente y futuro de la Antártida.

Hasta ahora todos miembros del pacto han acordado seguir prohibiendo cualquier otra actividad en la Antártida que no sea científica.

Render de una bandera de la Antártida

Getty Images
La Antártida no tiene dueño, pero 29 países con presencia activa en el continente deciden sobre su presente y futuro.

Riqueza

Pero ¿por qué tanto interés por un continente cubierto casi enteramente de hielo?

Uno de los principales motivos tiene que ver con lo que potencialmente yace debajo de ese hielo: abundantes recursos naturales.

“Hay una razón por la cual los geólogos a menudo tienen el lugar más destacado (en las bases científicas de la Antártida)”, señala el documentalista y periodista Matthew Teller, quien ha escrito extensamente para la BBC sobre el continente blanco.

A pesar de que la prospección petrolera y minera está prohibida por el Tratado Antártico, sí se puede explorar con fines científicos.

Así, los expertos han logrado estimar que bajo el suelo antártico hay unos 200.000 millones de barriles de petróleo, dice Teller.

“Mucho más que Kuwait o Abu Dhabi”, resalta.

Sin embargo, hoy no es viable explotar esos recursos, porque -además de que está expresamente prohibido- el costo de extracción sería demasiado alto.

Esto se debe a que, a diferencia del Ártico, que está conformado principalmente por océano congelado, la Antártida es un continente rocoso cubierto de hielo.

Y esa capa de hielo puede alcanzar los cuatro kilómetros de profundidad.

En tanto, construir plataformas petroleras off shore en las proximidades de la costa antártica, donde se cree hay vastos depósitos de petróleo y gas, también resultaría muy costoso debido a que allí el agua se congela en invierno.

Un pingüino en la Antártida

Getty Images
Hoy la Antártida está protegida, pero en 2048 eso podría cambiar.

No obstante -advierte Teller- “es imposible predecir en qué estado estará la economía mundial en 2048, cuando sea el momento de renovar el protocolo que prohíbe la prospección antártica”.

“En ese escenario, un mundo hambriento de energía podría estar desesperado”, afirma.

Además de petróleo y gas, se cree que la región antártica es rica en carbón, plomo, hierro, cromo, cobre, oro, níquel, platino, uranio y plata.

Plataforma continental

El Océano Antártico también tiene grandes poblaciones de kril y peces, cuya pesca es regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos Antárticos.

Todas estas riquezas naturales explican por qué los países que reivindican partes de la Antártida también han realizado reclamos ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) para demandar sus derechos de propiedad sobre el lecho marino adyacente a los territorios antárticos que pretenden.

En 2016, la Comisión de Límites de la Plataforma continental (CLPC) de la ONU reconoció el derecho de Argentina de extender sus límites externos en el Atlántico Sur, lo que le permitió al país sudamericano sumar 1,6 millones de kilómetros cuadrados de superficie marítima.

Sin embargo, la CLPC no se pronunció sobre el reclamo relacionado con los territorios antárticos (ni de Argentina ni de ningún otro país) ya que el organismo no considera ni emite recomendaciones sobre áreas en disputa.

Antártida

Getty Images
El Tratado Antártico, que fue firmado el 1 de diciembre de 1959.

Beneficios menos conocidos

Hay dos potenciales utilidades más que tiene el continente blanco, que son únicas, pero menos conocidas que las riquezas naturales tradicionales.

Mientras muchos se enfocan en los potenciales beneficios económicos que yacen kilómetros debajo del hielo o en los mares, pasan por alto lo que muchos consideran será el bien más preciado en el futuro: el agua dulce.

Y es que el hielo que cubre la Antártida es la mayor reserva de agua dulce del mundo, un recurso esencial escaso que algún día podría valer más que el oro.

Se calcula que la Antártida contiene el 70% del agua dulce del planeta, ya que allí se concentra el 90% de todo el hielo de la Tierra.

Y hay mucha más agua dulce congelada que la que se halla debajo del suelo, y en ríos y lagos.

Si se considera que el 97% del agua en el mundo es salada, se comprende la importancia que tiene ese recurso hídrico congelado en el extremo sur del planeta.

La otra ventaja poco conocida de la Antártida tiene que ver con sus cielos, que son particularmente claros e inusualmente libres de interferencias de radio.

Esto los hace ideales para la investigación del espacio profundo y el seguimiento satelital.

El cielo de la Antártida

Getty Images
El cielo antártico es tan potencialmente rico como su suelo y agua.

“Pero también son ideales para el establecimiento de redes de vigilancia encubierta y el control remoto de sistemas de armas de ataque”, advierte Teller.

Australia ha advertido que China podría utilizar su base científica Taishan -la cuarta del país en territorio antártico, construida en 2014- para realizar tareas de vigilancia.

“Las bases antárticas se utilizan cada vez más para un ‘doble uso’: la investigación científica que es útil para fines militares”, denunció el gobierno australiano en 2014.

Sin embargo, el sistema de navegación satelital chino, BeiDou, cumple con las reglas del Tratado Antártico, al igual que el sistema Trollsat de Noruega.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=0fHkEolNWFc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.