Un poco de cine en Semana Santa
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Un poco de cine en Semana Santa

Un especial al cine de influencia cristiana y a las múltiples adaptaciones de la vida de Jesús de Nazareth.
Por Butaca Ancha
18 de abril, 2014
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Tomada de Butaca Ancha.

Una de las grandes tradiciones de la semana santa es llenar cines y pantallas de televisión con películas y programas de corte religioso. Desde el comienzo del séptimo arte, la narración del Nuevo Testamento resultó atractiva para productores buscando sacar plata o, en algunos casos, llevar sus creencias religiosas al mayor público posible. El historiador francés Georges Sadoul cita en su libro Historia del cine mundial una versión de la Pasión de Cristo, Veus représentant la vie et la passion de Jésus-Christ, fechada en 1897.

Por eso hemos dedicado un especial al cine de influencia cristiana y a las múltiples adaptaciones de la vida de Jesús de Nazareth. Desde aquellas que buscan realismo o cuestionar la religión misma, hasta las que abordan el tema con humor, sin dejar de lado aquellas donde la religión se asoma de maneras menos obvias. Ármense su propio maratón y disfruten de estos días santos.

Ben-Hur: La nostalgia por la sacra rutina

“Es posible que la primera impresión de Ben Hur sea la de que el realizador se esmeró en incluir en su película todos los elementos del género, como la nobleza a toda prueba del protagonista, opuesta a la malignidad inconmensurable del villano, procurando no dejar a un lado los grandes valores de producción, así como el trasfondo o comentario político y/o religioso, el cual influye en las motivaciones de los personajes, etcétera. Sin embargo, lo que resulta muy atrayente es la manera como William Wyler pone todos estos ingredientes sobre la mesa…” Seguir leyendo.

La Misión: La reconciliación con la fe

La Misión es de aquellas películas en las que el diálogo escasea. Quizá porque las actuaciones de Robert DeNiro y Jeremy Irons dicen más que un discurso de redención; tal vez se deba a que su fotografía es capaz de retratar la belleza que puebla nuestro planeta, o puede que la banda sonora de Ennio Morricone sea la mejor narradora de una historia en la que se muestra lo mejor y peor de la condición humana, así como su inevitable debilidad.” Seguir leyendo.

La última tentación de Cristo: El temor y la virtud

“El conflicto de Cristo es el de todos los grandes hombres. A él, según la fe cristiana, lo llamó Dios; al resto los llama la humanidad. Entendido como el principio de realidad, Dios es el inexpresable e incomprensible absoluto que héroes y sabios luchan por asimilar en el choque absurdo entre la mortalidad y el entendimiento. Morimos muy pronto para saberlo todo. Tal es el conflicto espiritual eterno que enfatiza el prólogo al inicio de La última tentación de Cristo (The Last Temptation of Christ, 1988), y es también el componente humano de su protagonista, que lo liga con la especie.” Seguir leyendo.

La pasión de Cristo: Un tormentoso vía crucis

“A una década de haber sido estrenada en el mundo, el impacto de La pasión de Cristo provocó morbo, escepticismo, llanto en algunos, conmoción, indignación en otros, innumerables parodias (una de ellas la famosa representada por Cartman y compañía en South Park) y estará rodeada por una eterna controversia por el implacable retrato del sufrimiento interno y físico, esa Pasión por la que atravesó el Mesías por la humanidad.” Seguir leyendo.

La vida de Brian: El evangelio según Monty Phyton

“La fama no es para todos. La mayoría de nosotros estamos condenados al anonimato extremo, sin que ninguna huella de nuestro paso por el mundo quede en la memoria colectiva. Ese es nuestro destino. No somos profetas ni estrellas de rock. Nuestro legado será efímero. Esto no es más cierto que en el caso de Brian, una persona normal que nació en el pesebre al lado del de Jesús de Nazareth, la persona más famosa en el mundo, después de The Beatles, para convertirse en un predicador olvidado.” Seguir leyendo.

Simón del desierto: La humilde soberbia del asceta

“Dios es el padre silente que atormenta a sus hijos respecto a sus verdaderos sentimientos, sumido en duda por la imperiosa necesidad de saber si ese padre nos ama, así como de hacer todo lo posible para demostrarle eterna pero rencorosa devoción. Simón, el asceta anacoreta, se propone postrarse sobre un pilar durante seis años, seis meses y seis días, pero debe vencer a la tentación de una arrebatadora fémina que se hace llamar “El Diablo”. UnEdipo católico y pervertido que desea el amor de su padre mediante el desprecio de la satanizada madre.” Seguir leyendo.

El evangelio según San Mateo: El dios hombre

El evangelio según San Mateo es una demostración de la trascendencia del mensaje católico, no de sus formas de implementación arraigadas en la parte institucional de la religión. Las enseñanzas del nazareno son despojadas de todo halo de gloria, expuestas a la manera de un mitin político en permanente close-up. Jesús no habla con dulzura; al contrario, se hace patente su enojo contra las instituciones injustas. Cada frase se desprende de sus labios con dureza, sin el terso acercamiento al que el cine religioso está acostumbrado.” Seguir leyendo.

Breaking the Waves: Dios a pesar de sí mismo

“Uno de los elementos recurrentes dentro de la filmografía de Von Trier ha sido el señalamiento de las barbaries inhumanas cometidas en nombre de la Iglesia y el amor a Dios. Su crítica al fanatismo desmedido y a las consecuencias de ver el mundo de forma polarizada (la lucha eterna entre el bien y el mal) ha sido por demás aguda, acarreándole no pocas diatribas de todos lados; actores, críticos y, por supuesto, los sectores más conservadores del público no han perdido la oportunidad de tildar al danés de exagerado, misógino, despiadado y resentido.” Seguir leyendo.

Pueden revisar el especial completo, aquí.

**Publicada el 17 de abril de 2014.

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Viernes 13: ¿cómo se originó la superstición que considera esta fecha como un día de mala suerte?

¿De dónde viene la superstición que dio paso a la mitología del viernes 13 que culminó con las películas y las series de televisión en los 80?
13 de noviembre, 2020
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calendario

Getty Images
Aunque parezca poco frecuente, todo mes que comience en domingo, siempre tendrá en viernes 13.

Otra vez es viernes 13, y si eso nos preocupa, quizás podemos echar la culpa a un grupo de caballeros estadounidenses que eran enemigos de las supersticiones.

Desde tiempos inmemoriales muchos han temido los viernes y los días 13.

Pero, ¿por qué se juntaron ambos temores para generar una creencia con vida propia en el mundo angloparlante?

En Hispanoamérica y España, en cambio, la superstición se aplica a los martes 13.

En cuanto a los países de habla inglesa, las razones no parecen ser místicas.

“Desde el punto de vista astrológico, no hay necesidad de preocuparse por el viernes 13”, dice Robert Currey, de Equinox Astrology.

Las fechas y días de la semana solían estar estrechamente relacionados con los movimientos planetarios y las fases de la Luna en un sistema que se remonta a los babilonios, explica, pero ya no es el caso.

Sonia Ducie, una consultora de numerología que cree firmemente en la energía innata de los números, cree que 13 “tiene que ver con la transformación y el cambio“.

Viernes 13

Getty Images
Viernes 13, la película, tuvo su base en el mito.

Ducie considera al viernes el quinto día de la semana que se asocia con el movimiento.

“Uno puede ver cómo con esos dos números juntos podrían ser muy inquietos”, pero aclara: “Depende de nosotros. La energía es neutral”.

¿Por qué surgió esta superstición combinada?

En 1907, un libro llamado “Viernes, el XIII” fue publicado por un corredor de bolsa llamado Thomas Lawson. Fue la inspiración para la mitología del viernes 13 que culminó con las películas y las series de televisión en los 80.

El libro de Lawson es una fábula oscura de Wall Street cuyo personaje central genera bonanzas y caídas en el mercado para vengarse de sus enemigos, dejando a muchos en la miseria y la ruina.

Y se aprovecha de los temores que la fecha viernes 13 podía generar en los negociantes.

“Cada hombre en la bolsa y en Wall Street tiene su ojo puesto en él. En viernes 13 rompería el mejor mercado alcista (bull market) de la historia que estaba en marcha”, dice uno de los personajes.

viernes

Getty Images
En 1907 el miedo a esa fecha ya era una superstición establecida

Así que en 1907 el miedo a esa fecha ya era una superstición establecida.

No lo era un cuarto de siglo antes.

The Thirteen Club (El club del trece), una reunión de caballeros alegres decididos a desafiar todas las supersticiones, se reunió por primera vez el 13 de septiembre 1881 (un miércoles) a pesar de que se organizó formalmente el viernes 13 de enero de 1882.

Se reunían el día 13 de cada mes, se sentaban en la mesa 13, rompían espejos, derramaban sal con exuberancia y llegaban a la cena caminando bajo escaleras cruzadas.

Los informes anuales del club especificaban cuidadosamente cuántos de sus miembros habían muerto y cuántos habían fallecido durante el año siguiente tras asistir a una cena en el club.

Viernes 13

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El objetivo del club era demostrar lo inútil de las supersticiones.

Fue fundado por el capitán William Fowler en su restaurante Cottage Knickerbocker en la Sexta Avenida de Manhattan, en Nueva York.

A Fowler se lo asociaba con “la buena camaradería, un gran corazón y una caridad sencilla y sin ostentación”.

Como mariscal del club, “siempre lideró el camino valientemente y sin temor hacia la sala del banquete”, aseguró el “gobernante jefe” del club, Daniel Wolff.

El club hizo un llamado al presidente de Estados Unidos, a gobernadores y jueces para dejar de elegir al viernes como el día de “colgar” gente y realizar ejecuciones otros días también.

El diario estadounidense The New York Times informó que en la primera reunión, el comensal número 13 estaba retrasado, y Fowler presionó a uno de los camareros para que compensara la ausencia del comensal que completaría el número de mala suerte.

“A pesar de sus gritos estaba siendo empujado por debajo de las escaleras cuando llegó el invitado que faltaba”, narró el diario.

El primer objetivo del club era el temor de que si 13 personas cenaban juntas una podría morir pronto. Pero una segunda superstición surgió poco después.

En abril de 1882, se adoptó una resolución que deploraba el hecho de que el viernes había sido “considerado durante muchos siglos un día de mala suerte… por motivos sin sentido“.

Viernes 13

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El grupo buscaba terminar con los mitos vinculados el número 13.

El club hizo un llamado al presidente de Estados Unidos, a gobernadores y jueces para dejar de elegir al viernes como el día de “colgar” gente y que se realizasen ejecuciones otros días también.

Pero no hay ninguna señal en el club de la mezcla de la superstición del viernes con el 13.

Debió aparecer en algún momento entre 1882 y la publicación del libro de Lawson en 1907.

¿Responsabilidad de los enemigos de la superstición?

A lo largo de las décadas, muchos se han preguntado si la superstición podría ser culpa del propio club.

Allí aprovechaban cada oportunidad para ridiculizar ambos temores.

El diario Los Angeles Herald informó en 1895: “Cada vez que durante los últimos 13 años el viernes ha caído el 13 del mes, esta peculiar organización nunca ha dejado de celebrar una reunión especial para regocijarse”.

El club se enorgullecía de que había puesto la superstición en el centro de atención. Su fama era grande: de los 13 miembros originales había pasado a cientos a comienzos del siglo XX. Y se habían fundado clubes similares en otras ciudades de Estados Unidos y en Londres.

Viernes 13

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La superstición a veces ha inspirado motivos y disfraces para fiestas como Halloween.

La doctrina del The Thirteen Club era “que la superstición debía ser atacada y combatida y expulsada de la Tierra”

Dos de estas supersticiones vulgares han combatido con decisión y sin inmutarse“, escribió el integrante Charles Sotheran a otros miembros del club en Nueva York en 1883, “es decir, la creencia en que el 13 es un número de mala suerte y el viernes un día de mala suerte. Han creado un sentimiento popular a favor de ambos”.

Sotheran debe haber querido decir que “hicieron los viernes y el 13 menos impopulares”, pero su frase es ambigua y podría haber significado “hicieron las supersticiones populares”. ¿Fue esta interpretación la que estableció la superstición en la opinión pública?

La doctrina del The Thirteen Club era “que la superstición debía ser atacada y combatida, y expulsada de la Tierra”.

Si por el contrario generó una de las supersticiones más comunes y persistentes, fue de hecho un accidente desafortunado.


(*) Este artículo fue publicado originalmente el 13 de noviembre de 2015. Un viernes 13, por supuesto.

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