Cómo "Alien" cambió nuestra forma de ver la vida extraterrestre
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Cómo "Alien" cambió nuestra forma de ver la vida extraterrestre

H.R. Giger, artista surrealista, escultor y escenógrafo murió el 12 de mayo pasado. Será recordado por abrirnos la mente con su original (muy original) diseño para la película "Alien" en 1979.
Por Quentin Cooper / BBC
22 de mayo, 2014
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alien

Modelo original de Alien. Foto: Juztapoz.com.

H.R. Giger, artista surrealista, escultor y escenógrafo murió el 12 de mayo pasado. Será recordado por abrirnos la mente con su original (muy original) diseño para la película “Alien” en 1979.

35 años y muchos spin-offs después, la creación xenomorfa de Giger se ha vuelto tan familiar que resulta difícil recordar lo inquietante que fue vislumbrarla entre la neblina y las sombras de la película de Ridley Scott.

Alien” redibujó la forma de mostrar a los monstruos en el cine, al presentar un ser metálico y fálico, sinuoso y esquelético, con algo de insecto y de reptil al mismo tiempo.

Aunque de manera deliberada todavía conservaba ciertas características humanas, era un extraterrestre profundamente siniestro y, por vez primera, genuinamente de otro mundo.

Antes de la criatura de Giger, la mayoría de los extraterrestres que aparecían en las pantallas eran más o menos de aspecto similar al nuestro.

Quizá un poco más altos o más bajos, a veces con un color de piel diferente al nuestro o con algunas características mejoradas o tomadas de otras especies animales.

Pero eran esencialmente humanos.

Y no solo en las pantallas compartían tanto en común con nosotros, sino que también en el arte y en las historias de ciencia ficción, por no mencionar el cómic: la vida más allá de la Tierra se parecía asombrosamente a la nuestra.

Pero, ¿por qué?

¿Hay alguna razón que nos lleve a pensar más en los pequeños hombrecillos verdes de Marte que en las habichuelas de ojos grandes descritas por Captain Beefheart en su canción Big Eyed Beans from Venus”?

Parte de la explicación es muy sencilla.

Ingenio de este mundo

Para los creadores de cine y televisión sin acceso a imágenes creadas por ordenador resultaba realmente problemático crear alienígenas que fueran creíbles y casi imposible si no recurrían a un actor disfrazado para parecer “de otro mundo”.

Así que, a pesar de que la Tierra se enfrentó en el cine a innumerables invasiones provenientes de otros planetas, por pura necesidad casi todos los encuentros cercanos se producían con alguien (o algo) con un parecido más que razonable a la raza humana.

A menudo, simplemente se daba por sentado que cualquier tipo de vida inteligente presente en el Universo debía parecerse a la nuestra, tal y como quedó demostrado en películas clásicas como “Ultimátum a la Tierra”.

Otras veces, se añadían ciertos extras para recalcar que aunque de aspecto humanoide, el personaje extraterrestre en cuestión no era del todo humano.

Por su parte, las diversas versiones de series de televisión con muchas temporadas a sus espaldas, como “Star Trek” o “Doctor Who”, han exprimido hasta el infinito y más allá la creatividad de sus diseñadores a la hora de encontrar nuevas combinaciones anatómicas y de maquillaje para dar un toque propio a su gran diversidad de alienígenas.

Tras los más de 25 años de encuentros de la nave espacial Enterprisecon diferentes combinaciones de humanoides de orejas puntiagudas, cerebros abultados, frentes arrugadas y trastornos cutáneos extremos, uno de los episodios de Star Trek: the Next Generation -The Chase” trató de explicar las similitudes que albergaban todos ellos: compartían una raza alienígena ancestral común que mucho tiempo atrás había esparcido la vida a lo largo y ancho de la galaxia.

Ahora bien, hay también honrosas excepciones.

Cuando los Daleks aparecieron por primera vez en “Doctor Who” en 1963 consiguieron ser los extraterrestres más amenazantes hasta entonces.

Varias películas y series desde “La invasión de los ladrones de cuerpos”hasta “V Invasión Extraterrestre” abordaron el asunto de forma ingeniosa presentando alienígenas que se parecían a nosotros con el único fin de no levantar sospechas mientras intentaban conquistar nuestro mundo.

Este enfoque solo servía para reforzar la idea política implícita del “enemigo en casa” que estaban sugiriendo.

Pero en la era de las imágenes generadas por ordenador, este tipo de subterfugios resultan innecesarios, al menos en el cine y en la televisión.

Uno puede disponer de tantas cabezas, ojos y tentáculos como desee, sin que por ello el presupuesto tenga que ser desorbitado y sin necesidad de crear algo que resulte tremendamente impostado.

Estamos acostumbrados a ver las más raras e increíbles formas de vida como las que aparecen en producciones como “Hombres de negro”, “Invasión”, “Distrito 9” y, como no, en la saga de “La guerra de las galaxias”.

Ahora que el único límite radica en la capacidad de invención de las personas, las extravagancias en cuanto a seres de otros mundos seguirán multiplicándose.

Pero esto no explica por qué los alienígenas humanoides han dominado las historias de ciencia ficción y los cómics desde hace tantísimo tiempo, en un medio que nunca se ha visto afectado por limitaciones técnicas ni presupuestarias.

Espejos deformantes

Si la mente puede imaginar cualquier cosa, ¿por qué tantos escritores, artistas y creadores han decidido quedarse tan cerca de casa?

Desde tiempos inmemoriales hasta la actualidad, nuestras evocaciones de vida alienígena son muy a menudo nuestro propio reflejo en uno de esos espejos deformantes de las ferias.

Dejando al margen el versículo del Génesis que reza que “Dios creo al hombre a su imagen y semejanza”, existen pruebas suficientes para validar la observación del filósofo griego Jenófanes hace 2500 años: “Los hombres siempre crean dioses a su propia imagen”.

No solo las deidades eran parecidas, las similitudes afectaban a todo el panteón místico.

Gigantes, enanos, demonios con pezuñas, centauros, hadas, etc. Al final, somos nosotros, con diferentes tamaños y cruzados con cabras, caballos, mariposas o cualquier ser similar, fruto de combinaciones concebidas por la mente.

No debe entonces extrañarnos que escritores y artistas pueblen a menudo la galaxia con seres antropomórficos.

Si bien hay que destacar las excepciones a esta regla, como el océano sensible que Stanislaw Lem plasmó en “Solaris” o Cthulhu, la monstruosidad cósmica obra de H.P. Lovecraft, con “una cabeza semejante a la de un pulpo cuya cara fuera una masa de tentáculos; un cuerpo con escamas de aspecto gomoso; tremendas garras en las extremidades delanteras y traseras, y alas largas y estrechas”.

No fue tampoco una mera coincidencia que otra de las creaciones de Lovecraft, el libro ficticio “Necronomicón”, fuera tomada por Giger como título de su primera colección de imágenes, que haría que Ridley Scott le contratase para trabajar en “Alien”.

La mayoría de nosotros no estamos bendecidos -o maldecidos- con una imaginación tan desbordante como la de Lovecraft o Giger.

Reciclamos y adaptamos basándonos en gran medida en nosotros mismos.

Sin embargo, cuando Giger presentó su visión oscura y totalmente alienígena de la vida extraterrestre, cambió nuestras percepciones de un plumazo.

Nos hizo creer en seres que realmente parecían y sonaban como si fueran de otro mundo.

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Cómo Elon Musk está revolucionando un rincón en la frontera de EU y México (y los contradictorios efectos que provoca)

Las ambiciones espaciales del multimillonario Elon Musk están cambiando la economía, demografía e incluso la geografía de un rincón de la frontera entre EU y México, provocando una grieta en la comunidad.
16 de junio, 2022
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“Hay mucho movimiento y ruido. Pero esto es el progreso. Podemos adaptarnos”.

Así resume Jim Crawford, un jubilado de 76 años, su vida en Boca Chica Village, un asentamiento de una veintena de casas en el condado de Cameron, en el extremo sur de Texas (EE.UU.), a orillas del Golfo de México y a poca distancia de la frontera.

Crawford vive la mayor parte del año en Michigan pero todos los inviernos se escapa a su casa en la playa, donde el clima es más amable, las reservas naturales ofrecen abundante vegetación y aves, y donde puede disfrutar de su pasatiempo favorito: la pesca.

Pero desde hace casi una década, en Boca Chica las cosas empezaron a cambiar.

Jim Crawford, frente a su casa en Boca Chica Village

Analía Llorente
Jim Crawford dice que recibió varias ofertas de Space X, pero no está dispuesto a vender su casa en Boca Chica Village.

En 2013, SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, el hombre más rico del mundo con una fortuna de unos US$273.000 millones, se instaló a unos metros de la casa de Crawford.

La compañía compró la mayoría de las propiedades en Boca Chica Village -donde no hay agua corriente ni sistema de cloacas- pero unos pocos vecinos, como Crawford, se resisten a venderlas.

También adquirió numerosas hectáreas frente al mar y alrededor de varias zonas naturales protegidas como el Parque Estatal Boca Chica, Refugio de Vida Silvestre Boca Chica y Área de manejo de Vida Silvestre Las Palomas.

Boya con el mensaje de bienvenida a Boca Chica Village

Analía Llorente
Boca Chica Village

Analía Llorente
En Boca Chica Village hay una veintena de casas. No tienen agua corriente ni cloacas.

“No creo que sean muy cuidadosos con el medio ambiente. Cortaron muchos árboles y este es un santuario de aves. Ahora hay menos pájaros”, describe Crawford a BBC Mundo frente a su casa, mientras dice que se conforma con ir a pescar “cuando no cierran la playa” para hacer pruebas.

https://www.instagram.com/p/Cc8J0xRlz1f/

“Cohetes en el patio trasero”

Boca Chica es un lugar estratégico para SpaceX.

Al igual que Cabo Cañaveral en Florida, Boca Chica está cerca del mar, en una zona relativamente poco poblada y es uno de los puntos de EE.UU. más cerca del ecuador.

Y a diferencia de California, donde Elon Musk estableció la mayoría de sus empresas, Texas durante los últimos años comenzó una campaña de oferta de beneficios fiscales que hicieron que el multimillonario mudara varias de sus operaciones al estado de la estrella solitaria.

A principios de abril, Musk inauguró una “gigafactory”, una planta de fabricación enorme para la producción de sus autos eléctricos Tesla en Austin.

Elon Musk durante la presentación de la fábrica de Tesla en Austin el pasado 7 de abril.

Getty Images
Elon Musk durante la presentación de la fábrica de Tesla en Austin el pasado 7 de abril.

Varias de las autoridades locales celebran que el multimillonario haya elegido este rincón del país.

“Nadie pudo imaginar que lanzaríamos cohetes desde nuestro patio trasero”, dice el juez del condado de Cameron, Eddie Treviño, quien ejerce de alcalde.

“Ese compromiso e inversión de SpaceX en Boca Chica ha inspirado a muchas personas a estar entusiasmadas con el futuro de Brownsville, del condado de Cameron y del valle”, le cuenta a BBC Mundo.

Juez Eddie Treviño.

Analía Llorente
El juez Eddie Treviño está al frente del condado de Cameron.

“Somos una mezcla”

El condado de Cameron comprende geográficamente varias localidades y áreas, entre ellas Boca Chica y Brownsville. Esta última es la ciudad más grande del valle del Río Grande del lado estadounidense, con casi 200.000 habitantes y con su propio gobierno y legislación.

Mapa

BBC

Como toda ciudad de frontera, la composición demográfica de Brownsville dista mucho de cualquier otro sitio de Estados Unidos.

Allí el 94% de la población se percibe como hispana o latina, según el último censo.

“No somos México y no somos EE.UU. Somos una mezcla”, asegura el agente inmobiliario Bruno Zavaleta, quien nació y se crió en Brownsville.

Cartel de Visit Brownsville con una locomotora detrás.

Anaía Llorente

Hasta hace muy poco, la gente vivía y trabajaba en continuo movimiento entre ambos lados de la frontera.

En Brownsville, el español e inglés se escuchan por igual en las calles.

Hay carteles en ambos idiomas e incluso instalaciones artísticas que resaltan la fusión de ambos en un Spanglish que termina creando nuevas palabras que solo los que viven en la frontera entienden.

Puente internacional entre EE.UU. y México.

Analía Llorente
Desde Brownsville se cruza por un puente internacional a Matamoros, México.
El muro en la frontera entre EE.UU. y México, desde Brownsville.

Analía Llorente
El vallado que marca la frontera entre EE.UU. y México.

Pero la demografía también está cambiando en Brownsville.

“Brownsville es una comunidad predominantemente hispana pero se está volviendo un poco más diversa porque más gente de fuera se está mudando aquí, debido a compañías como SpaceX. Eso nos puso en el mapa“, reconoce Roy De los Santos, comisionado por el distrito 3 de Brownsville.

Instalación artística con la palabra "wacha".

Analía Llorente
“Wacha” significa observar.

De los Santos, quien nació en Brownsville y está orgulloso de sus orígenes mexicanos, españoles e ingleses, es también el presidente del Sombrero Festival, que junto a Charro Days y Mr Amigo conforman las tres fiestas más importantes de la comunidad para honrarlas raíces latinas y celebrar la amistad entre Brownsville (EE.UU.) y Matamoros (México).

Brownsville incluso cuenta con un “paseo de la fama” cuyas estrellas homenajean a personalidades y artistas que destacan la fraternidad entre las comunidades de los dos lados de la frontera.

Walk of Fame en Bronsville.

Analía Llorente
El “paseo de la fama” en Brownsville.
Homenaje a Mr Charro.

Analía Llorente
“Mr Charro. Dedicado a la ciudad de Brownsville como muestra de amistad entre México y Estados Unidos”, dice la leyenda de la estatua.

La realidad económica de Brownsville es compleja.

Según datos publicados por la oficina del censo de EE.UU., casi el 30% de la población de Brownsville es pobre. Y hace menos de dos décadas encabezaba el listado como la ciudad con más pobres en todo el país.

“En Brownsville siempre hubo pobreza. Pero hace una década, que coincide con la llegada de SpaceX, se empezaron a ver cambios en los edificios del centro de la ciudad”, describe el agente inmobiliario.

Centro de la ciudad de Bronwsville

Analía Llorente
Las calles del centro de Brownsville muestran carteles en español e inglés.
Comercio en el centro de Brownsville.

Analía Llorente

Elizabeth St. es la calle principal de Brownsville que desemboca en el puente internacional para cruzar a México. Allí hay comercios de venta de telas, bazares y edificios históricos que fácilmente son reconocibles por su arquitectura.

Y en otras calles aledañas se observan nuevos negocios y restaurantes.

“En 10 años esto cambió significativamente. Jamás pensé que Brownsville tendría un concesionario de Tesla”, dice Zavaleta.

Las oficinas del condado de Cameron.

Analía Llorente
En este edificio histórico de Brownsville funcionan las oficinas del condado de Cameron.
Un puesto de hot dogs en Bronsville.

Analía Llorente

“La playa de los pobres”

La relación entre Brownsville y Boca Chica es muy estrecha.

Incluso algunos dicen que “Boca Chica Beach es la playa de Brownsville”. Otros que es “la playa de los pobres” porque allí no hay que pagar para entrar y no hay desarrollo inmobiliario ni servicios.

Boca Chica Beach

Analía Llorente

Unos 40 kilómetros separan a Brownsville de Boca Chica y para llegar allí hay que tomar la ruta 4, la única vía de acceso.

A solo cinco minutos fuera de la ciudad ya se puede apreciar el verde de la vegetación local y la variedad de aves que buscan estas zonas de humedales para alimentarse y reproducirse.

Pero dos cosas llaman la atención de este trayecto.

La primera es el control migratorio sobre la carretera. La playa de Boca Chica termina en la desembocadura del Río Grande, límite natural con México. Del otro lado está la playa Bagdad, próxima a la ciudad de Matamoros. Allí no hay muro.

La segunda es que la línea del horizonte se interrumpe por las gigantescas torres de ensamblaje y almacenamiento de SpaceX.

Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.

Analía Llorente
Sobre la ruta 4 se observan la plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.
Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.

Analía Llorente
La plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica está a metros de la playa.

Y mientras uno se aproxima a la playa, puede recorrer con detalle los trabajos que se realizan en la planta de SpaceX, bautizada como Starbase, que es el nombre que muchos usan para todo el área de Boca Chica, aunque no ha habido un pedido oficial para el cambio de denominación.

En ese tramo sobre la carretera se puede observar la construcción de los motores y de los prototipos de las naves. Todo está allí, al alcance de la vista, aunque está lleno de carteles que nos recuerdan que se trata de una propiedad privada.

A la Luna y más allá

SpaceX se estableció en Boca Chica con la idea original de lanzar sus cohetes parcialmente reutilizables Falcon 9 para poner satélites en órbita.

Cartel de área protegida.

Analía Llorente
Frente a las instalaciones de SpaceX está el parque estatal Boca Chica, un área protegida.
SpaceX en Boca Chica

Analía Llorente

Hace unos años eso cambió. Elon Musk decidió que quería desarrollar la nave espacial Starship/Super Heavy aquí y enviar a los humanos de regreso a la Luna y más allá. Transportar personas a Marte es parte clave del plan.

“Entonces, en lugar de una huella pequeña, esa huella se volvió mucho más grande”, explica Treviño.

Para que SpaceX pueda realizar operaciones de lanzamiento de Starship desde Boca Chica, la compañía debe obtener un permiso experimental o una licencia de operador de vehículos de la Oficina de Transporte Espacial Comercial de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).

Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica frente al área protegida.

Analía Llorente

El permiso o licencia incluye entre otros requisitos el potencial impacto ambiental, evaluación que estuvo demorada durante varios meses.

“Soy optimista de que obtendremos la aprobación”, dijo Musk el pasado febrero.

La FAA publicó el lunes 13 de junio una evaluación ambiental final “sin impacto significativo” y dijo que “la acción propuesta no afectaría la calidad del ambiente humano”.

Pero impuso más de 75 condiciones para limitar los impactos ambientales de los potenciales lanzamientos.

“Un paso más cerca de la primera prueba de vuelo orbital de Starship”, tuiteó SpaceX poco después de la decisión.


Vida silvestre

Efectivamente la crítica más escuchadas contra SpaceX es el posible impacto ambiental que provocan sus operaciones.

“Hemos realizado varios proyectos de investigación y monitoreo de vida silvestre en el área durante los últimos años y hemos documentado impactos negativos sustanciales durante ese tiempo”, afirma Stephanie Bilodeau, bióloga conservacionista del Programa de Bahías y Estuarios Coastal Bend.

Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX.

Analía Llorente
Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX.

El área al norte de la carretera desde el sitio de lanzamiento sería la más afectada. Allí está el parque estatal Boca Chica.

“Se pueden observar innumerables huellas y marcas de arrastre de escombros de varias explosiones a lo largo de los años. Estos daños hacen que el suelo no se pueda recuperar“, dice.

La especialista también denuncia la existencia de residuos y agua espumosa saliendo de todas las zanjas que se han cavado para drenar las propiedades en Boca Chica Village y que “desembocan en las sensibles planicies del refugio de Vida Silvestre de Boca Chica”.

Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX

Analía Llorente

Bill Berg tiene 76 años y es profesor de ingeniería retirado de la Universidad de Texas Valle del Río Grande.

Berg es miembro de la organización sin fines de lucro Save RGV (Salven al Valle Río Grande) que analiza el impacto ambiental de SpaceX en Boca Chica.

“Los escombros de los ensayos destruyeron parte del suelo del área protegida. Allí solía crecer un alga que alimenta a los pájaros. Las algas ya no crecen, así que las aves no vienen aquí en su ruta de migración”, detalla a BBC Mundo frente al parque estatal Boca Chica.

Según Berg, “esto parece Marte antes de que ellos lleguen allí”.

Bill Berg

Analía Llorente
Bill Berg dice que el condado de Cameron avala que SpaceX cierre la carretera que conduce a la playa de Boca Chica muchas más veces de lo permitido.

BBC Mundo solicitó a SpaceX acceso a sus instalaciones y comentarios sobre el impacto medioambiental y en la comunidad de sus operaciones, pero el pedido fue denegado.

Cortes de ruta

Para hacer sus pruebas, SpaceX realiza numerosos cortes en la ruta 4 que deben ser aprobados por el condado de Cameron.

Muchos miembros de la comunidad se quejan porque hay un exceso en los cortes y dicen que la empresa y el condado están violando la Constitución de Texas al no poder ingresar a la playa.

La playa Boca Chica Beach está protegida por la Ley de Playas Abiertas de Texas, por la cual el público tiene el derecho libre y sin restricciones de acceder a las playas en todo el estado.

Sin embargo, el único acceso a ella suele bloquearse por las operaciones de SpaceX. Y permanecer en la playa durante las pruebas puede ser extremadamente peligroso.

Roy de los Santos

Analía Llorente
Roy De los Santos es el comisionado por el distrito 3 de la ciudad de Brownsville y dice que SpaceX trae muchos beneficios a la comunidad.

“Gentrificación”

Existe otro problema que indirectamente causa SpaceX: la gentrificación.

Los precios de las casas y los alquileres subieron significativamente en Brownsville.

“Antes de la llegada de SpaceX las casas de a poco estaban aumentando de precio, pero ahora el incremento es mayor”, dice Bruno Zavaleta.

Bruno Zavaleta.

Analía Llorente
Bruno Zavaleta asegura que el mercado inmobiliario en Brownsville es una locura desde que llegó SpaceX.

Según el agente inmobiliario, el norte de Brownsville se revalorizó. Un alquiler de una casa de tres habitaciones estaba hace un año a US$1.500 y ahora está US$2.400.

Mientras que una casa de cuatro habitaciones pasó de valer US$287.000 en marzo de 2021 a US$349.000 en diciembre de ese mismo año.

Según él, todo esto se debe “al poder de un tuit de Elon Musk”, de marzo de 2021.

¡Considera mudarte a Starbase o al área metropolitana de Brownsville/South Padre en Texas y anima a tus amigos a hacerlo!

Las necesidades de contratación de SpaceX para ingenieros, técnicos, constructores y personal de apoyo esencial de todo tipo están creciendo rápidamente.


Desde ese momento, Zavaleta cuenta que empezó a recibir consultas y mucha gente comenzó a mudarse a Brownsville.

“Los inversionistas creen que los precios van a seguir subiendo. Yo realmente no lo sé. No tengo la bola de cristal. Pero el mercado es una locura“, define.

Mural en Brownsville.

Analía Llorente
Las calles de Brownsville muestran algunos murales, varios financiados por Elon Musk, según dijo el alcalde Treviño.

Emma Guevara, una joven activista de la organización Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas que vive en Bronwsville, opina que ese tuit de Musk “causó muchos problemas a la comunidad”.

“Mi renta aumentó y tuve que mudarme, asegura.

“Todo es difícil. Yo amo este lugar. Mi familia, la comida, mi cultura están aquí… y es tan deprimente, insultante y agotador cómo siempre se están aprovechando todo el tiempo”, reflexiona.

Un reclamo ancestral

Existe un reclamo mucho más antiguo sobre estas tierras desde las que Musk quiere colonizar el espacio.

“Esta es tierra ancestral de nuestra tribu”, le dice a BBC Mundo Christopher Basaldu, miembro de la tribu Esto’k Gna, que significa “seres humanos”, también conocida como Carrizo/Comecrudo.

Christopher Basaldu es doctor en Filosofía y Antropología y es miembro de la tribu Esto'k Gna, que significa "seres humanos".

Analía Llorente
Christopher Basaldu es doctor en Filosofía y Antropología y es miembro de la tribu Esto’k Gna, que significa “seres humanos”.

“Tenemos a uno de los hombres más ricos del planeta colonizando activamente esta tierra sin el consentimiento de los nativos indígenas”, detalla Basaldu, quien es doctor en Filosofía y Antropología de la Universidad de Arizona.

“Y siempre tienen un mantra: no hay daños ambientales significativos, sin impacto social y cultural. Pero SpaceX nunca consultó con la tribu para entender que mientras construyen estas cosas, lo más probable es que perturben sitios arqueológicos, restos humanos, restos indígenas”, afirma.

Starbase

Analía Llorente

Basaldu explica que, al no ser una tribu con reconocimiento federal, ni SpaceX ni ninguna otra compañía en la zona están sujetas a las leyes federales que las obligan a informar sobre potenciales hallazgos.

“La tribu continúa planteando este tema lo mejor que puede. Pero las empresas siguen ignorándolo“, dice.

“El progreso es una narrativa supremacista blanca para facilitar la creación de un consentimiento en la opinión popular para continuar permitiendo la destrucción de las tierras nativas”, opina.

“El progreso es literalmente permitir que el pequeño 1% de la población humana cause miseria al resto”.

"El progreso es literalmente permitir que el pequeño 1% de la población humana cause miseria al resto"", Source: Christopher Basaldu, Source description: Miembro de la tribu Esto'k Gna (Carrizo/Comecrudo), Image: Christopher Basaldu

Mayor empleador

En el discurso anual del estado de la ciudad el pasado 21 de abril, el alcalde de Brownsville, Juan Trey Mendez, reveló cifras del impacto de SpaceX en la economía de la localidad y el condado.

“Un estudio de impacto económico reciente mostró que SpaceX invirtió US$430 millones en diferentes operaciones en el condado de Cameron el año pasado”, dijo.

" Nadie pudo imaginar que lanzaríamos cohetes desde nuestro patio trasero"", Source: Eddie Treviño, Source description: Juez del condado de Cameron, Texas., Image: Eddie Treviño

“Tuvo más de 1.600 empleados directos en Starbase, siendo el 71% de ellos residentes del valle del Río Grande”.

Según el alcalde, SpaceX se convirtió en el empleador privado más grande en Brownsville.

Elon Musk

Getty Images
Elon Musk busca lanzar su nave espacial para transportar personas desde Boca Chica hacia Marte.

Pero varios entrevistados coinciden en que para los habitantes de Brownsville solo quedan los trabajos de menor calidad.

“La mayoría de los trabajos profesionales son ocupados por personas de fuera de la comunidad, específicamente jóvenes blancos”, dice Emma Guevara.

“Y los locales se quedan con los trabajos de recepcionista, construcción o lavando platos”, cuenta.

Emma Guevara de South Texas Environmental Justice Network.

Analía Llorente
Emma Guevara es miembro de Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas y critica el impacto ambiental y económico de SpaceX en Boca Chica y Brownsville.

De los Santos no está de acuerdo. “Siempre y cuando estén calificados, los residentes consiguen trabajo. Y lo he visto de primera mano”, afirma.

“Obviamente en la ciencia espacial se necesitan personas muy especializadas. Si no tenemos el talento local, lo importarán”, añade.

Contrastes

“Esto es una locura y me encanta”, asegura Gene Gore, quien se define como indoamericano y que cuenta que su familia vivió en Brownsville por generaciones.

Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica con caballos.

Analía Llorente

Para él es maravilloso lo que está pasando con SpaceX en toda la zona. Y asegura que la empresa aeroespacial es muy consciente del impacto.

“Yo trabajo protegiendo a las tortugas. Puse cámaras y después de cada lanzamiento no hubo un pájaro muerto. Nada”, asegura este instructor de surf en South Padre Island que visita a menudo Boca Chica Beach con sus caballos.

Cuando introdujeron los caballos (al continente americano), lo cambiaron todo. SpaceX está haciendo lo mismo. Vamos a descubrir lo que aún no conocemos. Eso es asombroso”, asegura Gore.

Gene Gore con su pareja y los caballos en Boca Chica Beach, con la plataforma de lanzamiento de SpaceX detrás.

Analía Llorente
Gene Gore con su pareja y los caballos en Boca Chica Beach, con la plataforma de lanzamiento de SpaceX detrás.

Lo cierto es que desde hace casi una década, SpaceX genera una grieta en la comunidad del condado de Cameron.

“Si llega el progreso, siempre hay consecuencias asociadas. Tenemos que hacer todo lo posible para asegurarnos de que el medio ambiente de Boca Chica está protegido”, señala el juez Treviño.

“Pero estos trabajos que llegaron y ojalá sigan, son trabajos muy bien pagados. La gente que construye los cohetes es nuestra mano de obra local. Entonces, si podemos construir cohetes, podemos construir cualquier cosa“, concluye.

*Este artículo fue publicado el 27 de abril de 2022 y acutalizado el 14 de junio ante la publicación del informe ambiental de la Administración de Aviación Federal (FAA).


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