¿Cuánto contamina el Mundial de Brasil 2014?
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¿Cuánto contamina el Mundial de Brasil 2014?

Las emisiones de gases que calcula la FIFA para la fiesta del fútbol equivalen al CO2 de más de medio millón de autos por un año. Los expertos cuestionan la falta de cifras del gobierno brasileño.
24 de mayo, 2014
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Estadio Arena da amazonia en Manaos, Brasil. Foto AP

Estadio Arena da amazonia en Manaos, Brasil. Foto AP

Además de goles y emociones, un Mundial de fútbol significa una cuota extra de contaminación atmosférica. Y el que está por empezar en Brasil podría dejar una huella singular en ese aspecto.

La factura ambiental de la gran fiesta del balompié incluye desde los efectos de la construcción o renovación de 12 estadios hasta el movimiento de 3,7 millones de turistas en el país sudamericano.

Cómo se traducirá exactamente todo eso en emisiones de gases contaminantes es una incógnita, incluso para expertos.

Según la FIFA, la Copa del Mundo en Brasil generará cerca de 2,72 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente, sin contar las obras en estadios e infraestructura, o los millones de televisores encendidos para ver cada partido.

El transporte internacional aparece como la mayor fuente de emisiones del estudio de la FIFA, pero aún excluyendo este aspecto la huella de carbono en Brasil sería cerca de 13 veces más que en Alemania 2006.

Para Sudáfrica 2006 se previeron emisiones similares a las de Brasil ahora, pero el resultado final fue bastante menor según Naciones Unidas: 1,65 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono.

Esto significa que el Mundial que arranca el 12 de junio podría ser uno de los de mayor impacto ambiental de todos los tiempos, aunque la FIFA promete reducir esto con acciones específicas.

El gobierno brasileño también prometió medidas, pero los expertos creen que la falta de datos oficiales (que incluyan el impacto de las obras en las 12 ciudades sede) es una mala señal.

“Estamos a pocos días (del primer partido) y todavía no han divulgado informaciones específicas sobre eso”, indicó Beatriz Kiss, especialista de la Fundación Getulio Vargas, en Sao Paulo.

“Entonces es un poco difícil saber hasta qué punto efectivamente están trabajando en la reducción”, agregó en diálogo con BBC Mundo.

“No alcanza”

El ministerio brasileño de Medio Ambiente indicó a través de su oficina de prensa que brindará información pública al respecto “en los próximos días” y declinó formular comentarios antes.

Sin embargo, Maisa Ribeiro, profesora de contabilidad ambiental en la Universidad de Sao Paulo, sostuvo que “ese análisis debería estar en la concepción de todo el proyecto”.”Ahora no alcanza con que alguien llegue y diga ‘vamos a hacer el análisis’, si eso no fue preparado”, señaló a BBC Mundo.

Según comparó Ribeiro en base a datos de la Bolsa de Sao Paulo, las emisiones que la FIFA prevé que genere el Mundial superan en más de un millón de toneladas de carbono las que tuvo el gigante brasileño de las bebidas Ambev en todo 2011.

Visto desde otro ángulo, el dióxido de carbono que producirá la Copa del Mundo equivaldrá al menos a las emisiones anuales de unos 534.000 autos estándar de pasajeros, según un promedio de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Buena parte de ese impacto es atribuido a las distancias que los hinchas tendrán que viajar para llegar a Brasil y moverse entre las 12 sedes de este país de tamaño continental.

En el estudio de la FIFA, el transporte equivale a casi 84% del total de emisiones, mientras que en los estadios la electricidad, comida, residuos y construcciones temporarias suman casi 10%.

Las cifras incluyen las emisiones generadas en la Copa de Confederaciones, un evento que sirvió de prueba para el país sede un año antes del Mundial.

Bonos y estadios

El ente rector del fútbol en el mundo ha anunciado diferentes proyectos para contrarrestar la contaminación del evento, desde la plantación de árboles hasta la compra de bonos de carbono.

Esos bonos son parte de un esquema creado en el protocolo de Kioto para combatir el cambio climático. Países desarrollados pueden obtenerlos invirtiendo en proyectos verdes para alcanzar metas de reducción de emisiones de gases. Las empresas también pueden comprarlos.

La FIFA sostiene que con sus proyectos logrará compensar todas las emisiones del Mundial que están bajo su control y las de al menos 50 mil personas que viajen al torneo.

A su vez, el gobierno brasileño ha propuesto a las empresas que tengan bonos de carbono que se los donen a cambio de publicidad gratuita.

Desde que esta estrategia fue anunciada el mes pasado sólo tres empresas efectuaron donaciones, cada una por 5.000 reducciones certificadas de emisiones o RCEs, según consta en el sitio de internet del ministerio de Medio Ambiente.

“Es muy poco”, evaluó Ernesto Cavasin, presidente de la Asociación Brasileña de las Empresas del Mercado de Carbono.

Cavasin cuestionó la estrategia de canjear bonos en vez de comprarlos, porque a su juicio tiende a desvalorizar esos activos y contrasta con el apoyo que Brasil ha dado al protocolo de Kioto.

El país sudamericano logró en años recientes reducir significativamente sus emisiones de gases invernadero, gracias a una menor deforestación en la Amazonía.

Y para este Mundial, en el que invirtió unos US$11.000 millones, se anunciaron acciones favorables al medio ambiente como la instalación de paneles solares en estadios.

Pero Cavasin sostuvo que se podría haber promovido más el uso de lámparas eficientes en consumo de energía o tecnología que mejora el uso de agua, creando una vitrina para exponer acciones sostenibles.

“Esa vitrina se perdió”, aseguró a BBC Mundo. “Vamos a precisar muchas acciones más para neutralizar (las emisiones de) esta Copa”.

 

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Ghislaine Maxwell: Condenan a 20 años de prisión a la socia de Jeffrey Epstein por tráfico sexual de menores

Ghislaine Maxwell pidió disculpas por ayudar a Jeffrey Epstein a abusar sexualmente de niñas y lamentó haber conocido al fallecido financiero neoyorquino.
28 de junio, 2022
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Ghislaine Maxwell fue sentenciada este martes a 20 años de prisión por ayudar al exfinanciero estadounidense Jeffrey Epstein a abusar de niñas.

Maxwell, de 60 años, fue condenada en diciembre pasado por reclutar y traficar a cuatro adolescentes para que Epstein, su entonces novio, abusara sexualmente de ellas.

Una de las acusadoras dijo fuera de la corte, antes de conocerse la sentencia, que Maxwell debería permanecer en prisión por el resto de su vida.

Epstein se suicidó en una celda de la cárcel de Manhattan en 2019, mientras esperaba su propio juicio por tráfico sexual.

Los crímenes de Ghislaine Maxwell ocurrieron durante una década, entre 1994 y 2004.

Al pronunciar la sentencia, la jueza Alison J. Nathan dijo que la conducta de Maxwell fue “atroz y depredadora”.

“Maxwell trabajó con Epstein para seleccionar víctimas jóvenes que eran vulnerables y desempeñó un papel fundamental en la facilitación del abuso sexual”, agregó.

Ghislaine Maxwell llega con ropa carcelaria a su audiencia de sentencia en un boceto de la sala del tribunal en la ciudad de Nueva York, EE.UU., el 28 de junio de 2022

Reuters
Un boceto de la corte muestra a Ghislaine Maxwell llegando con ropa carcelaria.

La magistrada dijo que el caso requería una “sentencia muy significativa” y que quería enviar un “mensaje inequívoco” de que tales delitos serían castigados.

Además de la pena de cárcel, la jueza impuso una multa de US$750.000. Maxwell, vestida con ropa de prisión, miró al frente y no mostró ninguna emoción cuando se dictó la sentencia frente a una sala repleta.

Ghislaine Maxwell se disculpa

Antes de conocerse la sentencia, Maxwell se disculpó con las víctimas.

Dijo que empatizaba con ellas y que conocer a Epstein es de lo que más se arrepiente en la vida.

“Mi asociación con Epstein me dejará una mancha permanente”, dijo y agregó que espera que su sentencia les permita a las víctimas “paz y cierre”.

Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein.

PA/ Departamento de Justicia de EE.UU.

Maxwell ha estado bajo custodia desde su arresto en julio de 2020, recluida principalmente en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde se quejó del hedor a aguas residuales sin tratar en su celda.

El caso contra la exsocialité británica fue uno de los más destacados desde el surgimiento del movimiento #MeToo, que alentó a las mujeres a denunciar los abusos sexuales.

Mujer de la alta sociedad

Nacida en las afueras de París el día de Navidad de 1961, Maxwell creció en una mansión de campo, fue a la Universidad de Oxford y habla varios idiomas.

Es la hija menor del magnate de los periódicos Robert Maxwell y tiene ocho hermanos.

Se dice que ella tuvo una relación muy cercana con su difunto padre y tras su muerte en 1991, Maxwell dejó Reino Unido para establecerse en Estados Unidos, donde trabajó en el sector inmobiliario y poco después conoció a Epstein.

Vendió su casa en Manhattan en 2016 y mantuvo un perfil bajo hasta que fue arrestada en julio de 2020 en su mansión en el estado de New Hampshire (noreste de Estados Unidos).

“No debería haber sido tan difícil”

Sarah Ransome y Elizabeth Stein, presuntas víctimas de abuso sexual de Jeffrey Epstein, estaban en la corte.

EPA
Sarah Ransome y Elizabeth Stein, presuntas víctimas de abuso sexual de Jeffrey Epstein, estaban en la corte.

La jueza permitió que cuatro mujeres hablaran en la audiencia de sentencia, además de que se leyera una declaración de una de las víctimas, Virginia Giuffre, que estaba ausente.

Annie Farmer, la única víctima que prestó testimonio con su nombre completo durante el juicio, fue la primera en hablar. Maxwell optó por no mirar a Farmer a lo largo de su declaración, mientras esta última tuvo que hacer una pausa a la mitad de su discurso para contener sus emociones.

Sarah Ransome, quien no testificó en el juicio, brindó una impactante declaración fuera del tribunal junto con la también denunciante Elizabeth Stein.

“Ghislaine debe morir en prisión porque estuve en el infierno y regresó durante los últimos 17 años”, dijo Ransome.

“Yo tenía 10 años cuando Liz Stein estaba siendo traficada. Tenía 10 años. Ese es el tiempo que ha estado funcionando esta red de tráfico sexual. Y debería haber sido suficiente solo una sobreviviente para que se nos tome en serio. No debería haber sido tan difícil”, añadió.

Durante el juicio, Farmer y otras tres mujeres, identificadas en el tribunal solo por su nombre o seudónimo para proteger su privacidad, testificaron que fueron abusadas, cuando eran menores, en las casas de Epstein en Florida, Nueva York, Nuevo México y las Islas Vírgenes.

Contaron cómo Maxwell las había convencido para que le dieran masajes sexuales a Epstein; atrayéndolas con obsequios y promesas sobre cómo el empresario podría usar su dinero y conexiones para ayudarlas.

Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell

US Department of Justice

Los abogados de Maxwell trataron de mostrar a su cliente como una influencia positiva para otras reclusas en la cárcel a las que les ofrece enseñarles yoga y ayudarlas a aprender inglés.

Los crímenes de Epstein, quien se relacionó con algunas de las personas más famosas del mundo, se publicaron por primera vez en los medios de comunicación en 2005. Luego de numerosas demandas, fue arrestado el 6 de julio de 2019 en Nueva Jersey.

Antes había evitado ser condenado por acusaciones similares en un controvertido acuerdo secreto en 2008 por el cual aceptó declararse culpable de un cargo menor.

Epstein se suicidó el 10 de agosto de 2019 en la celda en la que estaba preso en Nueva York mientras esperaba ser enjuiciado por acusaciones de tráfico sexual y conspiración. Tenía 66 años.

El multimillonario se había declarado no culpable. Se enfrentaba a hasta 45 años en la cárcel en caso de ser condenado.

Antes de los casos penales en su contra, era conocido por su riqueza y sus contactos de alto perfil.

A menudo se veía socializando con los ricos y poderosos, incluido los expresidentes Donald Trump y Bill Clinton, así como el príncipe Andrés de Reino Unido.


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