Presentan denuncia contra Cuauhtémoc Gutiérrez
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Presentan denuncia contra Cuauhtémoc Gutiérrez

Una joven de 24 años refiere que la asistente de Gutiérrez de la Vega le ofreció hacer el servicio de salir con él, “como si saliéramos, incluyendo acostarme con él”, con una paga de 30 a 40 mil pesos.
5 de mayo, 2014
Comparte
Cuauhtémoc Gutiérrez. Foto: Cuartoscuro.

Cuauhtémoc Gutiérrez. Foto: Cuartoscuro.

El jueves 1 de mayo por la tarde una joven de 24 años presentó una denuncia penal contra Cuauhtémoc Gutiérrez, expresidente del PRI del Distrito Fedral,  por conductas sexuales indebidas en su trabajo.

La joven, quien ha pedido ser identificada como Sofía, entregó una copia de la demanda al periodista Ciro Gómez Leyva, quien la hizo pública en su espacio informativo.

En la denuncia la joven señala que trabajó 15 días en el PRI del DF, que es originaria del DF, que estudia Nutrición y que se dedica, ocasionalmente, al modelaje y a trabajar como edecán.

Señala que su primer trabajo como edecán fue a las 18 años en el Palacio de Hierro, pero que al no encontrar mucho trabajo, empezó a buscar en anuncios en los periódicos, donde vio uno de un casting para edecanes con trabajadores de gobierno.

La joven refiere que como necesitaba el trabajo, se presentó al siguiente día a una agencia en la colonia Condesa, donde la atendió una mujer de nombre Priscila González Martínez, quien le explicó que el trabajo era para una campaña del PRI en el DF con un pago quincenal.

Después, la joven refiere que fue llevada a unas oficinas del PRI en el DF y que al llegar una mujer de nombre Sandra Méndez Hernández le dio un pago a Priscila, quien las dejó en el lugar.

Méndez Hernández recibió a la joven y a otras chicas y se presentó como la asistente de Cuauhtémoc Gutiérrez; les explicó que el horario de trabajo era  de 10 a 16 horas de lunes a viernes, con un pago de entre 4 y 6 mil pesos quincenales por servirle a Gutiérrez de la Torre y que el uniforme consistía en usar siempre falda o vestido cortos.

Después, refiere la joven, fueron llevadas a la oficina de Gutiérrez, donde él sólo las observó. Minutos después, la asistente le dijo a ella y a otra chica que ellas eran quienes se quedarían con el trabajo, por lo que se presentó a trabajar al día siguiente.

Al llegar, refiere la joven, vio que había en el lugar entre 8 y 10 edecanes que atendía a Gutiérrez de la Torre, le servían refresco, café, acomodaban papales y le preguntaban si necesitaba algo más.

La joven señala que cuando fueron contratadas, les dijeron que los miércoles o  jueves, cuatro de las chicas que Gutiérrez eligiera, tenían que ir a comer con él.

Sofía refiere que un miércoles fue a comer con Gutiérrez, que después llegaron cuatro hombres, “comimos y bailamos con ellos, pero nunca me hicieron un ofrecimiento ni me hicieron tocamientos indebidos, sólo se acercaban mucho y me abrazaban de la cintura cuando estábamos sentados, como si me quisieran besar” .

La joven  refiere que salieron del lugar a las 22 horas: “Nos dijeron que nos llevarían a un sitio, pero fuimos a casa del señor Cuauhtémoc, por Churubusco, y que de ahí nos llevarían a un sitio de taxis.”

Sofía refiere que después ya no vio a Gutiérrez de la Torre ni a una de las edecanes y que a otra chica y a ella, las  dirigieron a una sala y les ofrecieron algo de tomar.

Ella se negaron e insistieron en que les pidieran un taxi, de lo contrario, llamarían a una patrulla. Finalmente llamaron a un taxi y las chicas se fueron.

Al siguiente día fueron llevadas a una casa en el delegación Iztapalapa, donde recibió el pago de su quincena.

La asistente de Gutiérrez de la Vega le dijo a Sofía que ella le gustaba al  priísta y que si quería hacer el servicio de salir con él, “como si saliéramos, incluyendo acostarme con él”, con una paga de 30 a 40 mil pesos.

Sofía refiere que después ya no quiso ir  a trabajar, arguyendo que se sentía mal, y después ya no respondió su teléfono.

Los abogados de Gutiérrez de la Torre  refirieron que tuvieron conocimiento de la denuncia el sábado 3 de mayo, pero que del contenido de la misma se enteraron la mañana de este 5 de mayo durante el programa de Gómez Leyva. Refirieron, además, que su cliente nunca ha tenido una propiedad en Churubusco, como señaló la demandante.

Asimismo señalaron que este 5 de mayo se van a presentar ante el MP para pedir conocer el contenido de la declaración.

Aquí puedes escuchar la denuncia leída en el programa de Ciro Gómez Leyva:

En la redes sociales, circula el hashta, pues la joven ha pedido protección por la denuncia, sin que hasta el momento la haya recibido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

#TheatreCapChallenge, la sencilla idea que "está salvando vidas" en las salas de operación

Cuando el británico Rob Hackett apareció en el quirófano con su nombre y profesión escrito en el gorro, recibió varias burlas. Pero esa sencilla medida ayuda a disminuir lo que es la tercera causa de muerte en Estados Unidos: los errores médicos.
31 de mayo, 2022
Comparte

“¿Acaso no puedes recordar tu nombre?”, solían decirle los colegas de Rob Hackett en broma.

Era fines de 2017 y el anestesista británico había decidido empezar a ingresar a las salas de operaciones con su nombre y profesión escritos en el gorro, algo tan vistoso que era ineludible para sus colegas.

Y esa era justamente la idea: que lo detectaran y leyeran con facilidad.

Un año y medio después, su iniciativa #TheatreCapChallenge (“desafío del gorro de quirófano”) se volvió viral y, según Hackett, ya está salvando vidas.

“Desde hace más de 10 años que me enfoco en mejorar la seguridad de los pacientes”, cuenta el médico a BBC Mundo desde Sídney (Australia), donde vive desde hace dos décadas.

Su interés en el tema comenzó tras presenciar la muerte de una madre joven por una serie de “peligros que aún existen”.

“Soy consciente de que otra gran cantidad de personas continúa muriendo innecesariamente por estos mismos problemas”, dice el anestesista.

Esos “peligros” o “problemas” se llaman errores médicos.

En Estados Unidos, por ejemplo, los errores médicos son la tercera causa de muerte, según un estudio realizado por la Universidad Johns Hopkins y publicado en la revista British Medical Journal en 2016.

Principales causas de muerte en EE.UU.. . .

Y, de acuerdo con la última guía para cirugías seguras de la Organización Mundial de la Salud, la comunicación es la raíz de 70% de los “miles de eventos adversos reportados (dentro de los quirófanos) entre 1995 y 2005” .

Hackett ha sido testigo directo o indirecto de todo ello.

Durante sus 12 años como anestesista, ha sabido de estudiantes a los que piden que terminen una operación porque los confunden con novatos en fase de entrenamiento.

O pacientes que sufren infartos porque no recibieron la compresión torácica (maniobra de primeros auxilios) a tiempo por la sencilla razón de que nadie en la sala quirúrgica se dio por aludido cuando se dio la orden.

Así que se propuso buscar medidas para cambiarlo.

#TheatreCapChallenge

“Conocí la llamada ciencia de los factores humanos a principios de 2015 y el tema me motivó aún más después de asistir a una serie de presentaciones del experto en seguridad médica (Rollin) ‘Terry’ Fairbanks”, cuenta Hackett.

Médicos operando.

Getty Images
La comunicación dentro de la sala de operaciones es la raíz del 70% de los “eventos adversos”, dice la OMS.

Fue en esa época que intentó introducir en la sala de operaciones lo que definió como “otra iniciativa obvia de seguridad”: “Fui sometido a intensas amenazas e intimidaciones por parte del personal de mayor jerarquía dentro de uno de mis propios hospitales”.

“Tal vez fue entonces cuando me di cuenta de que había pocas posibilidades de cambio y mejora dentro de los marcos de asistencia sanitaria existentes”, agrega.

Abandonó esa idea pero seguía pensando que algo debía cambiar.

La idea de los gorros con nombres llegó de una forma inesperada: leyendo el libro de autoayuda “Cómo ganar amigos e influir sobre las personasdel estadounidense Dale Carnegie.

“Cuanto más lo pensaba, más obvia y fantástica me parecía la idea”, confiesa. “Crea una mejora en la atención al paciente y expone los marcos de atención médica en los que nos basamos para resistirnos al cambio”.

Pero a la iniciativa le faltaba masificación.

La idea llegó de la entonces estudiante para partera Alison Brindle, quien propuso usar el hashtag #TheatreCapChallenge en redes sociales, cuenta Hackett.

En Twitter, en los últimos dos meses, el hashtag ha sido usado principalmente en Reino Unido y Estados Unidos, pero Australia, España y México le siguen en menciones, según la herramienta Hashtagify.

Además, organismos como las asociaciones de anestesistas de EE.UU. y Australia han apoyado públicamente la iniciativa.

La Asociación Estadounidense de Asistentes Médico Quirúrgicos, por ejemplo, lo agregó a su lista de políticas e informó: “Es una idea simple y gratuita que ayuda a mejorar la comunicación en una emergencia, especialmente en instituciones más grandes donde puede ser más difícil identificar a colegas y caras nuevas”.

“Experimento psicosocial”

Cuando Hackett comenzó con la iniciativa, creó un video donde explica que “saber los nombres de las personas y sus roles es una habilidad no técnica esencial para el trabajo en equipo”.

En situaciones de emergencia como un paro cardíaco, cuando el personal está corriendo hacia el quirófano, saber “quién es quién” marca la diferencia, continúa.

“Orquestamos al equipo con extrema eficiencia y el paciente tiene mayores probabilidades de sobrevivir“.

Desde que se convirtió en “el loco” que lleva su nombre escrito en la frente hasta la actualidad, Hackett ha escuchado numerosas críticas.

Las principales, cuenta a BBC Mundo, son el costo, la falta de evidencia científica para llevar adelante la experiencia y la vergüenza de verse “poco profesional”.

Pero Hackett tiene argumentos para cada crítica.

Equipo médico.

Gentileza Rob Hackett
Rob Hackett junto a un equipo médico en Sídney, Australia, donde cada uno tiene su gorro con nombre y profesión.

Si bien hoy en día lleva un gorro con sus datos bordados, en un principio simplemente lo había escrito a mano. Por eso, agrega, el costo de implementación es cero.

Respecto a las pruebas, el británico cita una investigación de la Escuela Imperial de Anestesia de Reino Unido presentada en Londres el año pasado que afirma que los cirujanos saben el nombre de menos de la mitad (44%) del personal médico dentro del quirófano.

“Conocer y reconocer a los miembros del equipo por su nombre ha sido cuantitativa y cualitativamente asociado con una mayor confianza, compromiso laboral y resultados clínicos“, dice otro estudio publicado el año pasado por la revista British Journal of Anaesthesia.

El trabajo, que analizó el impacto de #TheatreCapChallenge en un hospital en Reino Unido, afirma que el recuerdo de nombres aumenta con los gorros, algo que no sucedió en otro estudio que incluyó una chapa identificatoria en el pecho.

Además, de acuerdo a ese mismo estudio, 94% de los anestesistas y enfermeros apoyaron la iniciativa.

“La reacción de los profesionales médicos ha sido fascinante”, confirma Hackett.

Médicos corriendo.

Getty Images
En las emergencias, saber quién es quién ayuda a organizar al equipo médico “con extrema eficiencia y el paciente tiene mayores probabilidades de sobrevivir”, dice Hackett.

Según una encuesta realizada por PatientSafe Network, una organización sin fines de lucro sobre seguridad del paciente que Hackett dirige, 86% del personal apoya la iniciativa.

El apoyo fue unánime por parte de los estudiantes de enfermería y medicina, aquellos que son nuevos en la atención médica”, dice, agregando que lo mismo ha sucedido con los pacientes.

“Sin embargo, el apoyo fue menor entre quienes tienen la mayor influencia: el personal que ha estado en la industria durante más de 20 años”, reconoce.

Y es aquí donde entra el factor del profesionalismo y prestigio.

En palabras de Hackett, el #TheatreCapChalleng “es como un experimento psicosocial internacional masivo, que expone fácilmente dónde la cultura de la atención médica está fallando”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=6AMWU9EbdCU

https://www.youtube.com/watch?v=AYRg2DPj-FM

https://www.youtube.com/watch?v=UtuieuqZq7M

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.