El Papa Francisco aceptó visitar México: Peña Nieto
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El Papa Francisco aceptó visitar México: Peña Nieto

El Obispo de Roma aceptó gentilmente la invitación de Peña Nieto para visitar México, y lo hará en una fecha que habrá de determinar con posterioridad.
7 de junio, 2014
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Foto: Presidencia de la República

Foto: Presidencia de la República

Luego de reunirse con el Papa Francisco, en la Santa Sede, el presidente Enrique Peña Nieto informó que a nombre del pueblo mexicano le hizo una invitación formal al Sumo Pontífice para realizar una Visita Oficial a México. El Obispo de Roma aceptó gentilmente, y lo hará en una fecha que habrá de determinar con posterioridad.

“Él ha aceptado la invitación y ha dejado a su consideración el momento en el que eventualmente esta visita se haga a México, pero sin duda, esto es motivo de gran alegría”, dijo.

En un mensaje a medios poco después de que sostuvo la reunión de media hora con el Sumo Pontífice, destacó que el Papa Francisco le comentó que “él tiene un especial cariño para con el pueblo mexicano”.

Asimismo, el Presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer que, por su parte, le expresó que “el pueblo de México es en su gran mayoría un pueblo católico, a lo que por cierto, me ha respondido que es católico, pero es especialmente guadalupano”.

Por ello, agregó, “a partir de haber aceptado la invitación, seguramente él encontrará el espacio para poder personalmente hacer sentir el aprecio y el afecto que tiene para con el pueblo de México”.

El Primer Mandatario señaló que durante su conversación con el Papa Francisco tuvo oportunidad de “reafirmar el interés del Gobierno de México por mantener una relación de respeto, de cordialidad con el Estado Vaticano”.

Consideró que el encuentro con el Papa Francisco y los temas que ambos abordaron “reafirman la buena relación que hay entre nuestro país y el Estado Vaticano, esta relación de respeto y de armonía, y que en mucho coincide con el propósito común de impulsar condiciones de bienestar y desarrollo social en nuestro país”.

Afirmó que le reiteró al Sumo Pontífice “nuestro firme e invariable respeto para con el Estado Vaticano, para con la libertad religiosa; y, sobre todo, debo señalar, el establecer con él una relación particular de respeto, de afecto y de cordialidad”.

Además, indicó que reafirmó “que México es un Estado laico, que no significa un Estado antirreligioso, sino todo lo contrario: un Estado en el que se preserva y se respeta la libertad de credo, de culto y que el Gobierno está para ser garante de este derecho que consagra nuestra Constitución”.

Por otra parte, dio a conocer que en el encuentro dialogó con el Sumo Pontífice acerca de los esfuerzos que su Gobierno realiza para impulsar el desarrollo social en México y “la atención, particularmente, a los sectores menos favorecidos, las zonas de mayor rezago social, tema que para él es un asunto de gran preocupación: el combate a la pobreza, la marginación”.

También, dijo, le compartió “los esfuerzos que estamos realizando en la política social, con la Cruzada Nacional Contra el Hambre, para no sólo atender a gente con necesidad y pobreza, sino particularmente a aquellos que padecen hambre”.

Igualmente, el Presidente Enrique Peña Nieto informó que durante el encuentro bilateral con el Papa Francisco, que se celebró en la Biblioteca de la Santa Sede, le platicó al Sumo Pontífice “toda la agenda de reformas transformadoras y de cambios estructurales que México ha venido experimentando, que tienen por objetivo central asegurar que México pueda crecer económicamente de manera sostenida; y que esto puede permitir un mayor desarrollo social y generar condiciones de mayor bienestar”.

Otro de los temas que se trataron fue uno que, expresó, “es un tema que a él preocupa, el de la atención a los migrantes”.

Al respecto, indicó, “comprometí que el Gobierno de la República estaría en alcance a las acciones que ya lleva a cabo y en adición a las mismas, impulsando apoyos a las acciones que organizaciones de la sociedad civil llevan a cabo para apoyar a los migrantes, aquellos que cruzan nuestro país en territorio nacional en su paso hacia los Estados Unidos, desde Centroamérica; y algunos mexicanos que, también siguiendo estas rutas de migrantes, intentan llegar a los Estados Unidos”.

Mencionó que, evidentemente, con el Papa Francisco conversó “sobre los temas que son clave, en la prioridad o que son prioridad para el Gobierno, e hice mención, evidentemente, de todas las acciones que hemos emprendido en materia de seguridad y también los avances”.

Sobre ese tema, el Presidente Enrique Peña Nieto informó que hay “sin duda, datos muy alentadores en la disminución de violencia, que particularmente se tiene en algunas partes de la República, que anteriormente tenían índices de criminalidad más altos y, sobre todo, de mayor violencia, y que hoy las cifras claramente evidencian que ha habido una disminución sensible”.

Al término del encuentro, el Primer Mandatario obsequió al Papa Francisco una figura artesanal de la Virgen de Guadalupe y una camiseta de la Selección Nacional de Futbol, firmada por todos los integrantes del equipo, ya que el Sumo Pontífice es un reconocido aficionado al balompié.

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'Fui antivacunas y ahora me arrepiento. La COVID casi me quita la vida'

No quería vacunarse por miedo a los efectos secundarios, pero después de experimentar la covid-19 en carne propia y pasar 18 días internada, cambió radicalmente su postura.
13 de enero, 2022
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Indira Jáuregui era antivacunas.

Pero después de pasar 18 días internada junto a su familia por covid-19 en Lima, Perú, cambió radicalmente su forma de pensar.

Conectada al oxígeno en un centro asistencial, esta mujer de 49 años, sintió que su vida estaba llegando a un punto de no retorno.

Para mí fue como enfrentarme a la muerte. Estaba boca abajo y me puse a pensar en mi vida. Pensé en lo que no hice y en lo que debí hacer. Me puse a pensar en mi familia, en el tiempo que no pasé con mi familia por estar trabajando. Pensé en los abrazos que no di, en las llamadas que no hice”.

Como los hospitales estaban colapsados, Indira fue internada en un lugar habilitado para atender pacientes en medio de la emergencia. Hasta ahí llegó con su madre de 72 años, una hermana, su cuñado y su sobrino. Todos contagiados con el virus.

Ella nunca creyó en teorías conspirativas como aquellas que señalan que las vacunas son un complot para exterminar a la humanidad, o que son hechas con inhumanos procedimientos en los que se utilizan fetos, o que al vacunarte te implantan un chip en el brazo para espiarte.

Más bien tenía miedo a los potenciales efectos secundarios de la vacunación. Y su profunda convicción en los métodos de sanación natural, la llevaron a creer que no era necesario vacunarse.

Este es su testimonio contado en primera persona.


Soy terapeuta alternativa. Cuando comencé a estudiar aprendí la técnica japonesa del reiki y ahora estoy trabajando con biomagnetismo, que es una terapia con imanes.

En mi círculo nos interesa todo lo que es natural, todo lo que tiene que ver con una visión holística de los seres humanos. Como me gusta aprender, he leído muchos libros sobre las vacunas y los efectos negativos que tienen en la salud.

Pero nunca fui de los que se dedican a satanizarlas, llevando las cosas a un extremo. En las redes sociales como Facebook o los grupos de Whatsapp, he visto muchos mensajes y videos de personas que se van al extremo y que hablan del uso de fetos en las vacunas, de que nos quieren dominar y convertirnos en zombies, o esa teoría de que cuando te vacunan te ponen un chip en el brazo.

Hombre recibiendo vacuna en Lima, Perú.

Getty Images
Jáuregui cuenta que las vacunas le daban miedo por sus potenciales efectos secundarios.

También hay otras personas en las redes que se dan cuenta que la ciencia y lo natural se complementan para que el ser humano tenga una vida saludable y equilibrada.

Yo era antivacunas porque conocía casos de personas que, antes de que llegara la covid, se habían vacunado contra otras enfermedades y habían sufrido efectos secundarios.

No quise vacunarme cuando hace años atrás apareció el virus del H1N1 y aquí en Perú hicieron campañas de vacunación. Pensaba que, como las vacunas tienen metales pesados, podían causar muchos efectos secundarios. Creo que por ahí viene el miedo. Las vacunas me daban miedo.

También pienso que influyeron todas las publicaciones que salían en las redes, cada una más fantástica que la otra, especialmente esa teoría de que la pandemia era un invento.

“Los hospitales estaban colapsados”

Al principio, cuando recién comenzó la covid en China y después en Europa, pensaba que era como algunos virus de transmisión sexual.

Pero cuando llegó aquí, empecé a tomar conciencia de lo que estaba pasando. Yo era muy cuidadosa con la desinfección y todos los cuidados que hay que tener para no contagiarse y no contagiar a otras personas.

Pacientes saliendo de la Villa Panamericana, Lima Perú.

Getty Images
Estas sobrevivientes de covid-19 van de regreso a su casa desde la Villa Panamericana en Lima, donde estuvo internada Indira Jáuregui.

Hice todo lo posible para evitar el contagio, incluso he sido exageraba con el tema del cuidado y de seguir los protocolos, pero al final me contagié en mi casa, con mi familia. Era julio del año pasado.

Cuando dimos positivo, llamamos a la línea 107 que tenemos aquí en Perú para los que tienen covid. Nos internaron a todos en la Villa Panamericana, unos departamentos que construyeron para los deportistas que vinieron a las Olimpíadas (Juegos Panamericanos de 2019).

Con la pandemia esa villa se convirtió como en un hospital para la gente con covid. Es que como los hospitales estaban colapsados, abrieron otros lugares para los enfermos. La Villa Panamericana era un lugar bien equipado y los médicos nos trataban muy bien.

El problema es que cuando me internaron, al tercer día empecé con una fiebre alta y se me elevó la presión. No comía, no podía comer. Un médico me dijo que si quería vivir, tenía que comer.

Como estaba empeorando, al sexto día me tuvieron que bajar a un lugar como un hangar donde tenían a los pacientes conectados al oxígeno. Ahí fue cuando trajeron un balón y me pusieron el oxígeno.

A medida que pasaba el tiempo me iban aumentando el oxígeno porque no mejoraba, hasta que el médico me dijo que tenía que pasar 17 horas boca abajo.

Yo, la verdad, es que soy gordita. Entonces para mi estar boca abajo era un suplicio. Todo se fue complicando en ese momento.

“Fue como enfrentarme a la muerte”

Para mí fue como enfrentarme a la muerte. Estaba boca abajo y me puse a pensar en mi vida. Pensé en lo que no hice y en lo que debí hacer. Me puse a pensar en mi familia, en el tiempo que no pasé con mi familia por estar trabajando. Pensé en los abrazos que no di, en las llamadas que no hice.

Toda mi vida pasaba por mi mente, desde la niñez hasta ese momento. Decía… “Dios mío, dame otra oportunidad”.

Indira Jáuregui

Indira Jáuregui
Pensé en los abrazos que no di, en las llamadas que no hice. Decía… “Dios mío, dame otra oportunidad”.

Mi mamá, en cambio, estaba vacunada con las dos dosis. Mis hermanas la llevaron a vacunarse y yo creo que a mi mamá la salvó la vacuna. Es que si no, mi mamá no hubiese superado la covid y no estaría aquí con nosotros.

Con esa experiencia me di cuenta de lo que estaba pasando y entendí que hay cosas que la ciencia sabe por qué las hace. Fui antivacunas y ahora me arrepiento. La covid casi me quita la vida, pero nunca fui como esas personas antivacunas extremas. Nunca fui una fanática que cree todo lo que le dicen.

Cuando volví a mi casa estaba convencida de vacunarme. Esperé los tres meses que hay que esperar y lo hice. Y ahora estoy esperando el tiempo para la vacuna de refuerzo. Aquí en Perú ya estamos con la tercera dosis.

Con el tiempo, creo que Dios me ha dado la razón de que fue bueno que cambiara de opinión, porque hace tres meses falleció mi tío Félix por covid y él nunca quiso vacunarse.

Conozco a varias personas que no quieren vacunarse. Cuando conversamos les pregunto, “¿qué es lo peor que te puede pasar?. Lo peor que te puede pasar es tener efectos secundarios, les digo, pero no te vas a morir”.

También les pregunto si quieren a su familia, a sus hijos. Les digo que si no quieren vacunarse por ellos mismos, que lo hagan por sus seres queridos.


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