Acción Juvenil y PAN Jalisco se deslindan de jóvenes neonazis
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Acción Juvenil y PAN Jalisco se deslindan de jóvenes neonazis

"Los jóvenes de México pueden estar seguros de nuestro rechazo ante este tipo de ideologías y actividades", dijo el líder del PAN Jalisco, y afirmó que los militantes en cuestión serán investigados y removidos de cualquier cargo partidista que ocupen.
Por Paris Martínez
30 de junio, 2014
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Tanto Everardo Padilla Camacho, Secretario Nacional de Acción Juvenil del PAN, como Miguel Monraz, presidente del PAN Jalisco, se deslindaron de las expresiones de cuatro militantes en Jalisco que crearon hace unas semanas un grupo neonazi.

Ante las posiciones expresadas de este grupo, Padilla reprobó categóricamente esas opiniones y afirmó que “van en contra de lo que cree y quiere” su organización y contra el trabajo de más de 30 mil jóvenes que la integran.

Padilla agregó que “los jóvenes de México pueden estar seguros de nuestro rechazo ante este tipo de ideologías y actividades”. Afirmó que los militantes en cuestión serán investigados y removidos de cualquier cargo partidista que ocupen.

El líder juvenil explicó que cualquier organización de carácter interno no es reconocida en sus estatutos partidistas ni en su reglamento, por lo que las cuatro personas serán investigadas conforme a los canales establecidos para sancionar el mal comportamiento de sus militantes, y removidas de algún cargo si lo hubiera.

En un comunicado enviado por Twitter, Padilla Camacho reiteró su rechazo ese tipo de ideologías y actividades, y lamentó las expresiones de Juan Barrera Espinosa y los demás involucrados, “incompatibles con Acción Nacional”.

Jóvenes panistas de Jalisco crean organización neonazi

Con el objetivo expreso de “proteger a las familias tradicionales, a la religión católica-cristiana (sic), a los micro, pequeños y medianos empresarios, (y para) reesribir la historia por medio del revisionismo” (doctrina que niega el genocidio perpetrado por el régimen alemán durante la Segunda Guerra Mundial), jóvenes militantes y simpatizantes del Partido Acción Nacional crearon a finales del año pasado el Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, agrupación neonazi que profesa lo que ellos denominan “nacionalhumanismo”, y que, según su decir, es una “alternativa política” ante el “capitalismo en manos sionistas” y ante la “democracia, que es un arma para intereses de unas cuantas personas”.

Surgido en Jalisco en noviembre de 2013 e integrado por miembros de Acción Juvenil –como se nombra a las juventudes del Partido Acción Nacional–, el Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo es encabezado por Juan Barrera Espinosa, quien actualmente funge como consejero estatal estudiantil de Acción Juvenil-Jalisco, y quien, además, es “diputado de mayoría relativa” del Parlamento Juvenil Alonso Lujambio (simulacro legislativo patrocinado por el PAN).

El pasado 20 de abril, de hecho, Barrera Espinosa fue el encargado de convocar a sus “camaradas”, a través de redes sociales, a celebrar el 125 aniversario del natalicio de Adolfo Hitler, en un mensaje en el que el joven panista destacó un mensaje del Führer: “…Yo sólo puse en práctica la política que la iglesia católica tuvo hacia los judíos, durante siglos…”

Este llamado a conmemorar el natalicio del dictador alemán fue secundado por 16 jóvenes jaliscienses, entre los que se hallan simpatizantes del PAN e integrantes del Pentahtlón Militarizado Universitario de dicha entidad.

 Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en diciembre de 2013, durante una reunión a la que asistieron con uniformes militares y brazaletes con insignias nazis. Al centro, de camisa clara y corbata oscura, Juan Barrera Espinosa, consejero estudiantil de las juventudes panistas en Jalisco.

Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en diciembre de 2013, durante una reunión a la que asistieron con uniformes militares y brazaletes con insignias nazis. Al centro, de camisa clara y corbata oscura, Juan Barrera Espinosa, consejero estudiantil de las juventudes panistas en Jalisco.

 

 Los integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en las instalaciones del PAN-Jalisco.

Los integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en las instalaciones del PAN-Jalisco.

 

Nuevos cruzados…

Desde la semana pasada, Animal Político solicitó formalmente una entrevista con el líder del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, Juan Barrera Espinosa, así como con otro integrante de dicha agrupación, Sebastián Sánchez Armas –también simpatizante panista–, con el objetivo de conocer su ideario y programa de acción, así como para consultarlos sobre sus nexos con el PAN; sin embargo, sólo del segundo se obtuvo respuesta, inquiriendo el sentido de la entrevista que se le solicitaba, luego de lo cual no volvió a entablar contacto.

La página de Facebook de dicha agrupación, no obstante, administrada por Sebastián Sánchez Armas, permite conocer algunos aspectos de su identidad y doctrina, empezando por su emblema, que es una Cruz de Malta (insignia que data de la época de las Cruzadas) de color blanco, sobre un fondo rojo.

La cruz de ocho puntas, explican, representa la “regeneración” y la “meditación”, su color blanco alude al “ideal nacionalista, repulsión a ideologías sionistas, anarquistas, comunistas, capitalistas, masónicas y judías”, y el fondo rojo simboliza “la idea social, la justicia, la verdad y la sangre derramada”.

Este movimiento, destacan, “surge de la necesidad de proteger a los principales hijos de la patria, el obrero nacional”, mismo que “tiene que pagar las cuentas del abuso burgués”.

Asimismo, con el objetivo de “proteger a la sociedad”, esta agrupación juvenil jalisciente también se han marcado como meta el “abolir la propaganda-adopción-marchas-matrimonios homosexuales”.

Las imágenes capturadas por los integrantes de esta agrupación permiten ver que a sus reuniones acuden portando brazaletes y uniformes nazis, y algunos de estos jóvenes, incluso, emulan el corte de pelo de Hitler (casquete corto, a rape en la nuca y patillas, con el copete largo peinado de raya a lado).

 La Cruz de Malta, emblema del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo.

La Cruz de Malta, emblema del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo.

Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano, tras el nombramiento de Juan Barrera Espinosa (de corbata) como consejero estudiantil de las juventudes del PAN en Jalisco.

Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano, tras el nombramiento de Juan Barrera Espinosa (de corbata) como consejero estudiantil de las juventudes del PAN en Jalisco.

A la sombra del PAN

A través de internet, los integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo difunden fotografías de su participación en distintas actividades políticas del PAN-Jalisco, tales como el Congreso Juvenil Alonso Lujambio, el Encuentro Valles, organizado por el PAN municipal de Tequila; las jornadas de asistencia social “Miércoles ciudadano”, organizadas por el el PAN de Zapopan; el concurso estatal de oratoria auspiciado por el PAN-Jalisco; el Encuentro Regional Juvenil Sur-Sureste del PAN; así como los “cursos reglamentarios” que dicho partido político impartió en 2013, con las temáticas “identidad” y “gobierno humanista”.

Dichas fotografías muestras, además, que varios integrantes del grupo juvenil neonazi estuvieron presentes en las instalaciones del PAN de Jalisco, durante la toma de protesta de su líder, Juan Barrera Espinosa, como consejero estatal de Acción Juvenil, para el periodo 2014-2015.

Llamado a conmemorar el 125 aniversario del natalicio de Hitler, lanzado por el consejero estudiantil de las juventudes del PAN-Jalisco, Juan Barrera Espinosa.

 

Por su parte, Barrera Espinosa no sólo difunde mensajes de alabanza a Adolf Hitler a través de internet, sino también fotografías en las que se abraza con distintos dirigentes panistas, tales como Everardo Padilla (líder nacional de las juventudes del PAN); Édgar López (dirigente de las juventudes panistas en Jalisco); el diputado estatal Gildardo Guerrero (quien fuera líder de la bancada panista en el Congreso de Jalisco hasta el pasado 13 de junio); el abogado Gustavo González Hernández (exsíndico de Guadalajara y exdiputado estatal y federal panista); el diputado local Hernán Cortés (líder panista de Tlaquepaque); así como con Alberto Cárdenas (exgobernador de Jalisco y exintegrante del gabinete federal, durante la presidencia de Vicente Fox).

De hecho, a través de redes sociales, este joven panista, que considera a Hitler como “uno de los más grandes políticos y oradores de la humanidad”, ha dejado expresa su aspiración a convertirse en regidor en algún municipio jalisciense o diputado local para 2021.

De izquierda a derecha, Juan Barrera, del grupo neonazi Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, con Everardo Padilla (líder nacional de las juventudes panistas), Édgar López (dirigente de las juventudes panistas en Jalisco); Gildardo Guerrero (diputado federal del PAN); Hernán Cortés (diputado estatal del PAN); Gustavo González Hernández (ex diputado federal del PAN) y Alberto Cárdenas (ex gobernador de Jalisco).

Consultado al respecto, el secretario nacional de Acción Juvenil, Everardo Padilla, reconoció que, efectivamente, Juan Barrera Espinosa es consejero estudiantil del “capítulo Jalisco” de las juventudes panistas, y “ciertamente –informó– hace unas semanas (el 9 de mayo) se pudo instalar este consejo y él se registró, cumplió los requisitos”.

–¿Tú conoces personalmente a Juan Barrera Espinosa? –se pregunta al líder nacional de las juventudes panistas.

–Sí –responde, lo conozco. Lo he visto dos veces: el año pasado, en mi proceso de campaña; y también ha participado en algunas actividades de Acción Juvenil en Jalisco, como el Parlamento Juvenil, aunque no sé si ya hizo su trámite de activación (de la militancia). Lo cierto es que el partido tiene una ideología humanista, nuestra filosofía política, por supuesto, es totalmente contraria al nazismo, no somos compatibles con eso. Yo lamento mucho algunas de estas expresiones de él (de Juan Barrera Espinosa), pero él no es ni forma parte de la estructura formal de Acción Juvenil, no es secretario municipal, ni estatal… Sí es consejero del capítulo estatal de Acción Juvenil, y aunque este tipo de expresiones (de simpatía con las ideas nazis) son parte de su vida privada, porque estamos hablando de publicaciones en sus redes sociales personales, sí atacan la ideología de nuestro partido, no son compatibles con Acción Nacional, y a lo que nosotros procederíamos será únicamente a removerlo de esa posición, al comprobarse que no está atendiendo a la formación que en Acción Nacional le damos a nuestros jóvenes. Finalmente, él tendrá que explicar desde cuándo tiene este tipo de afinidades o simpatías con ese tipo de movimientos. Lo cierto es que no puede militar en Acción Nacional, o participar con nosotros, y al mismo tiempo participar con este tipo de expresiones de intolerancia y fascismo. Como representante de los jóvenes del PAN me deslindo de ese tipo de expresiones, no es la forma de pensar de Acción Nacional y no debe ser la forma de expresarse de ninguno de los más de 30 mil militantes que tenemos entre 18 y 26 años y que formamos parte de Acción Juvenil.

A su vez, también consultado en torno al nexo con Barrera Espinosa y otros miembros del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, el abogado y exdiputado federal panista Gustavo González –a quien el joven neonazi identifica como su “líder”–, aclaró desde España, donde se encuentra por razones académicas, que “yo soy categórico: soy democrático y, aunque respeto la forma de pensar de cada persona, los totalitarismos han sido funestos en la historia de la humanidad, me deslindo (de la agrupación juvenil fascista de Jalisco) y expreso mi opinión sobre el horror de los regímenes totalitarios, si ese fuera el tema”.

Sobre las fotos en las que aparece junto con miembros de esta agrupación juvenil neonazi, González Hernández aseguró que “yo me tomo fotos con mucha gente, pero nada qué ver con movimientos extremistas, ¡al revés!“.

"Chema" Vizcarra, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y quien en redes sociales insta a los críticos del nazismo a "leer 15 minutos sobre la Alemania Nazi", posa con el ex diputado Gustavo González Hernández (a la izquierda) y con su camisola y brazaletes nazis, en diciembre de 2013, durante una reunión del grupo supremacista.

“Chema” Vizcarra, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y quien en redes sociales insta a los críticos del nazismo a “leer 15 minutos sobre la Alemania Nazi”, posa con el ex diputado Gustavo González Hernández (a la izquierda) y con su camisola y brazaletes nazis, en diciembre de 2013, durante una reunión del grupo supremacista.

Epílogo: Morenazis…

Es un fotomontaje, en el que Jesús camina por una vereda, al lado de un oficial nazi. Jesús le carga el rifle y la mochila de campaña mientras le dirije algunas palabras, las cuales escucha con atención el militar que lleva una suástica en el brazo. La postal tiene un mensaje: “El nacionalsocialismo nunca fue contrario a Cristo, pues existía el ‘cristianismo positivo’ en el III Reich, lo único que pelea el nacionalsocialismo es la eliminación de la Idea Sionista, entre otras cosas”.

Son palabras de Diego Duarte Flores, joven jalisciense integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, que posa en las fotografías como si de una estatua se tratara: colocando el cuerpo de tres cuartos frente a la cámara, sacando el pecho, elevando la barbilla y con un gesto de dureza en la mirada, rígido como tronco.

Esa es la postura que adopta cuando se toma una fotografía junto al emblema del PAN, en la sede de este partido en Jalisco, y cuando posa, junto con sus camaradas, mientras tiene de fondo el logotipo de las juventudes panistas, en el que se lee “Acción Juvenil”.

Diego Duarte Flores posa junto al logo del PAN, en la sede estatal de ese partido en Jalisco, a la izquierda; él mismo, posa con una camisola con el emblema del III Reich (un águila sobre una suástica), a la derecha.

Diego Duarte Flores posa junto al logo del PAN, en la sede estatal de ese partido en Jalisco, a la izquierda; él mismo, posa con una camisola con el emblema del III Reich (un águila sobre una suástica), a la derecha.

 

Diego es casi idéntico al otro joven moreno junto al cual aparece en una de las imágenes, y que también lleva corte de pelo tipo Hitler y también gusta de usar uniformes militares con la suástica bordada, aunque este otro es ligeramente más alto. Su nombre es Sebastián Sánchez Armas, hace de enlace del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo y administra la página de Facebook de la organización supremacista.

“Me declaro fanático del nacionalismo y del nacionalsocialismo –explicó Sebastián, en un debate con otros usuarios de Faceboock, suscitado en enero de este año, en el que le subrayaban la contradicción de apoyar una ideología que postula la supremacía racial aria, siendo él de tez morena–. No pretendo ser nada, ni mucho menos un ‘ario’ (…) ¿Quien dijo que quiero ser ario? Tenemos sangre blanca en nuestras venas y algunas facciones también, pero no somos arios, somos mestizos; el nacionalsocialismo, en el tema racial, respeta a esos (sic) siempre y cuando no nos mezclemos con otras razas (…) No todos los mexicanos son de mezcla indígena, no todos tienen sangre de la misma, algunos son puramente españoles y otros franceses, como en la parte norte de Jalisco”.

Ante las críticas que la defensa del ideario nazi genera contra Sebastián, sale en su apoyo Juan Barrera Espinosa, el consejero estudiantil del PAN-Jalisco, quien aclara a los internautas: “El camarada Armas y un servidor hemos salido a las calles de Guadalajara a protestar y somos reconocidos dentro del segundo partido político más importante de México, Acción Nacional, como el grupo de ‘nacionalistas’. Yo soy diputado juvenil en Jalisco y el camarada Armas es precandidato a diputado juvenil y líder del movimiento nacionalista más importante del occidente de México”.

Las críticas cesan, aunque más por desinterés de los rivales, que ante el poder de convencimiento de los “nacionalistas”.

El último comentario, sin embargo, es una crítica que ellos ya no responden, una chiquita, deslizada casi como una burla de despedida, que intenta retratarlos y señalarlos, a la vez, acusadoramente: “Morenazis”, les dice un último crítico y así concluye la discusión.

La existencia de este tipo grupo neonazi en el PAN de Jalisco fue detectada “hace algunas semanas”, afirmó Everardo Padilla, líder nacional de Acción Juvenil, “y sí, se han prendido los focos amarillos en la estructura juvenil (del PAN), es un tema que tenemos que procesar al interior, pero sí hay una decisión política de deslindarnos de este tipo de manifestaciones y evitar que (los integrantes del Movimiento Nacionalista) puedan seguir participando en las actividades partidistas“.

 Sebastián Sánchez Armas, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y del grupo de los "nacionalistas" al interior del PAN.

Sebastián Sánchez Armas, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y del grupo de los “nacionalistas” al interior del PAN.

 

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Burnout: qué es el síndrome de estar ‘quemado’ por el trabajo y cómo combatirlo

Fruto del estrés laboral crónico, el síndrome es uno de los principales problemas de salud mental y la antesala de muchas patologías psíquicas que puede empeorar con la pandemia.
16 de julio, 2021
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¿Se ha encontrado en alguna ocasión de su vida agotado física y mentalmente? ¿Ha tenido una actitud de indiferencia y desapego en el trabajo? ¿Se ha sentido desmotivado, frustrado y ha disminuido su productividad laboral?

Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa entonces ha sufrido el síndrome de burnout o síndrome del “quemado”.

Catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un riesgo laboral en 2019, se incluyó en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Conexos (CIE-11), cuya entrada en vigor se ha fijado para el 1 de enero de 2022.

Se trata de un trastorno cada vez más conocido y diagnosticado.

Combina factores de riesgo personales con factores de riesgo relacionados con la organización.

De hecho, es uno de los principales problemas de salud mental y la antesala de muchas patologías psíquicas.

Un chico tapándose la cara

Getty Images

Origen del síndrome

El término “burnout” fue descrito por primera vez en 1974 por el psicoanalista Herbert Freudenberger.

Observó en una clínica para toxicómanos en Nueva York cómo la mayoría de los voluntarios tenía una pérdida de energía progresiva hasta llegar al agotamiento.

También detectó síntomas de ansiedad, depresión y desmotivación en el trabajo, además de agresividad hacia los pacientes al cabo de un año de estar trabajando.

Su descripción fue la siguiente: “Una sensación de fracaso y una experiencia agotadora que resulta de una sobrecarga por exigencias de energía, recursos personales o fuerza espiritual del trabajador”.

Doctora en su oficina

Getty Images

Principales características

El síndrome es consecuencia de un estrés laboral crónico.

Suele aparecer en personas cuya profesión demanda entrega y dedicación a los demás, como es el caso de la enseñanza, la salud o los servicios sociales.

Afecta especialmente a los profesionales de la salud, dado que se encuentran expuestos al sufrimiento humano y a la muerte.

Además tienen un alto nivel de exposición laboral, con largas jornadas de trabajo y un nivel elevado de exigencia y sobrecarga de tareas.

Esta exposición a largo plazo genera una pérdida de energía, un sentimiento de falta de realización personal y una despersonalización que pueden ocasionar trastornos de salud y poca motivación para el trabajo, generando errores y deterioro de la calidad del servicio.

Hombre en la cama, mirando el celular durante la noche

Getty Images

Tres componentes significativos caracterizan al síndrome del quemado:

  1. Estado de agotamiento emocional: sentimiento de estar sobrepasados emocionalmente y exhausto en el trabajo.
  2. Actitud cínica o distante frente al trabajo: percepción deshumanizada de las personas con las que nos relacionamos en el trabajo.
  3. Sensación de ineficacia, de no hacer bien las tareas: insatisfacción en el trabajo con sentimientos de descontento y desmotivación.

Instrumentos de evaluación

Existen varios instrumentos para medir el desgaste profesional por parte de los médicos.

Uno de los más conocidos es la escala de Maslach o Maslach Burnout Inventory, que consta de 22 ítems en forma de afirmaciones sobre los sentimientos y actitudes del profesional.

Otra escala es el inventario de burnout de Conpenhague, compuesto por 19 preguntas divididas en tres escalas para medir el agotamiento personal.

Ambos instrumentos son de utilidad para poder determinar si un trabajador sufre el síndrome del quemado.

Pero los tiene que utilizar un profesional, para realizar una correcta interpretación.

Edificio de oficinas con muchas personas trabajando de noche

Getty Images
Algunas sociedades glorifican el exceso de trabajo hasta el punto de agotamiento.

Otros factores que influyen

Existen varios factores que influyen en este síndrome.

Estos son los más destacables:

  1. Los turnos laborales y el horario de trabajo. Tienen influencias biológicas y emocionales claras: alteraciones del ritmo cardiaco, ciclo sueño-vigilia, etc.
  2. La seguridad y estabilidad del trabajo, especialmente en época de crisis. Perder el trabajo o estar bajo la presión de perderlo durante un tiempo prolongado.
  3. Falta de formación profesional para desempeñar las tareas y falta de asertividad. No estar preparado y, por lo tanto, no poder hacer correctamente el trabajo. No saber decir no y asumir más carga de trabajo de la que podemos llevar a cabo.
  4. La estructura y clima organizacional: organizaciones complejas, con muchos requerimientos, exceso de burocracia y responsabilidades que pueden afectar al grado de control del individuo, incluyendo un alto nivel de estrés, carga de trabajo excesiva o poca autonomía profesional.
  5. Las relaciones interpersonales con otros compañeros de trabajo basadas en la falta de confianza, poca o escasa cooperación o destructivas, con altos niveles de tensión.

Además de lo anteriormente expuesto, a nivel personal hay una serie de factores de riesgo, como son: el deseo de destacar y ser brillante, la autoexigencia, una baja tolerancia al fracaso, el perfeccionismo, la ambición, creerse indispensable, tener pocos intereses fuera del trabajo o ser excesivamente idealistas.

Bañistas sentados frente a la playa

Getty Images

¿Cómo lo podemos prevenir?

Existen algunas medidas eficaces:

  • Dar información sobre el síndrome de burnout, sus síntomas y consecuencias, de manera que lo podamos detectar de forma rápida.
  • Permanecer atentos a las condiciones del ambiente laboral.
  • Impartir formación sobre habilidades sociales y estrategias para enfrentarse a los cambios.
  • Fomentar actividades extralaborales.

Es muy importante no estar centrados en temas de trabajo siempre, dentro y fuera, sino romper y mantener una vida activa desconectados del trabajo.

Mejor tratamiento

El tratamiento se centra principalmente en la atención a la disminución del estrés o el desarrollo de nuevos hábitos positivos que reduzcan la aparición del mismo.

Trabajar la resiliencia es muy importante, para que la persona pueda aprender, mejorar y recuperarse.

La mejora de la autoestima, el ajuste de las expectativas a la realidad o el fomento de hábitos saludables, además de contar con herramientas para combatir el estrés, nos darán la llave del éxito frente a una enfermedad que ha crecido durante la pandemia.

*Fernando Díez Ruiz es profesor doctor en la Facultad de Psicología y Educación de la Universidad de Deusto y Pedro César Martínez Morán es director del Máster en Recursos Humanos de ICADE Business School de la Universidad Pontificia Comillas.

Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

Lee el artículo original aquí.


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