Acción Juvenil y PAN Jalisco se deslindan de jóvenes neonazis
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Acción Juvenil y PAN Jalisco se deslindan de jóvenes neonazis

"Los jóvenes de México pueden estar seguros de nuestro rechazo ante este tipo de ideologías y actividades", dijo el líder del PAN Jalisco, y afirmó que los militantes en cuestión serán investigados y removidos de cualquier cargo partidista que ocupen.
Por Paris Martínez
30 de junio, 2014
Comparte

Tanto Everardo Padilla Camacho, Secretario Nacional de Acción Juvenil del PAN, como Miguel Monraz, presidente del PAN Jalisco, se deslindaron de las expresiones de cuatro militantes en Jalisco que crearon hace unas semanas un grupo neonazi.

Ante las posiciones expresadas de este grupo, Padilla reprobó categóricamente esas opiniones y afirmó que “van en contra de lo que cree y quiere” su organización y contra el trabajo de más de 30 mil jóvenes que la integran.

Padilla agregó que “los jóvenes de México pueden estar seguros de nuestro rechazo ante este tipo de ideologías y actividades”. Afirmó que los militantes en cuestión serán investigados y removidos de cualquier cargo partidista que ocupen.

El líder juvenil explicó que cualquier organización de carácter interno no es reconocida en sus estatutos partidistas ni en su reglamento, por lo que las cuatro personas serán investigadas conforme a los canales establecidos para sancionar el mal comportamiento de sus militantes, y removidas de algún cargo si lo hubiera.

En un comunicado enviado por Twitter, Padilla Camacho reiteró su rechazo ese tipo de ideologías y actividades, y lamentó las expresiones de Juan Barrera Espinosa y los demás involucrados, “incompatibles con Acción Nacional”.

Jóvenes panistas de Jalisco crean organización neonazi

Con el objetivo expreso de “proteger a las familias tradicionales, a la religión católica-cristiana (sic), a los micro, pequeños y medianos empresarios, (y para) reesribir la historia por medio del revisionismo” (doctrina que niega el genocidio perpetrado por el régimen alemán durante la Segunda Guerra Mundial), jóvenes militantes y simpatizantes del Partido Acción Nacional crearon a finales del año pasado el Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, agrupación neonazi que profesa lo que ellos denominan “nacionalhumanismo”, y que, según su decir, es una “alternativa política” ante el “capitalismo en manos sionistas” y ante la “democracia, que es un arma para intereses de unas cuantas personas”.

Surgido en Jalisco en noviembre de 2013 e integrado por miembros de Acción Juvenil –como se nombra a las juventudes del Partido Acción Nacional–, el Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo es encabezado por Juan Barrera Espinosa, quien actualmente funge como consejero estatal estudiantil de Acción Juvenil-Jalisco, y quien, además, es “diputado de mayoría relativa” del Parlamento Juvenil Alonso Lujambio (simulacro legislativo patrocinado por el PAN).

El pasado 20 de abril, de hecho, Barrera Espinosa fue el encargado de convocar a sus “camaradas”, a través de redes sociales, a celebrar el 125 aniversario del natalicio de Adolfo Hitler, en un mensaje en el que el joven panista destacó un mensaje del Führer: “…Yo sólo puse en práctica la política que la iglesia católica tuvo hacia los judíos, durante siglos…”

Este llamado a conmemorar el natalicio del dictador alemán fue secundado por 16 jóvenes jaliscienses, entre los que se hallan simpatizantes del PAN e integrantes del Pentahtlón Militarizado Universitario de dicha entidad.

 Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en diciembre de 2013, durante una reunión a la que asistieron con uniformes militares y brazaletes con insignias nazis. Al centro, de camisa clara y corbata oscura, Juan Barrera Espinosa, consejero estudiantil de las juventudes panistas en Jalisco.

Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en diciembre de 2013, durante una reunión a la que asistieron con uniformes militares y brazaletes con insignias nazis. Al centro, de camisa clara y corbata oscura, Juan Barrera Espinosa, consejero estudiantil de las juventudes panistas en Jalisco.

 

 Los integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en las instalaciones del PAN-Jalisco.

Los integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, en las instalaciones del PAN-Jalisco.

 

Nuevos cruzados…

Desde la semana pasada, Animal Político solicitó formalmente una entrevista con el líder del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, Juan Barrera Espinosa, así como con otro integrante de dicha agrupación, Sebastián Sánchez Armas –también simpatizante panista–, con el objetivo de conocer su ideario y programa de acción, así como para consultarlos sobre sus nexos con el PAN; sin embargo, sólo del segundo se obtuvo respuesta, inquiriendo el sentido de la entrevista que se le solicitaba, luego de lo cual no volvió a entablar contacto.

La página de Facebook de dicha agrupación, no obstante, administrada por Sebastián Sánchez Armas, permite conocer algunos aspectos de su identidad y doctrina, empezando por su emblema, que es una Cruz de Malta (insignia que data de la época de las Cruzadas) de color blanco, sobre un fondo rojo.

La cruz de ocho puntas, explican, representa la “regeneración” y la “meditación”, su color blanco alude al “ideal nacionalista, repulsión a ideologías sionistas, anarquistas, comunistas, capitalistas, masónicas y judías”, y el fondo rojo simboliza “la idea social, la justicia, la verdad y la sangre derramada”.

Este movimiento, destacan, “surge de la necesidad de proteger a los principales hijos de la patria, el obrero nacional”, mismo que “tiene que pagar las cuentas del abuso burgués”.

Asimismo, con el objetivo de “proteger a la sociedad”, esta agrupación juvenil jalisciente también se han marcado como meta el “abolir la propaganda-adopción-marchas-matrimonios homosexuales”.

Las imágenes capturadas por los integrantes de esta agrupación permiten ver que a sus reuniones acuden portando brazaletes y uniformes nazis, y algunos de estos jóvenes, incluso, emulan el corte de pelo de Hitler (casquete corto, a rape en la nuca y patillas, con el copete largo peinado de raya a lado).

 La Cruz de Malta, emblema del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo.

La Cruz de Malta, emblema del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo.

Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano, tras el nombramiento de Juan Barrera Espinosa (de corbata) como consejero estudiantil de las juventudes del PAN en Jalisco.

Integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano, tras el nombramiento de Juan Barrera Espinosa (de corbata) como consejero estudiantil de las juventudes del PAN en Jalisco.

A la sombra del PAN

A través de internet, los integrantes del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo difunden fotografías de su participación en distintas actividades políticas del PAN-Jalisco, tales como el Congreso Juvenil Alonso Lujambio, el Encuentro Valles, organizado por el PAN municipal de Tequila; las jornadas de asistencia social “Miércoles ciudadano”, organizadas por el el PAN de Zapopan; el concurso estatal de oratoria auspiciado por el PAN-Jalisco; el Encuentro Regional Juvenil Sur-Sureste del PAN; así como los “cursos reglamentarios” que dicho partido político impartió en 2013, con las temáticas “identidad” y “gobierno humanista”.

Dichas fotografías muestras, además, que varios integrantes del grupo juvenil neonazi estuvieron presentes en las instalaciones del PAN de Jalisco, durante la toma de protesta de su líder, Juan Barrera Espinosa, como consejero estatal de Acción Juvenil, para el periodo 2014-2015.

Llamado a conmemorar el 125 aniversario del natalicio de Hitler, lanzado por el consejero estudiantil de las juventudes del PAN-Jalisco, Juan Barrera Espinosa.

 

Por su parte, Barrera Espinosa no sólo difunde mensajes de alabanza a Adolf Hitler a través de internet, sino también fotografías en las que se abraza con distintos dirigentes panistas, tales como Everardo Padilla (líder nacional de las juventudes del PAN); Édgar López (dirigente de las juventudes panistas en Jalisco); el diputado estatal Gildardo Guerrero (quien fuera líder de la bancada panista en el Congreso de Jalisco hasta el pasado 13 de junio); el abogado Gustavo González Hernández (exsíndico de Guadalajara y exdiputado estatal y federal panista); el diputado local Hernán Cortés (líder panista de Tlaquepaque); así como con Alberto Cárdenas (exgobernador de Jalisco y exintegrante del gabinete federal, durante la presidencia de Vicente Fox).

De hecho, a través de redes sociales, este joven panista, que considera a Hitler como “uno de los más grandes políticos y oradores de la humanidad”, ha dejado expresa su aspiración a convertirse en regidor en algún municipio jalisciense o diputado local para 2021.

De izquierda a derecha, Juan Barrera, del grupo neonazi Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, con Everardo Padilla (líder nacional de las juventudes panistas), Édgar López (dirigente de las juventudes panistas en Jalisco); Gildardo Guerrero (diputado federal del PAN); Hernán Cortés (diputado estatal del PAN); Gustavo González Hernández (ex diputado federal del PAN) y Alberto Cárdenas (ex gobernador de Jalisco).

Consultado al respecto, el secretario nacional de Acción Juvenil, Everardo Padilla, reconoció que, efectivamente, Juan Barrera Espinosa es consejero estudiantil del “capítulo Jalisco” de las juventudes panistas, y “ciertamente –informó– hace unas semanas (el 9 de mayo) se pudo instalar este consejo y él se registró, cumplió los requisitos”.

–¿Tú conoces personalmente a Juan Barrera Espinosa? –se pregunta al líder nacional de las juventudes panistas.

–Sí –responde, lo conozco. Lo he visto dos veces: el año pasado, en mi proceso de campaña; y también ha participado en algunas actividades de Acción Juvenil en Jalisco, como el Parlamento Juvenil, aunque no sé si ya hizo su trámite de activación (de la militancia). Lo cierto es que el partido tiene una ideología humanista, nuestra filosofía política, por supuesto, es totalmente contraria al nazismo, no somos compatibles con eso. Yo lamento mucho algunas de estas expresiones de él (de Juan Barrera Espinosa), pero él no es ni forma parte de la estructura formal de Acción Juvenil, no es secretario municipal, ni estatal… Sí es consejero del capítulo estatal de Acción Juvenil, y aunque este tipo de expresiones (de simpatía con las ideas nazis) son parte de su vida privada, porque estamos hablando de publicaciones en sus redes sociales personales, sí atacan la ideología de nuestro partido, no son compatibles con Acción Nacional, y a lo que nosotros procederíamos será únicamente a removerlo de esa posición, al comprobarse que no está atendiendo a la formación que en Acción Nacional le damos a nuestros jóvenes. Finalmente, él tendrá que explicar desde cuándo tiene este tipo de afinidades o simpatías con ese tipo de movimientos. Lo cierto es que no puede militar en Acción Nacional, o participar con nosotros, y al mismo tiempo participar con este tipo de expresiones de intolerancia y fascismo. Como representante de los jóvenes del PAN me deslindo de ese tipo de expresiones, no es la forma de pensar de Acción Nacional y no debe ser la forma de expresarse de ninguno de los más de 30 mil militantes que tenemos entre 18 y 26 años y que formamos parte de Acción Juvenil.

A su vez, también consultado en torno al nexo con Barrera Espinosa y otros miembros del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, el abogado y exdiputado federal panista Gustavo González –a quien el joven neonazi identifica como su “líder”–, aclaró desde España, donde se encuentra por razones académicas, que “yo soy categórico: soy democrático y, aunque respeto la forma de pensar de cada persona, los totalitarismos han sido funestos en la historia de la humanidad, me deslindo (de la agrupación juvenil fascista de Jalisco) y expreso mi opinión sobre el horror de los regímenes totalitarios, si ese fuera el tema”.

Sobre las fotos en las que aparece junto con miembros de esta agrupación juvenil neonazi, González Hernández aseguró que “yo me tomo fotos con mucha gente, pero nada qué ver con movimientos extremistas, ¡al revés!“.

"Chema" Vizcarra, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y quien en redes sociales insta a los críticos del nazismo a "leer 15 minutos sobre la Alemania Nazi", posa con el ex diputado Gustavo González Hernández (a la izquierda) y con su camisola y brazaletes nazis, en diciembre de 2013, durante una reunión del grupo supremacista.

“Chema” Vizcarra, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y quien en redes sociales insta a los críticos del nazismo a “leer 15 minutos sobre la Alemania Nazi”, posa con el ex diputado Gustavo González Hernández (a la izquierda) y con su camisola y brazaletes nazis, en diciembre de 2013, durante una reunión del grupo supremacista.

Epílogo: Morenazis…

Es un fotomontaje, en el que Jesús camina por una vereda, al lado de un oficial nazi. Jesús le carga el rifle y la mochila de campaña mientras le dirije algunas palabras, las cuales escucha con atención el militar que lleva una suástica en el brazo. La postal tiene un mensaje: “El nacionalsocialismo nunca fue contrario a Cristo, pues existía el ‘cristianismo positivo’ en el III Reich, lo único que pelea el nacionalsocialismo es la eliminación de la Idea Sionista, entre otras cosas”.

Son palabras de Diego Duarte Flores, joven jalisciense integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, que posa en las fotografías como si de una estatua se tratara: colocando el cuerpo de tres cuartos frente a la cámara, sacando el pecho, elevando la barbilla y con un gesto de dureza en la mirada, rígido como tronco.

Esa es la postura que adopta cuando se toma una fotografía junto al emblema del PAN, en la sede de este partido en Jalisco, y cuando posa, junto con sus camaradas, mientras tiene de fondo el logotipo de las juventudes panistas, en el que se lee “Acción Juvenil”.

Diego Duarte Flores posa junto al logo del PAN, en la sede estatal de ese partido en Jalisco, a la izquierda; él mismo, posa con una camisola con el emblema del III Reich (un águila sobre una suástica), a la derecha.

Diego Duarte Flores posa junto al logo del PAN, en la sede estatal de ese partido en Jalisco, a la izquierda; él mismo, posa con una camisola con el emblema del III Reich (un águila sobre una suástica), a la derecha.

 

Diego es casi idéntico al otro joven moreno junto al cual aparece en una de las imágenes, y que también lleva corte de pelo tipo Hitler y también gusta de usar uniformes militares con la suástica bordada, aunque este otro es ligeramente más alto. Su nombre es Sebastián Sánchez Armas, hace de enlace del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo y administra la página de Facebook de la organización supremacista.

“Me declaro fanático del nacionalismo y del nacionalsocialismo –explicó Sebastián, en un debate con otros usuarios de Faceboock, suscitado en enero de este año, en el que le subrayaban la contradicción de apoyar una ideología que postula la supremacía racial aria, siendo él de tez morena–. No pretendo ser nada, ni mucho menos un ‘ario’ (…) ¿Quien dijo que quiero ser ario? Tenemos sangre blanca en nuestras venas y algunas facciones también, pero no somos arios, somos mestizos; el nacionalsocialismo, en el tema racial, respeta a esos (sic) siempre y cuando no nos mezclemos con otras razas (…) No todos los mexicanos son de mezcla indígena, no todos tienen sangre de la misma, algunos son puramente españoles y otros franceses, como en la parte norte de Jalisco”.

Ante las críticas que la defensa del ideario nazi genera contra Sebastián, sale en su apoyo Juan Barrera Espinosa, el consejero estudiantil del PAN-Jalisco, quien aclara a los internautas: “El camarada Armas y un servidor hemos salido a las calles de Guadalajara a protestar y somos reconocidos dentro del segundo partido político más importante de México, Acción Nacional, como el grupo de ‘nacionalistas’. Yo soy diputado juvenil en Jalisco y el camarada Armas es precandidato a diputado juvenil y líder del movimiento nacionalista más importante del occidente de México”.

Las críticas cesan, aunque más por desinterés de los rivales, que ante el poder de convencimiento de los “nacionalistas”.

El último comentario, sin embargo, es una crítica que ellos ya no responden, una chiquita, deslizada casi como una burla de despedida, que intenta retratarlos y señalarlos, a la vez, acusadoramente: “Morenazis”, les dice un último crítico y así concluye la discusión.

La existencia de este tipo grupo neonazi en el PAN de Jalisco fue detectada “hace algunas semanas”, afirmó Everardo Padilla, líder nacional de Acción Juvenil, “y sí, se han prendido los focos amarillos en la estructura juvenil (del PAN), es un tema que tenemos que procesar al interior, pero sí hay una decisión política de deslindarnos de este tipo de manifestaciones y evitar que (los integrantes del Movimiento Nacionalista) puedan seguir participando en las actividades partidistas“.

 Sebastián Sánchez Armas, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y del grupo de los "nacionalistas" al interior del PAN.

Sebastián Sánchez Armas, integrante del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, y del grupo de los “nacionalistas” al interior del PAN.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo la inflación del 70% en Argentina está generando un boom del consumo y un aumento de trabajadores pobres

Hoy conviven "dos Argentinas": la de los restaurantes repletos y la fiesta del consumo y la del 30% de ocupados pobres.
8 de septiembre, 2022
Comparte

El supermercado de mi barrio solía abrir a las 8 de la mañana todos los días, pero hace semanas empecé a notar que abría cada día más tarde.

Frustrada por este retraso, un día le reclamé a la cajera por la impuntualidad.

“Es que antes de abrir tenemos que actualizar los precios de los productos que aumentaron, y cada día son más largas las listas de lo que tenemos que remarcar”, me explicó, disculpándose.

Encontrarte con precios más caros cada vez que sales a hacer las compras es una de las consecuencias de vivir en un país con más del 70% de inflación por año, una de las más altas del mundo.

Este problema no es nada nuevo para los argentinos.

Mientras que en otras partes del mundo se horrorizan porque el costo de vida alcanzó el 10%, como consecuencia de la pandemia y la invasión rusa de Ucrania, en este país sueñan con tener esas cifras.

Aquí desde hace una década que la inflación anual no baja del 25%, y en los últimos años ese número se duplicó.

Sin embargo, nada se compara con lo que se está viviendo este año, en el que los problemas internos, ahondados por los problemas externos, han llevado a una aceleración de la inflación que no se veía desde la crisis de 2001-2002, que dejó a más de la mitad de la población en la pobreza.

Desde marzo que el país viene registrando alzas mensuales de precios por encima del 5%.

En julio llegó al 7,4%, la cifra más alta de las últimas dos décadas, y la mayoría de las consultoras estiman que en agosto rondó el 6,5%.

Este es el motivo por el cual en las últimas semanas las maquinitas para remarcar precios no dan abasto.

Dos empleados de supermercado en Argentina

Getty Images
Los supermercados remarcan los precios cada vez más seguido.

Pero lo peor es que pocos prevén que la situación desacelere. Por el contrario: el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central indicó que se espera un 90% de inflación para fin de año.

Y varios consultores privados creen que la cifra podría llegar a los tres dígitos.

Sin “anclas”

Incluso quienes tenemos mucha experiencia conviviendo con la inflación perdemos la brújula con este nivel de alzas.

Y es que una de las consecuencias más perjudiciales de tener una inflación tan alta es que ya no se tienen lo que los economistas llaman “anclas”, es decir, referencias de precios.

Los comerciantes van aumentando sus valores de acuerdo con el costo que ellos estiman tendrán que pagar a fin de mes para reponer ese producto. Algunos aumentan de acuerdo con la inflación del mes previo. Otros asumen que el alza será mayor.

Y no faltan los que aprovechan la confusión generalizada para lucrarse, ampliando sus márgenes de ganancias.

Una persona comprando en un supermercado en Argentina

Getty Images
Los precios en el supermercado aumentan cada semana.

Por otra parte, hay sectores que sufrieron fuertemente durante la pandemia, como el turismo, la gastronomía y los negocios de ropa, que aprovechan la reactivación y la necesidad de muchos de volver a la normalidad para imponer fuertes aumentos que les permiten recobrar un poco de lo perdido.

Lo que esto ha generado es una distorsión de precios que hace que los consumidores ya no sepamos lo que deberían valer las cosas.

“El otro día compré un par de zapatillas infantiles online y pagué $13.000 (unos US$90 al dólar “oficial” o US$45 al paralelo), lo que me pareció caro”, me comentó en el fin de semana Yanina, una amiga que es docente y que no sabía si había hecho una buena o una mala compra.

“Después fui al supermercado y gasté casi lo mismo solamente en la compra semanal”, me dijo.

Una persona colocando carteles de precios fuera de un restaurante

Getty Images
Por la inflación tan alta en Argentina ya no hay referencia de precios y estos varían de lugar en lugar.

La confusión es aún mayor si toca pagar por un servicio, desde contratar a un plomero o electricista para arreglar un desperfecto en la casa a ir a pintarse las uñas o llevar al auto al taller.

Uno no tiene la más mínima idea de lo que le puedan llegar a cobrar. ¿Me costará 3.000 pesos? ¿$5.000? ¿O $10.000?

Es imposible saber qué es caro y qué es un precio razonable, porque no hay contra qué comparar.

La locura de los dólares

Ante la falta de anclas, los argentinos están más pendientes que nunca del precio del dólar, la moneda que históricamente ha sido referente y reserva de valor en este país.

Pero lejos de ser una brújula, la moneda estadounidense se ha convertido en una parte fundamental de la crisis actual.

Primero, porque en Argentina no hay una sola cotización del dólar. Hoy tenemos al menos seis (esas son las más usadas) y la variación entre la menor y la mayor cotización es tan amplia que a veces supera el 100%.

¿Por qué tenemos seis precios del dólar?

Porque los constantes ciclos inflacionarios han hecho que el peso argentino pierda gran parte de su valor, llevando a la adopción del billete estadounidense como moneda de reserva y la que se usa para realizar grandes transacciones, en especial la compra de propiedades.

Pero como Argentina no produce los dólares necesarios para abastecer la fuerte demanda de su población y de su economía -dependiente de insumos importados para su producción-, los gobiernos imponen controles de capital -“cepos” les dicen aquí- y fijan el precio del dólar.

Un abanico de dólares

Getty Images

Esto crea un dólar “oficial” -el de la cotización más baja- y todo un abanico de otros dólares -el “ahorro”, el “tarjeta”, el “bolsa”-, y el más conocido y seguido por todos: el “blue”, nombre que recibe aquí el dólar paralelo, comúnmente conocido en otras partes como “dólar negro”.

Este dólar “blue”, que sube y baja según el ánimo del mercado, también es muy sensible a las crisis políticas: se disparó casi 10% en un solo día a comienzos de julio tras la renuncia del ministro de Economía Martín Guzmán.

Y este es el segundo factor que está provocando la escalada inflacionaria.

Porque al ser la principal referencia de precios de muchos -en especial los empresarios- cuando el “blue” sube, suben casi todos los precios.

Y cuando la cotización de este dólar se dispara -como en los últimos meses en los que duplicó el valor del dólar “oficial”- se genera una brecha que distorsiona la economía, poniendo más presión para que el peso se devalúe.

Todas estas complejidades de la economía argentina hacen que los locales tengan que convertirse en cuasi expertos económicos para hacer rendir su salario de la mejor manera.

Una de las maniobras financieras que más se popularizaron es el llamado “puré”.

Consiste en comprar US$200 a la cotización “oficial” -el máximo mensual permitido por el gobierno, que además le aplica impuestos del 65%- y venderlo en “cuevas” (financieras ilegales, que aquí son muy comunes) a precio “blue”, generando una jugosa diferencia que multiplica los ingresos.

Dólares y pesos argentinos

Getty Images
En Argentina el dólar cotiza casi al doble en el mercado paralelo que en el oficial.

Las dos Argentinas

Aunque la inflación afecta la vida de todos los argentinos, el impacto es muy dispar según en qué grupo se esté.

Quienes tienen salarios que aumentan a la par de la inflación viven una realidad, y la vasta mayoría, que pierde poder adquisitivo mes a mes, vive otra.

Los primeros son los grandes responsables del boom del consumo que vive Argentina, un fenómeno que sorprende a muchos locales, que se preguntan cómo es posible que los restaurantes estén que explotan y los shoppings estén colmados en medio de la crisis.

O que el grupo británico Coldplay haya logrado vender diez conciertos en el enorme estadio de River Plate, un récord absoluto para este país.

La explicación no es solo que sigue habiendo más de un 20% de la sociedad con ingresos altos o medio altos. También es que muchos de ellos, e incluso personas con ingresos más modestos, están optando por consumir en vez de ahorrar.

“La gente que tiene pesos intenta sacárselos de encima porque queman”, me explicó el economista Santiago Manoukian, de la consultora Ecolatina, en referencia a la alta inflación que se come el valor de la moneda local.

Con acceso limitado a su instrumento favorito de ahorro, el dólar -por el tope de los US$200 “oficiales” y el precio récord del “blue”-, muchos optan en vez por comprar bienes durables para mantener el valor de su dinero, o lo gastan en actividades que les dan placer, como salir a comer, ver un espectáculo o viajar.

Un restaurante en Puerto Madero, Buenos Aires

Getty Images
Muchos restaurantes en Buenos Aires tienen lista de espera.

Esto ha permitido a Argentina mantener un buen nivel de actividad económica, con un crecimiento de más del 6% en el primer semestre y un desempleo bajo, del 7%.

Pero en la cara opuesta de esta Argentina opulenta hay millones de personas que no llegan a fin de mes y cada vez tienen que ajustar más el cinturón, incluso cortando productos básicos.

Pobres con trabajo

Los principales perjudicados por la inflación son las personas más pobres, que hoy representan casi el 40% de la población.

Ellos suelen tener empleos informales que no están protegidos por las “paritarias”, como se conoce a las negociaciones sectoriales que acuerdan aumentos por inflación.

La mayoría subsiste con ayuda del Estado, pero esta asistencia tampoco ha logrado mantener el ritmo del alza de precios.

Un recuperador urbano -o "cartonero"- en Buenos Aires.

Getty Images
Un recuperador urbano -o “cartonero”- en Buenos Aires.

Sin embargo, incluso los trabajadores con empleos registrados han perdido mucho poder adquisitivo por culpa de la inflación.

Porque en los últimos años, mientras el costo de vida se disparaba, el salario real iba en dirección opuesta.

La caída empezó durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) y ya lleva cinco años consecutivos, haciendo que hoy la mayoría de los argentinos tengan ingresos más bajos que a finales de 2017.

Según la consultora LCG, la pérdida del poder adquisitivo en el último lustro fue del 23% en promedio.

Pero no solo la alta inflación explica la caída del salario. También cambió la forma en que se reparte la torta, es decir, la distribución de la riqueza.

En 2017, el sueldo de los trabajadores representó el 52% del ingreso nacional y las ganancias de los empresarios el 39%.

Pero a partir de entonces la relación de fuerzas empezó a invertirse, y para 2021, los trabajadores representaban solo el 43% de la riqueza, y el capital, el 47%, según un estudio de Cifra, el centro de estudios de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).

Un hombre muestra sus bolsillos vacíos frente a una bandera de Argentina

Getty Images
Los trabajadores argentinos perdieron un cuarto de su poder adquisitivo en el último lustro.

El resultado es el fenómeno que más preocupa a muchos aquí: el de los trabajadores pobres.

Históricamente en Argentina se consideraba que la diferencia entre ser pobre y no serlo era conseguir un trabajo formal.

Pero hoy el salario mínimo no llega a cubrir la mitad de una canasta básica, como se conoce a los alimentos y bienes esenciales que requiere una familia tipo de cuatro integrantes.

Es decir, que incluso una pareja con empleo registrado no tiene garantizado los ingresos mínimos para no caer en la pobreza.

Esto ha llevado a que casi uno de cada cinco asalariados sea pobre, y que un tercio de todos los ocupados argentinos vivan en la pobreza, según investigaciones realizadas en 2021 por el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata y el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

Es algo que nunca antes había visto en este país, y un problema que el nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, pretende atenuar duplicando entre septiembre y noviembre la asignación que recibirán por cada hijo los 1,1 millones de trabajadores registrados de la escala salarial más baja.

Trabajadores en una fábrica en Buenos Aires

Getty Images
El gobierno reforzará las asignaciones familiares de más de un millón de trabajadores formales, para que no caigan bajo la línea de pobreza.

El futuro

Como argentina nacida hace casi medio siglo me ha tocado vivir muchas de las crisis económicas más dramáticas que atravesó este país, que hace apenas cien años era uno de los más prósperos del mundo.

Viví inflaciones incluso mucho peores que la actual (en 1989, cuando cursaba el secundario, el costo de vida alcanzó su récord máximo, por encima del 3000% anual).

Y en la primera década de este siglo, fui una de los cientos de miles de jóvenes que se mudaron al exterior en busca de mejores oportunidades, mientras mi país se sumía en la peor debacle de su historia.

Pero, aunque el presidente Alberto Fernández, quien formó parte del gobierno que sacó a Argentina de esa crisis, asegure que el país volverá a resurgir, como entonces, es difícil mantener el optimismo.

Es cierto que la situación internacional, en particular debido a la guerra ruso-ucraniana, ha hecho que los granos argentinos vuelvan a valer fortunas, lo que fue una de las claves que permitió la recuperación a partir de 2003.

Y también da esperanza que, incluso con una desaceleración económica prevista para el segundo semestre, organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional coincidan en que el país cerrará 2022 con un crecimiento cercano al 4%, por encima del promedio regional.

Un niño detrás de una bandera de Argentina

Reuters
El 51,4% de los argentinos menores de 14 años son pobres, según las estadísticas oficiales.

Pero no puedo dejar de preguntarme cómo podrá resurgir un país en el que el 45% de su población depende de la ayuda del Estado, según los datos del Observatorio de la Deuda Social.

Y sobre todo: qué futuro le aguarda a Argentina cuando más de la mitad de sus niños son pobres, y medio millón abandonó la escuela tras el prolongado cierre de la educación presencial durante la pandemia, como advirtió a comienzos del año lectivo la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=tcgiLHL4rHs

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.