¿Es sexista la industria del videojuego?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Es sexista la industria del videojuego?

¿Resulta demasiado complicado crear personajes de videojuego femeninos, o es que la industria del videojuego sigue siendo sexista?
Por Kim Gittleson / BBC Mundo
16 de junio, 2014
Comparte

¿Resulta demasiado complicado crear personajes de videojuego femeninos, o es que la industria del videojuego sigue siendo sexista?

Esto podría ser una pregunta retórica, pero de hecho ha sido una de las principales discusiones en la industria tecnológica en los últimos días.

El tema surgió después de que el director técnico de la compañía de videojuegos Ubisoft dijese en una entrevista con motivo del E3 (certamen más importante en la industria de los videojuegos, que concluyó la semana pasada) que en la última entrega de la serie Assassin’s Creed no habrá ningún personaje femenino ya que esto hubiese supuesto “el doble de trabajo”.

La reacción fue rápida y negativa, especialmente después de que un ex programador de la compañía preguntase cuánto trabajo sería necesario.

“El mensaje de la industria es que los hombre van primero”, dijo una jugadora canadiense que creó la etiqueta #womenaretoohardtoanimate (las mujeres son demasiado difíciles de animar) en Twitter, y que fue reproducida en todo el mundo.

“Las mujeres son más difíciles de animar cuando pones todos tus esfuerzos en ponerlas en situaciones en las que se le rompen las ropas” escribió @emilyrwanner.

Pero lo que dejó confundidos a muchos fue el hecho de que Ubisoft ya había incluido personajes femeninos en las anteriores entregas del videojuego y que la compañía siempre enfatizó la diversidad.

Entonces, ¿qué está pasando realmente? ¿Mejora o no el papel de la mujer en los videojuegos?

Damiselas en apuros

Diversos estudios han demostrado que desde los años 90 el porcentaje de personajes femeninos en los videojuegos se ha mantenido en un constante 15%.

“Es increíble lo poco que han cambiado las cosas”, afirma la profesora de la Universidad de Pennsylvania Yasmin Kafai, coeditora de un importante libro sobre género en el mundo de los videojuegos (“Más allá de Barbie y Mortal Kombat”) en 2008.

Aunque hubo excepciones, la más significativa Lara Croft, de Tomb Raider, los datos más recientes revelan que tan solo un 4% de los personajes principales de los 25 juegos más vendidos en 2013 fueron mujeres.

Incluso cuando hay personajes femeninos, su representación es distorsionada.

“Los informes son bastante claros en el hecho de que hay dos tipos de personajes femeninos: ‘la damisela en apuros’ y la ‘guerrera definitiva'” afirma Edward Downs, profesor de comunicación en la Universidad de Minnesota, quien señala que la mayor parte de las ’guerreras definitivas’ tienen características altamente sexuales.

Plata sobre la mesa

La creencia durante mucho tiempo fue que puesto que los hombres eran los mayores consumidores de videojuegos el balance de géneros era lamentable pero no sorprendente, ya que las compañías hacían juegos para su audiencia.

Pero las dinámicas de quiénes juegan han cambiado en los últimos cinco años: las mujeres comenzaron a jugar y conforman ya el 48% de los jugadores de videojuegos en Estados Unidos.

Los esfuerzos de pioneras como Anita Sarkeesian, encargada de la página web Feminist Frequency, que detalla dinámicas sexistas en videojuegos, han llamado la atención sobre el sexismo en la industria

Los esfuerzos de pioneras como Anita Sarkeesian, encargada de la página web Feminist Frequency, que detalla dinámicas sexistas en videojuegos, han llamado la atención sobre el sexismo en la industria.

Esto ha puesto bajo presión a empresas como Ubisoft, Sony y Nintendo, entre otras, para mejorar la relación de sexos y para cambiar la cultura de eventos como el E3, antes poblados solo por “mujeres atractivas”.

Aunque Sarkeesian recibió amenazas de violación y de muerte, parece que “la industria como cultura es menos sexista de lo que solía ser”, dice el profesor de la Universidad del Sur de California Dimitri Williams.

Esto es así en parte porque la industria se dio cuenta de que estaban “perdiendo mucho dinero al dejar a las mujeres fuera”, afirma.

Esto contribuyó a algunos avances: nuevos juegos como Borderlands, Civilization, Evolve o Dead Island 2 permiten jugar como personajes femeninos o tienen a una mujer como protagonista.

Aunque sobra decirlo, hay varios “peros”.

Mientras el porcentaje de jugadoras de videojuegos se ha incrementado esto ha sido principalmente gracias al avance de los juegos en móviles, que no suelen tener personajes. Por ejemplo, un 60% de los jugadores del videojuego para móviles Temple Run son mujeres, aunque este juego sí permite jugar con un personaje femenino.

La proporción de jugadores en los llamados ‘juegos duros’, como el juego de disparos Halo, es favorable a los hombres, dice el profesor Williams, que también lleva una firma de análisis de videojuegos, Ninjametrics.

Es en estos juegos donde muchos expertos ven un retroceso de la industria y no un avance.

“Creo que en cierto tipo de juegos empezamos a ver una brecha incluso más grande en el tipo de jugadores”, dice el profesor Downs.

La necesidad de constante renovación de las franquicias para mejorar las ventas pone presión también en los programadores para sacar títulos más rápidamente.

La cuestión del tiempo es un problema, según señala la profesora de la Universidad de Nueva York y diseñadora Katherine Isbister, porque la mayor parte de programadores son hombres, y tienden a “crear cosas similares a otras que ya han visto o a las que están jugando, lo que contribuye a cerrar el círculo”.

Dos pasos adelante

Esto provoca una especia de problema de “huevo o gallina”, al menos cuando se habla de juegos “duros” en consolas.

“¿Las mujeres no juegan a este tipo de videojuegos porque nos les gustan o porque se sienten alienadas?”, pregunta el profesor Williams.

Ubisoft afirma estar comprometida con la diversidad, y en un comunicado a la BBC no habló sobre si la decisión de excluir a mujeres en Assasin’s Creed fue económica o estaba basada en otras estadísticas.

Pero el caso de Jenny Haniver podría ser constructivo.

Haniver juega al Call of Duty, un juego de disparos en primera persona, diariamente, como lo ha hecho durante años, a pesar de ser acosada cuando los demás jugadores descubren que es una mujer.

Pero recientemente el juego introdujo la opción de tomar un personaje femenino.

Ahora, Haniver afirma que “todos los que conozco jugarán con un personaje femenino si les dan la opción”, incluidos algunos hombres, que han abogado por más personajes femeninos y una reducción en el contenido sexual de personajes tanto femeninos como masculinos.

“Cuanto más se normalice la situación y más se nos presente como protagonistas más mujeres jugarán a videojuegos”, concluye Haniver.

Contenido relacionado

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Kate McHenry

'La pérdida de olfato por coronavirus hizo que la carne me sepa a gasolina'

Un fenómeno llamado parosmia ha dejado a algunos sobrevivientes de coronavirus en un mundo de esencias distorsionadas.
Kate McHenry
31 de agosto, 2020
Comparte

Perder la facultad de oler y degustar son dos síntomas asociados a la COVID-19.

Mientras muchos han recuperado sus sentidos, otros sufren un fenómeno llamado parosmia en el que tienen los sabores y olores distorsionados.

Para Kate McHenry, el agua de la pila deja un hedor horrible. Eso, junto a otro desagradable olor que destila al ducharse, significa que incluso el aseo se ha convertido en algo que debe enfrentar.

“Mi champú favorito tiene ahora el olor más asqueroso del mundo”, dijo McHenry.

Tras caer levemente enferma en marzo, esta inglesa de 37 años fue incapaz de oler algo durante cuatro semanas. Su sentido regresó poco a poco, pero a mediados de junio las cosas “empezaron a oler muy raras” y fueron reemplazadas por un “hedor químico horrible”.

Este hecho ha cambiado la vida de McHenry. Ha perdido peso, tiene ansiedad y añora el placer de comer, beber y socializar. Su problema es tan fuerte que este hedor le desborda incluso en lugares donde simplemente se cocina comida.

Le aterra pensar que ha perdido el sentido de olfato para siempre.

Kate McHenry y su pareja Craig Gordon.
Kate McHenry

Kate se siente culpable cuando su pareja le pregunta qué le apetece comer.

“Me encanta las buenas comidas, salir a restaurantes y beber con amigos, pero todo eso se ha ido. La carne me sabe a gasolina y el prosecco a manzana podrida. Si mi novio Craig se come un curry el olor es horrible. Le sale de sus poros y es difícil estar cerca de él”.

“Me entristezco cuando cocino en las tardes. Craig me pregunta qué quiero comer y me siento mal porque no hay nada que me apetezca. Sé que todo tendrá un sabor horrendo. Me asusta quedarme así para siempre”.

Comida que McHenry puede comer.

Kate McHenry
La pasta con queso es uno de los pocos platos que McHenry puede tolerar.

Las personas con covid-19 pueden perder su sentido del olfato porque el virus daña los nervios terminales de sus narices.

La parosmia puede producirse cuando esos nervios se regeneran y el cerebro es incapaz de identificar debidamente el olor real de algo.

Esta condición está habitualmente vinculada a los resfriados comunes, la sinusitis y las lesiones en la cabeza. Los que los sufren describen oler a quemado, humo de cigarro o carne podrida. En algunos casos el olor es tan fuerte que induce al vómito.

Aunque los profesionales reconocen que la parosmia es un signo de recuperación del olfato, para algunas personas puede tardar años en pasar.

Pasquale Hester

Pasquale Hester
Pasquale Hester afirma que lidiar con la parosmia le quita fuerzas.

Lavarse los dientes con sal

Para Pasquale Hester, también de Inglaterra, la pasta de dientes es uno de sus peores enemigos.

El gusto químico que desprende le produce tantas arcadas que ha empezado a lavarse los dientes con sal, que sabe normal para ella.

Como muchos otros afectados por coronavirus, pasaron semanas hasta que mejoró su sentido del olfato. Pero entonces comió curry por su cumpleaños en junio y se dio cuenta de lo distorsionado que estaba su gusto.

“Escupí la comida porque sabía a pintura. Algunas cosas se toleran mejor. El café, el ajo y la cebolla son lo peor. Puedo comer judías verdes y queso. Lo que me está pasando me afecta. No se lo desearía ni al peor enemigo”, dice Hester.

Lo que comer Pasquale Hester

Pasquale Hester
Un plato de judías verdes y queso es de lo poco que Pasquale puede comer.

Brooke Jones empezó con síntomas en abril y dio positivo por covid-19 una semana más tarde. Describe casi todo lo que huele como “carne podrida con algo sacado de una granja”.

Esta estudiante de 20 años hizo una lista de comida que puede tolerar: gofres tostados, pepino y tomate. Lo demás le disgusta.

“Trato de imaginarme el sabor de las cosas. Si como comida china, incluso si no sabe tan bien, me convenzo de que en realidad no está tan mal”.

Brooke Jones

Brooke Jones
Brooke Jones perdió el sentido del gusto y del olfato.

Impacto psicológico

Se desconoce el número de infectados por covid que han tenido parosmia, pero se estima que cientos de miles han perdido el olfato o gusto de forma temporal.

La profesora Claire Hopkis, presidenta de la Sociedad Rinológica Británica, advierte que hay una “creencia incorrecta generalizada” de que la pérdida de olfato por el virus es a corto plazo”.

“Sí, hay una gran probabilidad de recuperación, pero también muchas personas que perderán este sentido por un período largo de tiempo y ese impacto se está infravalorando“, agrega la especialista.

El olfato juega un rol importante en la memoria, el estado de ánimo y las emociones. Aquellos que sufren alguna disfunción se sienten recluidos.

“Cuando intento explicarlo, algunos piensan que es gracioso. Sé que las secuelas del coronavirus pudieron ser mucho peores, pero me afecta y asusta que nadie es capaz de confirmar si mejorará”, confiesa Jones.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

https://www.youtube.com/watch?v=Zh_SVHJGVHw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.