Cómo es la vida en Gaza con bombardeos y bloqueos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Cómo es la vida en Gaza con bombardeos y bloqueos

Los ataques de Israel contra la Franja de Gaza empeoran la situación en un territorio que ya enfrenta retos en materia de salud, economía y educación
Por BBC Mundo
15 de julio, 2014
Comparte

gaza

Israel retomó este martes la ofensiva militar contra la Franja de Gaza que ha dejado más de 190 muertos en ocho días. El gobierno israelí había aceptado el cese al fuego propuesto por Egipto pero atribuyó los nuevos bombardeos al hecho de que Hamas continuó con sus ataques contra territorio israelí.

Pero la vida en la Franja de Gaza no requería de bombardeos por parte de Israel para ser un desafío cotidiano. Uno de los territorios más densamente poblados del mundo sufría, antes de esta nueva ofensiva militar, problemas de todo tipo, desde abastecimiento de bienes y servicios básicos hasta penurias económicas socialmente conflictivas como el desempleo juvenil.

Originalmente ocupada por Egipto, que todavía mantiene el control de su frontera sur, este territorio fue capturado por Israel en la guerra contra naciones árabes de 1967.

En 2005, el Estado de Israel retiró de forma unilateral sus tropas de ese territorio palestino y desalojó a sus 7 mil colonos.

Un año después, el grupo militante islámico Hamas venció en las elecciones legislativas palestinas, pero las tensiones políticas con la facción rival, Fatah, derivaron en enfrentamientos armados.

Desde entonces, Hamas quedó en control de la Franja mientras que Fatah, el partido del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, se hizo fuerte en Cisjordania.

Cuando Hamas se convirtió en poder de facto en Gaza, Israel impuso un bloqueo sobre todo ese territorio, restringiendo el movimiento de bienes, servicios y gente. Egipto, por su parte, bloqueó la parte sur.

Libertad de movimiento

Con los Hermanos Musulmanes en el poder, Hamas tuvo un aliado en su frontera sur. Desde la caída de Mohamed Morsi, esta frontera ha estado la mayoría del tiempo cerrada.

Aunque ya era limitado, la libertad de movimiento y acceso a Gaza fueron aún más reducidos luego de mediados de 2013, cuando Egipto impuso nuevas restricciones en el paso fronterizo de Rafah y lanzó operativos en contra de la red de túneles de contrabando que surcaban la frontera entre el territorio palestino y la Península del Sinaí.

En la primera mitad de ese año, unas 40 mil personas cruzaban por Rafah cada mes, desde julio a diciembre, el tráfico fue reducido a unos 9 mil 500.

En los años recientes, Rafah se volvió la principal puerta de entrada y salida de la Franja, debido a las restricciones israelíes en el cruce de Erez, en el norte del territorio.

Cuando el bloqueo se fortalece, los túneles para el contrabando proliferan. Por allí ingresan a Gaza materiales de construcción, ganado, combustible, comida, dinero en efectivo y armamento.

Por ejemplo, cuando el bloqueo se relajó en junio de 2010, el número de túneles se redujo de mil a menos de 300.

Pero cuando el nuevo gobierno egipcio destruyó muchos de ellos en junio de 2013, el contrabando se detuvo casi en su totalidad, provocando escasez en los materiales de construcción y en combustible, y un aumento en el precio de la comida.

Economía

Los habitantes de Gaza, en promedio, están peor en la década del 90. Un 21% de ellos viven en una severa pobreza, viviendo con menos de 1,832 shekels (US$534 al mes), comparado con el 7,8% que padece esto en Cisjordania.

El desempleo asciende en la Franja al 40,85, también significativamente mayor que en Cisjordania. Especial preocupación genera la falta de trabajo entre los jóvenes, que supera el 50%.

El Ministerio de Economía de este territorio palestino estima que el fin del contrabando le ha costado a la economía de Gaza unos US$460 millones en 2013.

La reducción en la recaudación impositiva provocada por este descenso ha provocado que el gobierno regional no pueda pagar a tiempo los salarios de los 50 mil funcionarios públicos del territorio.

La falta de materiales para construcción provocó un descenso de la actividad en este sector, que emplea a cerca del 10% de la fuerza de trabajo.

La escasez de combustible también provocó un descenso de los ingresos de las personas que trabajan en las áreas de transporte, pesca y agricultura.

Educación

El sistema educativo de la Franja está bajo fuerte presión. Las Naciones Unidas, que administran varios de los centros educativos en este territorio, han indicado que son necesarias otras 440 escuelas para 2020, debido al crecimiento de la población.

Unos 463 mil 600 niños asisten a 694 colegios primarios y secundarios. Para hacer frente a la escasez de aulas, el 67% de las escuelas manejadas por el gobierno y el 71% de los colegios de la ONU trabajan doble turno, lo que limita el tiempo de instrucción de cada estudiante. Además, cada clase debe albergar entre 40 y 50 alumnos.

Esto ha derivado en menos días de clase y una menor asistencia al nivel secundario.

Pero las cifras oficiales de alfabetismo son altas: 93% de las mujeres y 98% de los hombres saben leer y escribir.

Unas 13 escuelas están ubicadas cerca de la barrera entre Gaza e Israel que suele ser escenario de enfrentamientos entre tropas israelíes y militantes palestinos.

Población

La población de Gaza crecerá, según estimaciones, a 2 millones 130 mil para el fin de esta década.

Esto contribuirá al incremento de la densidad de población, que ya es una de las más altas del mundo. En promedio, unas 4.505 personas viven en cada kilómetro cuadrado del territorio. Para el 2020, serán 5 mil835 personas por kilómetro cuadrado.

La ONU indica que existe un faltante de 70.000 unidades habitacionales para compensar el natural incremento de la población, así como el daño causado por las ofensiva terrestre israelí entre diciembre de 2008 y enero de 2009.

La tasa de jóvenes entre 15 y 29 años es de 53% del total de la población mayor de 15 años, una cifra excepcionalmente alta.

Si la economía mejora, habrá una gran cantidad de jóvenes en edad de trabajar, pero si no, existe un riesgo latente para incrementar la tensión social, la violencia y el extremismo, según la ONU.

140715113830_gaza_pop_density_spanish

 

Salud

La ONU sostiene que, aunque los indicadores de salud en Gaza son comparables con países de medio y altos ingresos, la calidad del servicio necesita ser mejorada.

Según la organización internacional, la mayoría de las dependencias de salud no pueden ofrecer un servicio adecuado y requieren renovaciones.
El acceso a los servicios públicos de salud ha empeorado como resultado de las medidas adoptadas por las autoridades egipcias a mediados de 2013, añade la ONU.

El cierre del paso de Rafah redujo el número de pacientes que viajaban a Egipto por tratamiento de 4.146 al mes a 305. Solo las personas muy enfermas o casos especiales son autorizados ahora a cruzar la frontera. El abastecimiento de medicinas fundamentales también mermó.
Antes, el Ministerio de Salud enviaba a Egipto el 20% de sus pacientes e importaba de ese país el 25% de sus medicinas.

El cierre de los túneles de contrabando también provocó menos combustible, muy utilizado para generadores de electricidad que sirven como sistemas alternativos para estos cortes y también por la planta generadora de energía local. Los prolongados y frecuentes cortes de energía en la Franja afectan el equipamiento médico y obligan a interrumpir o posponer tratamientos.

Desde 2008, Israel ha incrementado el número de pacientes que permite ingresar a su territorio desde Gaza para tratamiento.

Comida

El nivel de riesgo de no poder acceder a comida se ha incrementado en Gaza del 44% al 57% entre 2012 y 2013. El 80% de la población recibe alguna clase de ayuda alimentaria ya que pocos tienen el dinero suficiente para pagar por sus necesidades básicas.

Las restricciones israelíes de acceso a la pesca y a las tierras cultivables se suman a esta problemática.

Los palestinos tampoco pueden cultivar en la zona de contención declarada por Israel, un kilómetro y medio en el interior de Gaza. Esto ha provocado un descenso en la producción de unas 75.000 toneladas de alimentos por año. El área restringida coincide con lo que se considera la tierra más fértil de la Franja.

Tras el cese al fuego alcanzado entre Israel y Hamas en noviembre de 2012, el límite de pesca se extendió desde tres millas náuticas a seis.
Pero se ha ido reduciendo periódicamente a tres debido al lanzamiento de cohetes desde Gaza hacia territorio israelí.

Las fuerzas navales israelíes frecuentemente abren fuego contra botes de pesca palestinos que se acercan o cruzan el límite.

Las Naciones Unidas indican que si el límite fuera levantado, la pesca podría proveer empleo y una barata fuente de proteínas para los palestinos.

Energía

Los cortes de electricidad son el pan de cada día en Gaza.

La mayoría de su energía proviene de Israel, más lo que aporta la única planta de energía en el interior del territorio palestino y una pequeña contribución desde Egipto. Pero la suma de estas tres fuentes no satisface la demanda.

Muchas casas utilizan sus propios generadores, pero el combustible para hacerlos funcionar es muy caro.

La falta de combustible causada por el cierre de los túneles de contrabando afectó la producción de electricidad de la Planta de Energía de Gaza, que se ha vuelvo dependiente del diesel traído de Egipto.

Cuando se quedó sin reservas, la planta se vio forzada a cerrar por 43 días a fines de 2013. Eso provocó que servicios básicos fueran interrumpidos, desde la provisión de agua hasta las facilidades sanitarias. La planta volvió a funcionar cuando la Autoridad Palestina compró combustible a Israel con fondos donados por Qatar.

Otra crisis similar tuvo lugar en marzo de 2014.

Existen fuentes gasíferas en las costas de Gaza que podrían ser explotadas, según informó la ONU.

Agua y condiciones sanitarias

Gaza no disfruta de una gran cantidad de agua de lluvia ni de una fuente de agua fresca que reponga las fuentes subterráneas, que no son suficientes para cumplir la demanda.

La sal proveniente del mar se ha colado en las fuentes subterráneas, incrementando los niveles de salinización por sobre los niveles aceptables para el agua potable.

Solo el 5,5% del agua que sale de las tuberías cumple con los estándares de calidad de la Organización Mundial de la Salud. Según la ONU, 340.000 personas en este territorio se vieron forzadas a consumir agua de mala calidad en 2013.

El tratamiento de las aguas residuales es otro dolor de cabeza. Gaza recurre para esto a plantas que, o trabajan más allá de sus capacidades, o fueron construidas como instalaciones temporales para tratamientos parciales.

Como resultado, cerca de 90 millones de litros no tratados o parcialmente tratados son lanzados al Mar Mediterráneo cada día, creando polución, riesgos para la salud pública y problemas para la industria pesquera.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¿Puede Japón evitar que Juegos Olímpicos se conviertan en un evento de supercontagio?

Una medallista olímpica y experta en salud pública explica cómo es competir en los Juegos y cómo Tokio será diferente para combatir la propagación de covid-19.
23 de julio, 2021
Comparte

La covid-19, pese a las muchas precauciones tomadas, es el gran temor de estos Juegos Olímpicos.

En los últimos días, las noticias del número de contagios de covid-19 entre atletas y personas que hacen parte de la organización van en aumento.

Y las estadísticas acrecientan los temores de que las justas terminen siendo afectadas de manera definitiva con una alta concentración de infecciones en un grupo o, lo que es peor, que los Juegos terminen siendo un evento “supercontagiador”.

Si hay alguien que entiende el riesgo de recibir los Juegos Olímpicos durante una pandemia es la doctora Tara Kirk Sell.

Su carrera como nadadora de elite llegó a su cúspide cuando ganó la medalla de plata para EE.UU. en Atenas 2004. Después se dedicó a la investigación médica.

Ahora hace parte del equipo de seguridad en salud pública del Instituto Johns Hopkins.

Y le cuenta a la BBC, desde su experiencia como atleta y como experta en salud, lo que las autoridades de Japón están planeando para mantener seguros a los atletas.

Tara Kirk Sell saludando en un extremo de una piscina

Getty Images
Tara Kirk Sell ganó una medalla de plata como parte del equipo de relevos combinados de 4×100 metros femenino del equipo de EE.UU. en Atenas 2004.

Potencial de contagio

A los Juegos viajan más de 11.000 deportistas de 205 países, de todos los rincones del planeta. Eso lleva a los científicos a pensar que Tokyo 2020 podría permitir el contagio de las distintas variantes de covid-19 de manera muy efectiva.

“Cuando los atletas llegan al país, están siendo examinados”, anota la científica.

Este examen se suma al que tienen que hacerse todos los participantes por obligación antes incluso de subirse al avión que los lleva a Japón.

La mala noticia es que varios de los atletas que llegaron a la Japón ya han dado positivo en los exámenes de control del virus.

Creo que los procedimientos de testeo prácticamente garantizan que continuaremos viendo casos positivos a medida que lleguen más atletas”, anticipa Sell.

Una vez alojados en la villa olímpica, los aspirantes a medallas necesitan transportarse hacia sus lugares de entrenamiento y competencia, una labor logística que ha sido ambiciosa y caótica en el pasado.

Sell recuerda que una vez le tocó ir sentada en un bus repleto de atletas cuando estaba compitiendo en Atenas para poder llegar a tiempo a una de sus competencias.

Ahora, los desplazamientos por Tokio serán muy distintos a los de otras justas, como parte de las medidas de protección.

El transporte tendrá “más camionetas privadas pequeñas que grandes buses donde la gente vaya mezclada”, explica la académica.

Vida en la Villa Olímpica

Cercas y cola de gente fuera de la Villa Olímpica

Reuters
Hay estrictas medidas de seguridad en la Villa Olímpica.

Otra gran diferencia será la experiencia dentro de la villa olímpica.

“Estar en la villa olímpica es bastante impresionante. Tienes la oportunidad de ver a personas de todo el mundo y conocer a personas que no son como tú”, señala la nadadora.

“Estar cerca de otros atletas que viven en el mismo lugar, comer juntos, es una experiencia en la que aprendes sobre otras personas”.

Esto es totalmente lo opuesto de lo que las autoridades quieren que pase durante una pandemia.

“La mayoría de esas oportunidades para conocer a otros, para aprender de las culturas de los demás, se reducirá. Se supone que la mayoría de los atletas debe comer en sus dormitorios”, anota.

Aquellos que se aventuren al comedor encontrarán pantallas de plástico entre los asientos y toallitas con alcohol para limpiar la mesa después de que hayan terminado de comer.

Las restricciones de Covid son estrictas en todos los sitios olímpicos

BBC
Covid restrictions are tight across all the Olympic sites

Tampoco se venderá alcohol y las medidas de distanciamiento social afectarán sin duda cualquier posible romance entre los atletas.

Estarán allí para competir y representar a su país, eso es algo que no debemos olvidar”, señala la investigadora.

“Porque para mí, como atleta, esa fue sin duda la principal razón por la que estaba en los Juegos Olímpicos: no era para festejar, era para competir y hacer que el entrenamiento de los últimos cuatro años valiera la pena”, añade.

Y una vez que los atletas ingresen a la villa olímpica, competir será la única razón por la que se les permitirá salir hasta que vuelvan a casa.

“Los lugares de interés son parte del atractivo de los Juegos Olímpicos para la ciudad anfitriona: que la gente venga y puedas demostrar lo gran anfitrión que eres”, concluye Sell.

“Así que es una pena que Tokio no pueda hacer eso este año”.

Competencias

Tara Kirk Sell nadando haciendo braza

Getty Images
Además de ser medallista de los Juegos Olímpicos, Sell también rompió el récord mundial de carrera corta de 100 metros en 2004.

“Otro gran momento es cuando llegas al estadio y te reciben decenas de hinchas gritando tu nombre o el de tu país”, recuerda Sell.

Ese es tal vez el gran momento para cada deportista. Poder competir por tu país en unas olimpiadas es un gran honor y creo que nunca lo voy a olvidar”, anota.

Y una ciudad que aloja los Juegos Olímpicos y Paralímpicos normalmente recibe miles de turistas durante las competencias.

Estos Juegos serán diferentes porque no se permiten fanáticos. Los atletas estarán allí, el personal estará allí, habrá algo de prensa”, señala la médica. Pero no habrá aficionados.

Las autoridades organizadoras primero prohibieron la llegada de espectadores del extranjero y después la asistencia del público local a los escenarios, en un intento por evitar la propagación del virus.

Y la ciudad además fue declarada en estado de emergencia debido a que las tasas de infección habían aumentado.

El único apoyo va a venir de tus compañeros de equipo. Se va a sentir la ausencia de público”, señala Sell.

“Creo que podría estar bien para algunos atletas que ya están acostumbrados a lidiar con eso, pero otros que generalmente se alimentan de la multitud pueden no ser capaces de lograr los mismos resultados”, señaló.

¿Un evento supercontagiador?

Conos dispuestos para las líneas de prueba en un sitio olímpico

EPA
Habrá una gran cantidad de pruebas de Covid en los Juegos.

A pesar de todos los riesgos que traerá a Japón la celebración de un evento masivo como los Juegos Olímpicos, la doctora Sell sigue siendo optimista de que puede evitarse un escenario de supercontagio.

Tenemos que ver qué tan bien se implementa sobre el terreno, para ver qué tan exitoso es“, alerta.

“Ciertamente, si están examinando a todos, todos los días, hay una alta población de atletas vacunados y están poniendo a las personas en cuarentena rápidamente si presentan un caso positivo, creo que las recetas están allí para que sean capaces de controlar los casos cuando se los identifica”, agrega.

Aunque varios atletas hayan dado positivo, señala la analista, esto no significa que el sistema no esté funcionando.

“Es una buena cosa, el sistema está diseñado para detectar casos y eso es lo que está haciendo. Pero por otro lado, cada caso es una oportunidad para que las cosas salgan mal y se genere una transmisión adicional”, dice.

“La clave es: ¿se van a controlar estos casos? Yo creo que los japoneses tienen un buen plan para eso y tenemos que ver ahora si la implementación de sus medidas va a funcionar”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=kw3FYvWT-Po

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.