El factor miedo: ¿por qué le tememos tanto al ébola?
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El factor miedo: ¿por qué le tememos tanto al ébola?

El actual brote de ébola en África está en los titulares de noticias en muchas partes del mundo. Pero, ¿cuál es la razón para que, entre tantas enfermedades mortales, sea específicamente el ébola el que produce tanto miedo? Esa es la pregunta a la que responde en este artículo para la BBC el doctor Seth Berkley, director ejecutivo de la Alianza GAVI, una asociación dedicada a mejorar el acceso a inmunización en los países pobres.
Por Seth Berkley / BBC Mundo
10 de agosto, 2014
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El actual brote es el mayor del que se tiene registro. Foto: BBC Mundo.

El actual brote es el mayor del que se tiene registro. Foto: BBC Mundo.

El actual brote de ébola en África está en los titulares de noticias en muchas partes del mundo. Pero, ¿cuál es la razón para que, entre tantas enfermedades mortales, sea específicamente el ébola el que produce tanto miedo? Esa es la pregunta a la que responde en este artículo para la BBC el doctor Seth Berkley, director ejecutivo de la Alianza GAVI, una asociación dedicada a mejorar el acceso a inmunización en los países pobres.

Al principio, los síntomas no son extraños, se parecen a los de la gripe: fiebre baja y dolores en los músculos y las articulaciones.

Pero en cuestión de días puede tornarse rápidamente en algo más exótico y alarmante: vómito con diarrea, seguido por sangrado en las encías, nariz y el tracto gastrointestinal.

La muerte llega ya sea por fallo de órganos vitales o presión arterial baja por extrema pérdida de fluidos.

Estas descripciones tan aterradoras han estado presentes en los medios de comunicación últimamente.

Sin embargo, en este caso no estoy hablando de ébola sino del síndrome de choque por dengue, una forma extrema de la fiebre del dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos que casi nunca está en las noticias.

El ébola es sin duda una dolencia verdaderamente horrible, pero hay muchas otras malas que matan a más gente.

Entonces, ¿por qué es que el ébola llega a los titulares y las otras no?

No sólo esa

En el mundo desarrollado, el sarampión es considerada una afección leve, pero puede matar. Foto: BBC Mundo.

En el mundo desarrollado, el sarampión es considerada una afección leve, pero puede matar. Foto: BBC Mundo.

¿Será porque de repente hay gente en África muriéndose?

Eso es poco probable. El dengue tiene un índice de mortalidad relativamente bajo pero en todo caso mata a 20.000 de cada medio millón de personas que se infectan cada año; eso es un orden de magnitud más que el peor brote de ébola. Así y todo, es apenas un 20% del número de personas que mueren por sarampión al año.

Y cuando uno empieza a fijarse en patógenos como el neumococo y el rotavirus -que causan las dos enfermedades que más niños matan, neumonía y diarrea-, el número de muertes rápidamente se alza a los cientos de miles.

Es cierto que el ébola también es muy infeccioso, lo que hace que parte del personal sanitario se aleje por miedo a pincharse con una aguja.

Pero existen tantas otras enfermedades más contagiosas, como el sarampión -a través de gotas suspendidas en el aire- y hepatitis B, que se transmite de manera similar al VIH pero es 50 veces más infeccioso.

La clave

Quizás entonces tenga que ver con el hecho de que no hay una cura y que entre el 50% y 90% de la gente afectada inevitablemente morirá.

Posiblemente, pero tampoco hay una cura para la rabia y apenas una persona desarrolla los síntomas, es casi 100% seguro que morirá y que su muerte será lenta y dolorosa, a menos que hayan sido vacunados tras la exposición.

La tasa de vacunación ha caído en partes de países desarrollados. Foto: BBC Mundo.

La tasa de vacunación ha caído en partes de países desarrollados. Foto: BBC Mundo.

Y es ahí donde está la clave.

El hecho es que aunque el ébola lleva a una muerte dolorosa y aislada de los seres queridos, hay otras enfermedades horrendas que también merecen tanto nuestro respeto como temor; dolencias que, como el ébola, son temidas no sólo en África occidental y que regularmente matan a cientos de miles de personas en los países pobres.

Sin embargo, en los países ricos, gracias a la disponibilidad de medicinas modernas, muchas de esas enfermedades a menudo pueden ser tratadas o curadas. Es más, con las vacunas, raramente tienen que ser curadas.

Debido a esta bendición, sencillamente muchos se han olvidado de lo que es vivir bajo la amenaza de enfermedades tan contagiosas y mortales. Y se han olvidado de lo que significa temerles.

Por eso, cuando sucede un brote de estos, es natural que desde la comodidad de ese entorno relativamente libre de enfermedades, observen con horror y les cause terror la probabilidad de que algo como el ébola logre llegar a sus lares.

El problema real de los ricos

Pero aunque el ébola sigue siendo una preocupación genuina en África occidental, si alguna vez llegara a Europa o al norte de América, la probabilidad de que se expanda es remota.

Una preocupación más grande para los países ricos es que algunas dolencias que ya habían sido vencidas, como el sarampión, la rubéola y la tosferina, están retornando

Eso es por dos razones importantes: primero, la vigilancia de las enfermedades es más estricta y, segundo, el ébola mata o inmoviliza al portador antes de que tenga mucha oportunidad de propagarlo.

En realidad, una preocupación más grande para los países ricos es que están retornando algunas dolencias que ya habían sido vencidas, como el sarampión, la rubéola y la tosferina.

Gracias a una complacencia insidiosa ha habido unas reducciones significativas de vacunación en muchas partes del mundo occidental, hasta el punto de que hay enfermedades que no sólo están volviendo sino que han alcanzado niveles tan altos que de hecho las están importando a países más pobres.

¿Cómo se justifica que muera gente de enfermedades que ya se habían combatido y para las que existen vacunas seguras y efectivas?

Y sin embargo estos son los mismos países que ahora preguntan por qué no existe una vacuna para el ébola.

La terrible cotidianidad

De manera que el hecho de que el brote del ébola haya recibido tanta atención es algo que debemos aplaudir.

Por un lado, podría acelerar el progreso de algunos prometedores candidatos a tratamientos y vacunas cuyo desarrollo ha estado detenido.

Más certero es que fomentará el diseño de mejores planes de respuesta a emergencias para los países afectados, medidas que puedan ayudar a prevenir que futuros brotes se expandan tan rápido y tan lejos.

Para la gente de África occidental, que actualmente está tratando de conllevar este terrible brote, eso no es mucho consuelo.

No obstante, si centrar la atención internacional en el ébola ayuda a enfocar nuestras nociones de percepción de riesgo, eso no puede ser malo.

Pero también nos ayuda a recordar que el ébola no es una excepción sino un ejemplo de una terrible normalidad en la que miles de hombres mujeres y niños mueren por una gama de enfermedades horribles cada día.

Así, quizás, el mundo estará un paso más cerca de hacer un poco más.

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Cómo se utilizan "los bosques fantasma" para el lavado verde

Muchos países anuncian grandes plantaciones de árboles para mitigar el cambio climático, pero la realidad puede distar mucho de las promesas. En una iniciativa en América Latina, un funcionario reveló a la BBC que solo se ha logrado cerca del 10% de lo prometido.
11 de mayo, 2022
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Capturar carbono mediante la plantación de árboles se ha convertido en un elemento central de la lucha contra el cambio climático. Pero hay un problema. A veces estos bosques existen solo en el papel, porque las promesas no se han cumplido o porque los árboles plantados han muerto o incluso han sido talados. Una nueva iniciativa rastreará el éxito y el fracaso de estos proyectos.

La Dra. Jurgenne Primavera rema en una canoa a lo largo de la costa de Iloilo en Filipinas. Es una escena idílica, pero la científica tiene el ceño fruncido. Hace seis años, en estas aguas poco profundas se plantaron manglares como parte del ambicioso Programa Nacional Verde del país.

Ahora lo único que se ve es agua azul y cielo azul.

El 90% de las plántulas murió, dice Primavera, porque el tipo de árbol plantado era más adecuado para arroyos fangosos que para esta zona de costa arenosa.

El gobierno prefirió esa especie, agrega, porque estaba ampliamente disponible y es fácil de plantar.

“Al plantar, se sacrificó la ciencia por la conveniencia”, afirma Primavera.

El Programa Nacional Verde fue un intento de plantar 1,5 millones de hectáreas de bosques y manglares entre 2011 y 2019.

Pero un informe contundente de la Comisión de Auditoría del país encontró que en los primeros cinco años el 88% de las plantaciones habían fracasado.

Programas, desafíos e iniciativas

En los últimos años se han lanzado muchos programas ambiciosos de restauración y plantación de bosques, incluyendo el Desafío de Bonn (Bonn Challenge) para restaurar 350 millones de hectáreas de paisajes desforestados y degradados en todo el mundo, y la iniciactiva Trillion Trees (conocida en español como Plantemos para el Planeta), que tiene el objetivo de conservar y cultivar un billón (un millón de millones) de árboles antes de que finalice la década.

Gráfico que muestra lo prometido por el Desafío de Bonn y Plantemos para el Planeta y lo logrado en el terreno

BBC

También existen proyectos regionales como la Iniciativa 20X20 para América Latina y el Caribe, la Gran Muralla Verde (Great Green Wall) en África subsahariana y el programa AFR100 que cubre todo el continente.

Si bien estos proyectos tienen hasta 2030 para alcanzar sus objetivos, todos parecen tener un largo camino por recorrer y, en algunos casos, simplemente se desconoce cuánto progreso se ha logrado.

El Desafío de Bonn tiene un “barómetro” diseñado para rastrear los avances, pero solo seis países han presentado datos. Cuando se le preguntó al jefe de la secretaría del proyecto si se había alcanzado el objetivo para 2020 de restaurar 150 millones de hectáreas, dijo que podría haber sido el caso “pero el progreso no se ha documentado completamente”.

Gráfico que muestra lo prometido y logrado en el terreno por iniciativas regionales en diferentes continentes

BBC

En el caso de la Iniciativa 20X20, los participantes informan que se han tomado medidas para proteger y restaurar más de 22 millones de hectáreas, pero un experto involucrado le dijo a la BBC que menos del 10% de esta cifra se había restaurado para 2020.

La Iniciativa 20X20 fue lanzada en 2014 para América Latina y el Caribe, justo un año antes de la firma del Acuerdo de París sobre cambio climático.

La idea inicial era incorporar 20 millones de hectáreas de tierra degradada al proceso de conservación y restauración en 17 países de la región para 2020.

Pero no hubo información clara y detallada sobre los resultados y muchos expertos en reforestación y restauración tenían dudas sobre si se había cumplido la meta.

En medio de esa falta de claridad, el programa recibió un nuevo objetivo y un nuevo plazo: 50 millones de hectáreas para 2030.

Promesas

El Instituto de Recursos Mundiales, World Resources Institute o WRI en Estados Unidos, que tiene la secretaría de la Iniciativa 20X20, publicó un informe sobre los resultados.

El reporte dice: “En total, los socios del sector privado y los programas gubernamentales informaron que protegen y han comenzado a restaurar cerca de 22,6 millones de hectáreas a través de 135 proyectos, desde que la Iniciativa 20×20 lanzó el movimiento de soluciones basadas en la naturaleza en América Latina en la conferencia de cambio climático en Lima (COP20)”.

Cuando le preguntamos si estas cifras han sido verificadas en forma independiente, WRI dijo que no, y que solo son los datos aportados por los países participantes.

Un experto en restauración de tierras y bosques del WRI, que no quiso ser identificado, señaló que solo se ha logrado alrededor del 10% de lo prometido por los países:

Son muy buenos para hacer promesas y nosotros les decimos, por favor, no nos den más promesas, muéstrennos algo de acción en el terreno“.

René Zamora-Cristales, economista forestal senior de WRI, estuvo de acuerdo en que había una gran brecha entre las promesas y la acción.

“Los países han prometido millones de hectáreas y es necesario escalar la implementación. Los desafíos son ciertamente grandes”, señaló.

Mapa de parte de África que muestra los países participantes de la iniciativa Gran Muralla Verde

BBC

El AFR100 no respondió a la pregunta de la BBC sobre cuánto progreso se ha logrado. El WRI, que brinda asistencia técnica al programa, afirmó que no sabe cuánta restauración se está llevando a cabo y que comenzará a usar tecnología satelital para averiguarlo.

En el caso de la Gran Muralla Verde, los países participantes informaron que se han restaurado 20 millones de hectáreas de tierra desde 2009, una quinta parte del objetivo final, pero esta cifra no ha sido verificada de forma independiente.

Tim Christophersen, hasta este mes jefe del programa “Naturaleza para el Clima” del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, UNEP, dice que de los mil millones de hectáreas que los países han prometido restaurar en todo el mundo, “la mayoría” sigue siendo una promesa más que una realidad.

En algunos casos se han llevado a cabo grandiosos programas de plantación, pero con resultados limitados. La BBC ha investigado una docena de ejemplos que han fracasado, como en Filipinas, generalmente por falta de cuidado.

Plantación de un arbolito

Getty Images
Los países “son muy buenos para hacer promesas y nosotros les decimos, por favor, no nos den más promesas, muéstrennos algo de acción en el terreno”, dijo un experto sobre una iniciativa en América Latina y el Caribe.

El gobierno de Filipinas no respondió a las solicitudes de la BBC de un comentario sobre la evaluación oficial de la Comisión de Auditoría y su evaluación de que el 88% del Programa Nacional Verde había fracasado.

La autoridad local que plantó lo que Primavera considera la especie de manglar incorrecta no concuerda con su opinión y asegura que en algunos lugares el 50 % de las plántulas sobrevivieron.

Sesiones fotográficas de los bosques

En Filipinas se publicó al menos una auditoría; en muchos otros países no hay resultados claros.

El estado de Uttar Pradesh, en el norte de India, por ejemplo, ha plantado decenas de millones de árboles en los últimos cinco años. Pero cuando la BBC fue a constatar el estado de nuevas plantaciones cerca de Banda, encontró pocos árboles vivos.

Los letreros aún anunciaban con orgullo la existencia de las plantaciones, pero las plantas de matorral ya estaban ganando terreno.

Carte en una plantación de árboles que fracasó en India

BBC
Una plantación de árboles que fracasó en el distrinto de Banda, en el estado de Uttar Pradesh en India.

“Estas plantaciones son en su mayoría para sesiones fotográficas, se ven geniales, los números suenan estupendos”, dice Ashwini Chhatre, profesor asociado de la Escuela India de Negocios, que ha investigado la restauración de ecosistemas.

“El modelo actual de plantación requiere que primero tengas viveros para los cuales se necesita adquirir materiales de construcción y luego bolsas con árboles jóvenes, alambre de púas y otras cosas necesarias para la plantación, además del transporte”.

“Se adjudican contratos para el suministro de todos estos materiales, y el costo puede ir más allá de lo que sería necesario. Muchas de estas personas están interesadas en replantar, no en el éxito de la plantación”.

La jefa de servicios forestales de Uttar Pradesh, Mamta Dubey, dijo a la BBC que todos los suministros para los viveros estatales se compraron a través de canales gubernamentales oficiales a precios competitivos. También señaló que la mayoría de las plantaciones eran consideradas por terceros como exitosas.

Ladrillos en un terreno que en algún momento protegieron una plántula en Uttar Pradesh

BBC
Estos ladrillos en algún momento protegieron una plántula en Uttar Pradesh.

Ashish Aggarwal, profesora del Instituto Indio de Gestión en Lucknow, dice que desde la década del 1990 India ha plantado árboles en un área del tamaño de Dinamarca, pero las evaluaciones nacionales muestran solo un aumento gradual de la cobertura forestal.

“Incluso con una tasa de supervivencia de las plántulas del 50% deberíamos haber visto más de 20 millones de hectáreas de árboles y bosques”, dice. “Pero eso no ha sucedido, los datos no muestran ese incremento”.

Según la subdirectora de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, Tina Vahanen, este problema está muy extendido y no se limita a la India.

“Muchas de las plantaciones han sido eventos promocionales“, dice, “sin ninguna acción de seguimiento, algo realmente necesario en el cultivo de árboles”.

Arbolitos en bolsas de plástico con tierra

Getty Images
Se alega que en algunos casos se ha talado bosque primario maduro para hacer espacio para nuevas plantaciones.

La BBC encontró un tipo diferente de problema en Mozambique, que ha permitido a empresas privadas plantar grandes áreas con monocultivos como parte de su contribución a la iniciativa de restauración de bosques AFR100.

Si bien muchas plantaciones han crecido con éxito, se alega que en algunos casos se ha talado bosque primario maduro para hacer espacio.

La BBC escuchó esta denuncia de los aldeanos de los distritos de Lugela, Ile y Namarroi, en el centro del país. Lo mismo señaló Vanessa Cabanelas de la ONG Justicia Ambiental, quien asegura que el paisaje original funcionaba mejor como sumidero de carbono.

“Nos venden la idea de las plantaciones como una mitigación del cambio climático, pero esto es falso”, afirmó.

Las empresas detrás de las plantaciones vistas por la BBC negaron que la tierra hubiera sido previamente un bosque saludable.

Mozambique Holdings señaló que su plantación de árboles de caucho cerca de Lugela había tenido lugar en una antigua finca de cultivo de té.

Portucel, una empresa portuguesa que tiene una plantación de eucaliptos cerca de Namarroi, dijo que el hábitat había sido degradado por la interferencia humana y que quedaban muy pocos remanentes de bosque natural.

La BBC también fue testigo de la cosecha de una plantación de eucaliptos de Portucel. Vanessa Cabanelas señala que la tala de árboles crea emisiones, al igual que el transporte y exportación de los troncos, y que los árboles muertos ya no secuestran carbono.

Un vocero de Portucel dijo que plantará nuevos árboles y el proceso comenzará de nuevo.

Trabajadores forestales en Mozambique talando árboles jóvenes en una plantación de eucalipto.

BBC
Trabajadores forestales en Mozambique talando árboles jóvenes en una plantación de eucalipto.

Portucel ha recibido financiación de la Corporación Financiera Internacional, IFC por sus siglas en inglés, una sucursal del Banco Mundial, que no ha respondido a la solicitud de comentario de la BBC.

El gobierno de Mozambique tampoco respondió.

Indicadores

Es en este contexto que la FAO presentó un nuevo marco para monitorear proyectos de restauración del paisaje.

El líder del equipo de monitoreo forestal de la FAO, Julian Fox, señaló que se acordaron 20 indicadores con los gobiernos y otras organizaciones asociadas. Uno de los indicadores es señalar los beneficios que los bosques aportan a las comunidades, ya que las plantaciones a menudo fracasan sin el apoyo local.

“La idea es fortalecer las capacidades de los países para medir y reportar su progreso de manera significativa y transparente”, afirmó Fox.

“Se trata principalmente de hacer que datos de monitoreos bien implementados estén disponibles para la comunidad internacional”.

La tarea de recopilar los datos aún recae en los propios países y no hay garantía de que lo harán.

Pero afortunadamente esta nueva iniciativa coincide conmejoras en los sistemas de monitoreo satelital, aseguran expertos.

“Hay mucho lavado verde y tenemos que ser activos para dejarlos al descubierto”, dice Tim Christophersen, el jefe saliente de la división de Naturaleza para el Clima de UNEP.

“Existe la tentación del lavado verde porque cuesta menos que hacer algo real y hacerlo bien”.


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