El país donde la carne de rata es un gran negocio de exportación
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El país donde la carne de rata es un gran negocio de exportación

Una cosecha única está en camino en los campos de arroz de Camboya, donde cada día cientos de miles de ratas silvestres son atrapadas para suplir un creciente mercado de exportación, la carne de esos rodeores.
Por Mark Doyle / BBC mundo
31 de agosto, 2014
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Las ratas de los campos de arroz de Camboya son consideradas un manjar en Vietnam.

Las ratas de los campos de arroz de Camboya son consideradas un manjar en Vietnam.

Una cosecha única está en camino en los campos de arroz de Camboya, donde cada día cientos de miles de ratas silvestres son atrapadas para suplir un creciente mercado de exportación, la carne de esos rodeores.

Aunque son consideradas un transmisor de enfermedades en muchas sociedades, las ratas de los campos de arroz (rattus argentiventer) de este pequeña nación surasiática son consideradas un saludable manjar por su estilo de vida libre y dieta mayormente orgánica.

La temporada de caza de ratas alcanza su punto alto con la cosecha de arroz entre junio y julio cuando los roedores tienen poco que comer en esta parte de la provincia rural de Kompong Cham, a unos 60 kilómetros de la capital Phnom Penh.

La falta de alimento coincide con la temporada de lluvias, que las fuerza a trasladarse a partes más altas, allí donde esperan las 120 trampas que el campesino Chhoeun Chhim asegura que pone cada noche.

“Las ratas silvestres son diferentes. Se alimentan de comida diferente”, comenta Chhim, que defiende apasionadamente que las de los campos de arroz no tienen nada que ver con sus primos de la ciudad, que considera bichos no aptos para la cocina.

Para Chhim, las ratas comunes “son sucias y tienen mucha sarna en la piel”. “Por eso no las cazamos”, dice.

De alguna forma orgulloso, relató una lista de hábitos alimenticios superiores de las ratas que cazó la noche anterior: arroz, tallos de los cultivos de agricultores sin suerte y las raíces de plantas silvestres.

“Sabor a cerdo”

Los "cazadores" las llevan en motocicletas repletas.

Los “cazadores” las llevan en motocicletas repletas.

En una buena noche, Chhim puede cazar hasta 25 kilos de ratas.

“Después de la cosecha, las ratas no tienen demasiado que comer, así que es un buen momento para capturarlas”, dice mientras descarga su motocicleta de jaulas llenas en un comercio local.

Aunque asegura que tiene “un poco de sabor a cerdo”, Chhim reconoce que no es su carne favorita.

“Las vendemos para con el dinero poder comprar pescado”, admite Chin Chon, mientras descarga sus jaulas.

Todo lo que atraparon, unos 200 kilos de chillonas ratas, será exportado a Vietnam.

En ese país es una delicia culinaria que se sirve asada, frita, hervida en una sopa o picada en un paté.

Chheng An, mientras prepara su motocicleta para un trayecto de cuatro horas por bacheadas y polvorientas carreteras para llevar sus ratas hasta la frontera con Vietnam, comenta que es una “buena carne”.

“Puede ser cocinada de varias formas. Las ratas son caras en Vietnam y muy baratas aquí”, agrega.

Enseguida se marcha en su moto, tambaleándose por el peso de su carga.

En Camboya son baratas y en Vietnam son caras.

En Camboya son baratas y en Vietnam son caras.

“Comen raíces y arroz”

En el momento cumbre de la temporada de caza, la negociante de ratas Saing Sambou exporta a Vietnam hasta dos toneladas cada mañana.

En los últimos 15 años, su negocio se ha multiplicado casi por diez. La carne de rata inicialmente se vendía por menos de US$0,20 por kilo, ahora por unos US$2,50 y la demanda sigue creciendo.

Como muchos camboyanos, Sambou no come rata normalmente, aunque se ha convertido en una gran defensora de su carne. Asegura que es totalmente segura.

Al tiempo que señala algunas aves de corral de su granja con suciedad en su patas, insiste: “Creo que las ratas son más limpias que los pollos o los patos”.

Con la marca de una reciente mordida de rata en su dedo, Roeun Chan Mean, de nueve años, le gusta robarse un bocado de las ratas de su madre de vez en cuando.

“El hígado y el muslo es lo más delicioso”, comenta la niña mientras sus dos perros se desayunan un par de ratas que habían intentado escapar por la mañana.

Hean Vanhorn, funcionario del Ministerio de Agricultura, dice que la exportación de carne de rata además ayuda a proteger las plantaciones de arroz.

“Cazar las ratas por comida y ventas contribuye a prevenir los daños que causan al arroz”, señala.

Los negociantes vietnamitas llegan hasta la frontera para comprar.

Los negociantes vietnamitas llegan hasta la frontera para comprar.

Antes de prepararlas, les retiran la piel.

Antes de prepararlas, les retiran la piel.

En la frontera de Camboya con Vietnam, en el distrito de Koh Thom, Thouong Tuan se protege bajo techo del calor de la mañana y del olor de los roedores, mientras con eficacia los trocea y les saca la piel.

Dentro de una profunda jaula, su joven ayudante Minh va sacando rata tras rata tirando de ellas por la cola. Con un gesto de muñeca las despacha sobre una larga piedra.

A los clientes de la vecina localidad vietnamita les gusta comprar las ratas más grandes, frescas y listas para comer, dice Tuan, quien es vietnamita y gestiona la mayor compañía de exportación de la frontera.

“La gente viene de lejos para comprar. Le gustan las grandes y gordas”, dice mientras compara su propia falta de musculatura con la talla de las ratas que sus clientes prefieren.

Y, por supuesto, Tuan nos recuerda: “Es más deliciosa que el cerdo”.

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Los gráficos que muestran la caída global de casos y muertes por COVID-19 (y que hay detrás)

Los datos de la OMS que revelan una tendencia a la baja en cuanto al número contagios y de muertos por covid-19, son una noticia alentadora. No obstante, debemos tomar la noticia con cautela.
26 de febrero, 2021
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Es, sin duda, la noticia más esperada de todas: después de un año en que el SARS-CoV-2 mantuvo al mundo en vilo, el número global de casos ha bajado por sexta semana consecutiva y el número de muertes va en su tercera semana de descenso.

De 836.463 casos de covid-19 el 10 de enero, a 314.816 el 22 de febrero. Y de 16.667 muertes el 28 de enero, a 7.658 el 22 de febrero, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.

De acuerdo a un informe de la OMS del 23 de febrero, un total de cuatro de las seis regiones reportadas por la OMS mostró una reducción del número de casos Américas, Europa, África, Pacífico Occidental (que incluye entre otros países a China, Australia, Nueva Zelanda y Japón)- mientras que solo dos -Sudeste asiático y el Mediterráneo Oriental (que incluye entre otros a Afganistán, Egipto, Líbano, EUA e Irán)- mostraron un leve aumento del 2% y el 7% respectivamente).

Gráfico casos y muertes globales

BBC

Las cifras, por supuesto, reflejan el número de casos reportados, que no necesariamente coinciden con el número de casos reales.

Las Américas, entre tanto, continúa siendo la región con el descenso más marcado en el número absoluto de casos.

La OMS destacó que, basándonos en estas cifras, el descenso de casos y muertes en los últimos dos meses es tangible.

“Esto muestra que simples medidas de salud pública funcionan, incluso ante la presencia de variantes”, señaló recientemente en conferencia de prensa Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS.

“Lo que importa ahora es cómo respondemos a esta tendencia. El fuego no está apagado, pero hemos reducido su tamaño. Si dejamos de luchar contra él en cualquier frente, volverá a rugir otra vez”.

¿Pero qué hay exactamente detrás de este descenso? ¿La implementación de los programas de vacunación? ¿El uso de mascarillas? ¿Algo inherente al virus mismo?

Simples, pero efectivas

La mayoría de expertos sanitarios coincide en que esta caída se debe en gran medida al éxito de las restricciones impuestas por los distintos gobiernos para frenar el alcance de la pandemia desde finales de 2020 y comienzos de 2021, más que a las campañas de vacunación, dado que la tendencia también puede verse en países donde esta no ha avanzado de forma significativa.

Casos confirmados Reino Unido

BBC

Para Adam Kamradt-Scott, profesor de la Universidad de Sídney, quien escribió un artículo sobre el tema en The Conversation, estas alentadoras noticias muestran el poder de las políticas públicas sanitarias, pero debemos mantenernos alerta”.

“Bajar la guardia ahora, cuando están emergiendo nuevas variantes, podría fácilmente revertir la tendencia”.

Según le explica a BBC Mundo Elvis García, doctor en Salud Pública de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, “los países que en principio han dirigido este incremento han sido aquellos con muchos habitantes e infectados como el caso de Reino Unido y Estados Unidos”.

“Como en estos países ha empezado a bajar, porque durante los últimos dos meses han empezado a hacer las cosas bien, están de algún modo arrastrando la tendencia global”, agrega.

Y, por otro lado, “hay lugares como por ejemplo África, donde no sabemos bien lo que está ocurriendo. Aunque allí hubiera un pico, no lo sabríamos porque no registran los datos”, dice.

El doctor Julian Tang, virólogo de la Universidad de Leicester, en Reino Unido, coincide en que la principal razón detrás de la caída es la imposición de medidas sanitarias, desde el distanciamiento social y el uso de mascarillas, hasta la delimitación de zonas, toques de queda y confinamientos.

Casos confirmados EE.UU.

BBC

“Hubo un pico en múltiples países, sociedades y culturas en Navidad y Año Nuevo alrededor de enero y ahora, un poco más tarde, un descenso por todas las medidas que se han implementado”, explica.

“El cierre de restaurantes, bares, escuelas, reduce de muchas maneras la transmisión”.

“No creo que haya algo más allá de eso. No creo que las vacunas hayan tenido aún un impacto global, excepto en unos pocos lugares como Israel y Reino Unido, donde están empezando a tener cierto impacto”, añade.

Cuestión de aprendizaje

Aunque no todos cumplen a rajatabla con las recomendaciones de las autoridades sanitarias, García considerada que, en doce meses de pandemia, “la gente poco a poco ha ido aprendiendo bastante: a lavarse las manos, a usar mascarillas en espacios cerrados. Todo eso es algo que se nos ha quedado grabado y esto va notándose”.

“Aunque la gente esté un poco cansada, va adoptando las medidas y una gran parte de la población entiende ahora cómo se propaga el virus (no solo la comunidad científica) y qué es lo que puede y no puede hacerse”, dice el experto.

Casos confirmados América Latina

BBC

Si la punta de lanza son las medidas, cabe preguntarse entonces cómo se explica entonces el descenso en países de América Latina, por ejemplo, donde las medidas, por el contrario, se han flexibilizado.

“Ahora allí es verano. No es época de picos, eso vendrá más adelante”, señala García.

“El clima es muy importante, porque cuando más nos contagiamos es cuando estamos en lugares cerrados, a través de los aerosoles. Al aire libre hay muchas menos posibilidades de contagiarse”.

Cuando los casos aumenten en esa región del mundo, se compensará con la llegada del verano al hemisferio norte, dice.

“Creo que los niveles de antes no se van a recuperar. Puede que suban un poco, pero la tendencia será a la baja“.

No bajar la guardia

Si bien con la expansión de los programas de vacunación la inmunidad estará más extendida, esto afectará seguramente el número de muertes, ya que las vacunas evitan el desarrollo de la enfermedad, pero no necesariamente el número de casos, ya que aún no se ha investigado si sirven para limitar el contagio.

Por todas estas razones, los expertos coinciden en la necesidad de ser extremadamente cautelosos a la hora de aprovechar esta tendencia para flexibilizar las medidas.

“Relajarse ahora no es una buena idea: piensa en los dos confinamientos previos”, le dice a BBC Mundo Tang, en referencia a la situación crítica que atravesó Reino Unido. “Nos relajamos y volvimos al confinamiento otra vez”.

“El virus aún está presente. Hay mucho virus en circulación. No estamos hablando de unos pocos cientos de casos al día como en julio del año pasado. Estamos viendo entre 5.000 y 10.000 al día en Reino Unido”, recuerda Tang.

“Si flexibilizas todo, tendrás otro aumento marcado. Puede que no se vean tantas muertes y hospitalizaciones, porque las personas mayores y más vulnerables están ahora mejor protegidas, pero verás un aumento entre la gente joven y en los casos de covid de larga duración“.

Esa mentalidad, concluye Tang, “es la que nos llevó a estar en un problema tan grande en los últimos doce meses”.


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