Gobierno de Peña Nieto falseó datos para autorizar la tala en el Nevado de Toluca: estudio
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Gobierno de Peña Nieto falseó datos para autorizar la tala en el Nevado de Toluca: estudio

El estudio publicado por una revista del Instituto de Ecología de la UNAM destaca también que los documentos técnicos elaborados por el gobierno federal para justificar la recategorización de esta zona forestal incurren en "vacíos de información".
Por Paris Martínez
20 de agosto, 2014
Comparte
Dado que ya hay un amparo admitido a trámite, .//Foto: Cuartoscuro.

Dado que ya hay un amparo admitido a trámite, .//Foto: Cuartoscuro.

Según un estudio científico publicado este mes por la revista Oikos, del Instituto de Ecología de la UNAM, las actuales autoridades federales emplearon “información incorrecta” para justificar el cambio de estatus legal del Nevado de Toluca de ‘Parque Nacional’ a ‘Área de Protección de Flora y Fauna’, medida con la cual quedaron autorizadas distintas actividades productivas hasta entonces prohibidas en esta zona forestal, especialmente la tala, la ganadería y la agricultura.

Asimismo, destaca el estudio publicado por Oikos, los documentos técnicos elaborados por el gobierno federal para justificar la recategorización de esta zona forestal incurren en “vacíos de información” que ocultan la efectiva conservación que ,durante los últimos 40 años, se logró en la mitad de la zona boscosa del Nevado de Toluca, gracias a su anterior estatus legal de Parque Nacional, comprendida por bosques de oyamel y encino, los cuales, junto a los bosques de pino, ahora pueden ser talados legalmente en esta región del Estado de México.

Realizado por siete académicos expertos en biología y gestión ambiental, integrantes del Grupo de Científicos de la Faja Transvolcánica Mexicana, el estudio divulgado por el Instituto de Ecología de la UNAM destaca: “Hemos descubierto que (…) el Estudio Previo Justificativo (para la recategorización del Nevado de Toluca) y el borrador del Programa de Manejo (que actualmente se encuentra en fase de consulta pública, ambos documentos elaborados por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas) están llenos de información incorrecta. Por ejemplo, continuamente se refieren a una tasa de deforestación de 156 hectáreas por año, el cual es un dato erróneo, que no existe en la bibliografía citada (por las autoridades)”.

Este grupo de científicos llegó a tal conclusión, tras realizar una revisión a la misma base documental empleada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, para descubrir que actualmente la tasa de deforestación del Nevado de Toluca es “muy baja”, ya que del año 1972 al 2000 la pérdida de espacio forestal ha sido de 8.2 hectáreas por año (y no de 156 hectáreas, como afirman las autoridades).

De 2000 a la fecha, esta tasa “muy baja” no ha variado, tal como comprobaron los autores del estudio, al analizar información satelital actualizada y luego de realizar verificaciones de campo.

La diferencia entre un dato y el otro es significativa: Según la información difundida por las autoridades federales, el Nevado de Toluca pierde una masa forestal equivalente al bosque de Chapultepec cada cuatro años; sin embargo, según las evidencias del grupo de expertos de la UNAM y otras casas de estudio nacionales y extranjeras, la tasa real de deforestación equivale a la pérdida de un bosque de Chapultepec cada 80 años.

El estudio académico no niega que el Nevado de Toluca padece deforestación
, pero revela que ésta es 95% menor a la reportada por las autoridades. Y la alta deforestación, cabe subrayar, fue el principal argumento del gobierno federal para dar por fracasado el esquema de Parque Nacional en esta zona forestal y para justificar su recategorización como Área de Protección de Flora y Fauna, la cual autoriza aquellas prácticas que diezmaron ambientalmente la región: la tala, la ganadería y la agricultura.

Primero el pino… ahora, el oyamel y el encino

Además de que las autoridades federales falsearon información para exagerar la tasa de deforestación anual, el artículo científico publicado por Oikos revela que los estudios técnicos en los que se sustentó la recategorización del Nevado, así como su Plan de Manejo ambiental y productivo, “tienen vacíos de información” que ocultan los resultados positivos alcanzados por el anterior régimen de Parque Nacional –otorgado en 1936 por el entonces presidente Lázaro Cárdenas–, particularmente en la conservación de los bosques de oyamel y encino.

Según el artículo académico, desde hace 40 años, alrededor de 70% del territorio que abarca el Nevado de Toluca es ocupado por bosques. De esta zona boscosa, la mitad es ocupada por pinos, la especie más apreciada por los talamontes de la región, razón por la cual los bosques de pino pasaron en estas cuatro décadas de “densos” a “semidensos”.

Por otro lado, destacan los expertos, en la otra mitad del suelo boscoso del Nevado de Toluca, ocupada por bosques de oyamel y encino, sí se logró una conservación efectiva a partir de los años 70, por lo cual conservan hasta la fecha su alta densidad, un dato que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas pasó por alto.

De esta forma, señala el grupo de científicos, se puede concluir que “la figura de Parque Nacional protegió exitosamente los bosques de oyamel y de encino, por lo menos desde los años 70 y hasta la fecha”, y aunque los bosques de pino han disminuido su densidad como resultado de la tala ilegal, lo que se requiere para su recuperación, aseguraron los expertos, es “favorecer la regeneración y disminuir la tala”, en vez de legalizarla, como hizo el presidente Enrique Peña Nieto con el decreto del 1 de octubre de 2013.

Otro dato ocultado por las actuales autoridades federales es que, desde 1972 a la fecha, se logró que el área abierta a la agricultura y a usos no forestales en el Nevado de Toluca no aumentara y, de hecho, registró una disminución de 3.9%.

“El cambio radical del uso de suelo –se subraya–, y que deforestó 8 mil 300 hectáreas, ocurrió antes de 1972, y del 2000 al 2012 tampoco se abrieron nuevas extensiones de bosque a la agricultura”, por lo cual, “desde hace 40 años el cambio de uso de suelo ya no es una amenaza (y) es importante recalcar esto, pues la apertura de zonas agrícolas dentro del área natural protegida ha sido manejada como un argumento para justificar su recategorización”.

El reino del revés…

Al ser declarado en 1936 como Parque Nacional, por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, el Nevado de Toluca obtuvo, al menos legalmente, una estricta protección de sus recursos naturales, cuya explotación quedó desde entonces prohibida, salvo por una breve franja en la que (en 1937) el mismo Cárdenas autorizó la explotación forestal controlada para beneficio de los habitantes.

Estas prohibiciones, sin embargo, nunca fueron acatadas por los pobladores ni hechas cumplir por la autoridad, por lo que la ganadería, la agricultura, la minería y la tala comercial vinieron desarrollándose, desde entonces, de forma ilegal, pero abierta, sin ocultarse a nadie.

Paradójicamente, para contrarrestar el deterioro que estas actividades productivas acarrearon al Nevado de Toluca, el actual presidente de la República, Enrique Peña Nieto, presentó en octubre del año pasado un plan oficial radicalmente distinto al de Lázaro Cárdenas: en vez de aplicar las prohibiciones decretadas en 1936 y nunca hechas cumplir por la autoridad, había mejor que eliminar dichas prohibiciones y autorizar todas esas actividades que, de origen, degradaron la zona.

Sin embargo, consideró el grupo de especialistas en biología y gestión ambiental, este plan gubernamental “no está diseñado para favorecer la conservación de su biodiversidad y la restauración de los bosques que se encuentran degradados (en el Nevado de Toluca), sino que favorece que los bosques que sí están conservados sean abiertos a la explotación forestal”.

Y es que, destacan, con la decisión de Peña Nieto no sólo se continuará la tala de los bosques de pino, preferidos por los talamontes, sino que ahora se les invita a talar los bosques de oyamel y encino que habían logrado mantenerse a salvo de la industria maderera, lo cual “pone en riesgo lo que la figura de Parque Nacional había logrado proteger”.

Las autoridades, denuncia el estudio, “utilizan como dato el que los bosques densos de pino pasaron a semidensos o fragmentados en 41% de su área, pero esto no justifica abrir los bosques de oyamel y encino (a la explotación comercial)”.

Además, insisten los expertos, el modelo planteado por el gobierno federal puede efectivamente facilitar la “permanencia” de la cobertura boscosa, pero “el hecho de que tenga fines comerciales no favorece que se conserve la diversidad genética de las especies forestales”, por lo cual, concluyeron, “realizar aprovechamiento forestal en casi toda la extensión de los bosques del Nevado de Toluca no es congruente con los objetivos de conservación de un área natural protegida”.

Cabe destacar que, para conocer la postura de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en torno a estos señalamientos formulados por científicos expertos en la Faja Tansvolcánica Mexicana (de la cual forma parte el Nevado de Toluca), Animal Político solicitó una entrevista formal con algún representante de esta institución, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Sin embargo, tal petición fue ignorada por las autoridades correspondientes.

Epílogo: Juez y parte…

En la misma edición de la revista Oikos del Instituto de Ecología de la UNAM se incluye un segundo artículo relacionado con la recategorización del Nevado de Toluca, elaborado por el doctor Gerardo Cevallos, quien en 2011 fue contratado por el gobierno del Estado de México (entonces encabezado por el hoy presidente Enrique Peña Nieto) para realizar un primer documento que justificara la legalización de actividades productivas en esta reserva natural. Ceballos, además, participó en la elaboración del documento final con el que se concretó la recategorización y que fue presentado por el gobierno federal en enero de 2013, ya con Peña Nieto a la cabeza.

En su artículo, Ceballos acusa que las críticas al cambio de categoría del Nevado se deben a “desconocimiento del tema” así como a “cuestionamientos políticos de la más diversa índole” e insiste en que “al igual que la mayoría de los parques nacionales, el Nevado de Toluca nació moribundo“, por ello, “el nuevo decreto (del presidente Peña Nieto) es una acción que privilegia la conservación ambiental con la justicia social”.

Contradictoriamente, Ceballos reconoce párrafos más adelante que “el cambio de categoría y el plan de manejo no son la panacea para evitar el deterioro del Nevado de Toluca”, sino que se trata sólo de “marcos de referencia legal fundamental”.

Ceballos, además, adelanta que “resolver la situación en la que se encuentran otros parques nacionales de México, similar a la del Nevado de Toluca, debe ser una prioridad de este sexenio“, para lo cual insta a modificar la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, a fin de “permitir actividades productivas”.

Cabe destacar que hasta la fecha más de 32 mil personas han suscrito la petición de devolver al Nevado de Toluca su calidad de Parque Nacional.

*Nota publicada el 19 de agosto de 2014.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El polémico caso de Melissa Lucio, la primera latina que podría ser ejecutada en Texas por la muerte de su hija de dos años

Una nueva revisión de la evidencia podría evitar la ejecución, programada para el 27 de abril.
2 de abril, 2022
Comparte

Este 27 de abril, Melissa Lucio podría convertirse en la primera mujer latina en ser ejecutada en el estado de Texas.

En 2008, fue encontrada culpable por un jurado del condado de Cameron del asesinato de su hija de dos años, Mariah Elizabeth Álvarez.

En su momento, el jurado determinó que Melissa había “golpeado y torturado” a su hija hasta la muerte.

Sin embargo, ahora, después de que la mexicana-estadounidense haya pasado 14 años en la cárcel, sus abogados sostienen que una nueva revisión del material probatorio del caso demuestra que Melissa es inocente y que fue presionada para entregar una confesión bajo presión.

Para lograr que la ejecución se suspenda o, por lo menos, se aplace por 120 días más, la defensa de Melissa presentó una solicitud de clemencia ante la junta de perdones y fianzas de Texas.

La solicitud, que cuenta con el apoyo de más de 80 legisladores estatales tanto demócratas como republicanos y de cuatro de los miembros del jurado que sentenció a la mujer en su momento, deberá ser aprobada por la junta de perdones y por el gobernador Greg Abbott.

Los miembros del jurado que firmaron la solicitud de clemencia argumentaron que tenían “serias preocupaciones” de que se les hubiera ocultado información durante el juicio inicial, y aseguraron apoyar una reducción de los cargos.

Una vida “en la pobreza extrema”

Melissa Lucio con dos de sus hijos

Familia Lucio

“Éramos una gran familia y estábamos muy unidos”, le contó a BBC Mundo John Lucio, el hijo mayor de Melissa.

“Desde que ocurrió este accidente ha habido una gran división entre todos nosotros. Simplemente no ha sido lo mismo en estos últimos 15 años”.

En 2007, Melissa llevaba una vida difícil en el condado de Cameron, en Texas, con su esposo de entonces, Robert Antonio Álvarez, y sus 12 hijos.

En conversación con BBC Mundo, Sandra Babcock, una de las abogadas defensoras de Melissa, describió la situación de la familia como de “pobreza extrema”.

“Les cortaban la electricidad, se mudaron unas 26 veces en un periodo de cinco años. Incluso, durante un tiempo, el único acceso que tenían al agua era a través de la manguera de sus vecinos o la de la iglesia,” cuenta Babcock.

“Vivían en un tipo de pobreza que normalmente no se relaciona con personas viviendo en EU”.

“Un accidente”

Melissa Lucio

Familia Lucio

Según las declaraciones de Melissa a la policía, durante una de esas mudanzas, el 15 de febrero de 2007, la niña Mariah se quedó sin supervisión adulta mientras sus padres estaban ocupados.

En ese entonces, la familia vivía en un pequeño apartamento de dos habitaciones en el segundo piso de un edificio localizado en la ciudad de Harlingen.

Melissa explicó durante el interrogatorio que, cuando se dio cuenta que Mariah no estaba en el apartamento, salió a buscarla y la encontró llorando al pie de las escaleras, con algo de sangre en los dientes de abajo.

Sin embargo, al no encontrar otras heridas, Melissa continuó con las tareas del día.

Dos días después, el 17 de febrero, hacia las 7 de la tarde, el papá de la niña llamó al servicio de emergencias 911 porque Mariah no estaba respirando.

La pequeña de dos años se había quedado dormida en la cama de sus papás y nunca volvería a despertar.

El juicio contra Melissa

John Lucio en una manifestación a favor de la liberación de su madre.

John Lucio
John, el hijo mayor de Melissa, está actualmente dedicado a la defensa de su madre.

“Lo que vimos en el momento de su juicio es que hubo un afán de juzgar. Los fiscales y la policía asumieron que Melissa era culpable basándose en su presunción de cómo se ve una madre en duelo”, explicó la profesora Babcock.

“No se reconoció que Melissa estaba experimentando síntomas de su desorden traumático debido a que toda su vida fue víctima de abuso sexual infantil y violencia por parte de sus parejas”.

Momentos después de enterarse de la muerte de su hija, Melissa fue interrogada por cinco agentes de policía durante más de cinco horas, sin permitirle comer, beber o dormir: “La fastidiaron y la regañaron y le gritaron hasta que finalmente accedió a sus demandas y a la insistencia de que era culpable de hacerle daño a su hija”.

“Debió haber una investigación libre, exhaustiva, y eso no fue lo que pasó”, dijo la abogada.

A pesar de la presión de los agentes, durante el interrogatorio Melissa negó en más de 80 ocasiones distintas haber asesinado a su hija. El caso de los fiscales se basó en la confesión de la mujer tras el duro interrogatorio, en el testimonio de uno de los agentes, quien dijo que estaba “seguro” de que era culpable, y en las heridas que tenía el cuerpo de Mariah a la hora de su defunción.

Lo que es distinto hoy, cuenta la abogada, es que por primera vez desde que Melissa fue sentenciada, hubo una revisión científica de la evidencia: “Lo que hemos encontrado es que no hay fundamentos científicos para su condena”.

La revisión de la evidencia

Volante a favor de la liberación de Melissa Lucio.

freemelissalucio.org
El caso de Melissa Lucio fue objeto del documental de 2020 ‘El estado de Texas vs. Melissa’.

Lo que ha hecho la defensa de Melissa durante el proceso de apelación ha sido someter la evidencia del caso, que según argumenta Babcock no fue tenida en cuenta durante el juicio inicial, a una nueva revisión por parte de un grupo interdisciplinario de reconocidos expertos.

Y durante ese análisis, los expertos llegaron a conclusiones que dan una nueva lectura a los hechos.

Por ejemplo, para el reconocido patólogo forense Thomas Young, las heridas que presentaba el cuerpo de Mariah eran consistentes con una caída como la que Melissa le describió a los agentes de policía en su momento, debido a que la niña padecía de un raro trastorno de coagulación.

En la petición de clemencia, la defensa de Melissa también criticó fuertemente la metodología utilizada por la especialista forense Norma Jean Farley, quien durante el juicio testificó que la única causa posible del fallecimiento de Mariah era el abuso.

“La doctora Farley falló al no considerar la historia médica previa de Mariah, la cual incluía dificultad para caminar y caídas documentadas (causadas por un trastorno), al igual que una herida traumática cerebral anterior; información sobre el comportamiento de Mariah días antes de morir, incluyendo exceso de sueño y una pérdida de apetito, los cuales eran consistentes con trauma a la cabeza luego de una caída accidental”, argumentó la defensa en la solicitud.

Según el documento, la doctora Farley también falló al no tener en cuenta el trastorno de coagulación de Mariah durante sus testimonios.

BBC Mundo intentó comunicarse con la oficina de la doctora Farley sin éxito.

Según la defensa de Melissa, durante el juicio tampoco se llamó a testificar al psicólogo clínico John Pinkerman, quien revisó los videos de más de cinco horas del interrogatorio de la mujer y concluyó en ese momento que las características psicológicas de Melissa la hacían proclive a aceptar la culpa debido al estrés de la situación.

Y para Pinkerman, cuando Melissa admitió a los investigadores “ser responsable” a escasas horas de la muerte de su hija, parecía estar asumiendo responsabilidad por “la configuración entera del abuso y la negligencia médica por parte de la familia”, mas no por haber golpeado a su hija hasta la muerte.

Lo que salió mal

John Lucio

John Lucio

Babcock le dijo a BBC Mundo que el juicio de Melissa había tenido una infinidad de errores que se pudieron evitar.

“Melissa tenía un abogado nombrado por la corte porque ella no podía pagar su propia defensa y su abogado no estaba preparado”, aseguró la abogada.

“El jurado nunca vio la evidencia exculpatoria, en parte porque el abogado nunca sometió el caso de la fiscalía a una examinación profunda, y porque los fiscales mismos fueron perezosos y corruptos”.

La acusación de corrupción, argumentó la abogada, se refiere al hecho de que el fiscal encargado de la investigación fue sentenciado a 13 años de prisión por su responsabilidad en un esquema de sobornos en el sistema judicial de Texas. Sin embargo, esa condena no estuvo relacionada con el caso de Melissa.

“Yo creo que una de las razones por las cuales tantas personas están ofendidas es porque empiezas a pelar las capas y te das cuenta que es un caso de incompetencia de la defensa, es un caso de fiscales corruptos, es un caso de injusticias”, aseguró Babcock.

La desintegración de su familia

Melissa Lucio con su hijo John

John Lucio

En el momento del arresto de su madre, John tenía 17 años.

“Cuando todo esto ocurrió nuestra familia se dividió. Una prima de mi madre recibió la custodia de mis hermanos pequeños, algo que fue bueno porque cuando se graduaron del colegio, les fue muy bien en San Antonio, Texas”, cuenta John.

“Los grandes, que estábamos cerca a la mayoría de edad, fuimos los que perdimos. Ser el hijo mayor fue muy difícil, no solo por la responsabilidad sino porque quisiera volver a ver a nuestra familia junta”.

A sus 32 años de edad, John cuenta que lleva algo más de un año fuera de prisión, y que durante un tiempo, intentó organizar su vida: regresó a la escuela, empezó a correr maratones y triatlones.

“Pero cuando el 16 de enero recibí la fecha de la ejecución de mi madre, todo empezó a salir mal para mí. Todo se convirtió en ‘¿qué puedo hacer por mi madre?'”.

“Fue muy duro. No me podía concentrar. No he estado corriendo, no he estado entrenando, no he estado cumpliendo ninguno de los objetivos que tenía para este año. Y para volver a la escuela, voy a tener que ver cómo terminan las cosas con mi madre”.

John ha organizado varios plantones buscando que su madre sea liberada y dice que continuará luchando hasta el último momento.

“Yo no estoy aquí para estar gritando. Yo solo estoy aquí para hacer lo que pueda por mi madre. No quisiera tener que hacerlo, enfrentarme a esto, pero esto no solo me ha afectado a mí, sino a mis hermanos también”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=gYlE0v2KZ0U

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.