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Cinco radios comunitarias se ampararán esta semana contra la ley Telecom
Para obtener un permiso, la nueva legislación exige requisitos que no se adaptan a la realidad de estas emisoras y restringe el financiamiento a la publicidad oficial de los ayuntamientos y a donaciones de entidades autorizadas. Las radiodifusoras critican que esto las condena a muerte.
Por Majo Siscar
9 de septiembre, 2014
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Cinco radios comunitarias se ampararán esta semana contra la ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión. El motivo, la ley les dificulta la supervivencia económica, no da certidumbre jurídica en el procedimiento de otorgamiento de nuevas concesiones y limita las frecuencias por las que pueden transmitir. El amparo lo interpondrán ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación antes de este sábado 13 de septiembre, fecha en la que se cumple el plazo, ya que la nueva legislación entró en vigor el pasado 14 de agosto. Aunque la Reforma de Telecomunicaciones reconoció por primera vez la figura de “radios comunitarias”, estableció una serie de candados que, para la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC), “atentan al derecho de los pueblos a la información”.

“Se violenta el acceso a las frecuencias, vuelve insostenibles económicamente a las radios que ya operan legalmente y es intrusiva en sus contenidos”, explica Gisela Martínez, coordinadora del área jurídica de AMARC México.

Desde el 14 de agosto, por ley, las radios comunitarias no pueden tener publicidad ni de la tiendita de la esquina. Prohíbe a los “medios sociales”, como también se refieren a ellos en la ley, comercializar su tiempo aire ni recibir donaciones ni en efectivo ni en especie de cualquier entidad que no esté acreditada como donataria ante el Estado mexicano.

La emisora mixe Radio Jën Poj es una de las que se va a amparar. Su locutor Sócrates Vázquez considera que si bien la ley “es un reconocimiento a la lucha que hemos dado al reconocer a las radios comunitarias como figura, con estas disposiciones nos condena a desaparecer”.

Jën Poj transmite toda la programación en ayuuk en el “idioma de la gente de la montaña”, o mixe como nos referimos a esta lengua en español. Tienen el respaldo del cabildo –elegido por usos y costumbre– que incluyó a la radio en su Plan de Desarrollo Comunitario bajo la idea que era un canal para preservar su cultura y su identidad comunitaria.

La cabina de Radio Jën Poj está en una sede que pertenece al municipio, quien les sufraga también la luz y un sueldo para un operador de tiempo completo. Pero tienen que pagar el teléfono, el internet satelital, los desplazamientos a las comunidades y algunos apoyos para los colaboradores. Por ello, publicitan los comercios de su pueblo y piden colaboraciones para retransmitir algunos eventos culturales como fiestas patronales.

“Tenemos publicidad de los comercios y servicios que hay en las comunidades, es parte del fortalecimiento de la economía local al que contribuye la radio, también aceptamos donativos en especie, pasteles o cosas para sortear, apoyo técnico, y cubrimos las fiestas patronales de cada comunidad, como una suerte de servicio público. Por ello, cada comunidad nos da un apoyo económico”, explica Vázquez.

Actualmente aunque hay centenares de radios indígenas y comunitarias en el país, sólo 20 tienen permiso para transmitir. El espectro radioeléctrico –el medio en el que se propagan las ondas electromagnéticas que permiten la transmisión de la radio– es un bien de la nación y es el Estado mexicano quien lo regula.

Cuando el Ejecutivo presentó la propuesta de ley, en 2013, una de sus banderas era el reconocimiento de las radios comunitarias bajo la categoría de “medios sociales”. Pero en las leyes secundarias las limita al 10% de la banda de Frecuencia Modulada (FM), en AM sólo se les podrá otorgar concesiones en el segmento de la banda del espectro que va de los 1605 a los 1705 KHz. Más allá de este tope, las primeras dificultades aparecen a la hora de cumplir los requisitos para solicitar una concesión, que son los siguientes:

• Demostrar capacidad financiera a través de cuentas bancarias. Estas radios se encuentran frecuentemente en comunidades remotas donde no hay sucursales bancarias ni los recursos para tener una cuenta.

• Presentar un estudio técnico realizado por una entidad acreditada por  el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). Puede costar hasta cien mil pesos, sin tener en cuenta la falta de capacidad económica de las radios comunitarias.

• Demostrar capacidad administrativa, es decir estar legalmente constituido.

• Carta Programática aprobada por la Secretaría de Gobernación

La nueva legislación reza que el IFT podrá pedir “al menos” estos requisitos, dejando a la arbitrariedad de los funcionarios el poder pedir otros más. Y no estipula plazos para que el instituto resuelva, lo que deja a los solicitantes en el desamparo. Por ejemplo, ahora, la sede mexicana de la AMARC espera seis permisos desde 2011. Ante ello, AMARC ve en la ley una falta de “certeza jurídica”. “Pareciera una forma velada de negar las concesiones, porque es una apuesta al desgaste de los colectivos ante el probable alargamiento de culminación al proceso”, critica la abogada Martínez.

Una vez con la concesión en la mano, bajo el precepto de que son emisoras “sin ánimo de lucro”, la Ley Telecom les prohíbe conseguir financiamiento privado. Esta legislación se aprobó con las presiones de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión –la cual agrupa a 48 consorcios mediáticos del país, entre ellos Televisa y Tv Azteca¬– que ven a las radios comunitarias como competencia desleal.

“El Congreso debe tener en cuenta que al permitir a las estaciones sociales que comercialicen, les otorgaría una ventaja competitiva en el mercado en detrimento de las concesiones comerciales. Además, las concesiones comerciales pagan una contraprestación económica y otras en especie, mientras que las concesiones públicas y sociales no están obligadas a pagar”, alegaba en un comunicado el presidente de este organismo, Tristán Canales.

“¿Cómo vamos a ser competencia desleal? Ni que viniese a ponernos a nosotros publicidad la Coca-Cola o Gamesa”, espeta Sócrates desde la sierra norte oaxaqueña. En su región no hay radios comerciales y las únicas estaciones que se escuchan además de la comunitaria, provienen de Veracruz.

“Es una grosería, lo más grande que anunciamos es la Comercializadora Lupita que tiene sucursal aquí y en el pueblo que sigue”, cuenta, desde San Lorenzo Ometepec, Ezequiel Sánchez. Él, junto a cuatro colaboradores fijos, levantó la radio de su comunidad, una junta auxiliar del municipio de Tochtepec, en Puebla. Emitían con un transmisor de 5 watts que sólo llegaba a 7 kilómetros a la redonda. Sánchez, ingeniero en sistemas y dueño de tres cibercafés, pagaba el internet. Para la renta de la cabina, el teléfono, la luz y el equipo, lo reunían con cooperaciones. Por ejemplo, dos grupos de mariachi les regalaron micrófonos y equipo a cambio de grabarles sus discos y pasarles sus canciones en antena. Comercializadora Lupita les apoyaba con 200 pesos cuando podían. Después de un año de emisión llegaron las autoridades porque no tenían permiso. No les decomisaron el equipo, pero ellos apagaron la radio. Ahora transmiten sólo por internet y en la plaza del pueblo se retransmite por bocinas. Están reuniendo los requisitos para pedir una concesión con el asesoramiento de AMARC.

Publicidad oficial

A cambio de la prohibición de comercializar el espacio, el artículo 89, fracción VII de la nueva ley establece que los gobiernos federal y municipal destinarán hasta el 1% del monto para servicios de comunicación social y publicidad autorizado en sus respectivos presupuestos y que se distribuirá de forma equitativa entre las concesiones existentes de medios sociales. Aunque Radio Jën Poj cuenta con el respaldo de las autoridades municipales, no es la tendencia mayoritaria en las radios comunitarias.

Esto para AMARC es un arma de doble filo, porque si ahora son muy pocas radios, la idea es que se legalicen muchas otras y, por tanto, se divida el presupuesto. Pero además, podría comprometer su libertad de expresión al hacer depender su subsistencia de la publicidad oficial.

“Te duele que no firme convenio con tu radio jajajaja (…) amigo yo sí firmo convenios con radiodifusoras serias. Sígueme haciendo más famoso aunque sea para mal como decía don Quijote ladran los perros es por q vamos por buen camino (sic)”. Este es el comentario de Marcos Pérez Calderón, alcalde de Tochtepec, Puebla, desde su perfil de Facebook al perfil de Ometepec Radio, la radio comunitaria que encabeza Ezequiel Sánchez.

alcalde radio ometepec

“Es una burla, perdería uno la credibilidad ante el público, porque sí se nos da, ¿a cambio de qué? Estaríamos creando una dependencia de gobierno, tal vez nos dicen qué decir o nos autolimita para hacer la contra. Cuando nos vinieron a decir que no teníamos permiso de emisión, estábamos hablando sobre la inseguridad, el pueblo pedía más protección, operativos, porque nomás de aquí de Ometepec ya agarraron a seis secuestradores. Tratamos de no meternos en política, tenemos programas musicales, de complacencias, pero hay que contar lo que realmente está pasando también”, narra Sánchez.

La otra fuente de ingresos permitida por ley es la donación de recursos, pero sólo de “donatarios autorizados en términos de las disposiciones aplicables”. Es decir organizaciones no gubermanetales establecidas y legalizadas ante la Secretaría de Gobernación.

Control de contenidos

A diferencia de las concesiones comerciales, la ley establece para los medios sociales lineamientos al respecto de lo que pueden transmitir. Según el artículo 67 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, las radios comunitarias “tendrán como fin la promoción, desarrollo y preservación de sus lenguas, su cultura, sus conocimientos promoviendo sus tradiciones, normas internas y bajo principios que respeten la igualdad de género, permitan la integración de mujeres indígenas en la participación de los objetivos para los que se solicita la concesión y demás elementos que constituyen las culturas e identidades indígenas”.

“Es una ley discriminatoria. Mandan el mensaje de que los indígenas no pueden mandarse solos. ¿Qué pasa si las radios quieren hablar de políticas públicas?”, cuestiona la litigante de AMARC.

AMARC acompaña los amparos ante la Corte que interpondrán al menos cinco radios comunitarias esta semana. Están pendientes de otras cuatro emisoras que mostraron voluntad para sumarse. La Suprema Corte de Justicia puede unificar todos los amparos en un solo expediente o mandarlos individualmente a diferentes salas. De ser así, ya con cinco sentencias favorables se sentaría jurisprudencia. Pero si diferentes salas no resuelven lo mismo llegaría al Pleno de la SCJN, para que se pronunciara a favor o en contra de la ley.

La resolución puede demorar más de un año. De ser negativa, AMARC asegura que apelarán en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En su última visita a México, en 2011, el Relator Especial para la libertad de expresión de la ONU, Frank La Rue, declaró que el hecho “que las radios no tengan fin de lucro no significa que no deban generar recursos para su sostenibilidad y modernización”.

Parece que quieren pocas, pobres y pequeñas radios, las comunidades se ven prácticamente impedidas a conseguir un permiso y si lo consiguen adquieren muchas obligaciones y pocos beneficios, es una mordaza”, concluye Irina Vazquez, coordinadora de AMARC México.

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Getty Images
¿Cómo hicieron su fortuna las Kardashian?
La familia que protagoniza el programa de telerrealidad más popular en Estados Unidos logró combinar magistralmente lo profesional y lo personal para generar millones. ¿Cuál es el secreto de su éxito?
Getty Images
8 de abril, 2019
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La serie de telerrealidadKeeping up with the Kardashians (Las Kardashian) acaba de regresar para su 16 temporada, lo cual significa que vuelven a la pantalla las peleas de familia y las flagrantes promociones de sus productos.

El programa lleva emitiéndose más de una década. Y la fortuna de la familia crece en paralelo.

Kylie Jenner -quien, cuando la serie empezó, tenía solo 9 años- tiene ahora 21 y es multimillonaria.

Con una fortuna estimada de US$1,000 millones, según la revista Forbes, la magnate del maquillaje es, de lejos, el miembro más rico del clan Kardashian, liderado por la “momager” (madre y manager) Kris Jenner.

Pero el resto de sus hermanas no pasan la vida precisamente buscando monedas detrás del sofá.

Kim Kardashian West es multimillonaria gracias a sus propias líneas de belleza, perfumes y sus “kimojis”; Kendall Jenner es modelo internacional de pasarela; Khloe Kardashian tiene su propio negocio de jeans, Good American; y la hermana mayor, Kourtney Kardashian, se beneficia de promociones de productos y colaboraciones con empresarios del mundo de la moda.

Combinar lo personal y lo profesional con su increíble alcance en las redes sociales resultó ser lucrativo. Los seguidores de las hermanas suman un total de US$537 millones, lo cual les permite amasar millones de dólares explotando la cultura pop.

Kylie Jenner

Getty Images
Kylie Jenner hizo una fortuna con su propia línea de cosméticos.

Alexander McKelvie, profesor de negocios en la Universidad de Siracusa en Nueva York, EE.UU., opina que el show está cuidadosamente guionizado.

“Si uno lo analiza, pensaría que es muy espontáneo”, le contó a la BBC.

“Pero es más probable que esté escrito, planificado y muy bien preparado para ofrecer un mensaje claro y convincente sobre lo que los productores y la familia Kardashian quieren que se sepa sobre ellos”.

¿Cómo lograron las Kardashian ganar millones?

Esta temporada de Keeping up with the Kardashiansse basa en un “escándalo” que involucra a Khloe Kardashian, su expareja Tristan Thompson y un supuesto “enredo” con la mejor amiga de Kylie Jenner, Jordyn Woods.

En el programa, Khloe se lamenta: “Es horrible tener que ser tan pública. No soy solamente un show televisivo. Esta es mi vida“.

En el momento en el que surgió el supuesto romance, el precio de Jordy Lip Kit, un lápiz de labios que formaba parte de una colaboración entre Klyie y Jordyn, fue descontado en un 50%,

Pronto se agotó.

En una entrevista con el diario The New York Times, Kylie Jenner dijo que no sabía que el precio había sido reducido, añadiendo: “Yo nunca haría tal cosa”.

Pero el hecho es que el escándalo generó ventas.

Kardashians

BBC

“Esencialmente, sus vidas al completo están en pantalla todo el tiempo y creo que eso hace que resulten más confiables para ciertos consumidores”, le dijo a la BBC Alison Gaither, una analista del mercado de la belleza de la firma de investigación Mintel.

En ese primer episodio, las audiencias también vieron una sesión de fotos de Khloe para su empresa de jeans, a Kim y a Kylie discutiendo la colaboración de un perfume y al esposo de Kim, el rapero Kanye West, hablando sobre sus propios proyectos.

Coincidió con todo ello el lanzamiento del blog de Kourtney Kardashian sobre estilo de vida saludable Poosh, similar al sitio web de Gwyneth Paltrow, Goop, pero enseñando mucha más piel.

Kourtney Kardashian y Kim Kardashian West

Reuters
Kourtney Kardashian (izda), en esta imagen con Kim Kardashian West, acaba de lanzar su propio blog.

Al igual que casi todos los productos de los Kardashian, Poosh fue anunciado a través de la cuenta de Instagram de Kourtney.

La firma de jeans de Khloe el año pasado y la línea de cosméticos de Kylie también basan su éxito en esa red social.

“Lo que mejor han hecho fue aprovechar verdaderamente sus seguidores en las redes sociales para crear una marca que ellos quieran, especialmente en el caso de Kylie Jenner”, dijo Gaither.

Cuando Kylie lanzó por primera vez sus lápices labiales en noviembre de 2015 pudo promocionarlos a millones de fans directamente a través de su cuenta de Instagram, lo cual significó que pudo prescindir de costos de marketing y obtener una reacción instantánea sobre lo que a la gente le gustaba y lo que no.

Lewis Sheats, vicerrector adjunto de emprendimiento en la Universidad de Carolina del Norte, EE.UU., dice: “Si pensáramos hace 20 años en que un empresario reciba comentarios de 20 de sus clientes, les invitaría a tocar el producto con sus manos o a probarlo en un puesto callejero, para después entrevistarlos”.

“En las redes sociales puedes llegar a cientos de miles de personas en unos segundos y obtener sus impresiones inmediatas sobre un concepto”.

¿Han hecho dinero las Kardashian?

Algunos de los negocios que la familia forjó en sus primeros días de fama, en especial los que tienen que ver a las hermanas mayores, Kourtney, Kim y Khloe, no siempre obtuvieron buenas ventas.

Las hermanas fueron el rostro de una marca de maquillaje llamada Khroma Beauty. Pero tras su lanzamiento en 2012, la línea pronto fue retirada de las tiendas por reclamaciones de infracción de derechos de autor.

Tomó la forma de Kardashian Beauty, pero aún así los problemas legales continuaron. Fue solo muy recientemente cuando la familia pudo salvarse de la situación.

Khloe Kardashian, Kylie Jenner, Kris Jenner, Kourtney Kardashian, Kim Kardashian y Kendall Jenner

Getty Images
Entre los primeros negocios de la familia está la línea de ropa Kardashian Kollection.

También lanzaron la Kardashian Kard, una tarjeta de crédito de prepago enfocada en el público adolescente.

Sin embargo, pronto fue desechada luego de que el entonces fiscal general de Connecticut, Richard Blumenthal, dijera que estaba “profundamente preocupado” por las altas comisiones de la tarjeta “combinadas con su atractivo para jóvenes adultos financieramente toscos”.

Pero incluso ahora, no todo lo que tocan se convierte en oro.

La época de Kendall Jenner como rostro de Pepsi colapsó en una tormenta de ira después de que protagonizara un anuncio publicitario que algunos criticaron por trivializar el movimiento Black Lives Matter.

Pepsi retiró el anunció un día después de su publicación.

Kim Kardashian West, madre de tres hijos (pronto cuatro), provocó la ira de la Administración de Alimentos y Fármacos de EE.UU. cuando promocionó un medicamento contra las náuseas matutinas.

Y varios miembros de la familia fueron criticados por recibir dinero por promocionar productos para perder peso.

La presentadora de BBC Radio 1 Jameela Jamil, quien hizo campañas a favor del body positivity -un movimiento en internet para empoderar a mujeres que no tienen “cuerpos perfectos”- describió a Kim Kardashian West como “una influencia terrible y tóxica para las chicas jóvenes”.

¿Qué será lo próximo para la familia?

El actual contrato televisivo de la familia está vigente hasta este año, y en este momento no está claro si la serie continuará.

Las cifras de la última temporada disminuyeron, ya que los 1,3 millones de espectadores que la vieron en su estreno se redujeron a 851.000 al final.

Jameela Jamil

Reuters
La actriz, activista y presentadora de televisión Jameela Jamil criticó a las Kardashian por promocionar productos para perder peso.

Si el programa está cercano a su fin, ¿logrará la familia conservar el mismo nivel de éxito?

“Sin duda, no tendrán tanta publicidad gratuita”, responde McKelvie.

“Pero tuvieron éxito a la hora de encontrar otras maneras de permanecer en los medios de comunicación con falsos conflictos, ya fueran de fabricación propia o no. Y eso también es publicidad gratuita”.


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